Yo fui engendrado en 1963. Desde que vi o supe que tuve unos centenares de miles de hermanitos espermatozoides y que yo fui el listo o elegido que llegó en el momento justo para fecundar el único óvulo de que disponía mi madre en esos momentos, me identifico con el espermatozoide y no con el óvulo, quizá sea porque soy masculino, (tengo que preguntar a mi mujer por si quizá ella se identifique más con el óvulo femenino que estaba esperando que se colara cualquier bicho travieso con la intención de fecundarla despertándola como si fuera la bella durmiente del bosque).
En más de una ocasión en mi juventud he echado carreras con otros niños y siempre he quedado de los primeros, soy vigoroso y ágil, espabilado, haciendo honor a ese espermatozoide triunfador. Me alegro de mi puntería para estar aquí.
Un par de meses antes una bala disparada supuestamente por un sujeto muy estrambótico y ruidoso, que se había comprado por correspondencia una carabina italiana diseñada antes de la segunda guerra mundial acertó a reventar la cabeza de John F. Kennedy que iba en un coche descubierto por una calle de Dallas. Cómo llegó este hombre tan escandaloso (mirad su estrepitosa biografía Lee_Harvey_Oswald ) a "posicionarse" con su modesta carabina en una ventana para tener buena vista y acertar a disparar tres tiros en 4,8 segundos matando al hombre más poderoso del mundo, "él solito" es algo difícil de creer.
Solo se me ocurre pensar en la suerte y en la puntería que hace que hoy esté aquí escribiendo.
Por supuesto que me resulta increíble que dos días después permitieran a un mafioso de poca monta llamado Jack Ruby colarse en un pasillo y matar al supuesto magnicida más importante de la historia. También que poco después el asesino del asesino muriera en la cárcel en extrañas circunstancias.
Mucho azar ¿verdad? pero yo también soy fruto de él. Todo sucedió ese año 63.
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