Hay muchas villaviciosas en el mundo. En España hay unas cuantas con apellido o sin él. Supongo que no significará que hubiera muchos borrachos, fumadores o puteros, sino algo más positivo: que su tierra agrícola sea feraz, por ejemplo.
En Béjar se llama vicio al abono orgánico, y al abono en general; esto lo sé por mi condición de hortelano.
Pues entre Elvas y Évora encontramos esta ciudad donde se corren toros a juzgar por la instalación que encontramos en su plaza mayor. Está cerca de España, pero tengo que decir que en Portugal vimos bastantes carteles de forçados con las caras de las figuras, y también de afamados rejoneadores. No sé si fotografiamos plazas de toros pero las hay, redondas como las españolas.
Al fondo hay un castillo que no nos dio tiempo a visitar. Tampoco anotamos el preboste que sobresale de este monumento.
Naranjos ornamentales si que había, como en España.
A una escritora local está dedicada la rotonda y la biblioteca.









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