sábado, 21 de marzo de 2026

Viendo pinturas durante el diluvio

 

En Blois, cuyo largo puente su iglesia de San Nicolás, su castillo palacio y su catedral se distinguen perfectamente en el cuadro de abajo.


Y seguía lloviendo tras los cristales, observad los ríos o charcos comunicados que se producían en la explanada.

Aquí tenemos un cuadro de la mezquita de córdoba, una foto de viajes que hizo el desconocido pintor Adrien Dauzats en 1858. Recuerdos de viaje como hago yo, fotografiando este viejo recuerdo que yo también llevo en mí

Hay miles de pintores buenísimos ocultos tras las figuras de Boticelli, Velázquez, Vermeer, Caravaggio, El Bosco y todos los famosérrimos que vienen en enciclopedias y fascículos. Es así, y yo no recuerdo ningún nombre de loa que aquí vais a ver.

Supongo que es el paraíso terrenal con unos figurantes humanos para acompañar
Esta liebre y esas aves me recuerdan que estos lugares que visitamos fueron aristocráticos cazaderos.


Los de mi pueblo nunca tuvimos una abuela así.

Romanticismo paradigmático.
Detalle para huir de los reflejos

Quizá sea el cuadro más famoso de este lugar. No apunté el nombre, luego no lo recuerdo.


Ignoro el pretexto para mostrarnos esta teta izquierda, pero seguro que el que encargó el cuadro quiso deleitarse con ella. 
Creo que si lo quisiera publicar en Facebook me lo tacharían sus robots aunque sea un pezón tan infantil.


viernes, 20 de marzo de 2026

La penúltima de Silvio Rodríguez

Se ha hecho célebre el último comentario de Silvio Rodríguez en su blog Segunda Cita. Pide, a sus 79 años, que le den un Kalasnikov para enfrentarse a los fornidos SEAL norteamericanos que vengan a invadir Cuba.

Silvio está torpe y gordo, sería patético y hasta peligroso que saliera a la calle a disparar. Los cubanos que yo sigo se carcajean de ese gesto anunciado "muero como viví" en la canción "El Necio" vaticinando que las turbas le linchen: 

dicen que me arrastrarán por sobre rocas, 

cuando la revolución se venga abajo, 

que machacarán mis manos y mi boca, 

que me arrancarán los ojos y el badajo.

Sobre el badajo de una campana, había que hacer una rima consonante y no se le ocurrió más que exagerar de esa manera hiperbólica el tamaño de su pene.

Cuenta una leyenda que a Víctor Jara en 1973 le cortaron las manos con que arpegiaba la guitarra: un símbolo. Pero yo ya he escrito que no me creo esas muertes míticas, hagiográficas, cientos de santos cristianos tienen hace milenios una tortura particular: San Lorenzo una parrilla, San Andrés crucificado del revés, San Esteban apedreado, San Sebastián asaeteado, Santa Mónica con los pechos cortados... En los dos bandos de la guerra civil en todos los testimonios orales aparecen toreados, banderilleados, estoqueados, metidos en chiqueros para que los toros bravos los cornearan, dando tragos de gasolina,  etc etc etc La gente que mata en el momento de matar no creo que tenga ganas de gozarla en ese trago, sino más bien acabarlo cuanto antes. Yo he entrevistado a dos que fusilaron y a uno que vio un fusilamiento "irregular" de diez personas prisioneras que iban con él en el camión. De Lorca también cuentan que le dieron un par de tiros en el culo por maricón. ¿Cómo se hace eso con un hombre vivo?, ¿te pones de rodillas y acercas el cañón al ano y disparas? o una vez fusilado mientras se revuelve en los estertores ¿le buscas el culo y le disparas para luego contarlo?

Me disperso. Silvio tiene poco presente y menos futuro en Cuba si no hay luz eléctrica. Él cobra en dólares y en euros sus conciertos  y recibe mucho dinero de la Sociedad General de Autores de España. Lo gana justamente pero dudo que lo tenga en Cuba. Hace pocos días sacaron una foto en un Facebook en la que supuestamente estaba cenando con su mujer en Málaga; puede ser mentira, pero lo que no tiene sentido es que que él y su última familia, siendo millonarios en dólares, estén sufriendo las penurias y apagones que hay en Cuba, los malos olores de que no se recoge la basura y terminan quemándola, y la carencia de medicinas, porque un viejo casi octogenario toma muchas medicinas.

En el año 2026 en Cuba los frigoríficos no enfrían, las cocinas no calientan, tampoco hay agua corriente permanente porque sin electricidad no se bombea a los depósitos para que llegue por presión a las casas. Sin luz, sin internet, viendo miseria y desazón, tropezando con basura, temiendo que de repente las masas tomen las calles y vayan a buscar a los más señalados defensores del régimen...

Y ahora este exabrupto de querer salir a matar y a morir con un Kalasnikov, cuando la inmensa mayoría de los cubanos está deseando que entre quien tenga que entrar con tal de que salgan los que están. Yo nunca he disparado más que con una carabina de aire comprimido. Dicen que el retroceso de las armas de fuego hace daño a los hombros, el sonido de la detonación ensordece, y aquel trasto con su munición de plomo tiene que ser duro de cargar y sostener mientras se dispara por un anciano. 

Pero había que decirlo, ¡tantas canciones hablando de fusiles! ¡tanto hablar del enemigo donde viven un par de hijos del cantautor! ahora exhortar a los jóvenes a que mueran delante de las máquinas norteamericanas en lugar de salir a recoger la basura que inunda las calles, o procurar con trabajo y cemento que no se siga derrumbando la vieja Habana.

Pienso sinceramente que utilizaría el Kalasnikov para suicidarse, como hizo Salvador Allende, con el arma que le regaló Fidel Castro, cuando se acercaban los soldados golpistas a la moneda. Cuentan que Hitler tenía mucha prisa en suicidarse espantado de haber visto como las turbas se comportaron con los cadáveres de Mussolini y Clara Petacci y otros fascistas en una plaza de Milán. También nos han enseñado hace pocos años la cara de Gadafi.

Silvio es un poeta, un músico el mejor cantautor del siglo XX, me he pasado miles de horas disfrutando de su arte. No elijo yo compararle con esos seres nefastos y sanguinarios. fue él quien comparó y sigue comparando su final con esas desafiantes palabras.


jueves, 19 de marzo de 2026

Planes para un sábado lluvioso

Lujoso Novotel por 135


 

Después de dormir por 135 euros en el Novotel de Blois, pensamos que lo primero sería buscar otro hotel y, de no encontrarlo, cambiar de ciudad para dormir. Habíamos visto por la noche el Hotel de France, que está frente al palacio, y fue lo primero que pulsamos, antes de las nueve de la mañana. ¡Increíble! 50 euros más la ecotasa, la televisión era enana, y además no fuimos capaces de entenderla, pero, como fácilmente comprendéis, no vamos a Francia a ver la televisión. Solventada la cuestión habitacional, que es un gran relajo,  el plan sería visitar en la mañana el castillo palacio de Blois, de famosa escalera, y por la tarde el imprescindible Chambord, para volver a pasar la noche en nuestro barato alojamiento.

Acogedora sala de desayunos del Hotel de France 52,80 € (aunque nosotros no desayunamos, por eso nos costó tan barato)

A la salida se puso a llover a gritos, y nos volvimos a refugiar en la iglesia de San Vicente, hasta que se hicieran las 10, hora en que nos abrirían el palacio, que íbamos a ver todo lo detenidamente que pudiéramos pues la lluvia no daba para otra cosa. Fuimos con nuestros paraguas de batalla a dejarlos en la lujosa consigna del monumento, pero no nos miraron mal; acabábamos de pagar 19 euros cada uno.

Se puede ver cómo corre el agua antes y tras las ruedas del coche.


Con luz exterior, no como anoche, disfrutamos de las contemporáneas vidrieras.
                                                       Y del altar tan neoclásico.

Uno puede elegir cuál vela quiere que arda de acuerdo con el cromo del santo o virgen a quien quiere encomendar sus preces. No sé si los españoles son tan "de velas" como los franceses, me parece que no, pero como ellos son más creyentes que nosotros, es posible que porcentualmente correspondan más encendedores de vela que aquí.

                                 un salón de baile, se llama salón de estados
En esta vidriera aparece el puercoespín que es el símbolo de la dinastía de Francisco I un animal defensivo por su pinchos, pero yo hice esta foto porque en el patio seguía diluviando.

Afortunadamente el castillo tiene soportales para la lluvia, así tanto los reyes como los cortesanos y sirvientes, y ahora los turistas podemos deambular sin mojarnos.
 
Esta parte del castillo no era muy visitada. 
Pero nosotros tenemos necesidad de artes plásticas, y esa mañana era la más oportuna para saciarlas. En esta tabla hay alegorías un árbol, la muerte, el diablo, el tiempo... seguramente pensé al fotografiarla que sería capaz de interpretarlo cuando lo viera en el ordenador, pero creo que necesitaría leer los mensajes que hay al lado de los personajes.

Una virgen de la escuela de Leonardo, que tan presente está en estos territorios.

Este tapiz fue robado por los nazis y hallado en algún domicilio de Herman Goering, un as de la aviación en la primera guerra mundial que se hizo secuaz de Hitler hasta el punto de ser ministro de aviación o algo así, y al final se ahorcó por su mano después del juicio de Nuremberg en el que había sido condenado a muerte. Hay mucho arte notable en la colección de este palacio, pero, si tiene una historia tan particular, hace que uno se fije especialmente. 







miércoles, 18 de marzo de 2026

Bartek, el héroe.

Un truco para hacer literatura es contar lo que se ve por los ojos de un niño, así uno se demora explicando, y  también desnuda la realidad de otra manera escapando de los sobreentendidos, criticándolos desde la inocencia.



Hay pocas experiencias más irracionales que una guerra. Más irracional que ninguna la primera guerra mundial, hecha por analfabetos que desconocían la geografía, la historia y la economía. Nunca he entendido la primera guerra mundial: por qué el asesinato de un austriaco por un serbio desencadenó que todos pelearan contra todos. Hasta Portugal lo hizo y conserva monumentos memoriales de aquello.

Bartek es un campesino brutal, es un polaco súbdito del imperio alemán de Bismark al que alistan para luchar contra los franceses, contra los granujas franceses según la torpe propaganda que masculla. Le atalantan de historias en el tren en el que atraviesa Alemania para llevarle al frente con Francia: lo que más teme es que los franceses violen a Magda, su mujer. Él no se siente alemán pero comprende que son los suyos, que pertenece, sabe muchas palabras del idioma germano porque ha trabajado en una fábrica durante los inviernos.

Es un bruto obediente, el soldado ideal, un valiente sin temor, que se abalanza contra los primeros enemigos como si fuera Don Quijote contra los gigantes, porque le parece que están diciendo Magda, Magda, Magda, y los mata con su bayoneta y captura una bandera, en otro episodio hasta apresa a un oficial, y se gana el respeto de todos. Un general le condecora e intercambia con él unas palabras.

Pero los ojos que nos narran esta historia son los de alguien que la entiende somera, elementalmente, como un soldado prototípico de  los héroes desalmados (y desconocidos también) que asaltaban fortalezas despreciando su propia vida y la de los demás. El coraje altruista es algo inexplicable.

No sé cómo acabará la historia, el protagonista ha empezado a alcoholizarse porque encontró dos polacos prisioneros que luchaban en la legión extranjera de Francia y sabiendo que los  alemanes los van a fusilar le entran dudas si liberarlos y escapar con ellos...

Pienso en la guerra del siglo XXI toda hecha de aviones, de misiles y de drones manejados a distancia como un videojuego. Para nada sirve la caballería, ni las bayonetas, ni los fusiles y ametralladoras. Creo que en la de Irán no habrá servido ni la artillería, parece que es con misiles y drones como están cerrando el estrecho de Ormuz. El valor hoy no tiene nada que decir, los soldados son especialistas en preparar drones o aviones que despegan desde portaaviones a distancia, nadie huele al enemigo, sin barro ni trincheras, la guerra se termina pareciendo a esa guerra simbólica que fue el invento del ajedrez.

Hace unos días en la gala de los Oscar Javier Bardem se ha puesto la chapa del No a la Guerra de 2003. Yo estoy de acuerdo con el contenido, pero en plural. Porque hay una guerra de Rusia contra Ucrania, y otra de Pakistán contra Afganistán, aparte de las guerras sanguinarias de África que todavía se hacen con fusiles y machetes. Todos pensamos que se refiere a la guerra de Irán pero yo creo que a todos los seres humanos se les debe respetar la vida, y no solo a los que son bombardeados por los americanos. Las guerras de ahora son brutales, irracionales, pero de otra manera.

Seguiremos; yo leyendo y ellos destruyéndose.

lunes, 16 de marzo de 2026

La lluvia un viernes por la noche.

Lo siento por la hostelería. Siempre me dan pena los comerciantes que se preparan y adornan para vender, y el público no les responde. Unos días atrás habíamos -y era miércoles y jueves- visto el gran ambiente callejero-nocturno de Tours, pero la lluvia, que hermosea los adoquines, también limpia las calles de gente. A nosotros no nos arredra: hemos ido a vivir y nuestra manera es vivir viendo. Agotándonos, mojándonos los pies, apurando todo lo experimentable. Hoy 17 de marzo llevo cinco meses aletargado. Solo he ido cuatro o cinco veces a Ávila (y una de ellas porque se cayó mi madre) no gasto gasolina así que me duele menos está última guerra que a otros que la están pagando cara.

Vivo en los recuerdos, en las fotos, en las evocaciones, haciendo memoria. Ahora leo Eugenia Grandet de Balzac, y salen Blois, y Tours, y Angers y el Loira, aunque la novela está situada en un lugar con recuadro que no hemos visto, llamado Saumur.

Este fue el frío paseo que rebañamos nuestra primera cara noche en Blois. Estaba prevista y calculada la lluvia en las informaciones metereológicas.


















Gustos de viejo o la ternura.

Youtube me ofrece deportes de antaño. Yo los acepto y me ofrece más. En mi vida tuve tiempo y ganas de ver deporte y admiré a muchos deportistas por televisión. Luego ya los hemos visto perder, verse superados, engordar, perder pelo.
Mi jugador de baloncesto favorito fue Drazen Petrovic. Era de mi edad y tenía una fortaleza mental inalcanzable para sus coetáneos europeos. Recuerdo que al principio me resultó odioso, pero luego terminé amándole, rindiéndome.
Me ha pasado también con Jokovic que es más de veinte años más joven que yo y que aún está en la élite. Es serbio, pero su madre es croata. Habla un montón de idiomas, y toca el piano. En Youtube sale tocando el Claro de Luna de Debussy pero no la termina, no tiene el aguante que con una raqueta.
Me rindo y os invito a disfrutar todo lo que queráis de este partido, que estos dos colosos han jugado tantas veces. ¡Qué guapos eran!
¡Cuánta vida ha pasado!, y cuánto tiempo me han hecho perder, y ahora también. Pero no quiero perder el tiempo con los de ahora, no me parecen tan bonitos. (Además ahora verlos es de pago)
Os invito:

Yo también fui fuerte y bello, y nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. No es que sea triste la verdad, lo que no tiene es remedio (cantó Serrat)

domingo, 15 de marzo de 2026

Érase una noche lluviosa en Blois

 Empezaré por el final. Teníamos que ir a por cosas, mudas, vituallas, cepillos de dientes y cargadores, que los teníamos al otro lado del Loira, donde habíamos dejado el coche aparcado después de comer.

Llovía más y hasta que no pasamos el puente no pudimos encontrar un lugar solitario donde mear. La lluvia motiva mucho a necesitar ejercer esa función. Aquí fluye mucho. 
En el centro del puente podéis ver una iglesia. Es la de San Nicolás, que estaba en obras pero la tenían abierta, incluso iluminada de noche. Dentro de un par de fotos os la muestro.
El color rosa de las luces es porque estamos en la época de los cánceres femeninos, vaginales y de pecho, que nos acompañan todos los otoños.

Volvamos a la iglesia de San Nicolás. Estaba así de oscura al principio. No había nadie, tampoco en los alrededores. Mi mujer no se atrevió a entrar.

Yo soy un entrometido.


Mi mujer estaba sola, fuera, y yo me encontré solo en este escenario, pero no podía dejar de fotografiarlo. Hay películas en las que aparece un cadáver y eso se me pasó por la cabeza, pero yo soy mucho más miedoso en las películas que en la realidad, donde escasamente lo soy.

Luzco mi valentía por vosotros, porque pienso demasiado en este blog de mis desahogos.
y mi presunción, porque soy un presumido de mi valor, de mi intrepidez.

Silencio, afuera llovía, y alguien había dejado la luz encendida, ¿o había un detector de movimientos y se iban encendiendo unas luces y se apagaban otras? cinco meses y medio después no lo recuerdo, pero sería más cinematográfico eso de que fueran encendiéndose luces y apagándoseme por detrás.

De verdad que un espacio así de enorme para mí solo impresiona pero me regodeo también de estar. Es un sentimiento de voracidad turística el que me embarga.


Porque sí:  tenía prisa, mi mujer estaba a la puerta con el paraguas, maldiciendo mi osadía.

Se hace largo el tiempo, seguramente no llegué a estar cinco minutos. Por cierto, el templo estaba en obras, con grandes andamios. Ya os los mostraré otro día porque a la mañana volvimos a entrar, esta vez los dos, y más gente también.

Y no aparecía ningún cadáver colgado de las alturas.

sí un cadáver resucitado, que asustó a los soldados que custodiaban el sepulcro (Según algunas versiones)