Hoy leo en el blog de Silvio Rodríquez la expresión "Buen Viaje" para titular la noticia de la muerte de un amigo suyo. La muerte es la muerte, quienes la conocemos no podemos compararla con algo tan festivo, tan germinal, tan abierto a posibilidades como es un viaje. Este blog se me ha convertido en un cuento de viajes: este blog mío es un viaje. Suelo decir, y creo haber escrito, que cuando más vivo me siento es viajando.
Yo no creo en una vida de ultratumba, ni tampoco de ultracremación (que es lo que está de moda por motivos económicos ahora).
Titulo cerrar porque sería el verbo más parecido a morir. Mi padre está cerrado en una tumba que solo se abrirá para cerrar a más gente de la familia allí. Cerrar es lo que veo en tantos pueblos, en tantos comercios, en tanta vida como yo la he conocido; que se agota, que desaparece, que se muere.
Abrir, que es el antónimo de cerrar, es lo más parecido a la vida, abrir para salir a la calle o abrir para entrar de visita en algún lugar nuevo donde conocer, experimentar, respirar. Ahora mismo respiro profundamente (me doy cuenta) y siento que lo que le faltó a mi padre es seguir respirando, sus fosas nasales se cerraron para siempre. Eso es la muerte: nada simpático donde viajar.
PD. Hay que ser muy descreído como soy yo para querer chafar ilusiones a los moribundos. Jugar con ideas hermosas, de esperanza, de ilusión, para dar un pésame confortable.
Hay cuidados paliativos en la vida pero nada puede paliar la cerrazón definitiva. La muerte.
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