miércoles, 7 de octubre de 2026

El caso Maricarmen

 Mi madre tiene 86 años, ya está para pocos trotes: aparte de tener Parkinson, toma muchas pastillas y duerme mal, es lo común a su edad. Yo no quiero que se meta cosas en la cabeza ni se preocupe por nada.

Si mi madre hubiera sido Maricarmen yo no hubiera consentido que gentes interesadas en una bandera la metieran en líos, tensiones y excitaciones. Esta mujer no tenía familia. A causa de la causa  que simboliza  esta mujer hay gente acampada en la Puerta del Sol y en otros lugares, se han dictado por el gobierno dos decretos que tumbó la mayoría parlamentaria y como consecuencia se han convocado elecciones generales, y también una huelga general. 

Si ella se ha enterado del pifostio montado a su alrededor no creo que haya sido bueno para su salud; mi madre no lo aguantaría, ni su corazón, ni su riñón, ni su hígado... quizá si yo ahora tuviera todo eso encima, tampoco lo aguantaría y solo tengo 62 años.

A lo mejor esa mujer ha muerto feliz pensando en LA CAUSA; el caso es que ha muerto. Si yo metiera a alguien como mi madre en una historia así, tendría un cargo de conciencia considerable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario