domingo, 21 de abril de 2024

Ledesma (Salamanca)

 Un pueblo enclavado en un río protector, el Tormes, como lo es el tajo para Toledo. Camilo José Cela sitúa sus nuevas aventuras del Lazarillo de Tromes como originario de esta localidad, y por eso nosotros la visitamos en el año 90. Tiene una plaza imponente y también lo son las vistas de los dos puentes sobre el río y las murallas: eso lo mostraré mañana. En la visita del sábado 13 me sorprendieron las imponentes casonas o palacetes; lo cual viene a afirmar que es muy instructivo repasar las visitas de algunos lugares donde hay abundante patrimonio, porque te crees que los conocías y resulta que guardaban mucho más que ver.

Llamador sobre vieja puerta, preciosa madera antigua. Ignoro de qué árbol.

Imponente casa que aunque no esté blasonada, sin duda es un palacete, con mucho que calentar en invierno y limpiar en los días del año. Le doy mucho más de cien años, y afirmo que en un pueblo corriente no se pueden encontrar edificios así
ventana gayonada o con escamas, el alféizar podría ser isabelino. La verja, carísima, puede tener pocos años, y la labor textil de los visillos también denota buen gusto y abundante dinero.



algunos caballeros guardianes del peaje del puente viejo. Los puentes eran una fuente de riqueza para los señores que los dominaban. El dintel tiene una leyenda que no leí, y la puerta espera una inversión de buen gusto y mejor patrimonio.

En estos pueblos tan turísticos suelen asentarse artesanos finos, que buscan arroparse en el buen gusto y señorío para vender sus productos. Esta tienda de madera y marquetería, con un homenaje a Rodolfo Valentino, estaba en liquidación. Todos tenemos en nuestras casas demasiados adornos significativos, y ya es difícil que alguien se encapriche y pague lo que vale bien para adornar, o para regalar. La tienda se traspasaba. En Candelario también he visto fracasar este tipo de negocios tan inciertos.






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