Esa es la típica frase del fumador. Por supuesto, es falsa. Denota una potencia que la mayoría de la gente no tiene así como se define. Los que lo hemos dejado, (yo hace más de 30 años) no solemos conseguirlo a la primera, yo al menos no lo conseguí, luego no es tan fácil.
Traigo la frase y el sentimiento soberbio que expresa porque pienso o quiero pensar que internet no me manipula, no conseguirán que me compre un coche nuevo hasta que no me falle el que tengo, no consiguieron que me comprara la motosierra que me anunciaron cuando busqué motosierras, no han conseguido que pinche en los anuncios de los implantes dentales, porque confié, y creo que he acertado, en una clínica que me recomendó una compañera de mi mujer. No consiguen que vaya al cine, ni tampoco que me abone a una plataforma de fútbol. Tampoco que haga donaciones a Green Peace o a Médicos sin Fronteras, ni que busque "solteras en la zona de Béjar" que también me las ofrecen a pesar de que puse en mi perfil de Google que soy casado. En cuanto al seguro de mi coche, lo tengo a terceros contratado con la compañía más barata que encontré en internet.
No se me ocurren más intentos de "llevarme al huerto" que los que he expuesto, de los que me han hecho o me están haciendo. Pienso que como soy consciente e inteligente nunca me manipularán, así que todo ese conocimiento que sin duda acumulan sobre mí no les está sirviendo, al menos económicamente, y creo que políticamente tampoco. Aunque evidentemente voto, siempre salvo una vez, en los años 80, lo he hecho y desde esas fechas nunca voté "a favor de" sino para penalizar a los otros con mi voto al menos malo.
No quisiera caer en la prepotencia del "puedo dejarlo cuando quiera". Algo tiene que haber cuando tanto lo pagan "los rusos" o Hawei o Facebook etc. mi invulnerabilidad se basa en mi cultura, y en que estoy alerta, pero esa presumida invulnerabilidad puede que me haga vulnerable porque me creo superior a los consumistas que caen en esas trampas o a los votantes que votan "el que los malos programan para que sea el más votado".
Creo que las redes sociales y los manipuladores que manejan nuestros datos para enviarnos ofertas a nuestra medida, se benefician de la incultura y comodidad que, por otra parte, promueven. Seguramente a vosotros y a mí, que tenemos una cultura libresca, bases sólidas y antiguas , no podrán colarnos más que un poco de vez en cuando, de poca importancia y porque nos pillen con "la guardia baja".
Ahí está el quid de la cuestión. La cultura crea anticuerpos contra la manipulación, pero si toda la cultura va a entrar por pantallas... Son temibles las próximas generaciones.
No quiero ser alarmista. Tampoco debo creerme más listo que toda esa gente que trafica con nuestros gustos para conseguir un fin económico. En el negocio del siglo no están pensando en mí, eso quisiera, pero no quiero pasarme de listo.
viernes, 21 de febrero de 2020
viernes, 14 de febrero de 2020
Esta mañana me he levantado
Pensando en pensamientos fatales y se me figuró la madre de un técnico canadiense que hace cosa de mes y medio viviera en Irán. La pobre mujer seguramente siempre estuvo molesta porque su hijo eligiera para trabajar a un país así de complicado.
-Es que lo pagan muy bien, trabajo en mi especialidad y además es un lugar maravilloso.
La mujer se cargó de razón cuando Estados Unidos asesinó a un general Iraní y los iraníes anunciaron represalias.
-Hijo, sal en el primer avión que encuentres.
-Si, mamá, esta vez te haré caso. He encontrado vuelo en un avión ucraniano. La gente de aquí está asustada y se marcha al campo para huir de los bombardeos de los americanos. Pero todavía no ha pasado nada.
La precipitación de un controlador aéreo iraní aterrado identificó como un misil estadounidense al avión ucraniano que huía. Los misiles defensivos fueron disparados y dieron en el blanco.
Hasta ahora no ha habido más muertos, que yo sepa.
El destino maneja unos porqués que la razón no entiende. Menos la de una madre.
Hay un cuento de "las mil y una noches" en el que la muerte, precisa, encuentra a un hombre que huía de ella.
-Es que lo pagan muy bien, trabajo en mi especialidad y además es un lugar maravilloso.
La mujer se cargó de razón cuando Estados Unidos asesinó a un general Iraní y los iraníes anunciaron represalias.
-Hijo, sal en el primer avión que encuentres.
-Si, mamá, esta vez te haré caso. He encontrado vuelo en un avión ucraniano. La gente de aquí está asustada y se marcha al campo para huir de los bombardeos de los americanos. Pero todavía no ha pasado nada.
La precipitación de un controlador aéreo iraní aterrado identificó como un misil estadounidense al avión ucraniano que huía. Los misiles defensivos fueron disparados y dieron en el blanco.
Hasta ahora no ha habido más muertos, que yo sepa.
El destino maneja unos porqués que la razón no entiende. Menos la de una madre.
Hay un cuento de "las mil y una noches" en el que la muerte, precisa, encuentra a un hombre que huía de ella.
martes, 11 de febrero de 2020
El coronavirus empequeñece el mundo
Hay españoles por aquí donde vivo que se alegran de que las empresas de móviles estén anunciando que no irán al congreso mundial de ese sector económico en Barcelona. Por bajarles los humos a los catalanes. Barcelona no tiene la culpa de nada, ni Cataluña, ni España, pero lo pagaremos todos.
Seguramente hay mucha gente en el mundo que tiene manía a los chinos y desea que se la peguen bien pegada, "se están haciendo los amos del mundo en pocos años". Pero nos la vamos a pegar todos.
No es que deban asustarnos 1000 muertos de esta nueva enfermedad. Me imagino que en China habrá varios millones de muertos todos los años por la gripe; gente que tiene otras patologías y la gripe les da la puntilla. En España hay dos casos de personas jóvenes y fuertes, un turista alemán y otro británico, y parece que se van a poner bien.
El problema es la economía, el turismo, y la psicosis. Si se afloja la economía mundial todos perderemos. Nadie va a reabrir fábricas en Europa o Estados Unidos para hacer lo que ahora hacen los chinos, a menos que la historia se complique de verdad, se cierren fronteras, se ralentice severamente el comercio mundial, nos quedemos sin repuestos, los aparatos con obsolescencia programada no sean sustituidos por otros nuevos, etc.
Pero antes, mucho antes de eso colapsará el turismo, algo de lo que vivimos en España, Francia, Italia, El Caribe y otros lugares. Nadie va a moverse de donde están sus médicos, nadie va a moverse y a correr riesgos sin necesidad. Hacer turismo es un acto de libertad, lo contrario a tener miedo. El turista alemán estará muy disgustado de su experiencia española, ir a conocer una isla canaria y pasarse sus vacaciones encerrado en un hospital.
Espero sinceramente que se diluya como la alarma de la Gripe "A", la alarma del Zika, o la alarma del ébola. Porque si no este año "estamos listos".
Habrá gente que se alegre de que esto le pase al gobierno socialpodemita.
A esta gente que se alegra de que pasen cosas malas le aplicaría el refrán que mi madre enuncia pero nunca acaba
¡No escupas p'arriba ....!
Seguramente hay mucha gente en el mundo que tiene manía a los chinos y desea que se la peguen bien pegada, "se están haciendo los amos del mundo en pocos años". Pero nos la vamos a pegar todos.
No es que deban asustarnos 1000 muertos de esta nueva enfermedad. Me imagino que en China habrá varios millones de muertos todos los años por la gripe; gente que tiene otras patologías y la gripe les da la puntilla. En España hay dos casos de personas jóvenes y fuertes, un turista alemán y otro británico, y parece que se van a poner bien.
El problema es la economía, el turismo, y la psicosis. Si se afloja la economía mundial todos perderemos. Nadie va a reabrir fábricas en Europa o Estados Unidos para hacer lo que ahora hacen los chinos, a menos que la historia se complique de verdad, se cierren fronteras, se ralentice severamente el comercio mundial, nos quedemos sin repuestos, los aparatos con obsolescencia programada no sean sustituidos por otros nuevos, etc.
Pero antes, mucho antes de eso colapsará el turismo, algo de lo que vivimos en España, Francia, Italia, El Caribe y otros lugares. Nadie va a moverse de donde están sus médicos, nadie va a moverse y a correr riesgos sin necesidad. Hacer turismo es un acto de libertad, lo contrario a tener miedo. El turista alemán estará muy disgustado de su experiencia española, ir a conocer una isla canaria y pasarse sus vacaciones encerrado en un hospital.
Espero sinceramente que se diluya como la alarma de la Gripe "A", la alarma del Zika, o la alarma del ébola. Porque si no este año "estamos listos".
Habrá gente que se alegre de que esto le pase al gobierno socialpodemita.
A esta gente que se alegra de que pasen cosas malas le aplicaría el refrán que mi madre enuncia pero nunca acaba
¡No escupas p'arriba ....!
jueves, 30 de enero de 2020
Primavera otoñal
Esta semana he vuelto de unas vacaciones que me restaban del año 2019. La semana se me ha hecho larga hasta llegar al jueves. El trabajo acumulado, la obligación de madrugar, la sujeción al horario, las rutinas... y solo es jueves.
En plena temporada las semanas se van volando, tanto o más que los fines de semana que, para mí empiezan los viernes sobre las tres de la tarde cuando llego a casa. Esas semanas en las que devengo sueldos, acumulo jornadas de cotización para mi jubilación y los días se escapan de una forma líquida o al menos semisólida, de repente me doy cuenta de que es jueves y pronto tendré dos días y medio libres.
Pero ¿dónde se escapan los días?: al sumidero de la impotencia y de la muerte propia y de los que me rodean. Ya no me ilusionan los nuevos cantautores, ni los nuevos torneos deportivos, tampoco puedo mirar sin una sensación de incesto a las niñas que se hacen mujer, (es porque tengo una en ello) así que tengo que mirar a las viejas, cada vez más ¿cuantos años tendrá Sofía Loren? . Disfruto la agridulce nostalgia de escuchar por la tele antiguas canciones o encontrar imágenes de personas que fueron jóvenes conmigo.
Lo bueno de que se haga tan larga esta primera semana es que parece que estoy viviendo más tiempo.
Y tiempo habrá de descansar cuando me toque.
En plena temporada las semanas se van volando, tanto o más que los fines de semana que, para mí empiezan los viernes sobre las tres de la tarde cuando llego a casa. Esas semanas en las que devengo sueldos, acumulo jornadas de cotización para mi jubilación y los días se escapan de una forma líquida o al menos semisólida, de repente me doy cuenta de que es jueves y pronto tendré dos días y medio libres.
Pero ¿dónde se escapan los días?: al sumidero de la impotencia y de la muerte propia y de los que me rodean. Ya no me ilusionan los nuevos cantautores, ni los nuevos torneos deportivos, tampoco puedo mirar sin una sensación de incesto a las niñas que se hacen mujer, (es porque tengo una en ello) así que tengo que mirar a las viejas, cada vez más ¿cuantos años tendrá Sofía Loren? . Disfruto la agridulce nostalgia de escuchar por la tele antiguas canciones o encontrar imágenes de personas que fueron jóvenes conmigo.
Lo bueno de que se haga tan larga esta primera semana es que parece que estoy viviendo más tiempo.
Y tiempo habrá de descansar cuando me toque.
miércoles, 15 de enero de 2020
Especulación estrellada (o los vómitos de la burbuja)
Cada vez que vuelvo a Ávila y tengo tiempo libre, paseo sus contornos. El pasado siglo yo salía a correr todas las mañanas por estas llanuras que un día alimentaron con cereales y legumbres a la ciudad de Ávila y un poco más tarde a sus afamadas reses bovinas.
En el año 99 que yo me fui, estos espantos no habían nacido, pero alguien promovió alimentó, financió, construyó una cuidad duplicada que se quedó sin completar, (la esperanza declarada era que Ávila se convirtiera en una ciudad dormitorio de Madrid)
Los políticos ambiciosos quisieron tener el doble de ciudadanos a quien gobernar e imponer impuestos, así todo crecería gracias al efecto multiplicador. Pero era demasiado y el timo piramidal se hundió, gripó el motor de la confianza. Muchos pisos quedaron a medio terminar. Por ejemplo este hermoso bloque de viviendas multicolor.
Las cajas de ahorros ejecutaron los avales y la mayoría de los empresarios de la construcción se hundieron. Pero como estas entidades bancarias habían financiado de más, la ejecución de los avales y la recuperación de los pisos que nadie quería y cuyo precio no hacía más que caer, no era suficiente y se pusieron en números rojísimos. Entonces el gobierno español y el gobierno europeo tuvieron que "rescatar" a gran parte de las cajas de ahorros españolas recién privatizadas, para que no cayéramos en un espantoso corralito: 43 mil millones de euros,
¿Dónde está ese dinero? ya los habéis visto, muchos lugares de España destruyeron así sus alrededores y enterraron otras posibilidades de haber gastado estos esfuerzos. Del daño natural mejor no hablar. No se lo llevó casi nadie, algunos banqueros cobraron indemnizaciones millonarias, algunos comisionistas cobraron por mediar, algunos ferrallístas o gruístas o hormigoneros cobraron mucho más por sus servicios, pero no robaron descaradamente, la mayoría está ahí ocupando terreno natural, pero los abulenses no lo pasean: da vergüenza ¿No? y pocos parecen reflexionar ya sobre la locura que fue aquello. Los políticos cambiaron, se jubilaron, se fueron al senado, los interventores, los planificadores, los urbanistas... cobraron sus sueldos, y que yo sepa ninguno ha ido a la cárcel y nadie les avergüenza la cara. Claro... entonces en España se construía "cuatro veces más que en toda Europa" "estábamos en la Champions Ligue de la economía".
Aquí están estos lodos.
Por cierto, también, algún día, no sé si la gente lo ha calculado, la Seguridad Social española tendrá que pagar la parte de jubilación devengada por los ecuatorianos, rumanos, búlgaros y marroquíes que trabajaron legalmente esos años de espuma levantando estos despropósitos, y que ya se tuvieron que volver a sus países.
Lo más triste de mi paseo fue ver un piso terminado que nunca fue hogar. Tenía cristales de Climalit, rellenos de un gas que aísla tanto acústicamente como térmicamente, ascensores, baños montados, tarima flotante, hermosas vistas, baños y griferías.... todo nuevo, preparado para amueblar y entrar a vivir. Esta es la secuencia, más o menos, paso a paso, de mi visita a un "piso piloto" de un edificio "terminado" donde me colé a fotografiar.
tenían instalados armarios empotrados, las puertas seguramente se las han llevado los vándalos.
Solo subí al primer piso pero los otros tres o cuatro seguramente estarán así, esperando ¿qué?
di la vuelta y miré hacia afuera. Las barbas de los climalit me dejaban este marco incomparable de un patio donde nunca jugarán niños, ni se pondrán veladores vecinales para tomarse un "gin tonic" disfrutando de este paisaje frustrado.
En el año 99 que yo me fui, estos espantos no habían nacido, pero alguien promovió alimentó, financió, construyó una cuidad duplicada que se quedó sin completar, (la esperanza declarada era que Ávila se convirtiera en una ciudad dormitorio de Madrid)
Los políticos ambiciosos quisieron tener el doble de ciudadanos a quien gobernar e imponer impuestos, así todo crecería gracias al efecto multiplicador. Pero era demasiado y el timo piramidal se hundió, gripó el motor de la confianza. Muchos pisos quedaron a medio terminar. Por ejemplo este hermoso bloque de viviendas multicolor.
Este edificio, sin acabar desde hace diez o quince años ¿Para qué, Para quién? ha sufrido no pocos vandalismos.
A su lado hay un solar lleno de escombros y basuras donde el lunes pasado removía un viejo
a la izquierda, en el piso 3ª puede verse un dibujo urbano en la pared
ESO SÍ ESTÁ RODEADO DE CALLES, CARRETERAS, ACERAS, FAROLAS, ESPACIOS PARA APARCAR, (INCLUSO PARA QUE APARQUEN LOS MINUSVÁLIDOS) QUE NADIE USARÁ NUNCA PARA NADA Y QUE LA NATURALEZA (VER ZARZAS) TARDARÁ SIGLOS EN RECUPERAR.
Las cajas de ahorros ejecutaron los avales y la mayoría de los empresarios de la construcción se hundieron. Pero como estas entidades bancarias habían financiado de más, la ejecución de los avales y la recuperación de los pisos que nadie quería y cuyo precio no hacía más que caer, no era suficiente y se pusieron en números rojísimos. Entonces el gobierno español y el gobierno europeo tuvieron que "rescatar" a gran parte de las cajas de ahorros españolas recién privatizadas, para que no cayéramos en un espantoso corralito: 43 mil millones de euros,
¿Dónde está ese dinero? ya los habéis visto, muchos lugares de España destruyeron así sus alrededores y enterraron otras posibilidades de haber gastado estos esfuerzos. Del daño natural mejor no hablar. No se lo llevó casi nadie, algunos banqueros cobraron indemnizaciones millonarias, algunos comisionistas cobraron por mediar, algunos ferrallístas o gruístas o hormigoneros cobraron mucho más por sus servicios, pero no robaron descaradamente, la mayoría está ahí ocupando terreno natural, pero los abulenses no lo pasean: da vergüenza ¿No? y pocos parecen reflexionar ya sobre la locura que fue aquello. Los políticos cambiaron, se jubilaron, se fueron al senado, los interventores, los planificadores, los urbanistas... cobraron sus sueldos, y que yo sepa ninguno ha ido a la cárcel y nadie les avergüenza la cara. Claro... entonces en España se construía "cuatro veces más que en toda Europa" "estábamos en la Champions Ligue de la economía".
Aquí están estos lodos.
Por cierto, también, algún día, no sé si la gente lo ha calculado, la Seguridad Social española tendrá que pagar la parte de jubilación devengada por los ecuatorianos, rumanos, búlgaros y marroquíes que trabajaron legalmente esos años de espuma levantando estos despropósitos, y que ya se tuvieron que volver a sus países.
Lo más triste de mi paseo fue ver un piso terminado que nunca fue hogar. Tenía cristales de Climalit, rellenos de un gas que aísla tanto acústicamente como térmicamente, ascensores, baños montados, tarima flotante, hermosas vistas, baños y griferías.... todo nuevo, preparado para amueblar y entrar a vivir. Esta es la secuencia, más o menos, paso a paso, de mi visita a un "piso piloto" de un edificio "terminado" donde me colé a fotografiar.
Es una quemadura, pero también había cagadas humanas, (que os ahorro) y de pájaro. Pero sigamos:
tenían instalados armarios empotrados, las puertas seguramente se las han llevado los vándalos.
Solo subí al primer piso pero los otros tres o cuatro seguramente estarán así, esperando ¿qué?
di la vuelta y miré hacia afuera. Las barbas de los climalit me dejaban este marco incomparable de un patio donde nunca jugarán niños, ni se pondrán veladores vecinales para tomarse un "gin tonic" disfrutando de este paisaje frustrado.
martes, 7 de enero de 2020
"Tus pasos en la escalera", una inquietante novela.
Estoy impactado por este ladrillazo, aún me cuesta respirar plenamente. Hace cinco minutos que terminé esta novela de Antonio Muñoz Molina y he ido a la cocina a comer algo porque lo estaba necesitando y no había podido soltar el libro hasta el final. Ahora estoy percutido por el Arte, ese artificio humano que consigue involucrarte y te cambia la vida, porque al final eres distinto, cuando aparece te lleva a otra habitación ética o estética y, aunque mañana superes la impresión, la has agregado a tu experiencia.
Muñoz Molina ha conseguido engañarme: la última novela que leí de él no me gustó y pensé que esta iba por los mismos derroteros de cerocerismo introspectivo y cuatro pinceladas autobiográficas, sin embargo en ésta ha aparecido el Messi que lleva dentro y se ha llevado un partido que había construido de principio a final.
La genialidad que a mí me ha rendido no os la voy a revelar; tiene que ver con la cuesta abajo de la vida y sus fantasmas, y el que yo empiece a transitar o a temer un próximo tránsito, hace que sea un sujeto pasivo especialmente adecuado para recibir esta novela, de ahí el gong que se ha quedado sonando en mi cerebro.
Por otra parte le agradezco al escritor que me haya llevado a Lisboa, donde estuvimos hace tres veranos, y pateamos bien el barrio donde vive, cerca del Museo de Arte Antiguo. Es un placer, como la reciente Roma de Zola, que un gran escritor te reviva un escenario.
La novela es demasiado contemporánea, circula por ese terror inminente de las disfunciones cerebrales que nos aguardan y uno, como lector y escuchante de muchas entrevistas del matrimonio Elvira Lindo-Antonio Muñoz Molina resulta desquiciado de esa comodidad que es imaginar que ambos son los protagonistas de la novela, pueden serlo durante mucho tiempo de lectura, -para mí lo han sido- pero hay un momento en el que notas que está y aparece Messi y lo revoluciona todo llevándolo a las mallas de una realidad universal.
PD y Messi no aparece, pero sí y mucho, sin citarle, el miembro de Meccano José María Cano, que creo que vive también en Lisboa.
jueves, 2 de enero de 2020
Lluvia Fina. Otra obra de Luis Landero
Uno de los comienzos más famosos de la literatura se encuentra en libro Ana Karenina de Tolstoi que arranca diciendo algo así como que todas las familias dichosas se parecen y las desgraciadas producen novelones que es lo que nos interesa a los lectores. Considero que todas las familias tienen su novela: estoy seguro de que no existe ninguna familia netamente feliz, por lo menos las que conozco tienen maleza, celos y recelos, reproches y proches y cenas de navidad varios días al año.
La novela que me regaló mi hija en estas fechas es los añicos de una historia familiar espejo de todas las familias: un espejo partido en cien pedazos y pegado a un marco en el que ya no caben más sus trozos porque no se sabe cómo narices recolocarlos, además permanecen esquirlas mal barridas alojadas bajo las alfombras, porque las bien barridas se fugaron definitivamente en una bolsa de basura.
Cualquier brillo familiar es producido por el azogue, que antes se hacía con mercurio, metal tóxico donde los haya (del que España, la mina de Almadén concretamente, ha sido de los mayores o el mayor productor de la historia). Uno cree que las familias españolas son las peores porque son las que más conoce, pero seguro que nos pasa a todos los del mundo con sus familias. España misma es una familia.
Cualquier familia genera toxinas, hongos, parásitos, gusanos... Las familias más unidas supuestamente serían las sicilianas porque trabajan en ello y tienen varios enemigos externos de los que se defienden a puñaladas o a tiros, pero seguro que, internamente, tampoco son felices.
Este libro es uno de confesiones, magistralmente escrito por el mejor escritor vivo en lengua castellana y parece, por todas las críticas que le acompañan y por las cifras de ventas, que mucha gente se ha visto reflejado en él, o reflejados "amigos" suyos. Yo me lo he leído de un tirón con gran placer de hacerlo a veces en voz alta. No sé que esperan los del Cervantes o los del Nobel para hacer justicia a este escritor.
POSDATA Hay que leerlo pronto, porque la familia que conoció mi generación evoluciona o definitivamente perece. Hoy hay familias pocoparentales también hechas añicos a la manera posmoderna con sus variantes sexuales o polisexuales, con todo el dinero acumulado en cada vez menos personas y las evasiones espúreas que nos proporcionan los bichos de comunicación y aislamiento que se han colado en nuestras vidas, como la cizaña, que al fin y al cabo no es más que una planta que tiene que estar ahí porque es lo suyo, (peor es matarla a cañonazos de plaguicida).
Esto es lo peor, que la familia española desaparece y habrá que escribir otros novelones.
La novela que me regaló mi hija en estas fechas es los añicos de una historia familiar espejo de todas las familias: un espejo partido en cien pedazos y pegado a un marco en el que ya no caben más sus trozos porque no se sabe cómo narices recolocarlos, además permanecen esquirlas mal barridas alojadas bajo las alfombras, porque las bien barridas se fugaron definitivamente en una bolsa de basura.
Cualquier brillo familiar es producido por el azogue, que antes se hacía con mercurio, metal tóxico donde los haya (del que España, la mina de Almadén concretamente, ha sido de los mayores o el mayor productor de la historia). Uno cree que las familias españolas son las peores porque son las que más conoce, pero seguro que nos pasa a todos los del mundo con sus familias. España misma es una familia.
Cualquier familia genera toxinas, hongos, parásitos, gusanos... Las familias más unidas supuestamente serían las sicilianas porque trabajan en ello y tienen varios enemigos externos de los que se defienden a puñaladas o a tiros, pero seguro que, internamente, tampoco son felices.
Este libro es uno de confesiones, magistralmente escrito por el mejor escritor vivo en lengua castellana y parece, por todas las críticas que le acompañan y por las cifras de ventas, que mucha gente se ha visto reflejado en él, o reflejados "amigos" suyos. Yo me lo he leído de un tirón con gran placer de hacerlo a veces en voz alta. No sé que esperan los del Cervantes o los del Nobel para hacer justicia a este escritor.
POSDATA Hay que leerlo pronto, porque la familia que conoció mi generación evoluciona o definitivamente perece. Hoy hay familias pocoparentales también hechas añicos a la manera posmoderna con sus variantes sexuales o polisexuales, con todo el dinero acumulado en cada vez menos personas y las evasiones espúreas que nos proporcionan los bichos de comunicación y aislamiento que se han colado en nuestras vidas, como la cizaña, que al fin y al cabo no es más que una planta que tiene que estar ahí porque es lo suyo, (peor es matarla a cañonazos de plaguicida).
Esto es lo peor, que la familia española desaparece y habrá que escribir otros novelones.
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