sábado, 7 de agosto de 2021

Y la vuelta

Lo fácil para volver de Cantabria es agarrarse a la autovía cuanto antes y bajar tranquilamente. Pero yo amo el viaje, descubrir conduciendo y parar donde me parezca bonito. Pero antes de salir de Laredo fotografié este palacete resaltado por las flores


la idea era bajar por el sureste de la provincia de Santander y tocar las merindades de Burgos, porque siempre se nos quedan sin mirar.
Pasando Ramales de la Victoria, nos encontramos una montaña-arquetipo de las que dibujan los niños cuando les piden una montaña.

Después veremos la  otra cara de esta montaña, que dibuja una "V" o un valle que atravesamos, pero que desde aquí no me cabía en la foto.
Vista unos cuantos kilómetros más adelante: la "v" izquierda, es la montaña de la anterior foto 


Muchos prados segados y pastados, nos hartamos de ver vacas, justo cuando estaba reciente la polémica del ministro carnófobo, de apellido Garzón.






            estos paisajes no tienen sentido sin la ganadería, y son bonitas hasta las balas de forraje.


Debajo de esta zona de Santander está Burgos que tiene una geología caliza labrada por el agua. Llamaré a toda esta zona Ojo Guareña, por ser su cueva- monumento más singular. Pero toda la comarca está trufada de farallones grisáceos de este cariz.
















viernes, 6 de agosto de 2021

Laredo

 Laredo, ya lo vimos hace un par de artículos, tiene una playa espectacularmente grande y amable por su llaneza que hace olas acariciadoras. La paseamos al anochecer porque, como di cuenta antes, nos habíamos entretenido en viajes aledaños.


fue nuestra, estábamos casi solos y pasamos una hora con los pies hollando su fina arena, mecidos por su suave oleaje, con sus cálidas aguas que al ser de poca profundidad acumulan más el calor del día.
Con este embeleso nos fuimos a dormir prometiéndonos que la pasearíamos un poquito en la mañana para llevarnos el mar en los sentidos camino de Béjar por los cuatrocientos kilómetros de vuelta, parte de ellos sobre la ardiente meseta castellana.
Conseguí dormir desde las doce y media hasta las dos y cuarto cuando llegó un grupo de jóvenes, cuatro chicos y una chica que se pusieron a hablar y reír, alto, estaban algo bebidos. Salí a la terraza a ver de dónde venía la perturbación y habían montado un picnic en la terraza de al lado, casi podía alcanzar sus botellas con mis brazos. Les advertí y les rogué, por no excitarme mucho; como no se callaran, volví a salir diez minutos más tarde, y esta vez me acompañó mi mujer, por sosegarme y que no hiciera ninguna locura, (creo que ya estaba en el candelero la paliza mortal de un grupo de jóvenes a Samuel Luiz)
Parecía que se avenían y, al poco, se fueron unos cuantos pero dos o tres siguieron con risitas intermitentes, pero no tanto como para que pudieran permitirme dormir, (esa maldita sensación de que parece que ya se callan, pero que reaparece recargándote la ira) fantaseaba con cosas amables que me suelen llevar al sueño, pero también con que les arrancaba la cabeza, con que les destrozaba los coches que tenían junto a mí en el aparcamiento. Pero no me dormí, a las cinco de la mañana le dije a mi mujer que pasaba de encabronarme más, que saldríamos del hotel que estaba a un par de km. de la playa, y que ya pararíamos a echarnos una siesta en el coche, por el camino, algo que hemos practicado en Francia y en España después de comer y que recomiendo porque es muy reparador.
Así que nos fuimos pacíficamente, sin hacer ruido, sin atacar su coche, había varios, puede que si hubiera sabido a ciencia cierta cuál era.... a disfrutar del amanecer. Quedaban, por el camino y en la playa, rebaños de jovencitos en la playa rodeados de botellas vacías pero en franca retirada: a las 5 y media ya no sale ningún plan y además comienza a hacer fresquete.

me retrasé un poco para hacer esta foto; la playa de Laredo volvió a ser nuestra, es lo malo de algunos deseos: que se cumplen pero de una manera diferente a la deseada

poco después los servicios municipales comenzaron a peinar la playa y a cargar los restos que dejaron los cachorros de ciudadanos incívicos.

                            que seguía siendo hermosa, de agua tibia y fina arena
                         la recorrimos completa, varios kilómetros son
                                        A la vuelta se animaban la luz y las olas

                                                    y se me olvidó el cabreo. 
Pero casi nunca tengo a mano una playa terapéutica como ésta.

 
 

miércoles, 4 de agosto de 2021

Continuación del viaje por Cantabria

 Aquel sábado de julio con tan buen tiempo quisimos conocer Castrourdiales, y estuvimos a punto de marcharnos porque era imposible aparcar, aun de pago. Está a la vera de Vizcaya y los vascos vienen en tropel a expansionarse, sobre todo cuando hay buen tiempo, que lo había. Afortunadamente vimos salir un coche del aparcamiento y contratamos una hora de parking para ver esa localidad.



Colegiata de Castrourdiales, estaba cerrada pero, además no teníamos tiempo para entrar.




         gran ambiente en las calles y eso que ya se hablaba mucho de la "quinta ola" del covid


En Santoña no pude resistirme de fotografiar este enorme, desproporcionado, monumento a Luis Carrero Blanco, presidente del consejo de Ministros, nombrado por Franco, quien fue asesinado junto a su chofer y un escolta por la ETA que no dudó en volar una calle de Madrid para este fin. Yo leí hace unos años un libro suyo sobre la batalla de Lepanto y no era mal escritor.






                               fotos de una gruta excavada por el mar y del Cabo de Ajo



                                               Colorido faro del Cabo de Ajo



sábado, 17 de julio de 2021

De viaje por Cantabria 2

 Desde Santillana del Mar nos fuimos a Torrelavega porque nos pillaba de paso y porque hay muchos supermercados donde comprar. Pero también entramos en su cementerio.


un curioso paredón de nichos con tejado para que no nos mojemos los que pasemos por allí.


Un memorial de muertos republicanos (a un aficionado a la guerra civil no se le puede pasar una foto así.


 vista general del cementerio de Torrelavega, hay muchos panteones pero nada que ver con otros como los que vimos en Oporto y el más cercano y magnífico de Comillas.


Camino de Laredo, por carreteras locales nos encontramos con la colegiata de Castañeda, que tenía un precioso cementerio a sus espaldas y que tampoco perdimos ocasión de visitar.


Además, desde el cementerio teníamos el sol propicio para que la piedra caliza de este monumento románico diera su mejor color.


Hermosos ábsides y una hierba verde natural que nunca vemos en las latitudes donde me manejo en el mes de julio.

Y llegamos a Laredo donde tomamos alojamiento, pero eso ya será de otro cuento.


martes, 13 de julio de 2021

Cuba

Yo nací en el 64, con la revolución Cubana puesta. Me gustaba que hubiera un dirigente que se llamara Fidel Castro, solo por el nombre y porque plantaba cara a los estadounidenses.

De joven nunca escuché a la otra parte. En 1982 hablé con una cubana de Miami, vivía por mi barrio y coincidíamos en el viaje a pie hasta la universidad, pero en mi ambiente estudiantil era vista como una traidora, no quise hacer amistad con ella. Incluso hacíamos burla de su acento nasal.Los cubanos de Miami eran un grupo de mafiosos terratenientes resentidos que querían recuperar sus tierras para echar a los campesinos revolucionarios. Un tal Mas Canosa era como Al Capone.

Uno abre los ojos a la madurez poco a poco y a veces se cae o se baja del caballo. Lo más determinante para mí es que Silvio dijera de mí junto a otra persona que defendió a Vargas LLosa, "hoy he dejado pasar a la gusanera para que se diviertan". 

¡Gusano yo!, que lo había dicho de otros, que me parecía una imagen graciosa. Sentí el insulto, me convertí en víctima de esa palabra, desde entonces soy gusano, y amigo de otros gusanos, y en la gusanera comprendí que son gente trabajadora que además sigue amando sus costumbres, su identidad, su idioma, y todo sin pedirnos nada a cambio, a diferencia de los cubanos de Cuba que llevan décadas recibiendo donaciones políticas, de ayuntamientos, ONGS, comunidades autónomas, y quizá el estado español también. Y eso que en la isla comían dignidad de primero, de segundo y de postre. 

Tengo amigos que ahorraron para su viaje a Cuba, para aportar. Yo mismo acudí a los conciertos de Silvio desplazándome a Salamanca y a Madrid, cuando tenía poco dinero, y cuando tuve un poco más compré los originales en lugar de copiar las cintas de casetes, por ayudar a la causa y al gran artista que es Silvio Rodríguez.

No quiero una revolución; reformas sin prisa pero sin pausa, cambiar las caras y empezar a abrir, como hicieron Suárez y el Rey. No será fácil, ese país carece de su mejor capital humano(1), que lleva huyendo 70 años, y muchos de los jóvenes que ahora protestan, son hijos de padres que llamaron gusanos a los que se fueron, y que vigilaron para la dictadura (los CDR: comités para la defensa de la revolución) y que hicieron escraches a los díscolos hasta terminar expulsándolos.

Acabo de leer en el blog de Silvio que el muerto en las protestas "era un antisocial, ladrón, que había estado en la cárcel por ello"; basura, ¡vaya!, les faltó decir que era negro. Porque en Cuba, cuando yo lo seguía, no había ministros negros, no sé si en este tiempo metieron alguno, pero era curioso, teniendo en cuenta el porcentaje de población.

No sé si ahora es el momento, no sé si es el procedimiento; la impaciencia puede ser trágica, tanto por los inmovilistas como por los que quieren que se caiga ya, de cualquier manera, la estructura en la que viven (malviven). Pero el objetivo tiene que ser construir un país trabajador que no desperdicie sus talentos robando al estado, haciendo colas o esperando paquetes o giros postales de los familiares gusanos que se escaparon de ese "paraíso". Y eso se hace creyendo en el mercado, porque los comunistas y todos los que viven allí practican el mercado aunque digan que no. Todo se compra, cambia y vende de la manera que se puede, a pesar de las trabas y los eslóganes. 

No se creó el "hombre nuevo" que trabaja generosamente por la revolución (salvo San Silvio Rodríguez) sino pícaros que trampean para vivir. 

No sé la solución, lo que deseo por bien de todos, de Cuba, de Estados Unidos, de los países vecinos, y de España también, es que no se desplome de golpe, porque serán muchas tragedias; la peor de todas una guerra civil.


(1) no tiene ni buenos obreros de la construcción. Recientemente por algo del Covid se supo que había un montón de Indios de la India construyendo un hotel.

lunes, 12 de julio de 2021

De viaje por Cantabria (antes provincia de Santander)

 Tengo la premura de viajar para probar que hice bien en arreglar el coche. Una buena prueba fue este viaje de fin de semana en el que habremos hecho 900 km. El motor responde a mi corazón.


Toda la tarde conduciendo, una vez contratado el hotel, merece la pena ir a relajar mis pies desnudos en esta playa de Suances terminada en "uca", cuyo nombre olvidé.

A la mañana siguiente recorrimos esta localidad y encontramos la playa de los Locos, cuyo nombre es más difícil de olvidar.


arriba de esta playa hay un loco ventolero que me gustó



A continuación y aprovechando que todavía era tempranito fuimos a ver la cercana Santillana del Mar, que horas más tarde estaría tupida de turistas multicolores pero que vosotros vais a poder disfrutar a horario de repartidor de pan.












para que veáis el verde que nos acompañó estos dos días aquí un prado al lado de la Colegiata donde ofrecían paseos a caballo por un módico precio. Santillana está muy explotada turísticamente.




mañana más, que hoy tengo quehaceres.