Francia es un país lleno de soberbias abadías. Eso de pobreza, castidad y obediencia no se aplica en su punto primero a su arquitectura: son muy ricas. Si escribimos "abadías benedictinas francesas" en un buscador nos llevará a wikipedia y veremos un artículo larguísimo que las enumera y pone fotografías de unas cuantas, entonces inmediatamente diremos ¿Pero qué haces aquí sentado en un sillón con todo lo que hay que ver ahí arriba de los Pirineos?
Ya habremos visto en esta pantalla una veintena: están Conques, San Sernin de Toulouse, Rocamadour, Saint Cyprien, Mont Saint Michel que son imprescindibles para unos viajeros francófilos de medio pelo como somos nosotros. Está claro que la economía francesa ha permitido mantener muchos brazos que se dedicaban también a la oración "ora et labora".
El consejo de este viajero es que hay que ver todas las que aparezcan cerca de nuestro camino.
aquí vemos otra característica, constantemente están restaurando, así les luce el patrimonio.Este altorrelieve es el profeta Elías, que es el símbolo del pueblo.


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