Mi jugador de baloncesto favorito fue Drazen Petrovic. Era de mi edad y tenía una fortaleza mental inalcanzable para sus coetáneos europeos. Recuerdo que al principio me resultó odioso, pero luego terminé amándole, rindiéndome.
Me ha pasado también con Jokovic que es más de veinte años más joven que yo y que aún está en la élite. Es serbio, pero su madre es croata. Habla un montón de idiomas, y toca el piano. En Youtube sale tocando el Claro de Luna de Debussy pero no la termina, no tiene el aguante que con una raqueta.
Me rindo y os invito a disfrutar todo lo que queráis de este partido, que estos dos colosos han jugado tantas veces. ¡Qué guapos eran!
¡Cuánta vida ha pasado!, y cuánto tiempo me han hecho perder, y ahora también. Pero no quiero perder el tiempo con los de ahora, no me parecen tan bonitos. (Además ahora verlos es de pago)
Os invito:
Yo también fui fuerte y bello, y nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. No es que sea triste la verdad, lo que no tiene es remedio (cantó Serrat)
No hay comentarios:
Publicar un comentario