lunes, 27 de enero de 2025

Acabo de matar a una hormiga

No quisiera invitaros a hacerlo por si es delito o algún día lo fuera. Estaba comiendo una manzana, (las de mi huerto no tienen nada de química encima así que la mayoría están tocadas) pues en la que me estaba comiendo parcelando sus partes sanas con una navaja, de pronto apareció una hormiga que se había metido a vivir en el centro, no sé si les gustan las pipas o semillas de las manzanas, (las cuales en algún lugar he leído que tienen cianuro) o era por la vital razón de dejar huevos ahí, el caso es que emergió cuando se acercaban los cortes de bloques por mi navaja: entonces yo la aplasté con un trocito desechado de la misma manzana.

Estoy un poco sordo ya, pero no oí ni el crujido, que puede que alguna vez haya escuchado, ni el grito si es que llega a producirse. 

Nunca he oído que las hormigas hablen ni griten, ni siquiera en un momento tan doloroso y dramático como el de su brutal muerte. Decidí buscarlo por internet, y si no está, es que no existe.... Lo hice y efectivamente dicen que hay un truco para escuchar su desesperación, o es que me han engañado los que han elaborado el video que encontré.

 Me llama la atención cómo silenciosamente las hormigas toman todos los lugares de la tierra. Creo que ya he escrito que estarán a punto de llegar a la cima del Burt an Kaliffa o como se llame el edificio más alto del mundo, y seguro que ya se han colado en alguna de las naves de Elon Munsk. A los hortelanos nos molestan las hormigas porque son enemigas, y no aportan nada. Sobre todo "siembran" y recolectan pulgón en nuestros frutales, arruinando o estropeando severamente la respiración del árbol al desactivar sus hojas.

Tengo un libro sobre el mundo de hormigas una de las cosas que he leído en él es que una reina pudo llegar a vivir 29 años, el entomólogo que tuviera en casa el hormiguero tras un cristal pudo comprobarlo. Supongo que será más trabajoso saber cuánto duran las obreras que son todas iguales, habría que marcar una, pero yo me conformo con este dato.

Estoy seguro de que sobrevivirán al cambio climático y al choque de cualquier meteorito o cometa. Si dentro de muchos millones de años consiguiera leer esto algún descendiente evolucionado de hormiga, que sepan que uno de Cardeñosa ya lo presentía y se lo dejó escrito en este blog. 

Pero también que no tengo remordimiento alguno en matar a las que se cuelan en el corazón de las manzanas que me estoy comiendo.


La abadía de Conques

 Parece un museo del románico y lo es; pero también está viva. Hay monjes en ella, y por momentos vi a uno joven, alto, rubio, de diseño, pero no me dio tiempo a fotografiarle, ni tampoco hubiera osado pedírselo. En Francia la religión no es solo cosa de viejos, sino también de jóvenes, si entráis en una misa francesa encontraréis chicas guapísimas de solistas, (de diseño también) cantando hermosas músicas, acompañadas por afinadas corales de fieles, y órganos, los órganos de las iglesias también están vivos, pulidos, engrasados, potentes; no han quedado de adorno como los de por aquí.

La abadía tiene dos pisos y al entrar se oían los pasos de gente escuchando la visita guiada cerca de las bóvedas. Daban ganas, pero no sabemos inglés, ni el francés suficiente. Los ecos de esos visitantes privilegiados nos empequeñecían. Nunca he visto un románico más esbelto, nada que ver con las iglesias de Zamora, que conozco muy bien pues vivimos allí dos años, Palencia o Ávila, (quizá la mejor sea la de San Pedro de Ávila, la más mágica para mí) 

Nada comparable a Conques. Ved.

                          No son nadie conocido, pero vienen bien como referencia.






¡Qué romanicazo! verdad. Sorprende que no hayan restaurado estas pinturas. Sorprende que solo vivan 300 personas en esta localidad. No sorprende que esté llena de turistas hasta en octubre. No quiero ver cómo estará esta zona en agosto. Hay aparcamientos disuasorios en varios kilómetros a la redonda, aparte de los de pago.
¿Sobrecoge esta secuencia de imágenes? pues no tiene comparación con verlo. Uno piensa que es obligación de alguien culto que vive a menos de 1.000 km en coche de allí, y al estar, o haber estado. Uno siente que cumplió con algo importante visitando Conques. Allí encontramos a una pareja de Valladolid, también enamorados de Francia, que se escapan cuando pueden a conocer, más jóvenes que nosotros, no sé si a ellos les dije esta frase infantil, "cuando seamos grandes, seremos franceses"

domingo, 26 de enero de 2025

Conques significa conchas.

 No sé si será porque es parte del camino de Santiago francés, todos los caminos de Santiago llevan la concha por emblema (hace tiempo que no me lee ningún argentino, coño).

Pero las pizarras de las cubiertas parecen conchas, ¿es por ello?.




 
Es un pueblo en cuesta que baja a un puente que cruza un pequeño río desde donde nosotros lo abordamos; hasta no haber subido unos doscientos metros no aparece la abadía con su espectacular juicio final.





¿Cuántos peregrinos lo cruzaron en estos mil años? ¿Cuántos entonces serían capaces de llegar a Compostela y volver? y todo ¿para qué? 
No fue un turismo curioso que hacemos nosotros, para esto no merecería la pena tanto trabajo, tanto arte, tanta fuerza y sacrificio de los actores constructores y de los caminantes peregrinos que lo regarían con sus limosnas. 
Doy muchas gracias a la religión en la que no creo, por construir aquello que veo. Es mi cultura, son, ya conquistados, mis paisajes, mis fantasías estéticas, mis imaginaciones y recreaciones.

A estas zonas de Francia mejor venir entrenados para andar; con zapatillas y ropa cómoda. El ancestral espíritu estético histórico nos lleva.

sábado, 25 de enero de 2025

Conques (Europa)



Conques es una localidad francesa del departamento de Aveyron que no llega a trescientos habitantes, (como mi pueblo natal Cardeñosa). Está asentada en una ladera y no la rodean importantes tierras de cultivo. Probablemente por eso nunca creciera mucho en población. Pero es sorprendente lo que se edificó aquí: una imponente abadía románica, muy alta, a pesar de ser del siglo XI, y con uno de los retablos exteriores del juicio final más espectaculares del mundo.

¿De dónde salieron todos los canteros y albañiles de esas piedras, quiénes fueron los arquitectos y aparejadores, de dónde salieron las maderas para los andamios y los carros, las cuerdas para las poleas el acero de los martillos, punteros, sierras y hachas? Mi padre compraba barras de hierro para hacer cinco punteros, y tenía que cortarlos y afilarlos, cada vez que se embotaban tenía que volverlos a calentar, afilarlos a golpes en en yunque y volver a darles el temple con agua para luego dejarlos reposar en un receptáculo con solo unos milímetros de agua.  Todo esto mi padre lo aprendió oralmente y mirando cómo lo hacía alguien, sin salir de mi pueblo, lo fue adaptando a su conveniencia por el método de ensayo y error.

¿Cuántos millones de piedras se cortaron y tallaron en Conques, cuántos herreros prestaban servicio a los canteros, cuántos albañiles y carpinteros, cuántos hombres y mujeres a su alrededor conseguían y cocinaban comida, tejían ropa, hacían calzado, cuántos frailes lograban que vinieran peregrinos y dejaran limosna?

Sorprendentemente Conques se ha mantenido a través de todos estos siglos reponiendo sus tejados reconstruyendo las casas que se fueran deteriorando, reparando los destrozos de los rayos o los incendios, y ha llegado con respiración asistida hasta hoy que será un cinco por ciento de peregrinación y un noventa y cinco de turismo curioso y fotografiador, que lo mantenemos. 

Fuimos ya en octubre y aún había mucha gente por la calle. Hasta un grupo de cochazos con matrícula de Andorra de altísima gama, que dejaron entrar por algún motivo de que eran un rally pijo, y no como mi Dacia Sandero que, asustado se quedó en un aparcamiento disuasorio a cuatro kilómetros, cuatro más cuatro = ocho, más los de subir y recorrer el hermoso pueblo.

Quería decir que Europa, afortunadamente para los europeos, tuvo una cultura unificadora en torno a la religión que se va evaporando en el corazón de las gentes, pero se ha solapado con una cultura del bienestar y los saberes históricos que vamos abonando lo suficiente para que se mantenga, sin la discontinuidad de que se convierta en ruinas. Es para estar orgulloso, yo lo estoy de la religión, de la música clásica y de la seguridad jurídica que disfrutamos en el siglo XXI. Aunque solo hace 80 años fuéramos solar de la guerra más cruenta de la historia.

Volviendo a quién físicamente mantiene y reconstruye ahora: son morenos africanos que vinieron como pudieron a vivir aquí.



En esta foto vemos los cochazos de alta gama y los obreros de alta melanina.

viernes, 24 de enero de 2025

Camino de Conques

El nombre de Conques me sonaba más que otros y como estábamos cerca de Figeac lo marcamos simbólicamente en el mapa para dirigirnos allí la siguiente mañana.

Pero siempre con los ojos abiertos a lo que nos ofreciera la carretera.











Una vez más paramos como homenaje a la niña que tantas veces llevamos de viaje, también porque era bonito. Hay mucho arte en todos los lugares y gente que quiere vivir de ello. Este reclamo se quedó en recamo curioso pues no entramos en el establecimiento al que pertenecía esta exposición. Como todo el mundo, tenemos demasiadas cosas en casa, muchas guardadas sin exhibir.
los carteles de la carretera insistían en Conques, y nosotros nos refrendábamos en nuestra inquietud por llegar, ¿"Con qué" nos sorprendería Francia ahora? pero, sosiego, porque por el camino aparecieron construcciones tan interesantes como este molino que por su singularidad no debíamos de dejar de observar y fotografiar.





Un puente. Piedra arenisca de sillería, esos tejados...
este detalle de estas caras vigilantes ¿Jano trifronte?


enclavado en un paraje hermoso con un fresco río remansado para aprovecharlo en la molienda
ese verdín de musgos y líquenes, la exclusa para regular el agua que alimentara al molino
Contrafuertes, por si acaso, en una casa bastante alta.
el modelo de muelas es distinto al de mi pueblo, éstas parece que apisonaran con el canto o lateral. (Entiendo que lo que vemos son ruedas recicladas que más tarde se incorporaron ornamentalmente a la construcción)

Uno piensa lo orgulloso que debe estar el propietario de vivir aquí y poder invitar a gente a pasar días en un lugar así.
Pero también piensa en el gasto de cuidado, mantenimiento, reposición, y seguridad de este caserío tan llamativo como solitario.

como siempre agradecemos aunque no veamos a quien conserva y mantiene esta belleza, de la que tanto gozamos al pasar.

jueves, 23 de enero de 2025

Capacidad de concentración

 Admiro a los que la tienen; suelen tenerla y mucha los músicos buenos, yo nunca podría serlo, nunca pude por más que quisiera cuando fui joven. Ahora no me concentro ni para leer, ni para dormir; antes me costó mucho concentrarme para estudiar. 

Siempre he tenido mucha capacidad de distracción.

Sin embargo poseo una inmensa capacidad de concentración cuando algo me preocupa. No hay remedio que pueda distraerme de ello, y a medida que me hago más viejo cualquier preocupación me hace más daño, o esa impresión tengo.

Escribir es una terapia, mientras veo que salen letras en el ordenador y voy diseñando mis ideas, ordenándolas, consigo desarmar, a veces desnudar, a las preocupaciones. Será por eso que escribo tanto, será por eso que ahora escribo todos los días. Es una satisfacción cuando termino; tengo una impresión semejante a cuando he hecho mis kilómetros en bicicleta o corriendo: que ya gané un día o una mañana; algo benéfico que no me quitarán. Mi tarea.

Pero cuando lo dejo vuelven las obsesiones, los pensamientos circulares, las argumentaciones repetitivas, la cabeza se hincha con una concentración inusitada. Debería experimentar, hacer alquimia cerebral, con esa fuerza conjuntiva, regodearme en ella para ver si así me purgo de sus nocivas consecuencias. Vacunarme, hacer yudo, ir a por ello sin miedo que es una táctica que sirve a veces contra los perros que vienen corriendo bravos. 

Parece que sería un masoquismo insoportable, no creo que me vaya a inventar un truco liberador.


miércoles, 22 de enero de 2025

Figeac nocturna

 



Aceptamos el regalo de una ciudad iluminada para nosotros solos, o casi.


            Es fácil "cerrar los bares" en Francia.  El viejo Joaquín Sabina no lo pasaría bien aquí.


                                     A los viejos nos gusta leer esquelas




Un bar todavía abierto, pero por poco tiempo, ¡con lo bonito que es...!




                                                              Soy yo, no os asustéis
las fotos las hace mi mujer y yo voy abriendo camino




                                                         Boca de luz de una ciudad que estuvo cercada.