martes, 1 de abril de 2025

Córdoba, esta vez mojada.

 Fuimos, a sabiendas de que esta vez nos llovería, porque actuaba Ronlalá. Íbamos sin entrada así que lo primero que hicimos fue buscar el teatro, a continuación un alojamiento después de encontrar varios llenos, en el que nos dijeron honradamente la verdad, "que enfrente había un bar de Jazz y que ese viernes habría ruido". Pero como pintaba lluvia lo tomamos, puede que no se pudiera estar hablando en la calle. Además confiábamos en que en Córdoba siempre habíamos dormido bien.


El hotel está al lado del Ayuntamiento que yo identifico desde que lo vi como "de Julio Anguita" estuvo nuestro alojamiento.

Este era el bar que nos rondaba,  en fotografía del día siguiente, visto desde la terraza de la habitación del hotel.





Y llovió, al menos nosotros nos mojamos, antes y después del teatro.


Plaza de la Corredera, que también estaba a cuatro pasos del hotel.

Pero escampó, o no llovía lo suficiente, y a la puerta del bar que hemos visto ahí arriba del salía la gente a fumar y a hablar alto. Nos dieron la noche. A mi mujer menos porque se puso unos auriculares en el teléfono y pudo mitigar las estúpidas conversaciones. Yo procuraba no entenderlas y sobre todo, no hacerme mala sangre. Es peor hacerse mala sangre ante cualquier situación adversa.




Vimos bastantes carteles como éste. Nuestro viaje fue en febrero, par mí no era previsible que hubiera tanto jaleo. Hay que pensar que en verano tiene que haber todavía más gente y más trasnoche: entonces será horrible. Supongo que solo se mitigará poniendo el aire acondicionado de la habitación "a todo ruido" para que el murmullo continuo tape las conversaciones. Otras veces en Córdoba habíamos dormido en el interior de casas con patio: es la mejor opción, además hay muchas y no son caras. 
Hasta ese día nunca tuvimos este problema. Compadezco a quien se haya comprado una vivienda en un sitio de éstos. Los españoles hablamos muy alto, y si bebemos todavía peor. El derecho al descanso nocturno no está en nuestra constitución escrita, ni en las leyes no escritas que conforman nuestra manera de ser, aunque debiera.


 



No hay comentarios:

Publicar un comentario