viernes, 27 de diciembre de 2024

Camino de Rocamadour

 La primera vez que fui consciente de esta palabra fue leyendo "Rayuela" de Julio Cortázar; el hijo de "La Maga" es un niño que se llama Rocamadour, sin duda es un lugar que impresionaría al verlo al escritor más que otros, aunque no creo que deje indiferente a nadie. Yo no os lo voy a enseñar hasta mañana, y añado que no era consciente de haberlo visto nunca aunque sí de que tenía que verlo. Dicen que después de París y a continuación de Mont Sant Michel es el lugar mas visitado de Francia.

                            La última foto que hicimos de Domme unos desconocidos que aportan estéticamente 

Salimos de Domme y teníamos previsto alojarnos en este lugar tan sonoro y turístico, no sin miedo de no encontrar alojamiento o de tener que pagarlo muy caro.

Por el camino aparecen los hermosos paisajes que nos invitan a parar para fotografiarlos o quizá más, pero es peligroso llegar al anochecer porque bien sabemos que muchos establecimientos hoteleros cierran y es un pequeño fracaso tener que dormir otra vez la noche en el coche, así que dejamos sin visitar la escarpada Peyrat aunque no pude por menos de parar a fotografiarla.


Farallones calizos es adonde nos aproximábamos
Buena tierra atractiva para un hortelano, son calabazas lo que quedaba en primer plano.
Aún con flores
corrientes de generosa agua

Buena comilonas se habrían pegado los galos aquí, atando al bardo a alguno de los muchos árboles de la zona.




Un puente partido, ya vimos otro en Sauvaterre de Beárn, hay uno muy famoso en Avignon, y algunos en Normandía que serían bombardeados o dinamitados, por los alemanes, por los ingleses, por la resistencia. También pudo ser por el paso del tiempo.


Cuanto más repaso las fotos más ganas tengo de volver pasar por aquí a honrar con nuestra visita las maravillas que dejamos pendientes.

Sigue siendo Peyrat, que se resistía a escapar de nuestra vista.


Al llegar a Rocamadour no hay posibilidad de aparcar más que pagando. Mínimo seis euros aunque el aparcamiento esté a dos o tres kilómetros de la abadía. Pero al lado había un hotel donde te permitían aparcar si eras cliente, además de que ha sido en menos caro del los que hemos usado: 72 euros, menos los seis que nos ahorramos de aparcamiento. Muy recomendable (en miércoles y en temporada baja, a comienzos de octubre)


miércoles, 25 de diciembre de 2024

Domme en una tarde luminosa

 

Si el cielo de Francia regala luz, se fraguan hermosos colores





Yo veo a todas las arquitecturas francesas como muy orgullosas de ser y de mantenerse, de cuidar y de recuperar los detalles, lejos de cualquier desmayo estético o cualquier extravagancia, procurando ser los más auténticos, si cabe, en el estilo de la zona.

ya supimos el significado de esos paraguas rosas. En este caso adornan un edificio central que es a la vez la entrada a la cueva que hay bajo la plaza de Domme

La iglesia románica aunque con una actualización renacentista o neoclásica de la portada, con un frontón curvo y partido.
una casa de campo a los pies de este pueblo fortaleza

La entrada principal con poderosos cubos y restos del matacán que hubo sobre la puerta.

ese saliente marrón claro con un agujero abajo tenía la función de letrina, según hemos visto en otras fortalezas y castillos.


martes, 24 de diciembre de 2024

Domme

 Seguíamos el rastro de las recomendaciones, Domme es una meseta amurallada que dominó y es balcón de otro feraz meandro. La meseta se asienta sobre cuevas visitables desde la misma plaza mayor. Tiene una calle exageradamente comercial pero de productos típicos y artesanos, ninguna franquicia que yo advirtiera. Por supuesto que orientada al turismo dudo que vivan en este lugar permanentemente un millar de personas.

mirador con personaje célebre, un jurista de alto nivel

Amable paisaje, creo ver que algún farallón de este río Dordoña que se ve a lo lejos es la Roque-Gageac

                                  Aquí vemos que bajo la meseta calcárea hay grutas. 
Amable paisaje agrícola. Gran parte de la belleza de Francia es lo bien cultivada que está. 
Mirando este puente se entiende que en los billetes de euro se eligiera a los puentes como símbolo de nuestro continente, puentes que haciendo paisaje unen desde el comienzo de la historia.


entramos por esta puerta, que no es la más célebre. Encontramos que alguien salía de un aparcamiento gratuito y aquí dejamos el coche.


Un pozo con elegante forja y flores y un mecanismo de relojería, uno no puede detenerse a averiguar el porqué de todas las cosas que dejaron para adornar.

Evidentemente es un pueblo peatonal, con bolardo automático, para evitar que nadie se aventure brujuleando y molestando a los peatones.
 un fragmento de la calle comercial que comentaba.



Castelnaud la Chapelle

 

Desde el coche no me quedó otra que parar y echar una foto a aquello.



Aunque en el espacio para detenerse había una fábrica de bisutería, o de joyería que nos mostraba sus materias primas y algunos reclamos.


                                   ¿Cómo no ascender a los pies de esta fortaleza?


En esta capilla del cementerio nos advertían sobre el mosquito tigre. Pero no los insectos debieron de encontrar nuestra piel. 
                                         La chapelle parece que es románica.

a los pies del castillo, se entiende que había que inventar la artillería, porque resulta imposible imaginarse cómo conquistar un lugar así si te podían arrojar cualquier cosa mientras subías.


Los franceses beben mucho vino, y venden mucho vino también.


ahora mismo, poniendo esta foto, es cuando veo un osito de peluche



                                            Mirando hacia abajo otra vez.
El río Dordoña visto desde el cementerio de Castelnaud la Chapelle.