sábado, 31 de enero de 2026

Me ha cazado Milan Kundera

(Aunque no sé si me soltaré, voy por la página 160 de su libro La inmortalidad).

Empieza muy bien: el narrador observa desde lejos cómo una mujer mayor se despide de un hombre con un gesto grácil, juvenil inapropiado de la edad de su cuerpo. 

Era el encanto del gesto, ahogado en la falta de encanto del cuerpo. Pero aquella mujer, aunque naturalmente tenía que saber que ya no era hermosa, lo había olvidado en aquel momento. CON CIERTA PARTE DE NUESTRO SER VIVIMOS TODOS FUERA DEL TIEMPO.

Sí, yo me vi concernido por ello, pensé que se refería a esa sensación que conservo siempre de ser aquel niño bueno, sin carácter, sin capacidad de resolver o terminar nada, y que me van a descubrir definitivamente en cualquier momento y poner en evidencia como creo que me he puesto en tantas ocasiones en mi vida que, a veces, se me aparecen y tienden a encadenarse reduciéndome a un ser que aprieta los dientes y desea que la tierra se le trague, (creo que he escrito aquí algo sobre los tierratragamés). No crezco, sigo siendo el niño impotente, aunque quiera desmentirme el impostor sexagenario que me devuelve el espejo, y que además es tan parecido a mi padre. Últimamente pienso todas las veces que he puesto en ridículo la cara de mi padre.

Inmediatamente me consuelo diciendo que no recuerdo haberme puesto en esos ridículos subjetivos (creo firmemente que nadie los recuerda más que yo) cuando todavía no me parecía tanto a mi padre como me veo ahora.

Bien, me sentí removido por esa frase de Kundera y creí que se avecinaba una gran novela, pero es un revuelto de reflexiones sobre temas manidos y tan del gusto de los cultos europeos como Goethe, Heminghway, Beethoven, Napoleón... envueltos en tribulaciones sobre la inmortalidad que supone que otros se acuerden de ellos por siglos (una tontería para hacer páginas con la que cobrar 25 euros por ejemplar, aunque en el mío pone 2.075 pesetas de 1990 que era mucho más).

Afortunadamente retoma una historia cotidiana de parejas hijos y padres, con amantes de por medio que ha sido escrita en Francia donde el autor se hallaba exiliado antes de la caída del Muro. La novela tiene mucho de lo peor de Cortázar (y algún destello de lo mejor), pero me pierdo, siento que estafa mi tiempo, mi vida, pienso que quizá no deba leer tanto, porque los argumentos y los personajes se me solapan y me "repiten" o me regüeldan que me suena más castizo, más sanchopancesco, que puede ser que sea más yo y no esos sujetos con tanta clase (y amantes circunstancia sideral en la que nunca me he visto involucrado).

Creo que, desahogada aquí esta rabia, volveré a la página 161 a ver si tengo fuerzas y recompensas para llevarlo a término.

Lo escribo también para por si acaso a alguno de vosotros le pasa algo parecido y se siente concernido y me quiere más. Creo que habré escrito aquí lo de las cuerdas de la guitarra que vibran por simpatía si dan la misma nota o si suena un sonido de su misma frecuencia. (en invierno tengo la guitarra en el salón y vibra por simpatía constantemente cuando hablamos alto mi mujer y yo). -Aunque puede que sea por llamarnos la atención por el alto volumen de voz-

 Bueno, voy a remar por si acaso encuentro algo que lo justifique, pero es pesaroso desear acabar un libro como sea, porque sí, sufrirlo como los últimos kilómetros de una obligación.

viernes, 30 de enero de 2026

Tours, que para mucho da.

 Conseguido el trámite de dormir y descansar bastante aceptablemente a la vera del Loira decidimos ver generosamente la ciudad acompañando la intención de encontrar un alojamiento para ducharnos y recargar las baterías. Tenemos un cargador para hacerlo en el coche pero, por poner a cargarlo cuando no estaba en marcha la dinamo del motor, se fundió un fusible del coche, impidiendo más cargas y nos quedamos también sin radio para el resto del viaje. Al volver a Béjar revisé los fusibles encontrando el fundido, y fui a una tienda de repuestos y lo sustituí, comprando un par de fusibles de repuesto de diferente clase, por si acaso otra vez... 

Todo lo que sea saber es sabroso.

Fuimos mirando nuevos hoteles y los que habíamos sondeado la tarde anterior. Haciéndolo desde las 9 de la mañana teníamos que conseguirlo porque, de no haberlo logrado, nos habríamos marchado a otro lugar: es mucho repetir dos noches seguidas. Encontramos un hotel enfrente del teatro de la Ópera, que se llama el Hotel du Theatre, con escaleras de madera muy empinadas, que tiene además la historia de que Balzac fue a la escuela en este edificio. El hostelero nos advirtió, antes de vendernos la habitación, que es posible que hubiera ruido por un restaurante que hay al lado, pero que cesaría a partir de las 23 horas. Conseguir un hotel en un sitio céntrico hace que si a uno le apetece ir al servicio ducharse o echarse una siesta lo tenga a mano, además con buen precio: 81 euros con la ecotasa. Yo ni me enteré del ruido aunque nos acostamos sobre las 22 horas.

Aquí tenemos el teatro de la Ópera


Enfrente estaba el pequeño hotel, que tiene una proyección en la pared, pero es inútil buscarlo anochecido porque no hay quien lo atienda, te dan un código y una llave y el hostelero se va a su casa. Por eso tenemos un cierto estrés antes de conseguir hotel. Hay que llegar pronto para tener más posibilidades de conseguir si hay pocos alojamientos.






En la Francia ocupada hubo razzias contra los judíos, y también gente que los amparó salvando su vida. Este memorial creo que se refiere a éstos, aunque no descarto que también se refiriera a las víctimas.




 
Aquí nos piden para restaurar esta fuente.

jueves, 29 de enero de 2026

Llevamos un final de enero abusivo

 Hace frío llueve y nieva, y yo aquí mirando cómo no puedo salir de casa. 

Necesito moverme, la bicicleta estática me aburre además de que cada vez me duele más: se me "gripan" las piernas como creo que sucede a un motor cuyo pistón se dilata y roza con su cilindro hasta que se para. El año pasado por estas fechas conseguía lograr que el contador me adjudicara 25 kilómetros, hoy, a duras penas llego a cinco. La cuestión es que esta mañana me pesé y fueron 88,2 tres kilos y medio más que cuando volví de Francia.



Esto es ahora mismo.



Mucha gente no aguanta este tipo de tiempo tan necesario, tan generador, pero tan apestoso; yo tengo la suerte de vivir en el país del sol y encadenar tantos días no ocurre muchas veces. No estoy acostumbrado. Ayer dijeron que se ha debido de quedar abierta alguna puerta desde las Bahamas y se cuelan para acá todas las borrascas, nos tienen enfilados, las de lluvia y las de nieve.

Además llevo sin hacer un viaje de placer desde que volvimos de Francia hacia el 15 de octubre. Por si fuera poco estoy atascado en la lectura del libro La Inmortalidad de Milan Kundera, pero creo que lo que más me molesta es que ayer perdieron el Real Madrid y el Atlético, además de que ganara el Barcelona por 4 a 1.

Creo que lo que más me indigna es que a pesar de haberla aborrecido tantas veces, aún siga atrapado en esa irracionalidad futbolística y política, aparte de que cada vez que me levanto paso por el frigorífico a picar algo.

Mirad las fotos: esto es lo que hemos tenido.









Menos mal que tengo el blog para desahogarme. Así parece que estoy haciendo algo.

"A Sangre Fría" de Truman Capote


 

Es uno de los libros primeros que compré. Fue una oferta de lanzamiento de la Editorial Bruguera de los años 80. Las tapas del libro eran rojas y recuerdo que me causó impresión, probablemente fuera uno de los libros que me terminaron de enganchar a la literatura, aquel ejemplar se perdió en algún préstamo, y lo volví a comprar en este siglo, también porque mi mujer no lo había leído. Durante este tiempo vi la película en blanco y negro, que también me impresionó, aunque hay gente que la enjuicia como una apología de la pena de muerte. La tengo grabada en vídeo, por el desván de mi casa andará difícil de encontrar porque si la tuviera a mano probablemente la vería ahora. Sé que hay una de este siglo y creo que la habré visto o medio visto por la tele, que se centra más en el escritor Truman Capote y su amiga Harper Lee, que fueron a investigar para escribir esta obra por entregas que se redondeó en este libro de 1965 ó 1966, el crimen había sucedido en 1959; entre medias mis padres se casaron, me engendraron y nací.

¡Soy un producto coincidente con la gestación de esta obra maestra!

Creo que debería ser un poco más corta, aunque en general su sobriedad narrativa es encomiable. Supongo que el apasionamiento del escritor por la historia principal y por todas las antecedentes y las consecuentes, hace que las siga, las estudie, y quizá las amplíe más de la cuenta. 

A los lectores también nos pasa, yo, a pesar de lo que acabo de escribir y de las 317 páginas que tiene mi ejemplar, quisiera leer más o saber otra versión de los hechos. El artículo de wikipedia es muy recomendable. Creo que no me atrevo a buscar sobre el tema en Youtube, porque sospecho que me saldría material para una semana. 

El año pasado compramos y leímos los dos un libro de antología de crímenes de Estados Unidos y he vuelto a hojearlo, pero sorprendentemente no está.

Quería comentar lo que es el placer sexagenario, que estoy inaugurando con esta obra, de releer. Para eso teóricamente se compran libros. Es algo parecido a revisitar fotos viejas, que es a la vez una sorpresa y un refrendo, uno no tiene presente el placer que antaño le dio su contemplación, pero en la revisita como que la vuelve a descubrir orgullosamente, en refrendarse de que no ha perdido la vida miserablemente como a veces parece. Una relectura es como un paisaje que ha sido importante en nuestras vidas. No pasa lo mismo con los amigos, que han envejecido tanto como yo y cambiado de opinión todos y yo también. Tampoco pasa todas las películas: hay algunas que al verlas parecen cursis, estúpidas o excesivamente violentas.

Sobre la violencia añadir que estuve a punto de dejar de leer el libro a medida que se acercaba la narración de los crímenes. Me daba miedo lo que tenía que suceder y es algo que me ocurre desde antes de cumplir los 60; que tengo mucha sensibilidad para sufrir males ajenos y prefiero evitármelos, aunque vengan dentro de una obra maestra, sea película, (no suelo aguantar, por dolor y anticipación del dolor, La Lista de Schindler) libro o documental.

Pero he sido capaz de releer este libro y ha sido un placer maduro. Truman Capote es un gran escritor y la obra está muy bien planteada y excelentemente epilogada.

miércoles, 28 de enero de 2026

Más noche de Tours

 

Hay una zona central que sufrió mucho en los bombardeos de la segunda guerra mundial. Una parte la basílica de San Martín que veremos otro día con luz diurna, y también su interior, se reconstruyó, pero hay partes que no.


















Esta ancha avenida con railes de tranvía también es fruto del "ensanche" propiciado por los bombardeos de la segunda guerra mundial. Supongo que de haber venido en 1943 habríamos visto entera una gran iglesia de la que solo queda la torre, y aquí casas con entramado de madera y no un urbanismo tan delineado, pero también tiene su belleza, y ser conscientes de la historia es otro valor adquirido en los viajes. Buscando información sobre los bombardeos de Tours he encontrado muchas imágenes sobre bombardeos en la segunda guerra mundial Coventry Hamburgo Dresde Varsovia Roterdam Berlín. Viendo lo bien que nos llevamos ahora los europeos resulta increíble la saña con que se destruyeron hace ochenta y pocos años. 

martes, 27 de enero de 2026

Tours, la Triana de Francia

Una vez en nuestra vida hemos estado de fiesta una noche en Triana. No recuerdo qué fecha era, años ha, probablemente sábado, había flamenco (cante) en la calle, montones de gente consumiendo en las terrazas que miran al Guadalquivir, y atracciones de feria, todo muy lleno y vivaz. Para nosotros, que no hemos ido nunca trasnochadores ni fiesteros, fue impresionante. También lo fue en el 2024 en Logroño, pero eran fiestas y el ambientazo estaba cincunscrito a las calles famosas de pinchos Calle Laurel etc.

Sin embargo tenemos mucha experiencia en pasear las noches francesas, en ser los amos de las calles semidesiertas. Lo hemos mostrado aquí.

Pero Tours fue sorprendente, es el coeur de la ville (corazón de la ciudad) la zona universitaria aunque había mucha gente que no era de esa edad. Era un miércoles, y no era festivo, que lo preguntamos, y las calles estaban así:


Esta es la plaza principal del ocio. Los bombardeos aliados que se cebaron con esta ciudad y sus puentes, dejaron estas tres casas entramadas, el resto está reedificado. Había una alegría trianera y un consumo exacerbado.
Aprovechando estas mesas vacías por no arrimarme demasiado a hacer fotos a la gente, no fuera a ser que me llamaran la atención.


tengo que decir que esa noche jugaban el Barcelona y el Paris Saint Germain, y mucha gente estaba atenta a la televisión, pero la mayoría del público estaban a otra cosa.



Ya sabéis que nosotros íbamos a dormir en el coche así que hicimos por dar bastantes vueltas para cansarnos y caer rendidos y así no dar vueltas en los asientos. Nos agrada ver gente guapa divirtiéndose y más todavía hacerlo en Francia, que no se os suele dar.






lunes, 26 de enero de 2026

Al otro lado del Loira

 Ahora recuerdo que es en femenino La Loire, no sé si el río Ródano (Rhône) es masculino o femenino, pero también me suena que el Sena es "La Seine".

La Loire es el río de los famosos castillos o castillo-palacios. Veremos unos cuantos en este viaje, es una "ruta" muy típicamente seguida por españoles que presumen mucho de ello, supongo que otras nacionalidades también. Nosotros no buscamos deliberadamente, nos fueron saliendo al paso, y ya metidos en harina no dejamos de ver la maravilla de Chambord, que no es lindero con el Loira.

Sí lo es el castillo de Tours, que es modesto; no está entre los diez más famosos. No nos molestamos en ver qué contenía. No es tan llamativo como la catedral de san Gracián y está a poco menos de cien metros de ella, y todavía más cerca del Loira.


En estos momentos estábamos cruzando el Loira, y lo hacíamos sobre una pasarela, que es como se llaman los puentes peatonales, (y ciclísticos, que estamos en Francia). Enfrente vemos una "ínsula in flúmine nata" que decían en derecho romano que era una de las formas de acrecimiento de las propiedades ribereñas 

Hay varios puentes a ambos lados de la pasarela.
Nosotros cruzamos el río por aquí con la esperanza de encontrar al otro lado un alojamiento que se anunciaba en la otra ribera. 



El río ha creado islas bastante grandes en el centro de su cauce, una de las más famosas es la de Nantes, la de Tours en un parque natural de fauna silvestre.







Una iglesia llamativa que nos pillaba de camino a esa posibilidad de alojamiento.




Iglesia de hermosas puertas labradas cuya portada tiene un estilo ecléctico que no sé definir, pero como poco es barroca 
apostaría a que la mayor parte de lo que vemos es del siglo XIX

 

Esas señales de la calzada indican que es la zona para ciclistas.

da miedo con la cantidad de fotos que llevamos en el teléfono que pudiera caerse. Yo he terminado por comprarme uno porque las cámaras fotográficas que es lo ergonómico y práctico para fotografiar son para gente muy rica, o que le quiera dedicar mucho dinero, en la actualidad

 Los inevitables patinetes también están por todas partes.
y aquí estoy yo