sábado, 24 de octubre de 2026

Rodeando la catedral

 Fue hace más de mes y medio que estuvimos allí. Cumplí 62 años, hubo una mujer que se llamaba Maricarmen Abascal alrededor de cuya imagen se ha montado una molesta acampada en el centro de España y se han convocado elecciones generales y una huelga general para apoyar al gobierno. Me estomaga la violencia que hay en Francia y el incendio del ayuntamiento de Limoges. Entretanto llegan los fríos, y tenemos que poner un poco la calefacción por la tarde y miro las fotografías de la catedral de Évora y me parecen más bonitas que lo que recordaba. Qué gran invento es el poder de retener lo que los ojos eligieron como digno de recordar y admirar: es un desafío a la lejanía, a la decrepitud y a la muerte.












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