lunes, 30 de marzo de 2026

Baroja: La sensualidad pervertida.

 Pío Baroja nació en 1872. En 1920, se sentía un viejo y no tenía más que cuarenta y ocho años, trece menos de los que tengo yo ahora.

Era un famoso escritor, que vivía de ello y se había confesado muchas veces en sus libros, como yo me confieso en el blog, pero él lo hace a través de sus personajes. No creo que yo haya leído muchas más de veinte novelas suyas, pero sé que le conozco, como cualquiera que haya leído mi blog me conoce a mí.

Cuando uno no tiene mucho que decir escribe, pero sobre todo cuando uno no tiene mucho que vivir; y de la vida que ha tenido saca y sonsaca, y después lo redondea inventando. Me gusta mucho este pensamiento:

Pero la literatura es eso: darle un fin a lo que no lo tiene, ponerle un principio a lo que se nos ha presentado sin principio.

Me gusta de siempre la polisemia de las palabras "fin" y "principio". Me podría confirmar con la mera interpretación lineal o temporal que creo que es lo que el autor quiso decir. La literatura es rellenar una historia que hemos conocido o que hemos inventado para adelante o para atrás; es el trabajo artesano de darle forma como a una pella de barro con el arte que tenga uno en sus manos y en su imaginación.

Pero también podemos interpretarlo filosóficamente, darle a "fin" un sentido moral o filosófico, una finalidad, una digestión, algo que aproveche; y a "principio" relacionarlo con algún valor eterno, transcendente.

Hay mucha literatura, y mucha de Baroja también, que no pretende más que contar aventuras y viajes, historias fáciles y entretenidas, pero este libro de La Sensualidad Pervertida, es un ajuste de cuentas consigo mismo. Más tarde después de terminar la Guerra Civil, a comienzos de los cuarenta Don Pío escribió deliberadamente sus memorias (que no he leído). 

Pero en este libro necesitó pararse, necesita preguntarse lo que ha hecho él como hombre, como hombre hacia las mujeres, (sale un homosexual en la historia pero creo que lo saca deliberada y precisamente para diferenciarse de él) porque necesita a sus 48 años aclarar a los lectores que él no es marica ni invertido, ni tampoco un insociable recalcitrante, sino que nunca ha dado con la mujer adecuada.

Aunque haya casi cien años de diferencia con mi vida, me reconozco en sus aproximaciones al conocimiento sexual, como muchacho de pueblo sin libros, yo con una sola televisión que solo sacó una teta en 1981 y Manuel Fraga armó un escándalo en el Congreso de los Diputados por la película "Maravillas". Me gustan las historias iniciáticas de pueblo, no sé si gente que haya nacido mucho más tarde que yo, con videos, con internet, con libros, revistas, educación sexual etc, le podrá reconfortar tanto leer estos descubrimientos.

Baroja parece haberse enamorado a destiempo de bastantes mujeres y quiere decírnoslo, y también nos dice, sin detalles, que ha tenido contactos sexuales no pagados, (que pagados entiendo que también).

 Al final termina su epílogo autoentrevistándose.

-Usted se ha reído mucho de las mujeres.

 -No; hubiera sido reírme de la Naturaleza, y yo soy poca cosa para eso.

-Entonces, ¿por qué habla tan mal de nosotras?

-¿Qué quiere usted? Esto no es más que amor y entusiasmo disimulado por ustedes y dolor por el fracaso. 

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