sábado, 7 de noviembre de 2026

La juventud

Anques de que se solape el accidente de los trenes de Urda, sigo pensando en las tragedias, en los desastres, en las lesiones y enfermedades, en los maldormires. 

Reflexiono que la mayoría de los jóvenes no son conscientes de todo esto; yo no lo era, no recuerdo haberlo sido, al menos. Cuando yo tenía de quince a veinte años, quizá hasta los treinta, solo pensaba en los amigos, en ganar al mus, el conseguir una novia o al menos conseguirme triunfos sexuales, probablemente para presumir de ellos ante los amigos. Deseaba con vehemencia aprobar la carrera para un día largarme de casa de mis padres y poder dedicarme a tocar libremente la guitarra y escribir, y que me admiraran por ello.

También había desgracias entonces: terrorismo, accidentes de aviones, hambrunas en África, y mucho dolor del de toda la vida, mis abuelas los padecerían pero no las escuché, tampoco a mis padres, que no eran tan viejos. Solo quería saber de lo mío, el fútbol o el baloncesto, que compartía entusiásticamente con los amigos. Dormía de un tirón, ahora no sé cuántas veces me levanto a mear por la noche, cagaba bien no tenía almorranas; ni acúfenos, no estaba tan sordo como estoy hoy para las frecuencias agudas; ahora paso muchas noches de turbio en turbio, aunque hiperconsciente de todo, muchas veces leyendo o escribiendo.

La vida me va enseñando como a un toro en la plaza: al principio irrumpes y eres el señor de ese territorio, luego te torean te pican, te banderillean,  ya no tienes toda la fuerza con la que saliste y el torero se arrima más a ti, ya puede torearte con la muleta, entonces sientes los dolores y el cansancio, y no aciertas más que con el engaño, (o sea que no aciertas) y cuando desesperadamente intentas matarle es que él te clava la espada de la muerte, y luego empezará lo más penoso: que son los vómitos de sangre, la puntilla, el descabello, el arrastre...

Contemplo a esos jóvenes alocados que solo piensan en prendas o productos electrónicos caros, en conseguirlos aunque sea a base de destrozar escaparates y estanterías, en quemar coches, bicicletas y contenedores de basura, en luchar contra la policía, en hacer esa fiesta salvaje con los amigos, para presumir. En esos años nunca tienes presente eso de arreglar ni limpiar nada, de eso se encarga tu madre. Tampoco sientes ni compadeces a los demás, y menos a los que barren vidrios rotos o colocan los nuevos. 

A mí me marcó mucho a los 24 el suicidio de un amigo que con 25 años era un triunfador, y que probablemente tendría un agobio en el trabajo o una discusión con su novia, y no se le ocurrió otra cosa que abrir el gas, después se cortó las venas y, como no tenía paciencia, al final se tiró por la ventana. Pronto hará cuarenta años de aquello, y él seguro que no pensó en sus padres, ni en sus hermanos, ni en sus amigos; tal es la estrechez de la visión juvenil. Puede que su madre aún viva a día de hoy. Ella sí que sabe lo que es sufrir y la dolerán todos (como dicen ahora para remarcar :"y cada uno de") los sufrimientos ajenos, Se imaginará los dolores y angustias de su hijo, la sangre de sus venas y lo inexplicable de su decisión, mientras tendrá todos los achaques y tomará todas las pastillas que toman los viejos. Sé que los primeros años iba al cementerio todos los días, ¡qué ilusión encerrarse en un paisaje de muerte!, con todo lo que la geografía puede ofrecer.

La vida está llena de azares hermosos, cada horizonte ofrece diferentes luces y montañas, bosques y ríos, y el mar, que es inmenso y se come tu mirada. Mucha gente iría hace una semana en esos trenes a Sevilla, esa amable ciudad a encontrarse con familia o a trabajar; comerían allí o dormirían en un hotel o en casa de un familiar. A lo mejor, mientras contemplaba los paisajes desde el tren, alguien pensaba ilusionado en disfrutar visualmente de los culos móviles de las graciosas sevillanas por la calle Sierpes o por el puente de Triana, o en alguien con el que iba a encontrarse con quien estar a gusto hablando o bromeando de fútbol o de política. Y ahora están muertos, dejando un hueco de dolor en su entorno. Pero los jóvenes de ahora no pierden mucho tiempo en pensar en aquello; como yo cuando era de su edad, porque tampoco me condolía severamente de los asesinatos terroristas, -quizá alguna vez que ponían un reportaje en Informe Semanal-, pero no me duraba. Creo que esos crímenes me dan más rabia ahora cuando me los recuerdan el día de su muerte en el Facebook.

La muerte antes era poco más que una palabra, exceptuando aquel suicidio que cuento; hoy la muerte, y sobre todo, la salud, son un peligro inminente; una preocupación. Cuando éramos jóvenes nunca hablábamos de la salud, que es como un coche nuevo: los primeros años, no da problemas. De joven me he pasado años enteros, quizá lustros, sin ir al médico; ahora hay que vigilar, y uno escucha ruidos internos y le abordan pensamientos inquietantes.

Llega el tiempo en que debía tener algún nieto, para ver que puede existir alguien por ahí que me recuerde, o que se acuerde de mí mirando las cosas que hizo su abuelo y sus bisabuelos, que continúe la historia de mi familia. Seguramente no merezco nietos: no invertí más que en la vida de una hija, que es joven y todavía no se le pasan por la cabeza las grandes cuestiones de la existencia. Eso son cosas de viejos. 

viernes, 6 de noviembre de 2026

Continuemos viendo fotos de esta hermosa ciudad.


Basílica de San Francisco (o de los huesos)
Agradecimiento a otro mingitorio gratuito.


Una colección de calabazas en una tienda de ultramarinos, o de delicatessen. (no se me ocurre una palabra en español para definir estas tiendas de comestibles finos y caros. 





Este edificio en restauración es un club militar. De acceso restringido a sus socios.


Qué bonito y qué mediterráneo (aunque estemos a una hora en coche del Altlántico)





Edificio tropical decadente, hay muchos en España, muy pocos en Francia que son tan cuidadosos de lo suyo, a pesar de lo que destrozan las turbas.
 

jueves, 5 de noviembre de 2026

Sigamos conociendo Évora

Portugal es un país maravilloso y humilde que tengo al lado donde la gente habla bajito y casi todos entienden el español. Mirando las fotos del último setiembre no puedo por más que decirme: ¿por qué no vamos más por allí? 

Ese alto de la acrópolis me recuerda a una preciosa localidad francesa La Cirque de Popie, debía haber el mismo tipo de luz aquella tarde.

Hay mucho mármol por la zona, por ejemplo en Estremoz.

Un gran convento también edificado bajo la acrópolis.

Brincar es un verbo en desuso que significa saltar en español, en Portugal significa jugar infantilmente.



Palacetes dedicados al turismo.
Calles bien conservadas, patrimonio de la humanidad.
Esta es la calle favorita donde se come y se cena, todavía era por la tarde y andaban mayormente de preparativos.

Todos los españoles hablan bien de cómo se come en Portugal. Seguro que los ingleses mucho mejor.








miércoles, 4 de noviembre de 2026

Perdió Trump, los americanos deben estar hasta las narices de él.

No creo que el partido demócrata vuelva a presentar a una candidata a la presidencia de USA nunca. Las dos han sido vencidas por este hombre tan engreído, tan ególatra, tan nefasto. Aunque la primera (Hilary) le ganó en votos.

No estoy al tanto de las payasadas de este hombre que prometió un muro que pagaría México, que hizo un montón de bobadas cuando el Covid, aunque en su primer mandato no bombardeó ningún país -lo que le agradezco-. Pero en éste segundo, animado por el éxito de la "extracción" de Nicolás Maduro y su mujer, sin perder la vida de un solo soldado, se lanzó a una guerra contra Irán, país que, según él, ha arrasado una decena de veces pero que nos tiene bloqueado y cobrando peaje el Estrecho de Ormuz (lo que este presidente quería rebautizar como "El Estrecho de Trump), las mismas que ha "conseguido" parar la guerra de Putin contra Ucrania. Todo el mundo, Estados Unidos incluido, tiene la gasolina y el gasoil más caro que nunca, (y no se vé el final de esto).  

La operación Maduro no tiene tanto mérito: pocos en Venezuela creían en las payasadas de este fantoche, y yo creo que no debió ser difícil ni muy caro comprarlos para la inteligencia norteamericana. La prueba de que el antiguo conductor de autobuses no se fiaba de los venezolanos es que su guardia pretoriana estaba compuesta de cubanos, (por lo menos 34 mataron en ese operativo) De todos modos ¿Qué se puede hacer contra los drones, los satélites -y los dólares- si además no crees en tu sistema político?

Pero Trump no trajo la democracia a Venezuela, tan solo quiso robarse el petróleo y algún trofeo personal como el Premio Nobel de la Paz que le regaló su dueña y él aceptó como un niñato caprichoso, aunque no ha conseguido merendarse a Canadá ni a Groenlandia que eran caprichos mucho más extensos.

Me alegro mucho de su estrepitosa derrota, lo único que lamento es que los medios de comunicación del gobierno de Pedro Sánchez se recrearán en ella hoy tapando la noticia de la destitución del nefasto Óscar Puente, otro chulo matón grandote que ha abusado malamente del poder que le dieron. 

martes, 3 de noviembre de 2026

No puedo ofrecer más que la verdad

 Parece ramplón, escaso, mínimo, gilipollas: es como me siento frente a las posibilidades de entretenimiento que proporciona ya la IA manipulando caras conocidas que vimos ayer.

Pienso en lo que pueden hacer con las bellísimas Conchita Velasco, o con Laura Antonelli, y lo que van a poder hacer si quieren meterlas en pornografía blanda o dura. Lo mismo pueden hacer con Paul Newman o Alain Delon. Hay miles de actores guapísimos o interesantísimos. No me voy a poner a enumerar Charles Laugton, Jack Lemmon, Walter Mathau, López Vázquez.

Todo se va a ampliar a lo bestia a no ser que lo limiten legalmente.

Y yo aquí compartiendo y compitiendo en la pantalla, con mis fotitos de la simple realidad, hechas sin drones y sin manipulación, y mis pensamientos.

Hoy me siento torpe porque estoy anonadado. No puedo, porque carezco de las habilidades, ofreceros más que la verdad, (lo que selecciono de la verdad porque no es la verdad entera de mis viajes) pero me da envidia de ese poder de seducción, de esa maravilla.

Un escritor de viajes de otros tiempos no tenía más que la palabra y yo tengo muchas fotografías, -todas las que quiera hacer- pero no incluyo casi videos, ni tampoco drones ni la magia de la inteligencia artificial.

Y hay artículos que son solo fotos, lo cual me ahorra mucho trabajo, y bastante tiempo a vosotros. Hay que conformarse.

Ya lo escribía yo aquí (me acabo de releer)

 Al final de la comparecencia en el que el único apoyo a Óscar Puente ha sido el PSOE y el partido de los herederos de la ETA (Bildu) este político dimitió. Hizo lo contrario de lo que venía pregonando, que no iba con su carácter, que él lo iba a arreglar, que iba a cerrar la vía Madrid Barcelona.

Dimite diciendo que su partido y él son decentes, y lo hace entreteniendo a todo el mundo para soltar la noticia a la hora del telediario, hablando de sus niñas y de su niño pequeño, sin ninguna vergüenza en mezclarlos para dar pena, y también soltar un medio-mitin en apoyo a Pedro Sánchez.

Me alegro por sus guardaespaldas, y por todos nosotros, que le perderemos de vista.

Leyendo "Pepita Jiménez" de Juan Valera

 Esta novela trata de un seminarista que escribe cartas a su tío cura y mentor, mientras está de visita previa a su sacerdocio, en casa de su padre viudo que pretendía a la encantadora Pepita Jiménez.

Las cartas están llenas de reflexiones religiosas de perfume platónico y también panteísta, porque el joven postulante observa y nos describe la naturaleza con mucho amor, lo que refrenda y subraya su creencia en el dios que la propició.

Y yo he parado para deciros que las gentes de pasados siglos tenían más fácil creer en dios por este camino de admirar la naturaleza más pura: los paisajes de entonces no estaban tan intervenidos por el ruido, ni por los cables, ni por las bicicletas de montaña, o los aviones con sus estelas, que veo yo. La naturaleza más pura cantaba sin interferencias sus alabanzas al creador: los olores, los sabores, el agua clara, las estrellas y la luna; incluso las personas sencillas y piadosas propalaban la grandeza de Dios.

Ahora todo el mundo dice tacos y blasfema aunque no crea. En estos tiempos tan manofacturados, tan robotizados, tan telecomunicados, la gente adora a su amado teléfono móvil que le saca de casi todas sus dudas. Sabemos que el hombre está detrás de todo lo que nos fascina: los magnates Steve Jobs, o Mark Zukerberg o Elon Munsk... que abarcan gran parte de nuestro ocio y hasta de nuestros problemas.

En el siglo XIX es mucho más difícil que entonces encontrar un ventanal donde apareciera la magia, ahora somos descreídos hasta de lo que vemos: por ejemplo esas graciosas elaboraciones de la IA.

Y es que yo alucino; ahora hacen unos videos impresionantes y graciosísimos con políticos y periodistas famosos, con canciones de ritmo muy pegadizo y bailes; yo los acabo de descubrir y estoy empachado. No te dejan hueco para pensar, te atalantan con su creatividad y su gracia, y la famosa "herramienta" debe colaborar un montón porque no se da abasto a comprender cuánto ni cómo.

El dios que me contaban en la catequesis, se queda pequeñito en su atractivo, en su poder de seducción.

Y esto no ha hecho más que empezar.https://www.youtube.com/watch?v=hm0J0RDIIIA&list=RDhm0J0RDIIIA&start_radio=1