Como tantas ciudades, fue amurallada, y lo sigue siendo parcialmente.
¿Dónde mejor establecerse un artesano vidriero que en la plaza de la catedral de Chartres, y qué mejor color para enmarcar su negocio que el bleu?
Unos visillos. Yo diría que no son artesanales.
El ábside
frente al ábside una nube gloriosa
El tesoro, que es un apósito de la catedral, brota del ábside.
Bello verdín de cobre.
Jean Moulin, héroe de la resistencia francesa, creo que era el jefe de la prefectura en esta localidad, no nació aquí.Una iglesia de unos frailes, pero abierta solo unos señalados días, para dar misa. No nos tocó.

















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