En los años 90 una pareja amiga, ahorró lo suficiente para irse a Cuba, a ver la revolución, y se llevaron a otra parejita de amigos más jovencitos, igual de entusiastas. Yo por entonces llevaba años haciendo recortes de El País sobre cualquier cosa que saliera sobre la patria de Silvio Rodríguez. Se los dejé para que los vieran. Me hizo mucha ilusión que consiguieran irse y tenía muchas ganas de que me contaran el viaje.
Entonces se hacían diapositivas porque eran más baratas que las fotos de papel, y ellos tenían proyector. Cuando volvieron fuimos a ver su proyección y a que nos contaran el viaje. Fuera de que a los dos varones si se quedaban solos inmediatamente se les agarraba del brazo cualquier chica, lo que más recuerdo es que al bajar del aeropuerto encontraron por el camino una central térmica que quemaba petróleo con una avidez que ellos no habían visto nunca en España.
-Tío... aquello parecía el infierno.
Cuba no tiene ríos para embalsar agua y obtener energía hidroeléctrica. No sé si con los huracanes les troncharían los aerogeneradores. La solar es muy cara y no creo que hayan preparado grandes parques. Intentaron construir una central nuclear soviética en Jaragua, porque uno de los hijos de Fidel Castro era físico nuclear, pero falló el dinero, falló Chernobil y falló la URSS. La isla los penúltimos años contrataba unos enormes barcos turcos que quemaban combustible para producir electricidad y engancharla a la red, pero contaminaban tanto o más que la central infernal que vieron mis amigos en los 90, y se acabó el dinero para pagarlos y se fueron.
Desde hace años Yoani Sánchez cuenta violentos apagones, que ya no son apagones sino encendidones, porque lo normal es que no haya.
Que el petróleo venezolano no llega más, lo saben desde el 3 de enero de este año. Que la presidenta mejicana trató de compensar esa falta, también se sabe, pero parece que Trump le hizo una "oferta que no ha podido rechazar" una amenaza que se ha cumplido sobre el abastecimiento cubano.
Entonces hay muy poca luz, y poquísimo combustible que además ha de ser pagado, precontratado en dólares, y solo le dan a los demandantes 20 litros. Si a ello unimos que muchos coches viejos de esos tan vistosos consumen 15 litros a los cien resulta que las calles están vacías de coches y de toda la economía que generan.
Para colmo los aviones turísticos no pueden repostar en el aeropuerto de la Habana, así que se acabó el turismo. La compañía española Air Europa anunció que tiene que desviarse a repostar queroseno a la República Dominicana para poder mantener su línea con Cuba.
Ahora sí que sí llegó el bloqueo, eso que tanto han denunciado los cubanos, el "bloqueo genocida" he leído tantas veces en el blog de Silvio Rodríguez, ahora les ha llegado, podrán resistir unos meses apurando reservas, pero la independencia no puede ser tan dependiente del petróleo, y el régimen colapsará.
¿Cómo? eso nadie lo sabe, los cubanos flaquitos que quedan no son queridos en ninguna parte y lo que menos quiere Trump es una catástrofe humanitaria que le llene de barquitos sus cercanas costas. ¡Capaz de cañonearlos es, pero eso es muy feo!
Supongo que habrá una voladura controlada como en Venezuela, un protectorado, pero el pueblo seguirá siendo flaquito, (la democracia de los hispanos le importa poco a Trump) y quizá cocinando con carbón o leña, como hacen ahora. Lo que tengo claro es que a Estados Unidos le sobran todos los portaaviones y drones, en la conquista de Cuba tampoco perderá ni un soldado.
Díaz Canel se irá a México, porque en Brasil volverán los hijos de Bolsonaro, y no creo que le pete Corea del Norte que hace mucho frío. Silvio Rodríguez puede que también se vaya a México pero creo que se vendrá a España.














































