sábado, 18 de abril de 2026

Vendôme, un sitio de lujo

 Once años antes de conocer Vendôme conocí la plaza de ese mismo nombre, uno de los lugares más visitados de París. En el centro de la plaza hay una columna historiada, pero en 2015 estaba andamiada por restauración. Creo que en alguna revolución 1848, o la Comuna de París la demolieron, también creo que tiene arriba a Napoleón. 

No podíamos prescindir de visitar una localidad de ese nombre (aunque sea más famosa la plaza parisina, que tiene todos los comercios de lujos lujérrimos y mi pequeña familia estuvo mirando boquiabierta escaparates  para asombrarnos del precio de las joyas. En esa plaza también está el Hotel Ritz, seguro que en el Monopoly de París también es lo más caro, como en el Monopoly de Madrid el Paseo del Prado, donde también está el Ritz). Tampoco, y lo veremos en los próximos meses, podíamos prescindir de visitar Orleans, aunque también sea más famosa Nueva Orleans.

Nuestro humilde coche entró por esta puerta (uno se pregunta al entrar si se sentirá incómodo pobre o mal vestido como yo si entrara el un Ritz, que no he entrado nunca, ni espero tener que hacerlo, pues el lujo me abrumaría). Además tiene una flecha roja para los que entramos.



Hay gárgolas y parece que también huellas de tiros en esta francesísima portada.

Llegamos pronto, a tiempo de desayunar
Esta es la foto que mandamos a mi madre para que vea que nos damos buena vida, ella sabe lo tacaño que soy y siempre me dice que comamos bien. Y esta foto es para que esté tranquila.

Se me olvidó fotografiar el servicio de este lugar del desayuno (quise hacer una colección de sitios donde meé, y se lo encomendé a mi mujer que entró después, pero a ella no le va mi estética mingitoria)






Cómo no fotografiar esta torre exenta, (o que se quedó allí después de alguna revolución iconoclasta que se cargara la iglesia de la que fuera campanario).

Afortunadamente no se cargaron esta filigramisima iglesia o catedral, gótica.

Supongo que son los cuatro evangelistas y en el centro el protagonista de su relato.

esta torre de esta iglesia, la hemos visto ya a contraluz, también está un poco separada del templo.
que afortunadamente estaba abierto, otro día os lo enseño. 




viernes, 17 de abril de 2026

Atardeciendo en Blois

 Después de regresar de Chambord, teníamos tiempo de repasar esta hermosa ciudad y volver a entrar en su catedral abierta y gratuita como todas las francesas.





Y aquí se vino a tocar el mismo pianista que lo hacía en Tours. Era muy bueno, con música que parecía original. Le deposité cincuenta céntimos, y alguien había dejado antes un billete de 5 €.


La imprescindible Juana de Arco, que veremos ampliamente en Orleans




Aquí paso ante una librería, que en Francia todavía quedan. Estaba muy presente en los escaparates que curioseamos un libro de Javier Cercas, a quien también vimos hablando por la televisión. Es francoparlante.

El encantador recibidor de nuestro Hotel de France, con un grueso libro de Castillos del Loira. Ya estaba cerrado, nosotros entramos con código, como en todos los hoteles que no son grandes. Se ve arriba, a la izquierda, una cámara de vigilancia, no me había dado cuenta de ella hasta ahora.
Pero nosotros estamos para aprovechar, y volvimos a salir.

Porque cuando cae la noche no nos da miedo cruzar por sitos así


El palacio de Blois estaba enfrente de nuestro hotel.


jueves, 16 de abril de 2026

La estación de Blois

 En Blois duerme gran parte de la gente que visita Chambord. Nosotros volvimos a reconocer esta ciudad y la completamos viendo su estación.

No sé si el rosa que ilumina el castillo palacio es el propio o es el de estos días de solidaridad con las enfermedades femeninas, pero la foto quedó la mar de bien.


Unas tres gracias luminosas que pululaban por allí.


El arte contemporáneo también es querido en Francia.



Esta construcción espiral es un alarde técnico para que los franceses no se bajen de la bicicleta ni para cruzar las vías del tren.


En el centro de la espiral hay escaleras peatonales que conducen a un paso elevadísimo para cruzar las vías del tren hacia el otro lado.
Vista desde la espiral ciclable
 
Y en el centro hay un aparcamiento público de bicis.

A pesar de ser sábado la noche no había nadie. Uno tiene la sensación de intruso y la prevención de que aparezcan "malos". Algún día aparecerán y no nos lo creeremos. Pero el miedo no va con nosotros.
Y lo exploramos todo
Otra vista de la espiral para comprender mejor el contexto.


Rn el centro de la espiral había también un ascensor.




En la estación una persona de "color" y yo que salgo por la puerta.
Una estación turística de los castillos del Loira


miércoles, 15 de abril de 2026

Silvio y Chico Buarque

 En la hermosa canción Quién fuera Silvio señala entre varios que quisiera haber sido, al brasileño Chico Buarque, que además de gran músico y cantante, escribe novelas.

Chico Buarque que también reconoce el arte de Silvio, ha venido estos días a apoyarle y a grabar algunas canciones en su estudio. Silvio, orgulloso exhibe sus fotos en el blog, también le ha llevado a la Casa de las Américas a reunirse con un grupo nutrido de gente complaciente y bien vestida, no como los que se encuentra en sus paseos Yoani Sánchez a quien le ha dado por hacerse vídeos mientras camina por La Habana. La gente de la calle apoya, (o ella nos engaña en sus vídeos) la valentía de esta heroína desdentada que tiene un par de blusas, las repite, y que tampoco parece que se gaste nada en peluquería.

https://www.youtube.com/watch?v=P_FspbM32Z4

Puede ser una pose lo de Yoani, porque a ella le tienen que llegar suficientes dólares de fuera como para ir mejor arreglada, pero así va más coherente, más como tiene que vivir la gente en ese azotado país. Lo que está claro es que desde hace poco la calle es suya; si no no tomaría posesión de ella como lo hace. 

Silvio ha perdido. Él no puede andar por la calle sin que mucha gente le increpe, más después de pedir  a sus 79 años un Kalasnikov para defender la revolución. No ha tardado dos días el régimen en hacer un acto solemne con todos los gerifaltes del régimen para ofrecérselo en un acto a puerta cerrada, (y un ramo de rosas a su mujer, que le acompañó a recibir el arma, No sé que pensarán las mujeres de Podemos de este acto tan sexista).

Supongo que Chico Buarque habrá dicho en su entorno que "ha ido a Cuba", y hasta que la ha encontrado bien, igual de castrista que siempre, resistiendo. Silvio presume de él, es su amigo, y muy oportuna es su aparición para pasearle por los sitios paseables para él.

Porque Silvio, como Joaquín Sabina, hace años que no pisa la calle. Cuando unos amigos míos fueron a la Habana a finales de los 90, vieron pasar el monovolúmen Toyota con los cristales tintados de Silvio, eso se lo dijo un cubano que lo sabía. Entonces puede que fuera de lo más incógnito posible por la calle porque hay muchos pesados que le pararían para abrumarle de elogios y de amor. Sabina no sale a la calle desde hace décadas por ese motivo, y si sale va con gafas oscuras como en una entrevista que le hizo Juan José Millás. Pero Silvio ahora no puede, y no porque unos cuantos cubanos no le abrumaran de cariño pesado, sino por miedo a la mayoría, que le increparían gravemente. Por eso Chico Buarque no puede decir que ha estado en Cuba, sino en la burbuja de su amigo.

Mirad y escuchad, por favor:

 https://www.youtube.com/watch?v=ZkStai6rzpA

martes, 14 de abril de 2026

Francisco Umbral, "La década Roja"


Leo este libro porque lo compré, y porque es fácil de leer. Habla de gente de los ochenta y noventa, casi todos bien conocidos míos; aunque algunos no, porque a Umbral le gusta retratar a gente especial, los que conocen y manejan los intríngulis estéticos, políticos y empresariales de Madrid y de España.

Como en los programas de antologías de la tele, que no cesan de repetir, llamados Cachitos, o Viaje al centro de la tele, uno se da cuenta de que ha vivido con los famosos y hasta cree que es desgraciado porque no ha sido famoso como ellos; que vivieron mucho más que uno ha vivido pasivamente y a lo mejor es que no.

Porque yo me sé también muchas vidas públicas de gente famosa, porque han sido compañeros desde el otro lado de las pantallas televisivas; y creo que no les valido la pena quedar en mi memoria así.

Ahora mismo es el tiempo en España de destripar lo que han dicho las putas de Ávalos, que es un ministro engreído, que era gordito y embaucador y se aprovechó para meterla por ahí, presumiendo soezmente de ello, creyendo que la metía José Luis, y solo se la dejaban meter al superministro Ávalos y era a cambio de dineros que le costeábamos los contribuyentes. 

 Yo no puedo decir si Umbral era un fantasma: hombre ingenioso con voz de tubo, muy resultón en televisión, bebiendo güisqui en vaso de tubo con dos hielos como dos cojones, (no me había dado cuenta hasta ahora de lo que es un vaso de tubo con dos hielos. Los muchachos que pintan en los servicios seguro que lo pillaron antes que yo). 

Está feo, pero en él no parece que fuera ordinario, presumir de cuánto se folla, y este tío es un presumido. Copia a Camilo José Cela, cuyo acróstico CJC significa, según le contó un día Cela a Umbral, -y sale en este libro- "Comer, Joder, Caminar". Los dos son unos fantasmas, Camilo José nació en la década de los 10, y Umbral en el 32, si han jodido en España tanto como presumen habrá sido con putas, porque en los años cuarenta y cincuenta y sesenta, había muy pocas mujeres liberadas. Porque no tenían trabajo remunerado más que las maestras y las enfermeras, pero todas ellas estaban vigiladas, y estos dos literatos también.

Es un libro mayormente de cotilleo, pero tiene partes preciosas, disecciones magistrales sobre la droga, o de personajes que han tenido tan larga carrera que algunos siguen respirando en 2026. Umbral publica este libro 93 y hay en él vaticinios que se cumplieron como en las cuartetas de Nostradamus.

Está escrito por un narrador omnisciente que parece saber de los personajes y de las situaciones más que ellos mismos. Dicta cátedra. Umbral es un literato soberbio en el sentido malo de la palabra también, y eso tiene seguidores, hay lectores que gustan que otros desprecien a los demás por ellos, ahora y siempre, pero Umbral, que era un poeta con todas las letras, bien armado de escogidas palabras que, a veces exportaba su genialidad a la caricatura seria o a la disección no pedida. Aquí se quedó todo escrito y retratado en un libro de los que se deben recoger, almacenar y leer, como hago yo. La gente que salió se aguantó y debería celebrarlo porque gracias a este escritor son y serán algo más de lo que hubieran sido, por bastante tiempo.


Uno se divierte, recuerda y aprende. Ahora hay muchos escritores en la "red" que comentan y narran sobre juicios y corrupciones. Todo es más chusco y descarado, se agolpa y se reproduce viralmente como un coronavirus, vamos sumergiendo el nivel de conocimientos en el fango contemporáneo, (que existe realmente, no es una palabra inventada para desprestigiarlo). Se acerca el final del septicemio Sanchista, y como no quedará en libros de papel, nos olvidaremos de todo dentro de un par de años para empezar otra cosa, que se terminará infectando también. Esperemos haber generado anticuerpos transitando como venimos por estos groseros calvarios.

(1) me he inventado la palabra mezclando septicenio con septicemia que es una infección mortal, de la que murió mi abuelo paterno según reza en el registro civil, y mucha más gente según mi larga experiencia de lector profesional de esos libros públicos. 

lunes, 13 de abril de 2026

Unas fotos hechas por mi mujer

 Durante este viaje bastantes fotos de mi mujer sin citarla. Las de hoy son absolutamente todas y las he extraído de las carpetas de los palacios de Blois y de Chambord. 


siempre son importantes las visiones y atenciones de las personas, (y la omnipresente salamandra)


                                    Los franceses, frecuentemente ciclistas







En la explanada había un par de caballos incitando al personal a la próxima exhibición hípica que se celebraría en un anexo cerrado pagando un suplemento.



Una estufa de cerámica.
                                       La captura de unas niñas traviesas


Unos novios que acudían a hacerse fotos de boda con marco incomparable. Algunos miembros de las nuevas generaciones musulmanas presumen y ostentan su hermosa cabellera. Se supone que su madre que sostiene el vuelo del traje se siente orgullosa de su hija pero ella ya considera que ya no va a cambiar. Yo no me atreví a robar esta foto por si acaso lo consideraban una intromisión.