Siempre me sorprende el que no haya bancos corridos en la mayoría de las iglesias francesas, tampoco suele haber la repisa que sirve de reclinatorio para poder arrodillarse.
Un espléndido órgano como corresponde.
Creo que las vidrieras son de este siglo. La ciudad de Tours sufrió muchos bombardeos en la segunda guerra mundial y seguramente las vibraciones de las bombas las destruyeron.
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