Un lavadero público restaurado y limpio, como si estuviera en uso.
El año pasado encontramos una contraventana de estas francesas, tan sólida y pesada, tirada en un contenedor de obra. Era demasiado amor por este país habérnosla traído en el asiento trasero del coche, así que se quedó allí.
Jardineros domesticadores de setos los franceses son.
Muchos franceses tienen esa máquina mecánica como artículo indispensable en sus grandes casas
Creo que me gustaría ser otra vez joven y venirme a las fiestas de Salignac, beber el vino y ligar con las chicas de mi edad que estuvieran por aquí. Y terminar retozando en la hierba de los contornos con alguna de ellas. Pero el mundo no puede volver a los años ochenta donde me hubiera correspondido intentar eso.
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