El azar de nuestros pasos nos hizo llegar por esta avenida. No concibo mejor manera de que fuera revelándosenos este airoso edificio. Lo digo también por las columnatas que la coronan, que han de dejar pasar mucho aire.
No la conocía de nada. Creo que no es de las famosas, Reims, Amiens, Nôtre Dame, Albí... No cabe duda de que corona esta avenida.
Ir llegando a la hermosa catedral de Orleans es una emoción que no nos volverá a suceder nunca, aquella tarde la descubrimos, antes no existía.
Como le dijo José Luis López Vázquez a una tremenda mujer que entró en su banco en la película "Atraco a las tres": es Vd. imponente.
Traté de reflejar la enormidad de las puertas de entrada.
Está restauradísima, con todos sus santos y cornisas. Ignoro si le ocurrió algo en alguno de los dos grandes bombardeos que sufrió la ciudad en la segunda guerra mundial. En cualquier caso para mí un sinónimo de francés es "restaurador", y también lo son los que tienen restaurantes.








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