lunes, 22 de junio de 2026

Teología barata sobre la atemporalidad

 A mí me contaron un batiburrillo de creencias sobre lo que pasa tras la muerte con el alma de un católico.

Muy pocas personas están libres de pecados aun veniales, por lo que casi nadie se va al cielo directamente: ha de pagar sufriendo las penalidades que estén prescritas en la cárcel del Purgatorio (1) para luego pasar a ese lugar limpio y lleno de nubes nimbosas que es el cielo, donde se encuentran los ángeles (que siempre vivieron allí y que probablemente tengan poco que contar salvo San Miguel que echó a Lucifer en aquella rebelión sin fecha pero antigua: Cretácico Jurásico..., antediluviana por lo menos,  y otro famoso es San Gabriel que se acercó en el 34 antes de Cristo a anunciar a María que concebiría un hombre varón llamado Jesús, interrumpiéndole la lectura de un libro -aunque en el siglo menos uno no existían los libros encuadernados sino enrollados como bien prueba la serie de televisión Yo Claudio)  los santos y Jesús a la derecha del padre así como todos los justos que ya redimieron sus penas en el purgatorio y pululan por allí llenos de gracia y de felicidad eterna.

Supongamos que algún antepasado o antepasada mía estén ya allí observándome y quizá leyendo mi blog. -De todos mis primos, que yo sepa, soy el único que escribe un blog- si están allí, no están en carne, sino su alma. Aún no se ha producido la resurrección de la carne ni el Juicio Final.

La cuestión es que me han contado dos historias: la primera era que si uno muere con pecados mortales sin confesar va derecho al infierno. Y si muere confesado irá al cielo después de purgar, para lo cual permanecerá en el purgatorio tanto tiempo como pecados se le hayan computado. Pero como paliativo de ese sufrimiento están las misas, para ayudar a los muertos a salir de allí y subir a los cielos ( y de paso subvencionar al clero). En el pueblo salmantino de La Alberca había una mujer encargada de ir exhortando a rezar por las "ánimas benditas del purgatorio"

La segunda historia que cuentan muy bien en Conques, en Albi y en Tours. Y es que todos estamos enterrados esperando el juicio final donde se nos juzgará y dependiendo de lo que opine el Juez Supremo que es Dios, iremos al cielo o nos mandarán al infierno donde los diablos nos torturarán por los siglos de los siglos.

                                                                INFIERNO

Aquí están los muertos el día de la resurrección de la carne, saliendo de sus tumbas para dirigirse al juicio

Aquí en la parte de abajo siguen saliendo, pero en el piso de arriba suyo podemos ver como los diablos les torturan, hay dos diablos con sendos fuelles calentando la olla donde se asan los condenados.


Recuerdo que en mi niñez teníamos lumbre baja y fuelle y daba mucho placer echar oxígeno sobre los tizones incandescentes; lo mejor era el calor que te devolvían.



(1) para que el purgatorio sea leve, los creyentes como mi madre mandan de vez en cuando decir misas por el alma de sus difuntos. No sirven de nada las misas por gentes que estén en el infierno, porque para ellos no hay remisión posible. Hitler era un católico muy malo, se sabe, pero además se suicidó, que eso es pecado mortal, y no le dio tiempo a confesarse, ni siquiera a arrepentirse después de apretar el gatillo, por lo que está necesariamente en el infierno..

domingo, 21 de junio de 2026

Bourges




¡Viva la natalidad francesa!

Mi sombra fotografiando flores. (me gustaba más fotografiar con cámara, pero tuve que pasarme al móvil. dentro de unos años ( o ahora mismo ya) el gesto de fotografiar habrá de ser interpretado con este artilugio plano) A comienzos del siglo XX sería un señor con un gran trípode y una tela negra para zambullirse en ella evitando que la luz quemara el negativo.





Creo que Bourges tiene algún título especial como de ciudad de los libros y la lectura. Lo que también es cierto es que para 2028 anuncian que será "Capital europea de la cultura".



No sé si arriba pone flames de France "llamas de Francia" o "Dames de France", me inclino por los segundo porque parece que podrían ser (o haber sido) unos grandes almacenes de moda.

Me encanta capturar ciclistas (femeninas), y ciclistas con niño me parece un premio adicional

Ciudad con estética neomedieval, o restauraciones estilo Violet le Duc


Una hermosa pizzería, pero como diabético estoy "regañao" con los hidratos de carbono.
Estilos art decó

sábado, 20 de junio de 2026

Bourges, otra inmensa catedral presidiendo una ciudad.

 

No cabe en la óptica del teléfono, porque la plaza donde está esta fachada Oeste no permitía ir más atrás para que me cupiera toda.


Por eso la fotografié a cachos


Antes de llegar sí se ve entera.

Pero una vez se penetra este pasadizo como hice yo  llegamos a que la cámara no consigue capturarla entera.
Desde el lado sur casi consigo que me entre entera
Aunque es mejor hacerla a trozos con contextualización jardinera.



viernes, 19 de junio de 2026

Los Manchú

 Leo en un libro de Historia de las Civilizaciones que en el siglo XVII entraron a dominar China los Manchú, originarios de la región de Manchuria, medio siberianos: una etina minoritaria en todo lo grande que es y ha sido siempre China, que dominaron sucediéndose hasta 1911, en que fueron derrocados para proclamarse una república. El nombre del último emperador manchú es Pu Yi, protagonista de la película "El último emperador" de Bertolucci.

Los Manchú vinieron tras las agudas corrupciones y crisis de la dinastía Ming, y se impusieron por más de siglo y medio, y eso que su lengua no se parece al chino. Mucho tiempo después, en la Revolución Cultural, (que acabó en 1.976) los machacaron, y machacaron su cultura, con destrozos de su arte quema de bibliotecas, persecución de la lengua... Bueno, la Revolución Cultural fue de lo más bestia de la historia reciente del mundo, solo comparable con sus coetáneos Jemeres Rojos.

Y yo traigo el agua a mi molino. En España van a venir los Manchús, y se quedarán por muchos años, la corrupción reciente es tan insoportable que muchos hemos desertado de la izquierda quizá definitivamente, en cualquier caso, por muchos años. Los Manchús se están haciendo desear porque esta dinastía de socialistas mendaces, ladrones, cínicos, aprovechados, marrulleros, rabiosos  utilizan todos los medios paralegales e ilegales y han colonizado absolutamente la televisión pública para contrarrestar la realidad, y de derrota en derrota arrecian sus "prietas las filas" ahora mismo esperando que Jose Luis Rodríguez Joyero justifique por qué tenía esas joyas de 1.300.000 €, escándalo que ha tapado la visión de cómo el suelo electoral más firme, que tenían en Andalucía, se sigue hundiendo.

En Italia desapareció el partido socialista de Bettino Craxi. En Francia actualmente también tiene muy poco predicamento el antiguo partido socialista hegemónico de Mitterrand.

                             Y en China, nunca volvieron a gobernar los Ming.

 

jueves, 18 de junio de 2026

Camino de Bourges

 Nos costó salir de Orleans. Como no tengo navegador en el coche dependemos de nuestra interpretación de los carteles de dirección. Ya era tiempo de precipitarse al sur; Orleans había sido nuestro objetivo de viaje... aunque en algún letrero carretero de esas vueltas vi que París estaba solo a 132 Km: una hora y media de coche y podríamos ver de lejos aquella ciudad maravillosa, (la más grande que hemos contemplado jamás) que tanto nos impresionó en 2015.  Pero ya estábamos colmados, queríamos ir acercándonos al hogar, (los tomates de avituallamiento se habían agotado aunque no las manzanas que aún llevamos en el maletero), a sabiendas (o esperandas) de que nos quedaban muchas apariciones en el camino de regreso.

Pero no encontrábamos el camino de Bourges, y muchos carteles, seguramente por interés comercial, te muestran más claramente que ninguna otra dirección, la autopista de peaje. Bien; no habíamos gastado tanto, y podíamos meter un buen avance para no tener que penar en la búsqueda de alojamiento en el destino mientras se nos precipitara la tarde encima.

Aunque salimos pronto de la autopista, confiándonos al albur de las carreteras pegadas al paisaje y al terreno, que son las que amamos, porque ofrecen viaje y no destino.

En un momento paramos en un sitio innominado; elegante, de gente noble, que quizá no es jardinera, sino que paga a jardineros con mono para que ajardinen poden y limpien. Nosotros, con nuestro vehículo y nuestro práctico pero no elegante aliño indumentario, pateamos lo que nos dejan ver y fotografiar, como unos intrusos (pero no deben de quejarse: Francia vive del turismo y del glamour paisajístico y, probablemente, alguno de mis lectores queráis ir a visitar Francia gracias a nuestras fotos; -yo, como autolector, también tengo ganas de ir otra vez-)

Pero antes de abandonar Orleans transitamos por una calle con perales ornamentales. Como los naranjos de Andalucía la gente desprecia sus frutos, yo me comí alguna de estas peritas y no estaban mal.

Llegamos a un oasis de mucho dinero y buen gusto. 


Creo que esto es un aparcamiento privado, era entresemana; a lo mejor los festivos se llena de gente bon vivant. En cualquier caso nuestro coche no podía entrar aquí.
un charco entre los robles: por este césped no pasaron esta mañana los jardineros.


todos los países somos estéticos, pero los franceses tienen un plus




Un descapotable, para que una dama rubia se despeine al viento.
Pelouse.



Ya sé que estoy abusando del espejo.


Ya no sé si esos dos "volantes" eran aves o drones.


miércoles, 17 de junio de 2026

Adiós Orleans

 Desde aquel viaje que acabó a mediados de octubre de 2025 no he vuelto a viajar más que para ver a mi madre. Iba a llevar a mi mujer a un examen en Salamanca y falló la batería del coche. Además ha habido una inundación en mi bloque de pisos con líos de seguros etc. Casi nunca cortamos el agua, nunca el gas, y nunca la luz porque la nevera está ocupada y esperando a nuestra vuelta.

La catástrofe que hemos visto en el vecino del segundo nos hace tener miedo de causar una alguna vez. En general el no practicar la valentía retrae, genera cobardía ¿Y si tenemos un problema mecánico la próxima vez en Francia, -creo que nos cubre el seguro una grúa, pero no estaré "seguro" hasta que no se produzca el siniestro-? ¿y si tenemos un accidente o un roce? 

Algún día por estadística tiene que sucedernos algún percance. Pero desde aquí quiero pensar que tenemos mucho placer por adelantado, y que nuestra filosofía es con la que queremos seguir viajando.

Recuerdo que en el año 93 andábamos con nuestro viejo Renault 18 por un pueblo, cuando nos encontramos con dos personas que nos pararon para pedirnos que les acercáramos a su pueblo. El hombre estaba cabreadísimo, venía en un Mercedes Nuevo desde Suiza (adonde era emigrante) a pasar las vacaciones y a presumir, "mira que he venido veces con el Ford que tenía, y ahora va este Mercedes y me deja tirao, que va a tener que entrar en el pueblo subido a una grúa". Esta anécdota me recuerda a un cuento de las mil y una noches, de un viajero que quiere evitar la muerte a toda costa cambiando sus planes, termina hallándola.

Son reflexiones, viajar da valor y ganas de viajar, y reposar acentúa los miedos. No sé si la vida me volverá a ofrecer pasar otra vez por la hermosa Orleans, por si acaso os ofrezco las últimas fotos.





Me parece que la pareja de la derecha son Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Y este tricornio lo asocio con Napoleón. (está en la catedral)


Las "grapas" para evitar que las paredes se "paran", es decir engorden y caigan dejando un boquete.


El río Loira
Con hileras de plátanos de sombra. No sé si habrá un país que gane a Francia en cantidad y calidad de esta especie de árbol.
Una chica pensativa con al vista perdida en el Loira.


Una iglesia con banco corrido y sillas.


Un vetusto centro comercial
Escenas en bronce de la vida de La Poucelle






Ribera mañanera
Barcas turísticas, muy típicas, me recuerdan a las que hay en Oporto



Fastuoso órgano catedralíceo. Creo que no hemos oído sonar ninguno en todo este viaje.


Una esbelta chica francesa.
La avenida


escorzo de flores


 artes decós.