Tras la catedral hay una casona como esta, con un destacable balcón, que pudo servir para que Julieta estuviera arriba o para que Cirano estuviera abajo.Mucho tiene que ver François Rabelais en esta ciudad, (yo he leído Gargantúa y Pantagruel y me gustó su escritura) creo que la universidad o una de ellas, lleva su nombre.
Una colección de coches clásicos franceses, costaban 18 euros. Pensé en entrar a comprarme el Renault 18, que es mi coche, aunque no se viera en el escaparate, pero luego pensé, ¿para qué? Antes quería ser más especial que ahora.
Este palacio de Congresos, donde está entrando tanta gente a congresar. Tiene la culpa de que las plazas hoteleras sean insuficientes para la demanda. Afirmo que Tours es una ciudad hermosa y animada, y los congresistas deben divertirse en su ambiente, por lo que quieren organizar el siguiente congreso también aquí.
El palacio de congresos está enfrente de la estación ferroviaria.










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