El peor turno
de los antidisturbios de la
Guardia Civil de Melilla es el de la madrugada. Antes era un
chollo porque uno estaba acuartelado y como no solía pasar nada, trabajaba
durmiendo. Hoy todos tienen el sueño cambiado, incluso muchos no pueden dormir
después de la tensión que pasan: es uno de los peores destinos que hay en el
“cuerpo”. Además te tienes que endurecer, deshumanizar, porque si piensas bien
en que esa pobre gente es como tú, -que podrías ser tú-, tendrás problemas de
“coco”.
-Tocan alarma: a la valla, ¡que vienen los negros!
Pero siempre
existe gente optimista que incluso pretende bromear.
-Consuélate:
vamos a ver el Circo del Sol, y gratis, nos ahorraremos “una pasta” que me han
dicho que es carísimo. Dicen que vienen ojeadores del Canadá a ver si fichan
alguna “figura”.
-No digas eso
ni en broma, que como se corriera la voz, me veo no sólo el doble de negros,
sino también blancos y amarillos intentado hacer méritos para la oposición.
LA OPOSICIÓN que la Universidad de
Salamanca ha convocado, ofrece 29 plazas de Auxiliar Administrativo. Se está
acabando el plazo y dicen que van ya 29.000 instancias: viene gente de
Valencia, de Zaragoza, de Madrid… El día del primer examen van “a petar” los
alojamientos. Ya están reservándose hasta casas rurales de los pueblos
cercanos. Ese sábado no habrá quien aparque en la ciudad.
-Sí, porque
nunca faltaron los autocares de aspirantes gallegos ¿cuántos vendrán este año?
En toda España hay miles de personas de veinte a sesenta años, agazapados a la
espera, como si estuvieran en el monte Gurugú.
EN EL MONTE
GURUGÚ cada vez hay más desesperación. Los marroquíes ya emplean al ejército.
Pronto lo harán los españoles también, se dice. O se les ocurrirá electrificar
la valla. La angustia aumenta, “la próxima vez tengo que conseguir pasar”, “La
próxima vez o moriré en el intento, o peor: no conseguiré salir de aquí”,
muchos han logrado agarrarse a la segunda valla y comenzar a subirla, pero
fueron rechazados muchos saben ya que
se escala mejor con los pies descalzos, así que dejan sus botas en África para
agarrar con los dedos de los pies, las alambres
los pequeños cuadraditos donde el calzado no entraría. Abajo se ven
cientos de zapatos y botas abandonados.
ZAPATOS Y
BOTAS ABANDONADOS es lo que todo el mundo fotografía cundo entra en Austwitz.
Zapatos de gente traída a la fuerza en trenes de ganado para hacerla
desaparecer. Era la solución final. La paradójica falsa solución final de los
negros que han gastado los ahorros familiares y tres o cuatro años en cruzar el
Sahel, creen que es conseguir salvar la
valla, vencer la oposición.
LA OPOSICIÓN a funcionario
es un momento olímpico: la gente se aprieta para conseguir salir como en los
mil quinientos: no se puede perder un segundo, llevas hasta lápices de repuesto y
cuando dicen: ”pueden comenzar el ejercicio” todo el mundo rasga el cuestionario
instantáneamente, como si la grada rugiera y ves volar las décimas en el
cronómetro, y te escriben la meta en el encerado, que es el momento en que se
parará y no te dejarán ya más.
Creo que la foto es de "El País"
NO TE DEJARÁN
YA MÁS volver a encaramarte a la farola. Hace tres o cuatro días un negro,
consiguió subir a una farola vertical de quince o veinte metros, que no le
llevaba a ninguna parte y se quedó allí cinco horas, gritando paradógicamente
“Viva España”. Llamó tanto la atención que cuando cayó, desfallecido, le
llevaron a un hospital español, lo había conseguido. Ayer, otro consiguió encaramarse
pero ya no le salió bien, la policía no es tonta fueron a buscarle con
una grúa mecánica. Otro que desfalleció arriba de las vallas, fue recogido por
la guardia civil, pero, esta vez le
llevaron a un hospital marroquí. Había fracasado en el su intento de superar la
oposición.
EN EL INTENTO
DE SUPERAR LA OPOSICIÓN
van a invertir todos los opositores 31 euros, de tasa, a ello hemos de unirle,
el material de estudio, y los gastos de desplazamiento y /o alojamiento, no es
nada proporcionalmente a lo que invierte un negro en llegar hasta el Gurugú. Si
la economía familiar española se sigue hundiendo, quizá empiece a serlo. Lo que
está claro es que el tiempo invertido no cuenta si al final se llega a la meta
y consigue uno entrar en Europa y otro la plaza de funcionario.
LA
PLAZA DE FUNCIONARIO significa el futuro más claro que hubo siempre en España. Para
entrar no se valora el espíritu de servicio, ni los conocimientos reales que se
van a manejar, se trata de memorizar muchos datos inútiles y equívocos para poder
rellenar acertadamente un test en el que hay muy poco tiempo para pensar. Es
una dificultad, un laberinto, un muro, una cucaña.
UNA CUCAÑA con
un jamón colgado arriba, había hace cuarenta años en Ávila. Era un poste alto, vertical,
que para colmo untaban de cera o de grasa. Cuando yo lo veía sólo lo intentaban
los gitanillos; era dificilísimo. La gente se reía de sus afanes. Yo no vi a
ninguno ganar el jamón, pero esos niños se aproximaron a ello. Quizá de esa
habilidad venía el dicho para lo imposible “eso no se lo salta ni un gitano”. Hay que cambiar el refrán porque eso sí se lo salta un subsahariano.
El problema es
que Europa cada vez es menos, económicamente, en el mundo, toda ella está en
crisis y la xenofobia campa, sin vergüenza, sobre todo, en los países más
adelantados.
El problema de
La Universidad
de Salamanca, del Sector Público Español en general, es que es insostenible. Lo
peor de todo es que nos endeudamos para sostenerlo artificialmente y esa deuda
la pagarán nuestros escasos hijos con el escaso futuro que les vamos a dejar.
(El gasto de
custodia y alojamiento de los negros en los centros de integración de extranjeros
de Melilla donde los encarcelamos, también lo estamos dejando a deber, pero eso
no es nada comparado con lo otro: es el chocolate del loro)
Y
Dios está en Suiza.