miércoles, 8 de julio de 2026

"A los pies de Venus"


 

Es un libro muy entretenido como todo de Vicente Blasco Ibáñez y lo es porque está muy bien escrito, mezclando la historia de la famosa familia, tan importante en Europa, que era la cabeza del mundo entonces, con los descubrimientos náuticos y el tratado de Tordesillas, y todo el juego de poderes en Italia de Francia y España: verdaderamente apasionante. Sexo y familia, deseo de copar puestos y perpetuarse, aparte del deseo animal de copular.

Blasco Ibáñez es valenciano y batalla por blanquear o desennegrecer la historia álgida de esta familia valenciana. Resulta que, según este libro, hubo una tremenda leyenda negra alentada por el siguiente papa, Julio II, para salir mejor parado a costa de aumentar la basura de su antecesor.

El papado entonces era un puro teatro de guerrillas, influencias, derroches, placeres, asesinatos. No es extraño que surgiera con tanta fuerza el luteranismo en media Europa y se mantuviera a pesar de los ejércitos de Carlos I de España como rey católico adalid de Roma.

Blasco Ibáñez se une a una defensa anterior de Lucrecia Borgia, una gran mujer que murió de parto a los 39 años, y no ese pendón "desorejao" esa envenenadora que se acostaba hasta con el Papa, que era su padre. Blasco dice que la ninfómana era una cuñada suya llamada Sancha.

El libro se hace ameno porque está muy bien mezclado con la historia de un descendiente de los Borgia contemporáneo de la novela (hace poco más de un siglo) que lo va descubriendo a través de un tío cura investigador; hay amores románticos y hasta un duelo.

Hice bien, cuando era ávido comprador de libros, en tomar todos los que este autor me aparecieron.

martes, 7 de julio de 2026

Brive la Gaillarde también, que toda la Dordoña es magra.

 Esta ciudad no aparece señalada con recuadro verde en nuestro mapa pero sí destacada en los letreros de las carreteras. Nuestro objetivo al salir de Limoges era pasar la noche en Toulouse, donde ya dormimos dos en 2018, todavía con nuestra hija de compañera. Pero en tan largo trecho, además por autopista que es más tedioso, se impone hacer una parada. Al principio no encontrábamos nada que ver confirmando la falta de resalto de nuestro mapa-guía.




No sé si es un río o fue un canal, de los tantos que hay en Francia.


Pero luego insistimos y apareció el "coeur" de esta ciudad. 



Niños y atracciones infantiles, que no faltan en ninguna ciudad mediana.
Obreros (negros casi siempre) trabajando los tejados con toda seguridad.


Palacios y una iglesia que veremos otro día.



lunes, 6 de julio de 2026

El animado barrio de la Catedral

 Hace 6 años también había animación nocturna por aquí, que no en el resto de la ciudad. No llega a ser Tours ni Poitiers, pero si alguien quiere, puede encontrarla.




La catedral
La Luna, que es la más hermosa iluminación nocturna que yo conozca.
La torre de la catedral, que es bien rara.

Y volvimos a casa, al amparo de la Tortuga


domingo, 5 de julio de 2026

Anocheciendo en Limoges

 

la simpática tortuga



Las ciudades de Francia tienen tranvía

Un Cristo con la madre y el discípulo preferido, San Juan. No tiene mucho sentido eso de que dios tenga preferidos, me acabo de plantear.
No es la catedral, pero también entramos en este templo hace 6 años.

adoquines concéntricos como si hubiera caído una piedra grande en el estanque de piedras regulares
La enorme plaza de abastos: en francés Les Halles. Ya cerrada, porque si no hubiéramos entrado.




 Un palacio de Justicia o una facultad universitaria
El Hotel de Ville o ayuntamiento, que hace 6 años estaba en obras



Jugando con el agua



El color rosado de la femineidad
La fuente separada
El ayuntamiento limousin.



sábado, 4 de julio de 2026

Limoges

 Ya conocimos esta ciudad en 2019, y también bajando. Nos alojamos frente a la Estación de trenes, donde suele haber siempre hoteles en todas las ciudades, y además, a las horas en que lo intentamos, tampoco se suele aparcar mal por esas zonas. El caso es que nos dirigimos al mismo de la cadena BB donde nos habíamos alojado hacía seis años. Recuerdo que entonces nos costó 68 euros, ahora nos pedían 98, pero habían construido uno nuevo hotel al lado y lo pulsamos por si nos ahorrábamos algo.  Nos salía a100, pero ahí nos quedamos, porque la recepcionista era española.

Limoges sonó primeramente en mi vida porque tenía un equipo de baloncesto que jugaba la Copa de Europa en los años que yo seguía ese deporte, (el otro equipo francés que recuerdo era el Pau-Ortez, raro pues son dos localidades distintas). Limoges posee además una famosa cerámica, hace seis años mi mujer trató de comprar algún detalle para su madre pero eran bastante caros, ahora ni nos lo planteamos porque su madre murió.

Aunque lo más famoso es que de Limoges es la raza de vacas limusín, que está bastante extendida en España, y singularmente en el Sur de Salamanca donde vivimos.


Siempre me ha parecido una tortuga
Debajo de la concha.



Todavía pillamos en la cabeza la luz del atardecer, a las siete y diez de primeros de octubre.

jueves, 2 de julio de 2026

Fúrbol

Inicio este artículo a las 20.42 del jueves 2 de agosto. Mucha gente que conozco estará escuchando o viendo la "previa" al partido de fútbol de España contra Austria que comenzará dentro de 18 minutos. Hacen previas más largas por la radio que por la tele. Me siento bien desocupándome de eso, ahora mismo estoy por irme a comprar al Mercadona para que se note por la gente que hay por ahí y por la que me encuentre por el camino, que no soy furbolero. Aunque sí: me enteraré del resultado, es imposible que no te dé de frente o de lado la buena noticia que España, que ha ganado todo en clubes y selecciones, consiga eliminar a Austria que no ha ganado nada en ninguna competición y solo nos apabulla en orquestas, y en músicos con Haydn, Mozart, Schubert, Mahler, Karajan...

Y llegué al Mercadona sobre las nueve y cinco, había poquísima gente, tampoco hubo casi tráfico de coches y poquísimos peatones paseando por las calles. En el supermercado estaban recogiendo los carros y compraban muy pocos clientes a pesar de que quedaban mas de tres cuartos de hora. A la vuelta pasé por delante de varios bares que tenían la televisión puesta con todos girando hacia ella, y otra pantalla sacada para los que estaban en la terraza. Entretanto oí el bramido de como un gol, pero debieron anularlo o salir fuera por poco, porque en la siguiente terraza vi que llevaban 27 minutos y aún iban cero a cero, y me volví a decir: he ganado veintisiete minutos de vida, más la hora de la "previa". Luego oí cantar un gol y en la siguiente pantalla vi que ya tenía en el casillero el uno antes de entrar en mi casa.

Hoy, a las 9,40 me han quitado el programa Horizonte de la tele: no han querido competir, o no han querido perderse el partido. El juez Pedraz ha procesado a la directora de la Guardia Civil y a su Director Adjunto Operativo; serán para otro día los comentarios; el fúrbol va con el poder, si va bien; es el opio de este pueblo, mucha gente anda estos días con camisetas de la selección, en las publicidades de muchos productos están los seleccionados, -enorme la que hay en mi farmacia de una crema solar-.

No sé si hemos ganado tres o cuatro cero, cuanto más dure España en el mundial más se sostendrá el falso bienestar de que España vaya bien. Todos los anunciantes recuperarán en dinero de su inversión publicitaria, y todos los bares con pantalla venderán más cerveza, de buena gana.

Ayer, de nueve a once, nadie escuchaba a Schubert, ni a Mahler en toda España y las purulentas corrupciones del PSOE se taparon con las camisetas rojas del circo contemporáneo.

Me he enterado ahora mismo a las 8, 30 del día 3, que por fin tendremos un rival de nuestra medida: Portugal, que son más furboleros que nosotros, especialmente los camareros con los que hemos tratado en nuestros viajes.

A pesar de ser un país de buenísimas corales, casi nadie sería capaz de decir un músico clásico portugués. Yo sí, pero no cuento en esta historia.

Camino de Limoges

 

Ignoro dónde pero se nos apareció una iglesia modelo neogótico francés del siglo XIX, de las que habrá decenas sino cientos, muy parecidas sino calcadas. A pesar de su perfección no despiertan emoción ni por dentro ni por fuera en viajeros como nosotros.



Esto que viene ahora también nos decepcionó las expectativas, el pueblo de Ambazac, que entramos a visitar porque figura con recuadro verde en nuestro mapa Michelín. 

El ayuntamiento, coqueto pero ahí se queda.


decoraciones rosas para las enfermedades femeninas, que encontramos todos los otoños.


Detalles contemporáneos que mi mujer gusta de retratar.




Este era el verde llamativo de Ambazac nuestro mapa Michelín



No muy lejos está Limoges con su estación de tortuga que ya veremos mañana donde pasaríamos la noche en un hotel cuya simpática recepcionista era de Gijón.