miércoles, 29 de abril de 2026

Pateando un poco más Chateaudun

 Hoy no me ha dado la gana poner el acento circunflejo. Nunca supe cómo pronunciarlo pero sí sé dónde se encuentra en el ordenador, pero el empeñarme en ponerlo parece que fuera como que yo presumiera de que conozco finamente, (los lectores sabéis todo lo que amo a Francia) como que voy de sobrado y engreído.

Comenzaré la despedida de esta ciudad agradeciendo este mingitorio, del cual quise fotografiar también la "cara B": son jóvenes, probablemente de excursión, prevaliéndose del anonimato. No he querido perder el tiempo en leer los mensajes, muchos escritos en inglés.

La primera vez que salí de España a dormir en Portugal fue en 1993, yo tenía a los españoles por los únicos incívicos, (entonces solo conocía a los de aquí) y en el servicio del camping Monsanto vi grafitis de un montón de idiomas, pero ninguno en español, aunque probablemente lo fuera el que escribió "Gora ETA" que se me  apareció en aquella puerta multinacional.

La cara A tampoco era bonita, pero siempre agradezco, gracias Francia.




Volvamos a lo bello.


Supongo que será un antiguo lavadero, que está bien cuidado, así como limpias y hermosas sus aguas. El agua limpia siempre contiene muchas bellezas.

El castillo. Dominante.

Un barrio de casas entramadas, a la derecha se ve el símbolo de "monumento" y una leyenda de su valor.
Estos barrios suelen denominarse "le coeur de la ville" el corazón del pueblo. No me había fijado en esa denominación hasta este año.
Puerta, llamador, y una herradura de la suerte (supongo). Aunque pudiera indicar que en la casa hay un herrero.
Los jardineros franceses se las arreglan para que en el otoño tengamos flores. Supongo que en primavera será todavía más gozoso el colorido que brinden, pero no es nuestro momento viajero para Francia; nos dan miedo sus lluvias.






Otro pedazo de iglesia.
Y un palacio museo, supongo que cobrarían y también que sería interesante de ver, pero ni nos acercamos.

Me llamó la atención la alta y estrecha chimenea y el saliente esquinero, que no sé cómo se denomina en arquitectura.
Con flores queda más bonito el encuadre.



No recuerdo qué escritor desconocido es.






martes, 28 de abril de 2026

Resumen de duelos

 Os contaré que al final de la novelita "Hania" de Henryk Sienkiewitz hay un duelo. En el siglo XIX hay montones de duelos en la literatura. Estúpida forma de resolver temas de amor o de cuernos: el honor era machista, testosterónico, de embestidas con un órgano como la cabeza, que debería servir para razonar.

Creo conocer que en la historia de mi pueblo hubo peleas por mujeres y los que triunfaron se casaron con la objeto de la disputa; objeto, digo bien.

En algún momento de este blog he escrito que yo aprendí el sexo de los perros, que antes lo conseguían después de derrotar en duelo singular a los competidores; nos gustaban las peleas de los perros a los niños, aunque salieran heridos. No he visto en directo pelear a otros animales, había solo un gallo en cada gallinero, y había un solo semental para todas las marranas que quisieran criar. De mi generación no sé que haya habido peleas por mujeres. Puede que en algunas agarradas estuviera el tema de trasfondo pero directamente no llegó a suceder que yo me haya enterado. En los años ochenta las muchachas ya trasnochaban, y se permitían muchas cosas, que ahora a mí no me caben en la cabeza, como las baladas de bailes agarrados en las que uno podía tener una erección. Quedó una canción: "Bailar pegados: es bailar" pero eso no era bailar, era rozarse y girar muy poquito, la música no tenía relieve, no se necesitaba para su fin.

Pero volvamos a las luchas: en mi larga trayectoria de juzgados de lo penal, he notificado autos de procesamiento por violencia machista, aunque el expediente más fuerte que he visto fue el asesinato de una mujer mayor a su marido a finales del siglo pasado, que terminó con una herramienta de podar olivos llamada azolijo, clavado en la cabeza como Trotski con aquel piolet de Ramón Mercader. Pero aquello no fue un duelo.

El único duelo femenino que recuerdo, y el último que notifiqué su auto de apertura de juicio oral, fue en la segunda década de este siglo. Una pelea entre chicas por un chico en una fiesta, que degeneró en tumulto. No olvidaré la cara de la hermana mayor que se metió a defender a su hermana pequeña que es la que había iniciado la pelea contra la nueva novia de su antiguo "maromo". El cabreo de esta hermana mayor, que además era estudiante universitaria, al recibir la notificación fue tremendo hacia su hermanita peleona y a mí me tocó ver solo el principio.

Os aclararé que un auto de apertura de juicio oral, es que se va a ir a juicio: que ya hay que gastarse dinero en abogados y que seguramente habrá que pagar daños (suele haber un parte de lesiones, y el hospital que prestó el servicio sanitario reclamará además el coste de la atención recibida por la lesionada, que no es barato) luego están los días de impedimento por baja que da el forense, la multa, los costes de abogados propios y los costes de abogados ajenos si se produce la condena en costas. Salen muy caras las rabietas y los malos perderes en el amor. El que pega paga.

Luego hay que tener en cuenta de que el que arregla las cosas pegando puede que termine, en los infinitos conflictos de una convivencia marital, queriendo resolver o dejándose arrastrar por esas pulsiones tan poco deportivas. La violencia es muy peligrosa, me pregunto cuántos accidentes de tráfico se habrán producido por un ataque de violencia transmitido al acelerador, cuántos accidentes domésticos o laborales habrán tenido esta causa, y por supuesto la violencia doméstica típica, un 95% producida del hombre a la mujer, porque es el más fuerte, el que ha visto películas más violentas, el que ha tenido más peleas de chico...

En el último atentado a Trump, parece que el magnicida se dedicaba a elaborar juegos informáticos violentos, que puede que sea el sucedáneo actual de las peleas de perros que yo me entretenía en presenciar en mi niñez... 

Aunque yo no he salido violento.


lunes, 27 de abril de 2026

Viacrucis relevante de Saint Valerien

No sé si es importante, famoso o singular, pero a mí me dio por reconocerlo así, y ahora mostrároslo. Seguimos en la villa de Châteaudun.




Siempre me resulta raro, a pesar de las decenas que he visto, esto de las sillas en lugar del banco corrido

Un descendimiento romántico-rubensiano.


Un órgano sencillo.


UN ICONO EXTRAÑADO.

Ese de arriba juraría que es Pilatos.

En la segunda estación ya aparece la cruz.
Las vírgenes negras son muy populares, y la conjunción de las flores más la luz torcida por alguna corriente de las velas, me resulta muy estética.
La tercera estación ya nos trae la primera de las tres caídas.

Un encuentro con dos marías, que tienen la orla dorada de santidad, para que nos enteremos bien.

estación con escorzo muy carnal (y guapo el cirineo que releva en el transporte de la cruz)







Las anteriores estaciones no las acierto a interpretar aunque esta sí. El calvario donde fue enterrado era conocido así por las calaveras  que había en su "entorno" y por eso nos plantan una a sus pies.
El Descendimiento-Piedad, tan icónico siempre...
Y el enterramiento. Hace cincuenta años que no asisto a un viacrucis y no me acuerdo de lo que se leía, ni cómo ni  cuándo se acababa. La próxima vez que entre en una iglesia me fijaré para, la siguiente vez, comentar con más solvencia. 








 

domingo, 26 de abril de 2026

Más Châteaudun

 

Rodeando la acrópolis donde se asienta el castillo,


Había por esta zona un museo de algunas viviendas troglodíticas excavadas en la roca caliza. Pero no se puede entrar en todo.


El castillo domina un río y un puente por el que se pagaría el correspondiente peaje para mantener a los castellanos.
Heroico el infalible monumento a los caídos en la Gran Guerra.


La plaza mayor está presidida por una especie de fuente monumental que no tenía funcionamiento desde hacía un tiempo. Pienso que será como un monumento revolucionario, para no darle el nombre a la estatua de un rey o de un señor del castillo.

A veces me tienta el informarme, (es tan fácil hacerlo por internet -y puede que cuando termine de escribir esto lo haga) pero tengo una forma de ser "honrada": de pequeño me negaba a calcar los dibujos en los trabajos infantiles y lo dibujaba, otros lo hacían o recortaban de libros o revistas y lo pegaban. Mi planteamiento es contaros aquí lo que he vivido y lo que se me ocurre. Es un poco egocéntrico, pero así es más "mi blog" y a los que me seguís supongo que ha de gustaros ese planteamiento.

sábado, 25 de abril de 2026

Châteaudun, otro castillo "del Loira".

 Está un poco más al norte, pero figura en las antologías de fortalezas con esa denominación de origen. El tejado en forma de cucurucho es típico del siglo XIX cuando el famoso arquitecto Violet Le Duc, dirigió las reformas de este tipo de construcciones defensivas, incluida Carcasonne. 


Aunque dejaremos el pagar la entrada, el día anterior habíamos estado en Chambord y en Blois, y el anterior a ese también gastamos en Amboise, además de que nuestro objetivo era llegar a Chartres esa tarde con tiempo suficiente para buscar alojamiento sin agobios de tiempo.
 
Lo rodeamos, que es gratis y muy agradecido en cuanto a fotos.

A visitar el castillo se dirigía un atractivo camionero búlgaro residente en España. Nos contó parte de la vida de un raro viajero profesional que aprovecha las paradas reglamentarias de sus transportes para culturizarse. Lamentó que el día anterior, en un área de descanso donde duermen de los camioneros, había coincidido con un compatriota y no tuvo más remedio que mantener una larga conversación de nostalgias, además acompañada de bebida. La otra parte de su amarga vida es que está divorciado de su mujer brasileña, con la que tiene un hijo nacido en España. Declaró su pesar porque su exmujer fuera tan superficial y que solo pensara en ropas y maquillajes, (refrendando tópicos tropicales) mientras que él necesitaba cultura.
Hablaba español sin acento, y con abundante vocabulario, lo que confirmó la imagen que nos llevamos de este breve encuentro.