jueves, 19 de marzo de 2026

Planes para un sábado lluvioso

Lujoso Novotel por 135


 

Después de dormir por 135 euros en el Novotel de Blois, pensamos que lo primero sería buscar otro hotel y, de no encontrarlo, cambiar de ciudad para dormir. Habíamos visto por la noche el Hotel de France, que está frente al palacio, y fue lo primero que pulsamos, antes de las nueve de la mañana. ¡Increíble! 50 euros más la ecotasa, la televisión era enana, y además no fuimos capaces de entenderla, pero, como fácilmente comprendéis, no vamos a Francia a ver la televisión. Solventada la cuestión habitacional, que es un gran relajo,  el plan sería visitar en la mañana el castillo palacio de Blois, de famosa escalera, y por la tarde el imprescindible Chambord, para volver a pasar la noche en nuestro barato alojamiento.

Acogedora sala de desayunos del Hotel de France 52,80 € (aunque nosotros no desayunamos, por eso nos costó tan barato)

A la salida se puso a llover a gritos, y nos volvimos a refugiar en la iglesia de San Vicente, hasta que se hicieran las 10, hora en que nos abrirían el palacio, que íbamos a ver todo lo detenidamente que pudiéramos pues la lluvia no daba para otra cosa. Fuimos con nuestros paraguas de batalla a dejarlos en la lujosa consigna del monumento, pero no nos miraron mal; acabábamos de pagar 19 euros cada uno.

Se puede ver cómo corre el agua antes y tras las ruedas del coche.


Con luz exterior, no como anoche, disfrutamos de las contemporáneas vidrieras.
                                                       Y del altar tan neoclásico.

Uno puede elegir cuál vela quiere que arda de acuerdo con el cromo del santo o virgen a quien quiere encomendar sus preces. No sé si los españoles son tan "de velas" como los franceses, me parece que no, pero como ellos son más creyentes que nosotros, es posible que porcentualmente correspondan más encendedores de vela que aquí.

                                 un salón de baile, se llama salón de estados
En esta vidriera aparece el puercoespín que es el símbolo de la dinastía de Francisco I un animal defensivo por su pinchos, pero yo hice esta foto porque en el patio seguía diluviando.

Afortunadamente el castillo tiene soportales para la lluvia, así tanto los reyes como los cortesanos y sirvientes, y ahora los turistas podemos deambular sin mojarnos.
 
Esta parte del castillo no era muy visitada. 
Pero nosotros tenemos necesidad de artes plásticas, y esa mañana era la más oportuna para saciarlas. En esta tabla hay alegorías un árbol, la muerte, el diablo, el tiempo... seguramente pensé al fotografiarla que sería capaz de interpretarlo cuando lo viera en el ordenador, pero creo que necesitaría leer los mensajes que hay al lado de los personajes.

Una virgen de la escuela de Leonardo, que tan presente está en estos territorios.

Este tapiz fue robado por los nazis y hallado en algún domicilio de Herman Goering, un as de la aviación en la primera guerra mundial que se hizo secuaz de Hitler hasta el punto de ser ministro de aviación o algo así, y al final se ahorcó por su mano después del juicio de Nuremberg en el que había sido condenado a muerte. Hay mucho arte notable en la colección de este palacio, pero, si tiene una historia tan particular, hace que uno se fije especialmente. 







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