viernes, 25 de septiembre de 2026

Acabo de consultar mis estadísticas y nadie de Arabia Saudita me ha leído.

 Aunque Arabia Saudita sea el país que más reservas de petróleo tiene, no me lee nadie de allí, a no ser que estén recogidos en el epígrafe de "otros":

Estados Unidos         117 mil
España           64,9 mil
Alemania         41,2 mil
Singapur        40,2 mil
Italia            34,8 mil
Hong Kong   16,4 mil
Francia         15 mil
Países Bajos 13,5 mil
Rusia         11,7 mil
Otros          106 mil
Estos son los principales países que me han visitado en esos 16 años. 
Pero el hecho de que no me lean a mí no ha de significar que en ese país no se enteren que desde hace cuatro o cinco meses en España se especulaba o alguien dejaba caer que el rey de la monarquía saudita (fallecido en 2015) le había regalado unas espectaculares joyas de por valor de 1.366.000 € al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. 
Ha salido en los principales medios de comunicación. Yo creo que algo debería interesarle de este tema al gobierno de esa monarquía donde juegan tantos exjugadores de fútbol de la liga española y también se juega la supercopa de fútbol de España. Durante estos tres meses hemos ganado el Mundial jugando muy bien al fútbol.

Pues resulta que no se han dado por enterados para aclarar que sí, que efectivamente su rey regaló ese dineral a nuestro presidente, o que no: que solo es un mentiroso que trata de escabullir su delito.
Ahora el expresidente pide que el juzgado envíe una comisión rogatoria a ese país para que ratifiquen lo que por fin acaba de declarar: que el difunto rey Abdalá, a quien un republicano como Zapatero por algún motivo que se nos escapa, veneraba y tenía una amistad tan especial e íntima, que ha guardado esas joyas junto a las de su madre y las de su suegra, como si fuera de su familia o le tuviera un cariño familiar. Pobre Zapatero, su amigo se murió en 2015 y nadie supo su gran dolor.

Yo puedo entender que, si no están concernidos por ello, la monarquía saudí no haya querido entrar en el asunto de desmentir a un delincuente procesado que trata de escurrir sus responsabilidades penales. Me extraña mucho que ahora respondan a la comisión rogatoria que dice el presidente que debe enviar el juzgado, porque enterados han de estar.


Aunque no lean el blog más interesante del mundo.






















Encantos de Elvas

 

Ya hablé de la azulejería portuguesa, que reaparecerá en este viaje. Esta batalla está en la iglesia de Sao Domingos, que ya veréis como más detalle.



Puerta de entrada a la plaza mayor.



Un gato, para subir la audiencia de esta página.


El castillo con la tontería para selfis que se ha impuesto en todo el mundo. 


Una calle especial por su cuidado y sus tiestos. Me recordaba a la calle de los jazmines de Priego de Córdoba.
Una iglesia o convento, apostaría que de la Piedad, por la imagen de la hornacina.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Carencias afectivas o esclavos del amor.

 Mi padre tenía un perro, aunque no lo necesitaba para cazar como mi vecino Pichi, ni para controlar el rebaño como mi tío Fermín. Le gustaba que le acompañara a la cantera, adonde iba andando; y también para los domingos, cuando en lugar de ir a misa se marchaba a dar un paseo largo por el campo, a ver cómo iban las tierras.

Los gatos en mi pueblo se tenían con el pretexto de cazar ratones. Tanto perros como gatos se alimentaban de las sobras de la comida y de lo que pudieran sacar de por ahí, de buscarse la vida: por supuesto que estaban flacos. No tenían problemas de obesidad, ni de espalda, ni siquiera cáncer y si lo tenían, se morían y ya estaba. No había veterinarios para gatos.

Como se reproducían naturalmente no era difícil encontrar repuestos. 

Los animales no eran personas, como ahora.

A un perro se le relaciona icónicamente su felicidad con un hueso, y a un gato con una raspa de sardina. Hoy no, tienen su propio pienso, sus "chuches", sus patés, sus visitas al veterinario, sus medicinas. Mi madre tiene un gato así; nunca habíamos tenido, vino muy bien para las carencias afectivas de mis padres cuando se les hizo grande la nieta, y después, mucho más, cuando mi madre se quedó sola.

Yo no tengo mascotas. No voy a despreciar a quienes las tienen para rellenar carencias afectivas, porque son para eso: son "alguien" dependiente que te quiere incondicionalmente, y este país está lleno de gente con fallas afectivas, y de solitarios. No nos hemos reproducido como debíamos, la paternidad es un gran compromiso y no siempre sale bien. Pero hay déficit de compañía y se usa a estos seres. (Tengo que añadir que este blog es un poco mi mascota también.)

Mi hermano tenía un perro de aguas, lo heredó de su mujer que lo había adquirido porque mi hermano es camionero y pasaba mucho tiempo sola. Cuando se casaron tan jóvenes todo el mundo pensó que venían "de penalti"; luego no se atrevieron a tener hijos, quedó el perro, del que mi hermano enviudó de mascota después de estar separado de aquella mujer. 

Me llamó para consultarme sobre si debía pagar la inyección letal que le recomendaba el veterinario, tal era su temor a la muerte del bicho. Le acompañamos a que lo enterrara en cal viva en el corral de nuestra casa del pueblo. Pareció un entierro solemne. 

Hay muchas viudas que no se casan más.

También un cuñado soltero enviudó de su perro y tampoco ha querido más.

La vida en el siglo XXI es más triste de lo que parece.


miércoles, 23 de septiembre de 2026

El cementerio de los ingleses

 Portugal siempre fue aliado de Inglaterra. Los ingleses se bebían y se beben el mayor porcentaje del vino de Oporto. Y luego está el desembarco de Welington y el avance con la fuerza anglolusoespañola que echó a los franceses de la península tras la victoria de Vitoria, que tiene una obra musical conmemorativa escrita por el mismísimo Beethoven.

Pues igual que los americanos tienen cementerios en Normandía los ingleses tienen uno en Elvas conmemorando la batalla de la Albuera. (En Oporto visitamos otro cementerio inglés pero más civil)

No tiene las preciosas hileras de cruces de los americanos, aquí debió funcionar la más práctica fosa común.

una chica corriendo alrededor de la fortaleza.
Hay montones de garitas para vigilar a los españoles.


Algunos cementerios tienen buenas vistas desde aquí se comprende bien la fortaleza de Elvas.

Desde el cementerio se ve otra fortaleza para defender y atacar desde esa altura, y al otro lado hay otra más.
Plano de la batalla de la Albuera, que parece que sucedió en la parte española

los muros son muy resistentes a la artillería.

En el memorial de la batalla caben españoles también.

según figura hubo 1118 heridos, si fueron de bala es posible que más de la mitad terminaran muriendo de la infección. Hasta la invención de la penicilina era así. 



aquí me enteré yo lo de los 60.000 y ahora me doy cuenta de que son muertos e incluyen a los portugueses. (Tengo que pensar que desembarcaron más)



martes, 22 de septiembre de 2026

Sobre los marroquíes.

 Están aquí: en 2003 una marroquina limpiaba las escaleras del primer piso donde yo viví en Béjar. Mujer habladora (con mi mujer) y muy trabajadora tiene como tres hijos, una es enfermera en Santander, otro peluquero en Béjar (se les dan muy bien las barberías) y al tercero lo he visto trabajar en las obras del ayuntamiento. A los tres hijos se les nota el pelo rizado y una típica nariz ganchuda de la familia.

Todos seguro que pueden tener la nacionalidad española. Hace 23 años que yo estoy por aquí y con 10 años les basta; aunque creo que, para tener la nuestra, han de renunciar a la marroquí.

En Béjar, por tradición, hay muchos saharauis. Ellas suelen llevar (perdón si molesto pero es para entendernos rápido) una especie de cortina multicolor arrollada al cuerpo y tapando el cabello. También he venido varias veces desde Candelario andando con un saharaui, una de ellas durante el Ramadán, que el tío burro no quiso beber agua por las fuentes del camino, a pesar del calorazo, porque era de día. 

No sé que tal se lleven los marroquíes con los saharauis que hay aquí. El saharaui con el que yo fui, a pesar de estar cojo o tener una pierna subdesarrollada, era partidario de empezar la guerra de liberación ya mismo, según me contó hace seis o siete años durante esas caminatas.

Hoy he visto venir a una pareja marroquí: él, que andaba tres o cuatro metros por delante de ella, se ha parado a preguntarme, ¿El médico? Ella se ha detenido a tres metros por detrás. Le he hecho las indicaciones para llegar al ambulatorio sin que ella pudieras escucharlas por la distancia a que se mantenía.

Ahora digo lo que sucede conmigo y mi mujer en el extranjero. 1- vamos juntos observando y comentando la realidad, -a veces uno se para a observar o fotografiar alguna cosa, pero se nota que somos iguales- y si preguntamos algo a alguien los dos escuchamos y procuramos intervenir o interpelar al amable ciudadano que nos informa. Es lo más conveniente, porque dos personas recuerdan mejor que una las indicaciones.

El hombre llevaba una carpeta amarilla, probablemente en el ambulatorio  se dirigirá a una de las tres mujeres que atienden tras la ventanilla. Me da que aunque lleve los papeles de los dos será él quien hable y escuche lo que le digan, como ha pasado conmigo. Ella será convidada de piedra, por si piden algo que tenga que firmar.

Porque ahora me acabo de dar cuenta que nunca, en ninguna parte, ninguna musulmana que vistiera de musulmana, se ha dirigido a mí para nada. Si viniera en el asiento del copiloto del coche que me pregunte una dirección tengo que hablar con el conductor que es quien se dirigirá a mí.

Supongamos que la mitad de los marroquíes (hombres y mujeres) terminen por asimilar que los hombres y las mujeres somos iguales en derechos, y que no pasa nada porque una mujer se dirija por la calle a un hombre que no es su marido ni su hermano, pero temo que (ya estamos en el 26, con un cuarto de siglo consumido) en todo este siglo XXI una buena mitad de ellos (y ellas) seguirán con esta distribución de roles vitales.

Pues nada, eso es lo que hay, y desde luego, enriquecernos culturalmente, eso no nos enriquece nada.

Como la invasión de Ceuta que, aparte de arruinar el turismo y el comercio de esa ciudad, nos está saliendo carísima a todos los que contribuimos a la hacienda española. Los vascos y navarros "contribuyen" a su manera, a pesar de haber bajado allí un grupo a tocar las narices.

domingo, 20 de septiembre de 2026

Badajoz central

 

Gran tiesto a la sombra de la torre de la catedral.


El pintor Luis de Morales "el Divino", pintor que se quedó con la plaza del ayuntamiento.


Una catedral con almenas como la de Ávila, como la de Almería, que yo recuerde ahora. Defender la religión tirando flechas desde lo alto no parece muy religioso.

Badajoz es calurosa pero puede presumir de agua.

Es la ciudad mayor de Extremadura con 160.000 habitantes

El neomudéjar edificio de Correos.



Otra vez la plaza de Cervantes, cerca de donde tuvimos aparcado el coche. Nosotros desandando lo andado para partir hasta Elvas.


El puente europeo

 En España tenemos ríos pequeñitos aunque sí tengamos puentes muy grandes como el de la Pepa en Cádiz, alguno también enorme en Vigo, pero sobrevuelan mares o rías. El puente de Badajoz es de río, tiene 32 ojos y a mí me recordó, al andarlo, a los puentes del Loira, aunque el río francés sea 10 veces más caudaloso que el Guadiana. Pasearlo, un placer que ya se nos dio hace cinco años, es imprescindible en la visita a esta ciudad: esta vez lo hicimos al atardecer y en un tiempo en que las aves migrantes (creo que utilizo la palabra, tan usada ahora en los medios, con más propiedad que nadie) aunque antes eran migratorias, están muy presentes en esta masa de agua.








Eso blanco es un cisne, que creo que no emigran

Eso verde es una planta invasora de origen mexicano llamada camalote.


La zona del hornabeque.