miércoles, 28 de octubre de 2026

No escupas p'arriba

Decía mi padre, y también lo decía mi madre aunque hace tiempo que no se lo oigo. El ministro de transportes Óscar Puente afirmó hace poco más de nueve meses que los trenes de alta velocidad españoles podían alcanzar los 350 kilómetros por hora, y superar a los chinos, que son los que más corren actualmente. Después pasó lo de Adamuz, y es que las vías recién puestas en el año 92 cuando se inauguró el AVE a Sevilla no pueden ser tan fiables como las que llevaban ya 37 años, y que no bastaba con bacheos, menos cuando ahora circulan por ella muchos más trenes de otras compañías. 

Resultado: 47 muertos y los heridos que sean (que no cuentan) y la velocidad se disminuyó -porque se ha disminuido por precaución-: el sueño de los 350 KM /hora es incumplible.

Probablemente este y otros ministros, así como el propio presidente Sánchez, no reciben malas noticias por internet por no amargarse, (yo tampoco lo hago, ya me han calado y solo me mandan lo que me apetece leer). A lo mejor es cierto que lo que ellos dicen que son bulos, para ellos son verdaderas noticias falsas, y toda la gente que escribe lo mal que lo hacen no existe para ellos, que solo creen en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas, que dirige un socialista que siempre les saca como ganadores.

Hoy ha habido un trágico accidente ferroviario de 64 muertos de momento. Los del gobierno han tardado en "salir" a los medios más de seis horas, y seguramente todo este tiempo han estado sopesando qué y cómo decir, si era conveniente que dimitiera Óscar Puente ahora, o no. Lo que hayan hecho es lo que más les rentaba electoralmente, a lo mejor está previsto que aguante un poco y que dimita después de tres o cuatro días.

Porque este ministro de transporte dijo hace poco tiempo (volviendo a escupir p'arriba) que en las vías del AVE solo se había producido un accidente grave en 37 años, por lo que era una probabilidad muy mínima el que se volviera a repetir otro, luego los trenes de alta velocidad que circulan por las vías españolas son muy seguros.

Yo creo que dimitirá, porque su imagen chulesca y sus escupitajos hacia arriba le van a hacer perder todavía más votos al PSOE. 

Aunque de esta tacada han conseguido un voto menos para el PP pues entre los muertos del último tren estaba una exministra de ese partido con solo 59 años, que es justo la edad de mi mujer.

Borregueros

 Hablan y no paran de quién maneja las turbas de jóvenes que asolan las ciudades europeas. No importa, el problema es quien les alienta, porque una vez alentados los muchachos funcionan solos, y siempre ha sido así.

Un ejemplo son los juligans (no sé como es escribe bien en inglés) del fútbol, que solo necesitaban un escudo (qué ridículos son los escudos del fútbol y los nobiliarios también) unos enemigos, y a correr, pero eso no tiene nada que ver con el fútbol como juego bonito de rapidez, habilidad, engaño... En el baloncesto la violencia pasa menos: una vez que yo trabajé en Zaragoza en una fábrica, un compañero me dijo que él había estado de segurata en un partido de un equipo griego contra el de Zaragoza registrando a los jóvenes seguidores recogió un montón de bates de beisbol (qué se habían agotado en todas las tiendas de deportes de Zaragoza) ¿Qué querellas -históricas o deportivas- pueden tener los jóvenes atenienses con los jóvenes zaragozanos de entonces? Solo testosterona y falsa épica de una historia falseada para encender los ánimos de conquista y destrucción. Como eso casi todo lo demás.

Hace tiempo que no se arma ninguna "gorda" en el fútbol, que es un deporte caro y donde esas conductas llevan mucho tiempo siendo afeadas unánimemente. Antes había localidades de pie, y mucha gente se colaba. Creo que la sociedad se puso seria con estas conductas y no las toleró, las arrinconó.

¿Qué fueron las cruzadas sino el encauzar a los jóvenes del siglo X a la destrucción y el pillaje?. ¿Por qué los cruzados saquearon Constantinopla al pasar por allí? ¿Tenía algo que ver con el cristianismo o con los "santos lugares"? No, unos jóvenes fueron encauzados, incluso bendecidos por el Papa, y ¿Qué encontraron allí el tiempo que estuvieron? un montón de cruces de madera o astillas, las Sábanas Santas, los paños de la Verónica, la columna donde los romanos dejaron a Jesucristo como un "Ecce Homo" : esa la he visto yo en una de las grandes iglesias de Roma. Los clavos de Cristo y el Santo Grial. Pero supongo que lo que encontraran por el camino sería muchas localidades que saquear y muchas mujeres que violar, y mucho compañerismo testosterónico, como pasó en todas las guerras.

El problema es quien alienta, quien bendice, quien permite, quien estimula... Hay imágenes por ahí de banderines de enganche en montones de guerras, los ingleses que son muy peleones, y los franceses que tenían ganas de revancha contra los alemanes, que les ganaron un par de guerras en el siglo XIX, estaban "deseandito" que declararan la guerra. Luego estos mismos franceses prohibieron hasta los años ochenta la película de Kubrick "Senderos de Gloria" donde estaba retratada la verdad de aquella Gran  Guerra.

Me estoy yendo. El pasado lunes un periodista con mucha palabrería y de derechas, llamado Vito Quiles decidió ir a Bilbao a desafiar con su presencia. Al final se echó atrás o le advirtieron que no podía ser; pero ya que se habían juntado los jóvenes que iban a por él decidieron montarla a lo bestia, aunque no saquearon como en Barcelona, donde los muchachos son más egoístas, o más prácticos e interesados con los ríos revueltos.

En todas las guerras hay un montón de jóvenes dispuestos a morir por una colina, a ser héroes, a ser novios de la muerte. En todas las ciudades hay gilipollas dispuestos a hacer su firma o sus marcas con un rotulador o un spray.

Todas las revoluciones están llenas de saqueos, de expolios, de incendios. Producido el levantamiento de África en 1936 muchos españoles entraron en conventos e iglesias, se fotografiaron con casullas y esqueletos de santos, y mataron a todos los religiosos -no que se pusieron por delante- sino que fueron capaces de encontrar. ¿Tenía esto algo que ver con el "fascismo" o con los militares africanistas? No, pero alguien soltó a los borregos. 

En Francia Melenchon, y aquí Sánchez han dicho que la calle tiene razón, que se pueden plantar tiendas de campaña en Madrid contra los fondos-buitre. Esa entelequia legal de la que los socialistas formaban parte. Contra la derecha y la ultraderecha, o alentar una huelga general "contra la oposición".

A ver cómo les sale toda esta lumbre.

Como ahora.

martes, 27 de octubre de 2026

Alberto Closas y Adolfo Suárez

 Uno a veces se enamora del mismo prototipo de persona. A Hichtcook le gustaban las rubias como Grace Kelly o Kim Novak mientras que a las españolas y españoles les debió gustar mucho el actor galán maduro más guapo que hemos tenido nunca, que ha sido Alberto Closas con su extraordinaria voz de padre de familia.

Años después aparecería Adolfo Suárez, nuestro providencial y atractivísimo presidente de la transición, que después reapareció con el CDS y al final murió casi en olor de santidad. La imagen es concomitante y probablemente eso no es un azar de quien eligió a este político abulense para que nos enamoráramos de él también...


Me he encontrado a Alberto Closas porque recientemente me hice seguidor de la página homenaje a Jose Luis López Vázquez que hay en Facebook; resulta que compartieron unas cuantas películas. 

Volviendo a Adolfo Suárez, puede que recordéis mi rabia al comentar hace pocos meses que había aparecido una supuesta damnificada por acoso sexual de este político ¡hace 50 años! y que dicha aparición en los preliminares de una votación autonómica fue saludada por algún ministro que recibió a esa persona anónima, que nunca dio la cara en público a pesar de todo el daño que hizo con esa intempestiva acusación, con intención de amplificar aquella denuncia indemostrable sobre un muerto indefenso. 

Todo fuera por desviar la atención y arrimar el ascua a su sardina.

Pobre presidente, no sé si atenderían igual si ahora alguien apareciera acusando de agresión sexual a alguno de estos dos magníficos actores. Aunque si fuera a Alberto Closas seguro que aprovecharían los medios del gobierno, para recordar que era "el actor que se parecía a Adolfo Suárez".

En las próximas elecciones veremos muchas maniobras, estemos atentos.

lunes, 26 de octubre de 2026

Paseo nocturno por Béjar

 Mi mujer y yo vivimos en una ciudad-pueblo al borde del campo. Andamos mucho por adelgazar y yo, además, para comprar, pero no solemos pasear la ciudad que ya conocimos hace tiempo, y eso nos empobrece, porque en la vida hay que tener los ojos abiertos para la belleza, y mirar con esos ojos mientras podamos, mientras queramos.

Plaza Mayor, con el Palacio de los Duques de Béjar, que hoy es en parte un instituto público de enseñanza.
Un talud sobre el que se asienta el palacio con las hojas de un árbol urbano.
Abriendo un poco el foco para contextualizarlo.

Plaza de Cervantes, con el teatro al que más veces he ido en mi vida y un mural que representa la industria textil y una ventana a la Sierra de Béjar.
Otra vista. La estatua representa a Don Quijote y Sancho, y es de estas que se han puesto para que la gente se haga selfis con los personajes.


sábado, 24 de octubre de 2026

Compadeciendo

 Nada humano debería sernos ajeno, aunque hay subhumanidades que nos dan de refilón, que es sobre lo que quiero llamar la atención hoy. 

Ayer fui a visitar a mi madre y, mientras ella se echaba la siesta en el sofá del salón que es su costumbre, salí a dar una vuelta andando por Ávila con el objetivo de, haciendo tiempo, entrar en un centro comercial a ver si veía algo. En los alrededores me encontré a un vecino, un muchacho de entre cuarenta y cincuenta años, soltero toda la vida, de mirada aviesa, que mora con su madre en la puerta al lado de la mía, con quien me saludo en la escalera de la forma más escueta, pero que fuera del edificio de pisos se muestra esquivo. No me dio la cara y no nos saludamos, aunque veinte minutos después nos volvimos a encontrar también esquivamente cuando llegábamos a los alrededores de su casa y de la de mi madre, de nuevo sin saludarnos porque yo hice por retrasarme un poco, para no coincidir en la entrada del edificio.

Nunca he intercambiado palabra con él, por su juventud y por su retraso, no demasiado aparente a media distancia, pero sí en primer plano, aunque no puedo asegurar cuánto porque nunca le oí hablar más allá del consabido saludo sin atención ni mirada a los ojos. Porque es un sujeto bravío, imagino que muy medicado para templarle: antaño gritaba a su madre o a su hermano y lo escuchábamos confusamente, pared con pared, y últimamente hace años que no le oigo: entiendo que estará atemperado por esos medicamentos, en cualquier caso, ante mí, se presenta acomplejado: yo tengo una mujer, una hija, un patrimonio, conduzco un coche y doy la cara, tengo conversación, soy normal.

Y me pregunté qué pensará él al verme, aparte de evitar confrontar impresiones anodinas sobre el tiempo o cualquier suceso que se pueda comentar entre vecinos. ¿Tendrá complejo de inferioridad frente a los normales? ¿Le pasará lo mismo que a mí en la piscina en relación con los buenos nadadores, que sé que no puedo, que no doy, y desisto, voy a lo mío, como un discapacitado? (que es la palabra que usamos hoy hasta que la desgastemos) Antes se diría como un minusválido, y más antes como un retrasado, o un tarado, o un deficiente. Quiero tratar de mirar un momento desde esa deficiencia; compadecer y tratar de contemplar. ¿Sentirá él que su razón es menor que la mía, que todos sus pensamientos sobre la realidad son inferiores, débiles, estúpidos, o sentirá que la sociedad le oprime y no le entiende? Porque él tendrá su verdad sobre todas las cosas o parte de ellas, aunque sea una verdad agazapada; timorata de que la aplasten los argumentos o la palabrería de una persona normal, aceptada en la sociedad como yo, como la mayoría.

En este compadecimiento me doy cuenta de la cantidad de gente que conozco así, porque conozco muchos, hasta en mi familia cercana, y resulta que hay mucha gente así.

¿Qué razones tendrán para votar o enfrascarse en cuestiones políticas de los informativos? ¿Qué ilusiones tendrán para seguir viviendo en este valle de lágrimas mantenidos a base de pensiones y pastillas atemperadoras?

He pensado, me he asomado a ese abismo de la razón, a esta gente no les podemos comparar con el ingenioso hidalgo, que eso es otra cosa aunque también hoy Don Quijote estaría sometido a las pastillas atemperadoras. Don Quijote tiene su gracia, mientras estos otros son simplemente desgraciados, que subsisten atrincherados en algunas pequeñas habilidades que tengan o que crean tener, porque seguramente todos necesitamos creer que servimos para algo, que vivimos para algo por pequeño, feo y titubeante que sea.

Pero yo ya he cumplido con este compadecimiento, no quiero aburriros ni aburrirme más; ellos pasarán sus años y nosotros los nuestros, cada uno con sus tribulaciones o su ausencia de ellas. Yo me atreveré a escribirlas y ellos las rumiarán a su manera o no, porque yo soy independiente y me harán caso en una notaría para comprar y vender, porque tengo capacidad, miro de frente y no estoy en un pozo, o eso me creo, porque habrá gente en el universo que pueda pensar ¡Qué estupideces más simples e irracionales las de ese humano que escribe estas cosas! A veces se dice que los extraterrestres están ahí mirando este mundo irracional nuestro como se puede estudiar un hormiguero o una colmena. Nadie habla con las hormigas ni con las abejas.

Bueno, aquí quedaron mis razones por hoy, mi conciencia de hombre que presume de bueno se ha podido explayar caritativamente, para que me queráis, para autocomplacerme ofrendando al mundo de mis lectores un compadecimiento. 

(No sé si debo sentirme hipócrita, o estúpido como ese pobre hombre del que he escrito)

VALE.

Rodeando la catedral

 Fue hace más de mes y medio que estuvimos allí. Cumplí 62 años, hubo una mujer que se llamaba Maricarmen Abascal alrededor de cuya imagen se ha montado una molesta acampada en el centro de España y se han convocado elecciones generales y una huelga general para apoyar al gobierno. Me estomaga la violencia que hay en Francia y el incendio del ayuntamiento de Limoges. Entretanto llegan los fríos, y tenemos que poner un poco la calefacción por la tarde y miro las fotografías de la catedral de Évora y me parecen más bonitas que lo que recordaba. Qué gran invento es el poder de retener lo que los ojos eligieron como digno de recordar y admirar: es un desafío a la lejanía, a la decrepitud y a la muerte.












viernes, 23 de octubre de 2026

Callejeando por la sombra en Évora

Restos de un fresco en un soportal donde andábamos buscando el fresco.


Yo creo, de todos modos, que en Portugal debe llover más que en España.
Este color de albero me recuerda mucho a Sevilla, que no está tan lejos de aquí.


No tenemos muy presente el pasado musulmán de Portugal, que lo tuvo, aunque acabara la reconquista mucho antes que Castilla. Pero uno tiene presente todo el urbanismo supuestamente musulmán que ha conocido en Córdoba, Sevilla, Toledo, Vejer de la Frontera...









Esta es la plaza del Ayuntamiento.


 Al final llegamos a lo romano.