Quizá esté yo equivocado, pero esta mañana se me han ocurrido todas estas consideraciones.
Los japoneses nunca admiten inmigrantes, es por eso que han inventado un montón de máquinas y robots para que realicen el trabajo que hacen ahora en España africanos e iberoamericanos. Siempre lucharon contra todas las influencias externas, sus samurais cerraron el país en siglos anteriores al XX. Un santo de San Esteban del Valle (Ávila) llamado San Pedro Bautista, pagó su afición proselitista de bautizar japoneses con la vida. En su pueblo cuando le celebran exclaman "protomártir en Japón".
Los japoneses a comienzos del siglo XX dieron una gran paliza militar a los rusos allá por las costas de Vladivostok.
No solo eso, que invadieron Corea, Manchuria (quisieron hacer un país títere llamado Manchkuo, según estudié yo en Derecho Internacional Público), gran parte de China y de Indochina, incluida Filpinas. No llegaron a la India porque no les dio tiempo. Al imperialismo japonés lo frenaron los americanos bloqueándoles el petróleo, por lo que los asiáticos les atacaron en Perl Harboor; a partir de entonces fueron ellos los que recibieron la gran paliza, terminando con las bombas atómicas y la invasión soviética de la Isla de Sajalín (que se han quedado con ella, y es un sitio del que carezco de información).
La brutalidad imperial japonesa despertó a China, primero con Chang Kai Chek y después con Mao Ze Toug, que con su revolución comunista echó a Chang Kai Chek a la gran isla de Formosa, hoy conocida por Taiwan, (antes China nacionalista).
Entretanto los japoneses removieron a los británicos, holandeses y franceses de Indochina, y nada volvió a ser igual. Los vietnamitas dieron una gran paliza a los franceses en Tien dien Fiu, y decidieron dejarlo, oportunidad que quisieron aprovechar los norteamericanos para ocupar el vacío francés. China y la URSS apoyaron a los vietnamitas comunistas que resistieron a los americanos hasta expulsarlos. Los británicos y holandeses habían perdido todas sus colonias incluida la India, consecuencia de no poder mantener más que su guerra europea y quedarse exhaustos por aquella defensa.
Claro que esto es un resumen que yo me acabo de hacer mentalmente mezcla de muchos documentales y unas pocas de lecturas, pero nadie me había hecho llegar al título que corona este artículo, al menos conscientemente. Supongo que la gente que me lee en Asia lo tendrá más claro. Les pido disculpas por mi ignorancia, por los nombres mal escritos que no me he molestado en verificar y por mi excesiva simplificación si es que la hubiere. De los japoneses de aquella época tengo en la retina vistas escenas sanguinarias, y también lecturas sobre el tema de la esclavización de las mujeres coreanas, secuestradas y transportadas para desahogo de sus soldados. Pero tuve una muy buena relación con un guitarrista japonés que vivía en Salamanca llamado Takashi Miura.
(Ahora voy a buscar en la Wikipedia algo de la isla de Sajalín, que me ha entrado curiosidad)
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