jueves, 29 de enero de 2026

Llevamos un final de enero abusivo

 Hace frío llueve y nieva, y yo aquí mirando cómo no puedo salir de casa. 

Necesito moverme, la bicicleta estática me aburre además de que cada vez me duele más: se me "gripan" las piernas como creo que sucede a un motor cuyo pistón se dilata y roza con su cilindro hasta que se para. El año pasado por estas fechas conseguía lograr que el contador me adjudicara 25 kilómetros, hoy, a duras penas llego a cinco. La cuestión es que esta mañana me pesé y fueron 88,2 tres kilos y medio más que cuando volví de Francia.



Esto es ahora mismo.



Mucha gente no aguanta este tipo de tiempo tan necesario, tan generador, pero tan apestoso; yo tengo la suerte de vivir en el país del sol y encadenar tantos días no ocurre muchas veces. No estoy acostumbrado. Ayer dijeron que se ha debido de quedar abierta alguna puerta desde las Bahamas y se cuelan para acá todas las borrascas, nos tienen enfilados, las de lluvia y las de nieve.

Además llevo sin hacer un viaje de placer desde que volvimos de Francia hacia el 15 de octubre. Por si fuera poco estoy atascado en la lectura del libro La Inmortalidad de Milan Kundera, pero creo que lo que más me molesta es que ayer perdieron el Real Madrid y el Atlético, además de que ganara el Barcelona por 4 a 1.

Creo que lo que más me indigna es que a pesar de haberla aborrecido tantas veces, aún siga atrapado en esa irracionalidad futbolística y política, aparte de que cada vez que me levanto paso por el frigorífico a picar algo.

Mirad las fotos: esto es lo que hemos tenido.









Menos mal que tengo el blog para desahogarme. Así parece que estoy haciendo algo.

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