viernes, 27 de febrero de 2026

Amboise cenital

 

Los franceses son los mayores consumidores de la pizarra leonesa y zamorana. Es un material caro pero vale la estética que proporcionan.
En España hay sitios hermosos pero siempre se cuela, alguien o muchos, que estropean los conjuntos. Y casi siempre tiene uno que evitarlo en las fotos. En Francia esto sucede raramente, puedes hacer todas las fotos que quieras que quedan así de bien. O los constructores son más disciplinados, o los ayuntamientos y demás autoridades se hacen respetar. 



Hermosa plaza con soportales, y terrazas que mira al palacio y desde el palacio es mirada.

Este grueso torreón es todo el una rampa de no mucho desnivel que servía para subir cosas o personas a la altura del palacio con el motor de los animales de tiro. También se puede subir a caballo, por supuesto.


en el edificio de la izquierda arriba es donde está la tumba de Leonardo.






La rampa de la que hablábamos.
Los franceses siempre trabajando en embellecer.
Un "listo" quiso poner el tejado de otro color, para fastidiarme el argumento del principio.



jueves, 26 de febrero de 2026

El jardín de Amboise (2)

Aunque este sea de pago, los jardines franceses se han convertido en un lujo democrático. Una de las principales industrias características de Francia es el lujo, no voy a citar marcas pero me viene a la mente un "puñao" de ellas. Supongo que los compradores de esos productos industriales de alto valor añadido (caros, vaya) los disfrutan o los exhiben con el recuerdo de todo lo que el país galo representa o exhibe.

Análogo será cuando se coma jamón se cocine con aceite de oliva, paella, tortilla de patata, la gente pensará en toros, fiesta, playas... España.

pero volvamos al jardín, que seguimos en la France




Los habitantes palaciegos tenían esta terraza elevada para observar al pueblo llano si les apetecía.



Geometría y colores. No sé qué plantas son las moradas.



  




miércoles, 25 de febrero de 2026

Realidad efervescente

 Si no visitas esta entrada en el mes de febrero de 2026 no sabrás de qué te hablo. Porque lo habrás olvidado. Sí, al monito (macaco japonés) Punch, el animal más famoso del mundo en estos momentos, el ser superhumano más famoso del mundo, dios, DIOS.

Hoy todavía se puede fundar una religión con ese monito y su peluche rosaanaranjado, no hay nada más querido en el mundo aunque ya se huele su decadencia. ¿Con qué nos atrapará la realidad la hiperrealidad. la posverdad de las pantallas que nos acusan, que nos acosan, que nos masajean?

Recuerdo una celebérrima frase de Marcuse, o Macluah, o Andy Warhol el medio es el mensaje, que alguien transformó el medio es el masaje.

Creo que todos los zoos del mundo quieren tener ¡ahora! ¡ya!macacos japoneses, porque todos los niños pequeños y niños grandes del mundo quieren consolar a Punch de los desdenes de su madrastra y de sus hermanastros.

Sí; la historia es vieja, "El patito feo" "Cenicienta" lo más poético de Chaplin..., Forrest Gump, supongo que hay cientos de personajes en el cine que ahora no se me vienen, que son esta historia. Disney tiene que sacar una película antes del verano, o mejor, antes de primavera.

Cometí el error de dar al Me gusta y el algoritmo me presenta cien variantes de este niño desvalido (Charles Dickens, también se me aparece) y su orangután naranja. Ahora que están de moda los Therians resulta que aparece un mono de verdad (creo que sí, que era al principio de verdad) ahora está colonizado y clonado por la inteligencia artificial.

Punch es el algoritmo la sociedad de consumo elevada a la potencia suprema de la inteligencia artificial, los memes, la publicidad, todos los idiomas... Pero yo, que lo descubrí hace dos días, lo veo tan sobado que se va como el humo o como una pastilla efervescente, que hay que tomarse en el vaso una vez disuelta, porque si no pierde su virtud.

Si no lo habéis visto, ya no lo busquéis. Todo el mundo ha perdido horas con las imágenes con sus precuelas y sus remakes. Es la vida que muere constantemente.

Punch es lo más global que existió nunca. Pero lo hemos pasado. Como cada instante del universo nada será nunca igual.

Pero siempre nos quedará París, que se ha salvado de la inundación.

El jardín de Amboise (1)

 Tener y mantener jardines franceses cuesta mucho trabajo y dinero, pero estoy seguro de que su sociedad lo aprecia. 


                                        Mi homenaje a los trabajadores de este bello oficio

A la derecha vemos a un pequeño robot que recortaba la "pelouse" sin parar, cuando llegaba al final de la hierba sus sensores le hacían rebotar de nuevo a la hierba. Yo no había visto esta tecnología más que en las aspiradoras.


Al fondo se ven unas alineaciones de elementos verticales blancos. Son los cipos: monumentos funerarios de los argelinos muertos que formaban parte del séquito del rey que estuvo confinado en este palacio tanto tiempo.

El jardín es un balcón que mira al Loira





no todo puede ser afeitado por robots, aunque en este siglo nos seguirán sorprendiendo


en esta acera empedrada vemos que hay alcantarillado para evacuar por tuberías las aguas y que no encharquen ni el camino ni el césped.
Una humilde encina. Se puede ver que estamos en otoño, por las bellotas.

Nenúfares


Cedros del Líbano


martes, 24 de febrero de 2026

Interiores del castillo de Amboise

 En todos los espacios museísticos te presentan una realidad musealizada para que, si te apetece, saques algo en claro que contar, no puede ser todo ver hermosuras sin texto, así que te proporcionan un contexto, que es falso porque en cada siglo de la historia las habitaciones que nos muestran fueron de una manera: la más conveniente y cómoda para quienes tuvieron la fortuna de vivir aquí.

Detalle más medieval con la típica armadura y una ballesta, que siempre hay público para las armas.


Por ahí anda Francisco I "del Loira" porque le vamos a ver muchos días. Esto de los tapices es más medieval




Calentar estos lugares debía ser a base de mucha leña y muchas chimeneas.

Aquí ya debemos andar por el siglo XIX

Los instrumentos musicales son muy agradecidos para decorar, y ciertamente estaban en las cortes como música de fondo o como música en primer plano

y la lujosa cerámica francesa de Sevres, de Limoges o de otros sitios que yo no conozca.


        San Miguel siempre aplastando al diablo, para que nos defienda del mal mientras dormimos.

           Hubo gustos chinescos o japoneses, que pusieron de moda un tipo de lujo en la decoración

Hay un momento argelino en este palacio. Por el XIX los franceses conquistaron ese territorio, y traerían a su sultán aquí retenido y no le trajeron solo, que vino acompañado de sus sirvientes o de su corte, que permanecieron aquí muchos años, tantos que les dio tiempo a morir a varios de ellos y a tener un cementerio musulmán en una esquina de los enormes jardines que veremos mañana.




Me parece que debe ser Napoleón III al que le están rendiendo pleitesía con una inclinación.

lunes, 23 de febrero de 2026

Amboise. Leonardo.

Como todo el mundo, los franceses adoran a Leonardo da Vinci. A diferencia del resto de la humanidad, ellos se quedaron con él, y con su enigmática pintura La Gioconda de la que nunca se separó el artista, que junto con otras de este pintor más fáciles de ver de cerca, son lo principal del museo más importante del mundo: el Louvre.
Francisco I, que tuvo batallas en Italia contra los españoles, se encontró con el genio en Milán, y lo fichó para su corte. Le atribuyen muchas obras geniales, como el diseño de la fantástica escalera doble de Chambord, que es para experimentarla porque yo no la comprendí y eso que lo intentaremos, cuando lleguemos allí.
Francisco I instaló a Leonardo en un castillo muy querido por él que estaba en Amboise, allí murió a los 67 años. Este cuadro representa la mítica muerte del pintor con el rey entorno a su lecho, recogiendo su último suspiro, cosa que es incierta, increíble, porque un rey no está para esas cosas. Metafóricamente lo escribió el pintor Vasari que es más conocido por escribir biografías de artistas italianos, que vino a decir algo así como que al final de su vida Francisco I acogió a Leonardo y de ahí que un pintor, años después pintara esta "instantánea", que se conserva en el castillo, que no es más creíble que las cosas increíbles que nos enseñan ahora elaboradas por la inteligencia artificial. Existe otra "instantánea" del mismo tema pintada en el siglo XIX por Dominique Ingres.   



 En el palacio también hay una escultura inspirada e algún dibujo del venerado artista.

Y en los jardines del exterior también tenemos otro altar, para que los admiradores y los que quieren decir yo estuve allí, puedan hacerse más fotos con él.

 No murió en este palacio y fue trasladado a una capilla de este recinto palaciego, todo el mundo hace esta foto, y nosotros no fuimos menos, más teniendo un blog.