Una iglesia del siglo XII, la más antigua de la ciudad
El mercado tradicional también estaba en restauración.
En pleno centro histórico, con la puerta completamente abierta para los mingitorios masculinos hallé este regalo imprescindible para el turismo. De diseño muy moderno, la obra es reciente. Desde este momento comencé a fotografiar mingitorios ya iré ilustrando con ellos. Perdonad lo desagradable, pero es una necesidad: de las cosas más complacientes para un sexagenario es aliviarse la vejiga sin premuras. ¡Uffff! Merci.En una calle como ésta estaba el feliz hallazgo.














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