domingo, 5 de julio de 2026

Anocheciendo en Limoges

 

la simpática tortuga



Las ciudades de Francia tienen tranvía

Un Cristo con la madre y el discípulo preferido, San Juan. No tiene mucho sentido eso de que dios tenga preferidos, me acabo de plantear.
No es la catedral, pero también entramos en este templo hace 6 años.

adoquines concéntricos como si hubiera caído una piedra grande en el estanque de piedras regulares
La enorme plaza de abastos: en francés Les Halles. Ya cerrada, porque si no hubiéramos entrado.




 Un palacio de Justicia o una facultad universitaria
El Hotel de Ville o ayuntamiento, que hace 6 años estaba en obras



Jugando con el agua



El color rosado de la femineidad
La fuente separada
El ayuntamiento limousin.



sábado, 4 de julio de 2026

Limoges

 Ya conocimos esta ciudad en 2019, y también bajando. Nos alojamos frente a la Estación de trenes, donde suele haber siempre hoteles en todas las ciudades, y además, a las horas en que lo intentamos, tampoco se suele aparcar mal por esas zonas. El caso es que nos dirigimos al mismo de la cadena BB donde nos habíamos alojado hacía seis años. Recuerdo que entonces nos costó 68 euros, ahora nos pedían 98, pero habían construido uno nuevo hotel al lado y lo pulsamos por si nos ahorrábamos algo.  Nos salía a100, pero ahí nos quedamos, porque la recepcionista era española.

Limoges sonó primeramente en mi vida porque tenía un equipo de baloncesto que jugaba la Copa de Europa en los años que yo seguía ese deporte, (el otro equipo francés que recuerdo era el Pau-Ortez, raro pues son dos localidades distintas). Limoges posee además una famosa cerámica, hace seis años mi mujer trató de comprar algún detalle para su madre pero eran bastante caros, ahora ni nos lo planteamos porque su madre murió.

Aunque lo más famoso es que de Limoges es la raza de vacas limusín, que está bastante extendida en España, y singularmente en el Sur de Salamanca donde vivimos.


Siempre me ha parecido una tortuga
Debajo de la concha.



Todavía pillamos en la cabeza la luz del atardecer, a las siete y diez de primeros de octubre.

jueves, 2 de julio de 2026

Fúrbol

Inicio este artículo a las 20.42 del jueves 2 de agosto. Mucha gente que conozco estará escuchando o viendo la "previa" al partido de fútbol de España contra Austria que comenzará dentro de 18 minutos. Hacen previas más largas por la radio que por la tele. Me siento bien desocupándome de eso, ahora mismo estoy por irme a comprar al Mercadona para que se note por la gente que hay por ahí y por la que me encuentre por el camino, que no soy furbolero. Aunque sí: me enteraré del resultado, es imposible que no te dé de frente o de lado la buena noticia que España, que ha ganado todo en clubes y selecciones, consiga eliminar a Austria que no ha ganado nada en ninguna competición y solo nos apabulla en orquestas, y en músicos con Haydn, Mozart, Schubert, Mahler, Karajan...

Y llegué al Mercadona sobre las nueve y cinco, había poquísima gente, tampoco hubo casi tráfico de coches y poquísimos peatones paseando por las calles. En el supermercado estaban recogiendo los carros y compraban muy pocos clientes a pesar de que quedaban mas de tres cuartos de hora. A la vuelta pasé por delante de varios bares que tenían la televisión puesta con todos girando hacia ella, y otra pantalla sacada para los que estaban en la terraza. Entretanto oí el bramido de como un gol, pero debieron anularlo o salir fuera por poco, porque en la siguiente terraza vi que llevaban 27 minutos y aún iban cero a cero, y me volví a decir: he ganado veintisiete minutos de vida, más la hora de la "previa". Luego oí cantar un gol y en la siguiente pantalla vi que ya tenía en el casillero el uno antes de entrar en mi casa.

Hoy, a las 9,40 me han quitado el programa Horizonte de la tele: no han querido competir, o no han querido perderse el partido. El juez Pedraz ha procesado a la directora de la Guardia Civil y a su Director Adjunto Operativo; serán para otro día los comentarios; el fúrbol va con el poder, si va bien; es el opio de este pueblo, mucha gente anda estos días con camisetas de la selección, en las publicidades de muchos productos están los seleccionados, -enorme la que hay en mi farmacia de una crema solar-.

No sé si hemos ganado tres o cuatro cero, cuanto más dure España en el mundial más se sostendrá el falso bienestar de que España vaya bien. Todos los anunciantes recuperarán en dinero de su inversión publicitaria, y todos los bares con pantalla venderán más cerveza, de buena gana.

Ayer, de nueve a once, nadie escuchaba a Schubert, ni a Mahler en toda España y las purulentas corrupciones del PSOE se taparon con las camisetas rojas del circo contemporáneo.

Me he enterado ahora mismo a las 8, 30 del día 3, que por fin tendremos un rival de nuestra medida: Portugal, que son más furboleros que nosotros, especialmente los camareros con los que hemos tratado en nuestros viajes.

A pesar de ser un país de buenísimas corales, casi nadie sería capaz de decir un músico clásico portugués. Yo sí, pero no cuento en esta historia.

Camino de Limoges

 

Ignoro dónde pero se nos apareció una iglesia modelo neogótico francés del siglo XIX, de las que habrá decenas sino cientos, muy parecidas sino calcadas. A pesar de su perfección no despiertan emoción ni por dentro ni por fuera en viajeros como nosotros.



Esto que viene ahora también nos decepcionó las expectativas, el pueblo de Ambazac, que entramos a visitar porque figura con recuadro verde en nuestro mapa Michelín. 

El ayuntamiento, coqueto pero ahí se queda.


decoraciones rosas para las enfermedades femeninas, que encontramos todos los otoños.


Detalles contemporáneos que mi mujer gusta de retratar.




Este era el verde llamativo de Ambazac nuestro mapa Michelín



No muy lejos está Limoges con su estación de tortuga que ya veremos mañana donde pasaríamos la noche en un hotel cuya simpática recepcionista era de Gijón.


miércoles, 1 de julio de 2026

Una abadía en el camino

 Íbamos desde Bourges a Limoges y nos encontramos con esta gran torre. Paramos, aunque no puedo precisar si era Charot, Issoudun o Châteaurouge, pero de lo que estoy seguro es de que fue una gran abadía, como todas las francesas que hemos visto. No sé si la destruyó alguna revolución o fue el tiempo, pero me extraña mucho que llegaran los alemanes hasta allí, y también que los bombardeos aliados se cebaran con ella. Tampoco tengo noticia de que en Francia se den terremotos. 

Ya que los revolucionarios demolieron la de Cluny,  me inclino más que fueron los causantes del estado actual de la construcción.

Esto es lo que nos quedó. 





El pueblo es muy bonito pero no os compréis casa aquí si queréis practicar la siesta. A la hora de después de comer constantemente están aterrizando aviones en algún aeropuerto que no ha de estar lejos aunque no lo vimos, pero si vimos y oímos aterrizar diez o quince  en la escasa media hora que estuvimos allí, es que no vimos ninguno.







martes, 30 de junio de 2026

Adiós Bourges

 Ciudad del río Quer, cercana a una famosa marisma que dejamos atrás, porque ya bajábamos y no había que demorarse demasiado en la vuelta. Ahora, en la pasividad de mi vida casera y hortelana quisiera haber aprovechado aún más este viaje del otoño.

Pero eso me pasará toda la vida, especialmente cuando me dé cuenta de que la muerte está cerca, y ya no se puedan hacer muchas cosas.





Otra pasarela de estación de ferrocarril, que estaba al lado del hotel donde dormimos.


los franceses tienen fama de decorar bien y creo que será justificada.


jardineros esmerados tienen, eso lo hemos visto.


amor por sus enfants de la patrie
y no sé a que cuento ese ciervo en las alturas, el edificio es típicamente corporativo (arquitectura que se dio en la Italia fascista y en España. 


¡Oh jardines!
                                             ¡Oh fuentes!







Este molino de la parte de arriba se vende o se alquila; el de arriba, porque el que está sumergido es solo para nuestros ojos.
¡Viva el agua que nos repite el cielo y todo lo demás!