jueves, 5 de marzo de 2026

El primer encuentro con la muerte de mi generación

 Entonces solo había una televisión y muchos niños en España, y todos veíamos "Los payasos de la tele" que no sé por qué motivo nos trataban, así, de personas mayores: 

    ¿Cómo están ustedes?

El favorito de todos los niños era Fofó, el más bajito y travieso. Recuerdo que algún primo mío me enseñó su foto sin nariz de payaso en una revista y me resultó horrible, feísimo, su cara desnuda me daba pudor. Además me pareció muy viejo.

Fofó

Supongo que se me ha remitido a la cabeza por la proliferación de imágenes de Punch y su peluche. La conmoción infantil en España es solo comparable a este gran fenómeno mundial que comentaba hace unos días.

Ya se había muerto Franco y nos dieron una semana de vacaciones por lo que muchos niños dijeron celebrándolo: " pues a ver cuándo se muere el rey". 

¡Qué exageración lo de aquellas vacaciones! pienso ahora.

Los niños no sentimos la muerte de Franco pero sí y mucho la de Fofó, que fue poco después. Además el programa de los payasos siguió sin él, aunque yo no recuerdo cómo fuera, pero sí que Fofó siguió en nuestras conversaciones. 

No sé si los niños de ahora, o los niños de cualquier otro momento de la historia, han podido sentir la muerte más próxima que nosotros: los españoles nacidos en los sesenta, y estoy seguro que eso le pasó a Induráin, a José Mota, a Jordi Villacampa, a Santiago Segura y a todos, todos los demás.

Aunque los que no vivierais en España en ese tiempo no lo podréis comprender bien.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Chaumont sur Loire (2)

 Otra pequeña localidad con gran castillo. Cruzamos el puente del Loira porque la carretera va por el Norte y estos castillos y sus pueblos circundantes están el Sur. Veníamos de Amboise esa mañana y no era cuestión de merendarse otro castillo a la hora de comer, pero sí de rodearlo y fotografiarlo.

Vista general antes de cruzar el río.
Una aproximación. (No se podía subir desde aquí directamente hasta el nivel del castillo)
Podemos pensar que no dejaron que se arruinara, y también que lo restauraron con mucho dinero embelleciéndolo más que nunca estuvo en el siglo XVI, pero yo creo que serán ambas cosas.

Dentro del poblado, muy lejos de la ribera actual, las marcas de las crecidas históricas del Loira: son metros, que Francia es la patria del sistema métrico decimal. Este año ha habido grandes crecidas pero no creo que hayan llegado hasta tan arriba en la calle.
En España hay muchas crecidas que nunca volverán a suceder porque hemos hecho muchos pantanos para regadío y producción de energía eléctrica, pero esto en Francia, país muy llano, no es posible más que en los Alpes o los Pirineos donde me consta que hay grandes presas, (no sé si en el Macizo Central).
La única manera de paliar estas tremendas crecidas es hacer canales que desvíen parte del agua a la vez que sirvan para el transporte de mercancías, como sirvieron en siglos pretéritos, o ahora para el turismo, pero no creo que sea suficiente. 
Nos acercábamos al castillo que está en un alto bien lejos de las crecidas históricas.

Una casona  abrigada por la hiedra.

La cuesta hacia el castillo se cerraba en un bosque misterioso. Al fondo hay un peatón.
Y precioso.




Pero también domesticado con elegancia. Esto es parte de la visita que no hicimos.


Parte del complejo palaciego que pudimos fotografiar.

En el centro de la foto hay un francés trabajando con la desbrozadora. El pretexto de hacer la toma era un retrato a mi mujer, por si se hubiera molestado

Me despido con barcos fluviales.






Y con el detalle de las botellas azules descendientes. Francia es estética y azul (blue).


martes, 3 de marzo de 2026

Mis disculpas, que comprenderéis

 Ayer estaba preparando la entrega de fotos y comentarios de Chaumont sur Loire y me llamó por teléfono mi madre de 85 años diciéndome que se había caído y que una vecina la llevaba al servicio de Urgencias hospitalarias de Ávila. 

Ávila se encuentra a una hora y media  en mi coche de Béjar, donde vivo, así que dejé el artículo, y partí hacia lo desconocido. La pobre vecina, una señora encantadora, estuvo acompañando la espera hasta que llegué yo.

El golpe para el viejo esqueleto de mi madre ha sido duro, pero parece que no hay huesos rotos en la primera radiografía, probablemente algunas lesiones y distensiones de tendones y músculos. Puede mover los dedos de la mano lesionada pero tiene dolores de hombro y antebrazo.

Quizá no era necesario explicar tanto. Muchos ancianos se "caen" y al poco de caerse mueren, un grupo significativo es por rotura de cadera y la subsiguiente operación que no aguantan. En general las caídas de grande son traumáticas, en comparación con las decenas de caídas que tuvimos de chicos.

Mañana pongo las fotos y los comentarios debidos. 

lunes, 2 de marzo de 2026

Amboise, que fue bombardeada como Irán.

 Nadie ha conseguido bombardear nunca Estados Unidos, pero ellos han bombardeado medio mundo. También Francia cuando estaba en manos de los alemanes. No hay bombas buenas, y quirúrgico es el intento de extirpar algo que daña la salud, no matar, ni destruir edificios. Pero viendo cómo han salido las cosas en Venezuela que parece que solo murieron una treintena de cubanos, nos podríamos conformar, aunque acabo de leer que puede que vayan ya más de 600 muertos por lo bajo.

Esperemos que Europa no vuelva a sufrir más guerras, y todo sea paz y turismo. Creo que el turismo es muy bueno para el entendimiento de la humanidad.





Tomar un café, desayunar con gente forastera o del lugar.


Admirar el trabajo, el esmero, el mantenimiento, y hacerlo con una amplia representación de la humanidad curiosa y admirativa.


Admiro a los turistas ciclistas: profundizan más en los paisajes.




No me gusta ir en manadas conducidas, aunque quizá cuando sea más viejo no tengamos más remedio.





Amboise debe ser como Albacete en España, lugar donde se fabrican navajas, aquí apoyadas publicitariamente en Leonardo.
Unos monstruos fluviales y el jeque argelino confinado.







Un montaje de Calder. Escultura cinética o dinámica.


 

domingo, 1 de marzo de 2026

La emoción de un siglo en mis manos



Encontré este junto con otros en un contenedor de obra. Por libros yo me zambullo y no me importa que me vean hacer eso de hurgar en los deshechos si salvo libros para mí.

La novela no me entusiasma, pero se deja leer, me alegro de hacerlo. En su enrojecido papel, en su vetusta tipografía y acartonada encuadernación, hay ciento dos años en mis manos, y no dejo de pensar que cuando se imprimió vivía Lorca, tenía 26 años y aún no había triunfado con su Romancero Gitano. Miguel Hernández andaba por Orihuela leyendo libros por los montes mientras apacentaba cabras a sus catorce años, quizá Unamuno estaba a punto de ser desterrado a Fuerteventura, Manuel de Falla andaba en plena efervescencia compositiva y Andrés Segovia montaba en aviones con su guitarra prodigándose en las salas de concierto internacionales.



Después vino la República, el acceso de Hitler al poder en Alemania. La sublevación de Asturias, la Guerra Civil.

He olvidado escribiros que este libro pertenecía a una biblioteca pública del Casino de los "ricos" de Béjar,. Aún sobrevive aunque languidece, el Casino Obrero, como una tradición que mantiene un puñado de viejos cada vez mas exiguo. 

¿Quién tomaría prestado este libro del casino de los ricos cuando comenzó la guerra y la represión? Aquí se quemaron varias iglesias en febrero de 1936 cuando ganó el Frente Popular. En mi primera actuación con la Coral de Béjar, que era la primera vez que mi hija y yo cantamos en público lo hicimos en el altar de una iglesia sin retablo a nuestras espaldas porque lo quemaron por entonces y no se ha repuesto a pesar de ser la iglesia de la plaza mayor de esta localidad. Béjar cayó a partir del 18 de julio del lado nacional y represaliaron a mucha gente, algunos permanecen todavía desaparecidos y dudo que los aparezcan noventa años después.

Al quedar la industria textil bejarana en el bando nacional aumentó su producción gracias a la guerra, ya que no se podía comprar textil catalán ni valenciano, y la ciudad creció y dio mucho trabajo a la comarca hasta los años 70, que comenzó un declive, emigración, cierres y crisis. El casino propietario de este libro quizá haya llegado hasta 2003 porque yo recuerdo haber ido a escuchar un cuarteto de cuerda en su salón, pero fue su canto del cisne. 



El libro está en mis manos y acabaré la novela premiada hace 102 años y olvidada, muy olvidada actualmente. Me informé güiquipedicamente de que su autor murió en Salamanca en 1983, curiosamente cuando yo estudiaba primero de derecho allí. Nunca se me ocurrió mirar las esquelas de ninguna parte hasta hace unos pocos años, los muertos no concernían a mi juventud. Ahora suelo cambiarme de acera para consultarlas. No soy tan viejo como el libro, ni tan caduco, pero siento una solidaridad secular con tanto que ha permanecido hasta que yo he vuelto a leerlo, dándole vida.

No sé qué sucederá con este blog dentro de 102 años. Me haría ilusión que alguien lo leyera por entonces. No imagino cómo será el mundo, como creo que era inimaginable hace no tantos años la cantidad de "adelantos" que existen hoy. Espero que la gente que haya entonces tenga curiosidad por leer e imaginar lo que escribimos los desconocidos ahora.


PD os copiaré lo que me ha motivado a escribir 

 mientras el galán venía a hacer un sacrificio cruel en holocausto de la ilusión lejana, la niña devoraba en silencio su lucha.

La palabra holocausto está escrita, fijada, ahí en mi ejemplar desde 1924 sin sospecharse que en la segunda guerra mundial acabaría teniendo un sentido inimaginable, con el que puede que se quede por los siglos de los siglos y ha permanecido impresa para que ahora mismo me hiciera interrumpir su lectura para escribiros estas sensaciones.


viernes, 27 de febrero de 2026

¡Eh! ¿Quién lee por ahí?

 Ayer mientras fregaba escuché sin mucha atención por la radio el fallo del Premio Primavera de Novela; se lo han concedido a un nombre conocido, o a mí me lo sonó pero pensé que sería una coincidencia. Trata de una historia de emigrantes españoles en Düseldorff, y sobre el famoso vampiro de esa ciudad,(no sé la historia pero me suena mucho) la autora dice que sus padres fueron emigrantes allí. La editorial dice algo así que la emigración española es un interesante tema poco explorado en nuestra literatura. Muchos lectores actuales en español puede que sean inmigrantes, así que, por concernimiento e identificación, puede ser interesante comercialmente.

Cómo estará mi oído que la voz de la autora me pareció juvenil cuando reivindicaba a sus padres, creo que ella nació allí, pero no estoy seguro, -seguía fregando-.

Lo que más me llamó la atención fue que se habían presentado 1,500 originales para este premio. Eso siempre queda bien, cada vez queda mejor, porque un eventual comprador puede pensar que es una obra buenísima producto de una selección entre tantísima gente. Entre todos los niños que juegan al fútbol en la cantera del Barcelona surgió un Lamine Yamal, o entre todos los niños que van a escuelas de tenis surgió Carlos Alcaraz, pero no es así.

Voy al título ¿Quién lee esos 1.500 originales anónimos? Eso, si se hace con rigor, cuesta muchísimo dinero, dicen que son profesores de literatura, y lectores profesionales. los sumillers acreditados que premian ese vino. Pienso en mí mismo, que me propusieron para lector de un concurso de relatos de una asociación cultural que se llama, o se llamó, Ávila Abierta, y recibí por correo electrónico, 25 o treinta originales, cortitos la mayoría. Me parecieron todos muy malos, renuncié a elegir el mejor, aunque hice un informe de cada uno y se lo pasé a otro miembro del jurado, diciendo que yo lo declararía desierto. La asociación prometía hacer un libro con una antología de los presentados. Esto es un clásico: otra asociación del pueblo de Mingorría, hizo un concurso de relatos sobre la cantería en el que participé. También iban a hacer una edición con una antología de los presentados, pero tampoco se ha hecho. No se han publicado en papel, que yo sepa,  -en ninguno de los dos casos- ni los ganadores.

También fui en Béjar a una conferencia que daba la bejarana ganadora del Premio Salamanca de Novela a la que asistía un lector profesional, que era de Béjar, profesor de literatura en la Universidad de Salamanca, que presentaba el libro. No compré el libro. No me convencieron, había una decena de ejemplares sobre la mesa y parece que algún familiar, porque había bastantes familiares, se acercó a que le firmara, el resto de los asistentes salíamos por la puerta despacito mirando de reojo a ver quién picaba.

Se habían presentado un montón de originales y pienso que este profesor puede que lo haga por amor al arte, porque si lo hiciera por dinero ¿Cuánto cobraría por libro leído? ¿15 euros? Me parece muy poco, lo cobra una friegaescaleras por hora, un profesor universitario no puede caer tan bajo. Porque yo tardo en leer una novela 6 o siete horas repartidas en dos o tres días. Supongo que si todo el día fuera "mañana por la mañana" tardaría menos, porque luego, a lo largo del día me voy haciendo más espeso y me concentro peor. Debería, aunque nunca lo hago, apuntar en una hoja aparte los personajes que van saliendo, para no tener que preguntarme. Un trabajo durísimo. Un lector profesional no debería de hacer este trabajo por menos de 200 euros por obra. Si tenemos en cuenta que cada uno, por muy profesional que sea, tenemos nuestros gustos y manías, no debería dejarse la suerte de cada novela presentada al gusto de un solo lector que la matara, sino que la leyeran varios. Luego, por supuesto, debería haber una pirámide en cuyo vértice estaría la obra ganadora, ya elegida entre cinco o seis finalistas, por un jurado de nombres conocidos.

Si se trata de ganar dinero con una novela vendiéndola, promocionándola, dándole a la ganadora 100.000 euros no salen las cuentas ¿verdad?

Pues claro que no salen, porque la ganadora era desde el principio una conocida actriz del cine español Elvira Mínguez, además el premio se da a conocer dos días antes de la ceremonia de los Goya, que es la noticia cultural de este fin de semana. La actriz es muy veterana, lo vi en el telediario y le puse cara.

¿Para qué gastarse un "pastizal" en pagar lectores, hacer una pirámide seleccionando entre las 1.500 novelas, si ya tenemos la cara de la contraportada que va a vender los libros?

Creo que eso es lo que hay.

SOBRE EL DURO E INCIERTO OFICIO DE LEER (AFICIÓN) Recientemente tuve varias horas entre mis manos un libro de Balzac, acreditadisimo escritor francés del siglo XIX, que leo por haber dormido una noche en el edificio donde fue a la escuela, y por haberme enamorado de Tours, su ciudad natal. La novela se llama Un asunto tenebroso y me he peleado con ella, porque es necesaria mucha información previa para entenderla. Se trata de que hay que conocer la biografía de un personaje histórico (Fouché) y todos los intríngulis de la revolución francesa, la Convención, la Montaña, el 18 de Brumario, y luego ir apuntando personajes. Busqué auxilio en la wikipedia para que me destriparan el argumento y poder seguirlo, porque ya me había perdido. Trata de un atentado (fallido) contra Napoleón y un desembarco inglés también fallido, en las guerras napoleónicas, (tampoco me hagáis mucho caso, leí la reseña en un momento de desesperación y me encontraba "espeso"). Lo volví a intentar y finalmente lo dejé prometiéndome que dentro de un tiempo lo abordaría, como hice dos veces con el Ulises, -y creo que nunca más lo volveré a intentar-, con la novela de Balzac sí lo intentaré -espero-.

Para salir de esa y otras conflictivas lecturas, en este mes de febrero se me han rebotado bastantes libros  así, he tomado un libro de apariencia sencilla, que fue premio nacional de literatura en 1924, con pocos personajes. Los miembros del Jurado de aquel premio fueron un tal Julio Casares, de famoso diccionario, "Azorín" y Pérez de Ayala, y otro nombre que no conozco pero supongo que de reconocido prestigio.

El libro se llama "La Santa Duquesa" y el autor se llamó Huberto Pérez de la Ossa.

Pues no sé si lo acabaré, a ver si pillo una buena mañana y le doy un buen avance.

PD Acabo de darme cuenta de, cesadas las lluvias, estoy empleando las buenas mañanas en ir a cavar, escardar, recoger palitos etc, de mi huerto y vuelvo demasiado cansado como para leer  provechosamente como hice en el largo periodo lluvioso que padecimos y -claro- me rebotan los libros. Estoy espeso.

Amboise cenital

 

Los franceses son los mayores consumidores de la pizarra leonesa y zamorana. Es un material caro pero vale la estética que proporcionan.
En España hay sitios hermosos pero siempre se cuela, alguien o muchos, que estropean los conjuntos. Y casi siempre tiene uno que evitarlo en las fotos. En Francia esto sucede raramente, puedes hacer todas las fotos que quieras que quedan así de bien. O los constructores son más disciplinados, o los ayuntamientos y demás autoridades se hacen respetar. 



Hermosa plaza con soportales, y terrazas que mira al palacio y desde el palacio es mirada.

Este grueso torreón es todo el una rampa de no mucho desnivel que servía para subir cosas o personas a la altura del palacio con el motor de los animales de tiro. También se puede subir a caballo, por supuesto.


en el edificio de la izquierda arriba es donde está la tumba de Leonardo.






La rampa de la que hablábamos.
Los franceses siempre trabajando en embellecer.
Un "listo" quiso poner el tejado de otro color, para fastidiarme el argumento del principio.