Sin duda este año
el PSOE (que todavía se llama Obrero) cosechará el peor resultado en la provincia de Valladolid y no será solo porque
sea una provincia castellana bastante agraviada por las concesiones y
genuflexiones hechas por este gobierno a los independentistas y al
reino de Marruecos, ni por los escándalos de corrupción, -que esos
lamentablemente los conocemos de todos los colores-. La peor cosecha
de su historia la tendrá por su cabeza de cartel: un hombre de
dialéctica pendenciera, que dispara por Tuiter a “todo lo que se menea”, pero a la hora de la verdad bien corrupto colocando a sus amiguetes
en puestos altamente remunerados de su ministerio cuando no tenían
conocimientos ni capacidad para ello, como ha demostrado la
catástrofe que es la RENFE, sobre la cual tiene el “buen humor”
de bromear en la televisión. Este hombre de dialéctica pendenciera,
se muestra por el contrario irresponsable y ruin en sus catástrofes,
buscando como salir indemne de ellas y no dudando en filtrar a los
medios afines unos fragmentos de conversación (uno de ellos con un
maquinista muerto) para echar la culpa a un obrero, con el que se ha
cebado adicionalmente revelando que solo llevaba dos horas trabajando
contra una avería en un sistema automático de 37 años de
antigüedad que nunca se debería de haber producido, porque debería de
haberse sustituido hace varios años.
El colofón de sus
explicaciones exculpatorias es compararse nada menos que con
Jesucristo, que sufrió injustamente un “calvario” os recuerdo: primero
torturas, después arrastrar la cruz y por último ser crucificado y
lanceado. Óscar Puente no le desea a nadie el día 30 de octubre lo
que él está pasando y lo que le espera, mientras todavía hoy, uno
de noviembre, hay fragmentos de personas descuartizadas, que estaban
vivas hasta las 8,50 del día 28 de octubre, metidas en bolsas hasta
que se pueda averiguar a qué familia se le entregan esos “restos”. Hay personas esperando desde entonces en el pueblo de Urda,
pero él es el que sufre calvario.
¡Qué desfachatez!
!qué ruindad! La de este sujeto que se apiada de sí mismo y que
respecto a la anterior catástrofe ferroviaria concluyó diciendo que
“yo no soldé el raíl que se partió”.
Pero es la misma persona que hace menos de un año se ufanaba y mandó a alguien grabar
cómo personalmente repartía un pin conmemorativo, -que él había
mandado hacer-, a sus compañeros de consejo de ministros, para que
tuvieran un recuerdo de que con este gobierno los trenes alcanzarían
los 350 kilómetros por hora. Por supuesto que de ese “pin” no
podían darse por aludidos ni el soldador ni el controlador de
tráfico ferroviario, que nunca salen en las placas, ni se les
dedican calles, ni estatuas.
https://www.youtube.com/shorts/lxTyOfG1NW8
Creo que hoy, día
de todos los muertos, muy poca gente quiere que le reconozcan como
“de Valladolid” mientras se tenga presente que este político tan
nefasto es de allí y además se presenta en cabeza de las siglas del
PSOE para que le vuelvan a votar.