No solemos comer en restaurantes. Recuerdo una vez en el 18 que nos dieron muy bien en Toulouse, pero otra en Angulema en el 19 creíamos que habíamos pedido carne y nos trajeron una ensalada a cada uno. Solemos comer pollos asados mezclados con ensaladas, y muchos patés y preparados de remolacha, fiambres y mucha comida de nuestro huerto que llevamos en el maletero varias cajas de tomates y manzanas.
Del esmeradísimo mercado de abastos de Tours, al final llevamos comida caliente vietnamita que comimos en un parque. Así es sencillo: te pones a la cola de donde haya bastante gente y vas pensando en lo que ellos llevan y señalas lo que crees que te conviene: salió bien.
Pero aunque no sea la hora de comer, nos encantan los mercados de abastos. Veréis por qué.
Por supuesto que hay una variedad apabullante, muchas veces nos vamos sin comprar nada porque dudamos cómo pedirlo.Esta foto ya la he puesto para decir lo que nos quieren a los ibéricos.
No hice foto del lugar donde al final compramos. En Francia tuvieron posesiones en el sudeste asiático y hay mucha gente vietnamita lo que sucede es que no llegan al deporte, habiendo negros y musulmanes como Zidane, les dejan pocos espacios a otras minorías (y hasta a la mayoría originaria)








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