lunes, 4 de mayo de 2026

Escenas callejeras.

 Me gustan las mujeres, para fotografiarlas sin que se den cuenta, pero también algunos hombres me llaman la atención.

En este viaje tengo por primera vez a mi disposición un teléfono para fotografiar, y como todo el mundo está mirando y manipulando constantemente estos cacharros para cien cosas, esta mujer no pudo saber que yo "robaba" esta foto tan bonita.


Estaba yo en la escalinata de la fachada sur cuando localicé a esta esbelta ciclista.


A ella se sumó otra con la que seguramente había quedado.

De pronto, con paso firme apareció este cura capado.


Y como un cazador, conseguí reunirlos en la misma foto.

Aquí creo que solo busqué el contraluz, ha sido viendo las fotos cuando me di cuenta que esas dos mujeres iban cogidas de la mano, antes significaba poco, incluso muchas mujeres iban abrazadas por la calle, ahora tiene una interpretación clara y creo que buscada y reivindicativa. A mí no me parece ni bien ni mal, pero me gusta fotografiar la vida que aparece en mis viajes.
La más bonita ha sido la niña "de anuncio" de la primera foto.

En el interior de la catedral tampoco dejé de fotografiar a este grupo, creo que de católicos japoneses, que miraban hacia la entrada oeste.







Pero antes había metido "la nariz" de mi teléfono a fotografiar el final de una liturgia en el altar mayor. Por dar sentido al lugar, más que nada.



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