Las tormentas no son buenas, hacen daño a la floración de mis hortalizas y revientan las cerezas en sazón; pueden hacer mucho mal si cae, concentrada, una tromba de agua, (no digamos granizo).
Pero muchas veces antes de la tormenta se padece, como ayer al comienzo de la tarde, un calor apestoso, pegadizo. Uno mira las ubres del cielo pidiéndolas que revienten de una vez, que ya lo estamos necesitando. Y ciertamente no sabemos qué pasaría con la salud física y mental de muchas personas si se prolongara durante varios días ese cabezón pesado de la baja presión tormentosa.
Ayer, por supuesto, no vi el empate a cero contra la pequeña selección de Cabo Verde. Del Mundial de fútbol estoy hablando. España, que hizo la tremenda "heroicidad" de dejar aparcar en Canarias a un trasaltlántico infectado con una peligrosa enfermedad austral, ha empatado con ese país tercermundista, que se declaró irresponsable de organizar una llegada de aviones para recoger a los pasajeros. Algo que vendieron varios ministros del gobierno de España como fantástico.
No es bueno este empate para el gobierno, que querría desviar, con alegría, el clima pretormentoso. Creo que Italia en 1.982, aplazó una crisis política gracias a la euforia de su victoria en el Mundial. Si España no se clasifica para la siguiente fase precipitará definitivamente la caída del gobierno, que se agarra a cualquier clavo.
Aguantar, resistir, revolverse como gato panza arriba, como Hitler en "El Hundimiento". Tenemos un gobierno central así, que alienta a los maestros para que pidan aumentos de sueldo y disminuciones de ratio de alumnos en las Comunidades Autónomas, porque son responsabilidad de la oposición. Lo mismo pasará cuando comiencen los fuegos, que lo está deseando: echará balones fuera, acusando de que esta primavera creció mucho la hierba a las derechas que se están haciendo con el gobierno del territorio español.
Este verano que se avecina, serán muy convenientes las tormentas, para aliviar los riesgos de ignición, y la presión (o depresión) atmosférica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario