Tardé tiempo en saber que el número 13 es de mal fario porque fueron los que se juntaron en la última cena y después de aquello se produjo la mayor pasión y el mayor crimen de la historia. Es un poco estúpido porque el crimen tenía que producirse: de lo contrario no habría salvación ni resurrección, así que el crimen era necesario y buscado, si no ¿a qué vino dios al mundo?
Habría sido un poco tristón que Jesucristo hubiera seguido predicando hasta que le hubiera llegado la senectud y que hubiera muerto en la cama de viejo.
El número maldito de aquella bendita cena, donde se instaura la eucaristía para "haced esto en memoria mía" se consigue por la concurrencia de un traidor que era el tesorero, el ministro de hacienda, que no contento con sisar los donativos, se corrompió por treinta monedas de oro, o treinta denarios que no son de oro. No sé por qué el 30 no es una cifra maldita cuando parece que es la causa de la entrega que, señalada por un beso extemporáneo del traidor hacia el redentor, origina la pasión y muerte tan dolorosas.
El beso de Judas, si suprimimos el beso, las treinta monedas, si suprimimos a Judas el tesorero, eliminamos las consecuencias, pero no, hemos elegido ese número primo para que la gente lo evite, parece que el la mayoría de los rascacielos se soslaya esa planta, así tampoco aparece en los ascensores y la gente no tiene que pulsarlo.
Yo creo que si no existiera el 13 habría que inventarlo, porque a la gente le encanta "supersticionar". Y como las novatadas son introductorias para la jerarquía militar, la superstición es buena para la religión.
Así que los que amáis u odiáis el número 13 no me vayáis diciendo que sois ateos, porque no lo sois.
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