martes, 28 de abril de 2026

Resumen de duelos

 Os contaré que al final de la novelita "Hania" de Henryk Sienkiewitz hay un duelo. En el siglo XIX hay montones de duelos en la literatura. Estúpida forma de resolver temas de amor o de cuernos: el honor era machista, testosterónico, de embestidas con un órgano como la cabeza, que debería servir para razonar.

Creo conocer que en la historia de mi pueblo hubo peleas por mujeres y los que triunfaron se casaron con la objeto de la disputa; objeto, digo bien.

En algún momento de este blog he escrito que yo aprendí el sexo de los perros, que antes lo conseguían después de derrotar en duelo singular a los competidores; nos gustaban las peleas de los perros a los niños, aunque salieran heridos. No he visto en directo pelear a otros animales, había solo un gallo en cada gallinero, y había un solo semental para todas las marranas que quisieran criar. De mi generación no sé que haya habido peleas por mujeres. Puede que en algunas agarradas estuviera el tema de trasfondo pero directamente no llegó a suceder que yo me haya enterado. En los años ochenta las muchachas ya trasnochaban, y se permitían muchas cosas, que ahora a mí no me caben en la cabeza, como las baladas de bailes agarrados en las que uno podía tener una erección. Quedó una canción: "Bailar pegados: es bailar" pero eso no era bailar, era rozarse y girar muy poquito, la música no tenía relieve, no se necesitaba para su fin.

Pero volvamos a las luchas: en mi larga trayectoria de juzgados de lo penal, he notificado autos de procesamiento por violencia machista, aunque el expediente más fuerte que he visto fue el asesinato de una mujer mayor a su marido a finales del siglo pasado, que terminó con una herramienta de podar olivos llamada azolijo, clavado en la cabeza como Trotski con aquel piolet de Ramón Mercader. Pero aquello no fue un duelo.

El único duelo femenino que recuerdo, y el último que notifiqué su auto de apertura de juicio oral, fue en la segunda década de este siglo. Una pelea entre chicas por un chico en una fiesta, que degeneró en tumulto. No olvidaré la cara de la hermana mayor que se metió a defender a su hermana pequeña que es la que había iniciado la pelea contra la nueva novia de su antiguo "maromo". El cabreo de esta hermana mayor, que además era estudiante universitaria, al recibir la notificación fue tremendo hacia su hermanita peleona y a mí me tocó ver solo el principio.

Os aclararé que un auto de apertura de juicio oral, es que se va a ir a juicio: que ya hay que gastarse dinero en abogados y que seguramente habrá que pagar daños (suele haber un parte de lesiones, y el hospital que prestó el servicio sanitario reclamará además el coste de la atención recibida por la lesionada, que no es barato) luego están los días de impedimento por baja que da el forense, la multa, los costes de abogados propios y los costes de abogados ajenos si se produce la condena en costas. Salen muy caras las rabietas y los malos perderes en el amor. El que pega paga.

Luego hay que tener en cuenta de que el que arregla las cosas pegando puede que termine, en los infinitos conflictos de una convivencia marital, queriendo resolver o dejándose arrastrar por esas pulsiones tan poco deportivas. La violencia es muy peligrosa, me pregunto cuántos accidentes de tráfico se habrán producido por un ataque de violencia transmitido al acelerador, cuántos accidentes domésticos o laborales habrán tenido esta causa, y por supuesto la violencia doméstica típica, un 95% producida del hombre a la mujer, porque es el más fuerte, el que ha visto películas más violentas, el que ha tenido más peleas de chico...

En el último atentado a Trump, parece que el magnicida se dedicaba a elaborar juegos informáticos violentos, que puede que sea el sucedáneo actual de las peleas de perros que yo me entretenía en presenciar en mi niñez... 

Aunque yo no he salido violento.


lunes, 27 de abril de 2026

Viacrucis relevante de Saint Valerien

No sé si es importante, famoso o singular, pero a mí me dio por reconocerlo así, y ahora mostrároslo. Seguimos en la villa de Châteaudun.




Siempre me resulta raro, a pesar de las decenas que he visto, esto de las sillas en lugar del banco corrido

Un descendimiento romántico-rubensiano.


Un órgano sencillo.


UN ICONO EXTRAÑADO.

Ese de arriba juraría que es Pilatos.

En la segunda estación ya aparece la cruz.
Las vírgenes negras son muy populares, y la conjunción de las flores más la luz torcida por alguna corriente de las velas, me resulta muy estética.
La tercera estación ya nos trae la primera de las tres caídas.

Un encuentro con dos marías, que tienen la orla dorada de santidad, para que nos enteremos bien.

estación con escorzo muy carnal (y guapo el cirineo que releva en el transporte de la cruz)







Las anteriores estaciones no las acierto a interpretar aunque esta sí. El calvario donde fue enterrado era conocido así por las calaveras  que había en su "entorno" y por eso nos plantan una a sus pies.
El Descendimiento-Piedad, tan icónico siempre...
Y el enterramiento. Hace cincuenta años que no asisto a un viacrucis y no me acuerdo de lo que se leía, ni cómo ni  cuándo se acababa. La próxima vez que entre en una iglesia me fijaré para, la siguiente vez, comentar con más solvencia. 








 

domingo, 26 de abril de 2026

Más Châteaudun

 

Rodeando la acrópolis donde se asienta el castillo,


Había por esta zona un museo de algunas viviendas troglodíticas excavadas en la roca caliza. Pero no se puede entrar en todo.


El castillo domina un río y un puente por el que se pagaría el correspondiente peaje para mantener a los castellanos.
Heroico el infalible monumento a los caídos en la Gran Guerra.


La plaza mayor está presidida por una especie de fuente monumental que no tenía funcionamiento desde hacía un tiempo. Pienso que será como un monumento revolucionario, para no darle el nombre a la estatua de un rey o de un señor del castillo.

A veces me tienta el informarme, (es tan fácil hacerlo por internet -y puede que cuando termine de escribir esto lo haga) pero tengo una forma de ser "honrada": de pequeño me negaba a calcar los dibujos en los trabajos infantiles y lo dibujaba, otros lo hacían o recortaban de libros o revistas y lo pegaban. Mi planteamiento es contaros aquí lo que he vivido y lo que se me ocurre. Es un poco egocéntrico, pero así es más "mi blog" y a los que me seguís supongo que ha de gustaros ese planteamiento.

sábado, 25 de abril de 2026

Châteaudun, otro castillo "del Loira".

 Está un poco más al norte, pero figura en las antologías de fortalezas con esa denominación de origen. El tejado en forma de cucurucho es típico del siglo XIX cuando el famoso arquitecto Violet Le Duc, dirigió las reformas de este tipo de construcciones defensivas, incluida Carcasonne. 


Aunque dejaremos el pagar la entrada, el día anterior habíamos estado en Chambord y en Blois, y el anterior a ese también gastamos en Amboise, además de que nuestro objetivo era llegar a Chartres esa tarde con tiempo suficiente para buscar alojamiento sin agobios de tiempo.
 
Lo rodeamos, que es gratis y muy agradecido en cuanto a fotos.

A visitar el castillo se dirigía un atractivo camionero búlgaro residente en España. Nos contó parte de la vida de un raro viajero profesional que aprovecha las paradas reglamentarias de sus transportes para culturizarse. Lamentó que el día anterior, en un área de descanso donde duermen de los camioneros, había coincidido con un compatriota y no tuvo más remedio que mantener una larga conversación de nostalgias, además acompañada de bebida. La otra parte de su amarga vida es que está divorciado de su mujer brasileña, con la que tiene un hijo nacido en España. Declaró su pesar porque su exmujer fuera tan superficial y que solo pensara en ropas y maquillajes, (refrendando tópicos tropicales) mientras que él necesitaba cultura.
Hablaba español sin acento, y con abundante vocabulario, lo que confirmó la imagen que nos llevamos de este breve encuentro.

viernes, 24 de abril de 2026

Un poco más de Vendôme

 Ya dije que este nombre es sinónimo de caro, lujoso. Incluso quieren prohibir que se fotografíen los precios de estos zapatos con cámara réflex, pero como yo lo hice con teléfono...

En el reflejo se atisba mi silueta y los edificios de la calle donde se atreven a pedir estos precios.


Potente neoclásico francés.
También había un modesto castillo en el horizonte. Los perros de abajo sirven para socializar.
Las hortensias no llegaron a madurar este año por aquí.
Algún conquistador de Canadá (me tiro a acordar)

Era domingo, pero en el momento que entré en esta iglesia no estaban cantando.

Hojas al trasluz y algunas caídas en el césped, era domingo y por eso los jardineros no las estaban soplando.








Hay canales pero no los suficientes para que se llame a esta ciudad la Venecia del Loira, creo. Hay decenas de "venecias" por ahí, Aveiro Amsterdam Estocolmo, Venezuela...




jueves, 23 de abril de 2026

RELEYENDO "CIEN AÑOS DE SOLEDAD"

 Creo que es el libro favorito de mi generación de españoles, y supongo que igual o más para los hispanoleyentes. Yo lo leí, sin que me lo mandaran, a los 16 años, y he decidido releerlo a los 61, aunque no me había dado cuenta de lo capicúa hasta que lo vi escrito en un correo electrónico que mandé a un amigo colombiano.

La forma de escribirlo de Gabriel García Márquez es pluscuamperfecta, cada palabra es la más adecuada, y hay cientos de descubrimientos geniales, de asociaciones de significados y de imágenes originales, todo es rotundamente natural, discurre como el agua de un río de montaña, con un detalle y un colorido dignos de El Jardín de las Delicias de El Bosco; igual que con ese cuadro uno tiene que detenerse y paladear cada giro, cada hallazgo. Y le entran ganas de escribir algo parecido (creo que ya me entraron a los dieciséis años).

Pero pienso también que el libro ya no será tan apto para los adolescentes del siglo XXI. No dudo que han de admirarlo literariamente, por el virtuoso uso del idioma, pero el problema son los valores, sobre todo, la testosterona machista y rural que es "transversal" en toda la obra.

Veréis: yo soy de pueblo, de un pueblo muy viril: éramos agricultores o ganaderos y, sobre todo, canteros. Fuerza, tesón, agallas, competición, alardes machistas que actualmente solo se dan en el deporte, y esos alardes de ahora todos los vemos recogidos por múltiples cámaras. No hay lugar para la mixtificación ni para la épica sobrehumana. Hace poco más de una semana que vi en Youtube un resumen del partido entre Sinner y Alcaraz en la final de Montecarlo: ¡menudos raquetazos soltaban! se podría contar de una manera mítica, pero siempre cabe verlo, lo que superará cualquier narración, y además será más veraz. 

Los cuentos de viejas, las batallitas del abuelo, las exageraciones, las licencias poéticas, las mentiras sublimes, las cabezonerías, (además del realismo mágico) no son verdad ni han podido serlo nunca en esa abundancia de Cien Años de Soledad: son brutales y nosotros, los de pueblo que hemos podido escuchar en narraciones a la lumbre o al fresco, o comiendo una "tajá" en el campo en un descanso de la siega, esa brava literatura oral que siempre alaba la gallardía, los desplantes, las venganzas, los derroches, la locura...  ya no cabe en este siglo en el que la gente es cómoda, ergonómica, motorizada, con suplementos energéticos generando músculos anabolizantes; además todo se ve en pantallas, las películas de acción son exageradísimas y últimamente hasta se crean mentiras a la carta con los famosos programas gráficos de  inteligencia artificial.


Gabriel García Márquez confiesa que se inspiró en la forma de narrar de su abuela y de sus tías, que hicieran a un niño consentido y crédulo que quería seguir imaginando esas barbaridades populares que le contaban, más interesantes cuanto más furia machista contuvieran. En la novela hay arrancadas violentas de la madre Úrsula, que son también "de cojones" Perdón por el taco pero no me apetecía escribir testosterona, ni gónadas, ni ovarios.

Vivimos otro mundo diferente del que nos enamoró, hubo otra ética, otra estética y otros valores que no volverán; caducaron. El pasado lunes me enganché a volver a ver "Rebelión en las Aulas", la emocionante película protagonizada por Sidney Poitier. Muchos planteamientos que se expresan en ella son impronunciables en la actualidad. Sin embargo, como Cien Años de Soledad, es lo que nos gustaba.

El cine clásico y la literatura clásica es donde he sido más feliz. No va a suceder, pero supongo que si en 2026 yo ligara y desnudara a una chica, me encontraría tatuajes, piercings y a lo mejor el coño rapado; creo que me cortaría el rollo.  

miércoles, 22 de abril de 2026

Vendôme, donde también vivió Balzac

 No sé si a todos los españoles les pasa. Pero yo muchas veces voy como de puntillas, para no pisar nada, para no estropearlo, para no dejar huella. Me parece que aún pago poco por los hoteles, las gasolinas, los desayunos, las entradas a castillos, y las compras en los supermercados, como para que me dejen estar en sitios tan bonitos y bien mantenidos. Pero nos vamos acostumbrando.