miércoles, 15 de abril de 2026

Silvio y Chico Buarque

 En la hermosa canción Quién fuera Silvio señala entre varios que quisiera haber sido, al brasileño Chico Buarque, que además de gran músico y cantante, escribe novelas.

Chico Buarque que también reconoce el arte de Silvio, ha venido estos días a apoyarle y a grabar algunas canciones en su estudio. Silvio, orgulloso exhibe sus fotos en el blog, también le ha llevado a la Casa de las Américas a reunirse con un grupo nutrido de gente complaciente y bien vestida, no como los que se encuentra en sus paseos Yoani Sánchez a quien le ha dado por hacerse vídeos mientras camina por La Habana. La gente de la calle apoya, (o ella nos engaña en sus vídeos) la valentía de esta heroína desdentada que tiene un par de blusas, las repite, y que tampoco parece que se gaste nada en peluquería.

https://www.youtube.com/watch?v=P_FspbM32Z4

Puede ser una pose lo de Yoani, porque a ella le tienen que llegar suficientes dólares de fuera como para ir mejor arreglada, pero así va más coherente, más como tiene que vivir la gente en ese azotado país. Lo que está claro es que desde hace poco la calle es suya; si no no tomaría posesión de ella como lo hace. 

Silvio ha perdido. Él no puede andar por la calle sin que mucha gente le increpe, más después de pedir  a sus 79 años un Kalasnikov para defender la revolución. No ha tardado dos días el régimen en hacer un acto solemne con todos los gerifaltes del régimen para ofrecérselo en un acto a puerta cerrada, (y un ramo de rosas a su mujer, que le acompañó a recibir el arma, No sé que pensarán las mujeres de Podemos de este acto tan sexista).

Supongo que Chico Buarque habrá dicho en su entorno que "ha ido a Cuba", y hasta que la ha encontrado bien, igual de castrista que siempre, resistiendo. Silvio presume de él, es su amigo, y muy oportuna es su aparición para pasearle por los sitios paseables para él.

Porque Silvio, como Joaquín Sabina, hace años que no pisa la calle. Cuando unos amigos míos fueron a la Habana a finales de los 90, vieron pasar el monovolúmen Toyota con los cristales tintados de Silvio, eso se lo dijo un cubano que lo sabía. Entonces puede que fuera de lo más incógnito posible por la calle porque hay muchos pesados que le pararían para abrumarle de elogios y de amor. Sabina no sale a la calle desde hace décadas por ese motivo, y si sale va con gafas oscuras como en una entrevista que le hizo Juan José Millás. Pero Silvio ahora no puede, y no porque unos cuantos cubanos no le abrumaran de cariño pesado, sino por miedo a la mayoría, que le increparían gravemente. Por eso Chico Buarque no puede decir que ha estado en Cuba, sino en la burbuja de su amigo.

Mirad y escuchad, por favor:

 https://www.youtube.com/watch?v=ZkStai6rzpA

martes, 14 de abril de 2026

Francisco Umbral, "La década Roja"


Leo este libro porque lo compré, y porque es fácil de leer. Habla de gente de los ochenta y noventa, casi todos bien conocidos míos; aunque algunos no, porque a Umbral le gusta retratar a gente especial, los que conocen y manejan los intríngulis estéticos, políticos y empresariales de Madrid y de España.

Como en los programas de antologías de la tele, que no cesan de repetir, llamados Cachitos, o Viaje al centro de la tele, uno se da cuenta de que ha vivido con los famosos y hasta cree que es desgraciado porque no ha sido famoso como ellos; que vivieron mucho más que uno ha vivido pasivamente y a lo mejor es que no.

Porque yo me sé también muchas vidas públicas de gente famosa, porque han sido compañeros desde el otro lado de las pantallas televisivas; y creo que no les valido la pena quedar en mi memoria así.

Ahora mismo es el tiempo en España de destripar lo que han dicho las putas de Ávalos, que es un ministro engreído, que era gordito y embaucador y se aprovechó para meterla por ahí, presumiendo soezmente de ello, creyendo que la metía José Luis, y solo se la dejaban meter al superministro Ávalos y era a cambio de dineros que le costeábamos los contribuyentes. 

 Yo no puedo decir si Umbral era un fantasma: hombre ingenioso con voz de tubo, muy resultón en televisión, bebiendo güisqui en vaso de tubo con dos hielos como dos cojones, (no me había dado cuenta hasta ahora de lo que es un vaso de tubo con dos hielos. Los muchachos que pintan en los servicios seguro que lo pillaron antes que yo). 

Está feo, pero en él no parece que fuera ordinario, presumir de cuánto se folla, y este tío es un presumido. Copia a Camilo José Cela, cuyo acróstico CJC significa, según le contó un día Cela a Umbral, -y sale en este libro- "Comer, Joder, Caminar". Los dos son unos fantasmas, Camilo José nació en la década de los 10, y Umbral en el 32, si han jodido en España tanto como presumen habrá sido con putas, porque en los años cuarenta y cincuenta y sesenta, había muy pocas mujeres liberadas. Porque no tenían trabajo remunerado más que las maestras y las enfermeras, pero todas ellas estaban vigiladas, y estos dos literatos también.

Es un libro mayormente de cotilleo, pero tiene partes preciosas, disecciones magistrales sobre la droga, o de personajes que han tenido tan larga carrera que algunos siguen respirando en 2026. Umbral publica este libro 93 y hay en él vaticinios que se cumplieron como en las cuartetas de Nostradamus.

Está escrito por un narrador omnisciente que parece saber de los personajes y de las situaciones más que ellos mismos. Dicta cátedra. Umbral es un literato soberbio en el sentido malo de la palabra también, y eso tiene seguidores, hay lectores que gustan que otros desprecien a los demás por ellos, ahora y siempre, pero Umbral, que era un poeta con todas las letras, bien armado de escogidas palabras que, a veces exportaba su genialidad a la caricatura seria o a la disección no pedida. Aquí se quedó todo escrito y retratado en un libro de los que se deben recoger, almacenar y leer, como hago yo. La gente que salió se aguantó y debería celebrarlo porque gracias a este escritor son y serán algo más de lo que hubieran sido, por bastante tiempo.


Uno se divierte, recuerda y aprende. Ahora hay muchos escritores en la "red" que comentan y narran sobre juicios y corrupciones. Todo es más chusco y descarado, se agolpa y se reproduce viralmente como un coronavirus, vamos sumergiendo el nivel de conocimientos en el fango contemporáneo, (que existe realmente, no es una palabra inventada para desprestigiarlo). Se acerca el final del septicemio Sanchista, y como no quedará en libros de papel, nos olvidaremos de todo dentro de un par de años para empezar otra cosa, que se terminará infectando también. Esperemos haber generado anticuerpos transitando como venimos por estos groseros calvarios.

(1) me he inventado la palabra mezclando septicenio con septicemia que es una infección mortal, de la que murió mi abuelo paterno según reza en el registro civil, y mucha más gente según mi larga experiencia de lector profesional de esos libros públicos. 

lunes, 13 de abril de 2026

Unas fotos hechas por mi mujer

 Durante este viaje bastantes fotos de mi mujer sin citarla. Las de hoy son absolutamente todas y las he extraído de las carpetas de los palacios de Blois y de Chambord. 


siempre son importantes las visiones y atenciones de las personas, (y la omnipresente salamandra)


                                    Los franceses, frecuentemente ciclistas







En la explanada había un par de caballos incitando al personal a la próxima exhibición hípica que se celebraría en un anexo cerrado pagando un suplemento.



Una estufa de cerámica.
                                       La captura de unas niñas traviesas


Unos novios que acudían a hacerse fotos de boda con marco incomparable. Algunos miembros de las nuevas generaciones musulmanas presumen y ostentan su hermosa cabellera. Se supone que su madre que sostiene el vuelo del traje se siente orgullosa de su hija pero ella ya considera que ya no va a cambiar. Yo no me atreví a robar esta foto por si acaso lo consideraban una intromisión.


domingo, 12 de abril de 2026

La propiedad privada

 Los agricultores somos de derechas. Los que más de derechas seremos somos los que tenemos árboles frutales.

Yo compré una tierra que conocéis bien. La pagué cara porque estaba ahí a la vista de mi casa. Levanté muchas paredes. Tomo las hierbas que el ayuntamiento siega del camino y las esparzo por la tierra para que se enriquezcan, eso se llama abono verde. También todos los restos orgánicos, mondas, cáscaras, sobras, huesos, incluso los pelos de cuando me afeito la cara, los echo al huerto, y él se los traga, también le ofrezco toda la madera que soy capaz de hacer pudrir.

He tenido poco éxito con los árboles de vivero, así que decidí tomar las semillas de las manzanas reineta que más me gustaban, cortando un poco la piel por el pico para que saliera el rabito germinador con más facilidad. Las he envuelto en papel húmedo y han estado en el frigorífico varios meses. Una vez germinadas las semillas las entierro en una jardinera con tierra escogida. 

Cuando aparece el arbolito lo dejo crecer un poco y luego lo trasplanto al lugar del huerto donde habré cavado un hueco de cuarenta por cuarenta y echado buena tierra, allí las iré regando para que en cinco o seis años me empiecen a dar manzanas, mientras tanto las protegeré y podaré.

Quiero decir que cuando nazcan las manzanas son mías, esta propiedad es sagrada; me fastidiará que me la la violen parcialmente los pájaros y los gusanos, pero lo que consideraré un grave atentado es que lo hagan los hombres, porque ellos saben que alguien es propietario de esta tierra y también que algo (no sabrán cuánto) habrá trabajado para que esa fruta esté allí. No me valen los postulados de Rouseau o de Marx de que la propiedad privada es un robo, robo sería después de todo lo que he trabajado e invertido, que las manzanas dentro de seis años se las llevara otro.

El ejemplo que os pongo hoy, que es de ayer, no remonta tan largo: Cavé la tierra hace tiempo, troceé las patatas en su momento adecuado y las deposité a buena distancia en los surcos que perfilé finalmente. Habían nacido bien. Se pueden ver en el video algunas plantas, pero han venido unos ladrones jabalíes reclamando su "espacio vital" a robarme el futuro, para agosto cada planta sembrada me daría dos o tres kilos de patatas. Al verlos hemos gritado para asustarlos.  Si tuviera un arma de fuego y puntería, los mataría para que enriquecieran mi tierra con su sangre, además de que no volvieran a estropearme nada sembrado o plantado y, sobre todo, me dejaran dormir tranquilo. Mis desvelos por el huerto han de transformarse en frutas y verduras, si no malditos desvelos. 

Estoy desarmado de armas ofensivas, pero los próximos días trataré de seguir defendiendo mi propiedad con obstáculos para que no puedan entrar.

https://www.youtube.com/watch?v=I0Ofv1nBvW4

el tres de marzo pasado había sucedido la siguiente primera incursión y estuve acumulando obstáculos: somieres, palés de madera, alambres, piedras, que evitaron que salieran por el sito que lo hicieron el 3 de marzo en este otro video. Pero han salido por arriba. Seguiré trabajando. Tratando de poner puertas al campo. A mi campo.

https://www.youtube.com/shorts/K4NkdTygxVY

sábado, 11 de abril de 2026

Avituallamiento. Intendencia.

 En nuestras expediciones otoñales de 15 días a Francia llevamos varias cajas de tomates y manzanas del huerto. En España solemos, antes de pasar la frontera abastecernos de chorizos y tortilla de patata, que son más variados y baratos, aparte de que resisten en el maletero dos o tres días, pues no hace mucho calor. Los tomates y las manzanas aguantan todo el viaje.

En casi todos los pueblos grandes hay supermercados que tienen de todo. Muchos de ellos abren los domingos hasta las doce de la mañana, aunque no llegan a cerrar tan tarde como los españoles, que en verano cierran a las 10 de la noche. 

No nos falta de nada, nos equipamos con suficientes calcetines y ropa interior, aparte de la manta para las dormidas inesperadas en el coche. Yo llevo unas sandalias para que, si no hace frio, los pies respiren. También llevo un par de pares de zapatillas, (usadas previamente, que una vez cometí el error de estrenar unas: tuve que comprarme otras livianas en Sarlat, pues las nuevas me habían rozado). Llevamos tarjeta y dinero. Siempre desayunamos café con leche grande y bollería. Aparte de que yo suelo investigar en los apartados "anti gaspri" anti desperdicio, donde ponen productos próximos a caducar. Todo es muy sencillo, no tiene ningún mérito. También podríamos probar en restaurantes., a veces lo hacemos para comer, pero no nos sentimos seguros. Por falta de valor o de práctica tampoco aprendemos a sentirnos seguros.


Pero ahora veamos las cifras con las que Aníbal desembarcó en España con intención de conquistarla, cruzar los Pirineos y atacar Roma previo paso por la Provenza, los Alpes y todo el norte de Italia:

120.000 hombres de infantería 16.000 caballos, por lo tanto 16.000 jinetes, que no son pocos a comer, 58 elefantes les pondré una dotación de 4 elefanteros, conductor y arqueros, 232 hombres más, 38 galeras armadas y 18 no armadas. (Aquí no puedo calcular, creo que las galeras tienen remeros, y soldados y tripulantes, vamos a suponer que se puedan sacar).

También llevaban un número no indeterminado de burros, pues son más dóciles y resistentes para cargar.

Pongamos que son solo 140.000 hombres más los caballos y los elefantes, todos avanzando por la península Ibérica, pensemos que lo hacen en primavera y los 16.000 caballos y 58 elefantes tienen mucho verde que comer, no creo que tuvieran que llevar pienso o cereales en previsión de que no encuentren pastos, o que se los hayan comido los ganados de la península ibérica.

¿Cómo alimentar un ejército así?, que andaría por la península treinta días comiendo y durmiendo al raso, algo abrigados supongo, por rudos y duros que fueran: El avance de un grupo como este sería demoledor, constantes saqueos y violaciones, pero pueden no encontrar vituallas almacenadas, por supuesto que un ejército se queda con todo a su paso, -además de aprender nuevas técnicas y soluciones que hayan descubierto los lugareños- se llevarían todos los burros y caballos, y ovejas y vacas y gallinas, y todas las legumbres secas y cecinas que almacenaran.

Se entiende que lo normal es que las poblaciones estuvieran fortificadas, eran "castros". Pero después de maltratarlos no es posible encontrar aliados entre la gente a la que vas a desplumar y violar a sus mujeres, así que siempre habrá bajas en el ejército ocupante. Esto en todas las tribus de España, Francia e Italia hasta llegar a la Ciudad Eterna.

Pensemos en el calzado que se puede desgastar, en las herraduras de los caballos y burros, en las ropas de abrigo. Lo que más me cuesta comprender es el calzado, las ampollas, el desgaste, el barro, el hielo, las piedras cuando hubiera que escalar... ¿Cómo tendrían los pies los soldados de aquellos tiempos? 

Está escrito que hubo grandes problemas para cruzar los elefantes por el Ródano y otros ríos, y luego también al pasar los puertos de los Alpes.

Os anticipo que el año próximo con esta experiencia viajera y avituallera podemos atrevernos a emular a Aníbal y entrar en Italia. 

Aunque mañana volvamos a la exposición del viaje al Loira de octubre de 2025.


viernes, 10 de abril de 2026

Perspectivas desde el llano.

Creo que de no tener fotos creería que es un sueño haber estado allí. Pienso muchas veces en mi abuelo que fue movilizado en la guerra y se enamoró de Barcelona el el año 1939 que seguía siendo hermosa a pesar de las vilezas en forma de bombardeos de la aviación italiana y española, de los saqueos anarquistas y comunistas, y del estrangulamiento final. Pero es como un sueño que se le quedó a mi antepasado, un sueño resoñado e improbable. Yo puedo mirarme y reconocerme y soñar con bases más tangibles de muchos sitios de los que me he enamorado. Existieron esa luz y esos espacios y yo lo pateé y recopilé cien fotos con mi estrenada smartphone a sabiendas de que lo hacía para este blog, para presumir de mi clase y sensibilidad (a ver si se me pega ese arte y ese trabajo como un espejo donde me miro y también me veis).

Mi abuelo dejó dichas dos frases que mi madre me ha contado varias veces. La primera negativa, porque vio saqueos y quemar muebles preciosos que se hicieron astillas solo para calentarse los soldados, lo que le produjo mucha tristeza y rabia. "Pase lo que pase defendedla: nunca abandonéis la casa".

La otra, más bonita y típica. "Si me pierdo alguna vez, buscadme en Barcelona".

A mí no me busquéis en Chambord si me pierdo. Fue un sueño prestado a nosotros por 42 euros más los cinco de parking, siempre me sentí ajeno, dentro del sueño, pero gocémoslo. Esto existe y se mantiene para gozadores de prestado como nosotros.










He pisado estas piedrecitas, he escuchado el crepitar que producían mis zapatillas al hacerlo.

Se podía navegar por los canales, también ver un espectáculo hípico, pero llevábamos tres entradas de palacios en dos días.






Los franceses hacen rectas como nadie.

Aunque, si quieren, también dominan las curvas regulares.


jueves, 9 de abril de 2026

Baroja "El mundo es ansí"

 Asocio a Pío Baroja con el frío de unas zapatillas de andar por casa, una bufanda y una boina. También una bata muy basta. Por supuesto que escribía enredado en las faldillas de un brasero. Me resulta ceniciento, no del cuento sino del color y la textura de la ceniza. Y escribió muchísimo, muchas historias de vascos y de marineros todas de corrido, sin repasar. Se ve que su editor, que era familia, vendía bien su obra y no hacía más que pedirle, sin exigirle preciosidades sino vida.

Descubro que efectivamente fue un gran viajero, en este libro retrata Ginebra, sus calles y paisajes como quien ha residido al menos un mes por allí, y con los ojos abiertos. También sale Florencia aunque a su protagonista no le gustan los italianos, y sale una Rusia que no se atreve a retratar, y eso es porque no la ha visitado, seguro que no, pero hace un retrato de la otra manera de viajar a Rusia que es a través de Dostoyewski y de Tolstoi. La mayoría del mundo solo viajamos a Rusia a través de esta literatura, que da suficientes cimientos para opinar.

No es extraño que otro gran viajero -Hemingway- se confesara admirador de Baroja y fuera a hacerse una fotografía al lado de su lecho de muerte. Parece que el cosmopolita americano lo fuera más que un español con boina pero no es así. Baroja viajó, gozó de los viajes y "reviajó" escribiendo, conoció mujeres y reflexionó sobre ellas aunque tengamos la idea (a pesar de haberle leído) de que es un misántropo helado de frío que no vivió otra cosa que la literatura.