Ciudad del río Quer, cercana a una famosa marisma que dejamos atrás, porque ya bajábamos y no había que demorarse demasiado en la vuelta. Ahora, en la pasividad de mi vida casera y hortelana quisiera haber aprovechado aún más este viaje del otoño.
Pero eso me pasará toda la vida, especialmente cuando me dé cuenta de que la muerte está cerca, y ya no se puedan hacer muchas cosas.
Otra pasarela de estación de ferrocarril, que estaba al lado del hotel donde dormimos.
los franceses tienen fama de decorar bien y creo que será justificada.
jardineros esmerados tienen, eso lo hemos visto.
y no sé a que cuento ese ciervo en las alturas, el edificio es típicamente corporativo (arquitectura que se dio en la Italia fascista y en España.
¡Oh jardines!
¡Oh fuentes!
Este molino de la parte de arriba se vende o se alquila; el de arriba, porque el que está sumergido es solo para nuestros ojos.
¡Viva el agua que nos repite el cielo y todo lo demás!






























































