viernes, 27 de febrero de 2026

¡Eh! ¿Quién lee por ahí?

 Ayer mientras fregaba escuché sin mucha atención por la radio el fallo del Premio Primavera de Novela; se lo han concedido a un nombre conocido, o a mí me lo sonó pero pensé que sería una coincidencia. Trata de una historia de emigrantes españoles en Düseldorff, y sobre el famoso vampiro de esa ciudad,(no sé la historia pero me suena mucho) la autora dice que sus padres fueron emigrantes allí. La editorial dice algo así que la emigración española es un interesante tema poco explorado en nuestra literatura. Muchos lectores actuales en español puede que sean inmigrantes, así que, por concernimiento e identificación, puede ser interesante comercialmente.

Cómo estará mi oído que la voz de la autora me pareció juvenil cuando reivindicaba a sus padres, creo que ella nació allí, pero no estoy seguro, -seguía fregando-.

Lo que más me llamó la atención fue que se habían presentado 1,500 originales para este premio. Eso siempre queda bien, cada vez queda mejor, porque un eventual comprador puede pensar que es una obra buenísima producto de una selección entre tantísima gente. Entre todos los niños que juegan al fútbol en la cantera del Barcelona surgió un Lamine Yamal, o entre todos los niños que van a escuelas de tenis surgió Carlos Alcaraz, pero no es así.

Voy al título ¿Quién lee esos 1.500 originales anónimos? Eso, si se hace con rigor, cuesta muchísimo dinero, dicen que son profesores de literatura, y lectores profesionales. los sumillers acreditados que premian ese vino. Pienso en mí mismo, que me propusieron para lector de un concurso de relatos de una asociación cultural que se llama, o se llamó, Ávila Abierta, y recibí por correo electrónico, 25 o treinta originales, cortitos la mayoría. Me parecieron todos muy malos, renuncié a elegir el mejor, aunque hice un informe de cada uno y se lo pasé a otro miembro del jurado, diciendo que yo lo declararía desierto. La asociación prometía hacer un libro con una antología de los presentados. Esto es un clásico: otra asociación del pueblo de Mingorría, hizo un concurso de relatos sobre la cantería en el que participé. También iban a hacer una edición con una antología de los presentados, pero tampoco se ha hecho. No se han publicado en papel, que yo sepa,  -en ninguno de los dos casos- ni los ganadores.

También fui en Béjar a una conferencia que daba la bejarana ganadora del Premio Salamanca de Novela a la que asistía un lector profesional, que era de Béjar, profesor de literatura en la Universidad de Salamanca, que presentaba el libro. No compré el libro. No me convencieron, había una decena de ejemplares sobre la mesa y parece que algún familiar, porque había bastantes familiares, se acercó a que le firmara, el resto de los asistentes salíamos por la puerta despacito mirando de reojo a ver quién picaba.

Se habían presentado un montón de originales y pienso que este profesor puede que lo haga por amor al arte, porque si lo hiciera por dinero ¿Cuánto cobraría por libro leído? ¿15 euros? Me parece muy poco, lo cobra una friegaescaleras por hora, un profesor universitario no puede caer tan bajo. Porque yo tardo en leer una novela 6 o siete horas repartidas en dos o tres días. Supongo que si todo el día fuera "mañana por la mañana" tardaría menos, porque luego, a lo largo del día me voy haciendo más espeso y me concentro peor. Debería, aunque nunca lo hago, apuntar en una hoja aparte los personajes que van saliendo, para no tener que preguntarme. Un trabajo durísimo. Un lector profesional no debería de hacer este trabajo por menos de 200 euros por obra. Si tenemos en cuenta que cada uno, por muy profesional que sea, tenemos nuestros gustos y manías, no debería dejarse la suerte de cada novela presentada al gusto de un solo lector que la matara, sino que la leyeran varios. Luego, por supuesto, debería haber una pirámide en cuyo vértice estaría la obra ganadora, ya elegida entre cinco o seis finalistas, por un jurado de nombres conocidos.

Si se trata de ganar dinero con una novela vendiéndola, promocionándola, dándole a la ganadora 100.000 euros no salen las cuentas ¿verdad?

Pues claro que no salen, porque la ganadora era desde el principio una conocida actriz del cine español Elvira Mínguez, además el premio se da a conocer dos días antes de la ceremonia de los Goya, que es la noticia cultural de este fin de semana. La actriz es muy veterana, lo vi en el telediario y le puse cara.

¿Para qué gastarse un "pastizal" en pagar lectores, hacer una pirámide seleccionando entre las 1.500 novelas, si ya tenemos la cara de la contraportada que va a vender los libros?

Creo que eso es lo que hay.

SOBRE EL DURO E INCIERTO OFICIO DE LEER (AFICIÓN) Recientemente tuve varias horas entre mis manos un libro de Balzac, acreditadisimo escritor francés del siglo XIX, que leo por haber dormido una noche en el edificio donde fue a la escuela, y por haberme enamorado de Tours, su ciudad natal. La novela se llama Un asunto tenebroso y me he peleado con ella, porque es necesaria mucha información previa para entenderla. Se trata de que hay que conocer la biografía de un personaje histórico (Fouché) y todos los intríngulis de la revolución francesa, la Convención, la Montaña, el 18 de Brumario, y luego ir apuntando personajes. Busqué auxilio en la wikipedia para que me destriparan el argumento y poder seguirlo, porque ya me había perdido. Trata de un atentado (fallido) contra Napoleón y un desembarco inglés también fallido, en las guerras napoleónicas, (tampoco me hagáis mucho caso, leí la reseña en un momento de desesperación y me encontraba "espeso"). Lo volví a intentar y finalmente lo dejé prometiéndome que dentro de un tiempo lo abordaría, como hice dos veces con el Ulises, -y creo que nunca más lo volveré a intentar-, con la novela de Balzac sí lo intentaré -espero-.

Para salir de esa y otras conflictivas lecturas, en este mes de febrero se me han rebotado bastantes libros  así, he tomado un libro de apariencia sencilla, que fue premio nacional de literatura en 1924, con pocos personajes. Los miembros del Jurado de aquel premio fueron un tal Julio Casares, de famoso diccionario, "Azorín" y Pérez de Ayala, y otro nombre que no conozco pero supongo que de reconocido prestigio.

El libro se llama "La Santa Duquesa" y el autor se llamó Huberto Pérez de la Ossa.

Pues no sé si lo acabaré, a ver si pillo una buena mañana y le doy un buen avance.

PD Acabo de darme cuenta de, cesadas las lluvias, estoy empleando las buenas mañanas en ir a cavar, escardar, recoger palitos etc, de mi huerto y vuelvo demasiado cansado como para leer  provechosamente como hice en el largo periodo lluvioso que padecimos y -claro- me rebotan los libros. Estoy espeso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario