domingo, 2 de agosto de 2026

Crisis de Ceuta

 Dicen que entraron a nado -unos pocos- y violentando los obstáculos de la frontera, la mayoría.

Cincuenta mil personas jóvenes, la inmensa mayoría hombres, en una ciudad donde viven 87.000, (nos han hecho aprendernos esa cifra a fuerza de repetirla) hombres y mujeres de todas las edades, ancianos y niños; policías y militares. Sí, porque Ceuta era un lugar clásico de hacer la mili cuando la había, y seguirá siendo un lugar donde vivan muchos militares del ejército profesional.

Parece que muchos "invasores" ya se han ido, pasaron el día sin poder comprar nada, con los ceutíes metidos en casa y los comercios cerrados por miedo a la impunidad de las aglomeraciones, o por miedo en general. Imposible que esto haya sido espontáneo: 50.000. No sé si cuando empezó a caer el muro de Berlín entró tanta gente en esa histórica noche en que algunos con un pico se sacaban fotos históricas. Aquello tampoco fue espontáneo, llevaba viéndose venir meses; además eran los mismos alemanes que habían sido vecinos hasta los años sesenta que alzaron el muro. (Creo que he escrito aquí que una de mis películas favoritas es El Puente de los Espías, de Spielberg).

Esto ha sido un acto de chulería del gobierno de Marruecos, dos bofetones bien dados en la cara del gobierno español Toma, p'a que te enteres, y otra vez que salimos en las portadas de todos los periódicos, -y esta vez no es Rodri elevando la copa del mundo-, esto es como el Apagón, el tren de Ademuz, la Dana de Valencia, (los incendios no son noticia mundial porque en todas partes se producen, salvo el de la Catedral de Nôtre Dame que también fue una noticia que se hizo hueco). 

Si será importante el suceso de Ceuta que ayer tuvieron que montar un especial programa "Horizonte" lo cual al gobierno le amarga las vacaciones y ensombrece un poco más el futuro al partido socialista en las próximas elecciones.

Europa somos un grupo humano envejecido y temeroso, donde la ultraderecha avanza firmemente. Después de las caóticas imágenes del mar y las fronteras de Ceuta, a las que sumaremos las reacciones de Italia, Finlandia y Dinamarca pidiendo la suspensión del tratado de Sengen para los procedentes de España, y nuestros vecinos franceses reforzando los controles fronterizos, seguro que han aumentado los argumentos, y el voto a esas opciones nacionalistas en todos los países. España, país socialista, regularizador, buscador de votos en el extranjero por la ley de nietos, ha tenido un descuido muy gordo, le han colado el balón entre las piernas, aunque nadie asume responsabilidades. 

Hace como 95 años se produjo en Marruecos el Desastre de Annual: nadie asumió responsabilidades, aunque después se produjo la dictadura de  Miguel Primo de Rivera cuyo mayor éxito fue el Desembarco de Alhucemas (conjuntamente con Francia) para derrotar a Ab del Krim y someter al norte de Marruecos, el llamado Marruecos Español; pero probablemente parte del descontento se canalizó en las elecciones municipales del 31 que  acabaron con la Monarquía. (La primera ocasión que tuvieron los españoles de votar después de aquel desastre.

El desastre de Ceuta y sus imágenes, probablemente priven a los socialistas españoles y a los homólogos europeos de  muchos votos, que irán a la abstención o a la derecha, porque esto no se puede consentir.


 

sábado, 1 de agosto de 2026

Jaca (España)

 Ahora que escribo este nombre lo primero que se me vino es un cuadrúpedo Mi jaca, galopa y corta el viento... y lo segundo que el nombre viniera o tuviera que ver con Jacques, con el camino de Santiago, que es más probable porque uno de los pasos pirenaicos del famoso camino jacobeo era Canfranc, que está a pocos kilómetros de esta ciudad oscense. Capital de la comarca, que tiene una catedral románica, la cual, al lado de las que hemos visto en Francia no es que sea solo coqueta, sino que viene a ser mínima. 

Pero nos la encontramos abierta por liturgia. Y un pequeño coro interpretaba una bella música que nos reconcilió con nuestro país. Siempre nos pasa, que venimos impresionados por la "grandeur" y nos volvemos a nacionalizar en poco tiempo. Congratulémonos:


Si no se oye pinchando probad aquí https://www.youtube.com/shorts/0ju2Sk3j8U8

Jaca es ante todo una fortaleza, un cuartel donde hizo la mili algún primo mío, y donde hace casi cien años unos militares impetuosos se adelantaron a una sublevación por la república. Quedan en la memoria sus apellidos "Galán y García Hernández" que fueron fusilados poco antes de la proclamación de esa república que llegaría tras la derrota de las candidaturas monárquicas en buena parte de las ciudades españolas en las elecciones municipales de abril de 1.931. Jaca es la Sublevación de Jaca, aunque no nos saltó a la vista ninguna gran escultura recordando aquella historia; algo habrá, seguramente para conmemorarlo.


Imposible no aprovechar este contraluz con gente. Tras esa loma se vislumbra parte de la fortaleza  que a mi me pareció dieciochesca, de bajos y sólidos muros, para resistir la artillería de entonces. Similar a Ciudad Rodrigo o a las murallas de Badajoz, también ciudades fronterizas. Hay un famoso arquitecto cuyo nombre no recuerdo especializado en estas construcciones. Aunque en la wikipedia se la atribuyen a un italiano por mandato de Felipe II.

Al fondo los Pirineos iluminados con luz crepuscular.


No sé qué tipo de exposición había pero costaba entrar y nosotros aún no habíamos pillado hotel.

Las ciudades fronterizas presentan edificios de "buena cara", para orgullo de los nacionales y para impresionar a los vecinos.
En los muros, como adorno o como eficaz limpiador de malezas combustibles tenían esos cérvidos.




Al estar en una celebración litúrgica no nos movimos más que por la parte trasera aunque nos habría gustado fotografiar los frescos que hay sobre el altar.
Un retablo en el baptisterio


viernes, 31 de julio de 2026

Salimos de Francia antes de final de este mes de julio

 Enfocamos los Pirineos hasta el maravilloso y gratuito túnel de Somport, pero aún queriendo agarrar los últimos hermosos paisajes que Francia nos ofrecía a la vista.

Un área de descanso pirenaica,
Prados y praderas en este precioso valle

No sé si esos picos son resto de castillo, atalaya, o simple accidente geográfico, pero a lo largo de la frontera hay diversas fortificaciones de los dos lados


El tiempo en las sierras suele ser cambiante, por eso a los que se adentran en las montañas se les recomienda ir provisto de ropa.


Ya estamos subiendo, porque para cruzar los Pirineos, aunque haya túnel, hay que subir


Un circo glaciar ¿Será Gavarnie?

Esta cuerdecita roja es lo que llaman "pastor eléctrico" que es un cable conectado a una batería que da un calambrazo a las vacas que se acercaren y las disuade en este caso de pasar a la carretera.

Lamento que no hiciéramos fotos del túnel, son más de cinco kilómetros de luz y de ritmo, sostenido hay que ir como máximo a ochenta, y tampoco se debe ir a menos.


miércoles, 29 de julio de 2026

Mirande, nuestra última comida

 

Una pequeña ciudad gascona, con palacios y pintoresquismo
Con su mercado de abastos
Su gran iglesia llena de arbotantes

Sus ventanas de madera, marca Z, que ya no veríamos más en este año.





Nuestra última comida, con la carta plastificada sobre la mesa para pedir otra cosa más si uno comprende que con lo que le han puesto todavía se queda con hambre o con curiosidad de probar.




El momento más crucial de mi vida

Ayer tomé un álbum de fotos porque echo de menos a mi hija ahora que se aproximan sus veintiséis años. Entonces tenía ocho meses y la hermana de mi mujer y su marido habían aceptado nuestra invitación a venir a Zamora, donde vivíamos. Se mosquearon un poco por el camino porque su niña tuvo colitis y tuvieron que parar el coche al lado de la carretera y cambiarla, no obstante las pusimos juntas para hacerles fotos. Fue una corta jornada, no estoy seguro pero creo que ni siquiera se quedaron a dormir.

        A la izquierda cuñada Raquel y su hija Carla. mi hija sin chupete, y mi mujer están a la derecha.
 

Nuestra hija pilló una gastroenteritis que hubiera podido ser mortal, en un momento en que devolvía todo y manchaba pañales decidimos urgentemente ir a urgencias. Yo veía que se iba.


Fue la primera vez que nos separábamos de ella, la dejamos en manos de extraños. Lloró desgarradoramente detrás de una pared donde la engancharon un gotero en el bracito, no nos permitieron presenciar las maniobras. 



Ahí salvaron su vida, en el Hospital de La Concha. Hacía unas décadas hubiera muerto, yo vi la muerte en su carita minutos antes de coger el coche con decisión, con la misma que los sanitarios nos la arrancaron de las manos para salvarla.


Verdaderamente la resucitaron, su aspecto vital cambió en un día.


Hubiera sido la tragedia de mi vida, hubiera perdido el humor, seguramente hubiéramos intentado tener otro hijo; no habría sido igual, siempre quedaría ese poso de tristeza y de temor.

Ni siquiera en ese momento negocié con el Dios que me inculcaron de niño. Desde que lo soy, siempre he sido un ateo consecuente, aunque hubiera valido la pena; su vida y la nuestra valen todas las penas que pueda haber. Después brilló (dos o tres días ingresada) e iluminó nuestra vida de alegría, de orgullo, de ternura, de triunfos y satisfacciones,  y de tantos descubrimientos que solo son posibles de la manita de una hija.


Esta foto es de unas semanas después. Está dormida, pero también cada vez que la veo en el álbum, me estremezco porque podría estar amortajada. Me da hasta repelús poner esta toma y relacionarla con aquel suceso; todo sea por la elocuencia de la imagen y la transmisión del sentimiento.

martes, 28 de julio de 2026

Por la Gascuña

 





El gallo, símbolo francés, a sus pies está el soldado desconocido aunque no hay mucho contraste, precisamente lo que se distinguen bien son los pies.


Esta airosa torre octogonal puede que nos incitara a parar al verla desde la carretera.





Al fondo estoy yo. Nos encantan esos pasadizos callejeros.

Otra toma del monumento a los caídos desconocidos

El gran café de primavera


lunes, 27 de julio de 2026

Los pastores

 Hoy 28 de julio mi mujer y yo no podremos salir  a las siete de la mañana a andar los siete kilómetros que necesitamos, y tampoco voy a ir a la piscina. El humo de los incendios anega mi respiración, me agobia. Saldré lo justo para ir al huerto, o para comprar. Se está quemando gravemente la vecina provincia de Ávila.

El verano pasado sucedió lo mismo por el más cercano norte de Cáceres. Este año me pilla avisado y no abriré las ventanas para refrescar la casa y que se me llene de humo. Aunque viene otra "ola de calor".

Antes había muchos pastores en España. En mi pueblo creo que más de cinco rebaños. Se ocupaban de sacar sus ovejas a pastar, a comer pasto. En verano levantaban polvaredas, en mi pueblo se decía polvaneras, sus ovejas y sus cabras, (había un par de cabreros) limpiaban los caminos y comían los rastrojos, repasaban las eras, se comían hasta la hierba de la plaza de toros y el corral de la ermita. A cambio soltaban bolitas de estiércol, pero también daban lana, que valía dinero y solía procesarse y convertirse en prendas de vestir aquí, precisamente done vivo, en Béjar. También se comía mucho más cordero y oveja, que comemos ahora. Seguro que en estos tiempos en mi pueblo hay vegetarianos, y hasta veganos.

Las ovejas y las cabras fueron parte del paisaje muchos milenios, se habla de Viriato, el pastor lusitano, que se rebeló contra Roma. Los pastores fueron, según la tradición, a agasajar el portal de Belén. Hay mucha gente que se apellida Pastor, Cabrera, Cabrero. Hoy no se generaría este apellido, los pastores casi se han extinguido. Era un oficio esclavo, había que ordeñar, o sacar a pastar todo el año, de otra manera habría que gastar mucho dinero en forraje o grano, o piensos, como se hace ahora, pues la mayoría del ganado español está estabulado y come lo que le lleven a sus pesebres.

Mientras tanto el pasto crece y se convierte en pasto de las llamas, que alcanzan los bosques de pinos que tampoco se cortan porque nuestra sociedad no necesita tanta madera. Y toda esa riqueza forestal termina por arder los veranos, con ayuda del cambio climático, pero también generando más cambio climático. Todo el CO2 que rodea mi casa se irá a la atmósfera y tejerá efecto invernadero. La lana que no se teje termina por originar un tejido que nos asfixia más.

Nos apetece mucho que haya naturaleza forestal, alrededor de Madrid; es un paisaje fresco, proporciona oxígeno, sostiene la tierra evitando la erosión, pero es combustible, y si no se limpia o pasta alrededor, es un peligro.

A pesar de los incendios, la masa forestal no cesa de crecer en España. En mi pueblo natal se abandonó la agricultura y está llenándose de encinas. Afortunadamente quedan vacas que pastan en extensivo. Supongo que serán rentables para las pocas familias que las tienen, ojalá sea así para la siguiente generación, porque habrá menos pasto de las llamas. Cuando yo era pequeño nos calentábamos y  cocinábamos con leña y paja, a la lumbre. En todas las casas había una chimenea por la que salía CO2 ordenadamente. Por los caminos había gente andando o en burros, o llevando vacas u ovejas a pastar. Hoy, se ven coches, y también ciclistas de bicicletas de montaña. La gente se calienta con calderas de gasoil o con calefacciones eléctricas. 

La gente se ha ido a vivir a las ciudades, las ciudades no se queman, el hormigón y el ladrillo no es combustible, pero todo lo que está abandonado en los pueblos donde vivían no deja de crecer de acumular carbono que tiene muchas posibilidades de acabar ardiendo.

La vida sostenible era la de antes. Hace tiempo escribí la comodidad nos está jodiendo la vida; sí, yo soy liberal y creo que se debe dejar a la gente hacer lo que quiera, pero la naturaleza, que antes habíamos aprendido a que fuera nuestra aliada, nos acecha como sociedad. Como sociedad debemos valorar aunque sea artificialmente a los pastores, cabreros y vaqueros, y no tanto a la gente que teletrabaja, a los deportistas, a los coach e influencers, a los creadores de juegos de ordenador. Lo más importante para la humanidad es poder respirar y ahora mismo millones de personas en el centro de la península ibérica no podemos hacerlo bien.

Hay que subvencionar el aire del futuro. Es vital.