viernes, 15 de mayo de 2026

Puerta Oeste o el emblema gótico.

 Se nos pasó fotografiar el emblema de Chartres que es un laberinto que se encuentra en el suelo, en el centro del crucero de la celebérrima catedral. Es un laberinto circular que se reproduce también en las tapas del alcantarillado municipal, pero para apreciarlo bien fotográficamente necesitaríamos elevarnos bastantes metros en ese cruce central de la planta de la cruz que representan las iglesias y catedrales cristianas. Esto lo supimos después de la visita en informaciones que leemos o que vemos explicadas por ahí, es por eso que ni siquiera capturamos un detalle, al no fijarnos en nadie que lo hiciera ni tampoco venir avisados de ello. Es la desventaja de querer traer los "ojos vírgenes" para luego sorprendernos con todo lo que se nos aparezca. No pienso cambiar en mi planteamiento.

Un reloj se ofrece a la vista de los que van a entrar en el altar mayor, que está rodeado de las imponentes escenas bíblicas que ya mostré hace un tiempo.

La altura es imponente y no se consigue reflejar en esta fotografía.
Por eso hago varias.

El contraste entre lo nuevo y lo viejo
Cuando vayáis ya no lo encontraréis
pero no está exento de belleza. Los últimos siglos se ha visto así.
Una capilla voluptuosa que está en la entrada de la puerta adonde nos dirigimos

Sigo intentado meter en las fotos la grandiosidad.
Crucemos la puerta oeste.

Hay tres puertas. Esta es la derecha.
Sigo tratando de reflejar la altura. En la puerta principal está la mandorla, que significa almendra en italiano, donde está Jesucristo con los símbolos de los cuatro evangelistas. Supongo que debajo están los apóstoles aunque a mí me salen catorce. No da tiempo a entretenerse in situ a ver donde está Judas.









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