sábado, 7 de marzo de 2026

Antes de entrar en la catedral

 Se nos apareció una escena que supe descifrar inmediatamente y la capturé. Alguien había muerto esa tarde en una calle peatonal y se dirigían a su casa dos fibrosos funerarios con una camilla de ruedas capitaneados por una comercial, que llamaba al timbre.

Creo que esto no lo hubiera advertido de no tener presente la muerte de mi padre. Recuerdo que nuestros funerarios, después de acordar ciertas cosas, nos pidieron que abandonáramos unos minutos el salón donde murió mientras cargaban con el cadáver y salían. Así lo hicimos, y luego nos avisaron para que saliéramos donde estábamos "confinados" a recuperar la casa ya definitivamente sin él. 

No sé si seguirán esa misma práctica en Francia. La escena sucedía muy cerca de la catedral, que nosotros vimos por espacio de quince o veinte minutos; cuando salimos nos volvimos a encontrar con la fúnebre comitiva.


Esto es a lo que me refería.


En la explanada de la catedral estaba aparcado el coche fúnebre.


La presencia de un coche de estos suscita la natural tolerancia por parte de las autoridades municipales y los vecinos.


En la catedral, que no tiene retablo,  no vimos más que a un hombre joven rezando.





Fúnebre cuadro de la Piedad. No sé quien es el santo rodeado de las placas de mármol que dicen "merci" los patrones de la catedral son San Solén que fue obispo de Chartres y San Luis, que fue rey de Francia hijo de una española y primo carnal de San Fernando rey castellano que conquistó Sevilla entre otras localidades. Voy a pensar que si un papa dio como santo a un rey francés, había que compensar dando a otro rey español como santo (o viceversa)



Unas vidrieras modernas, aunque no tanto porque son muy figurativas. La catedral fue durante la revolución "templo de la razón" y se cargaron muchas cosas. Por eso tampoco hemos visto retablo.

                                                 Los inolvidables caídos.


Supongo que es el baptisterio, porque es una capilla próxima a la salida aunque no entiendo el altorrelieve, coronado por dos gallinas, (a lo mejor es el gallo francés)


A la salida, el cadáver que fueron a buscar estaba siendo introducido en el vehículo tan reconocible. Doy fe.
 
 

viernes, 6 de marzo de 2026

Blois, un lugar encantador con poco nombre.

 No tenía ningún nombre para mí antes de que se nos apareciera en el mapa Michelín cerca de Tours y con un atractivo recuadro verde. Llegamos con prisa quizá sobre la una y media de la tarde con la idea de encontrar un pollo asado caliente, que luego combinaríamos con una bolsa de ensalada lavada y otros alimentos fríos: para ello atravesamos la ciudad en dirección al Carrefour. 

Ya no había pollos calientes, (los franceses comen muy pronto) y yo traté de entenderme con una empleada, para decirle que si nos calentaba medio pollo; dije "je veux, un demí poluet chaud", y lo repetí varias veces, "chaud, chaud chaud" creí que lo metería en un microondas o en un horno, pero no lo hizo, lo partió y nos lo dio en una bolsa, después entendió por fin que nosotros lo queríamos "chaud" y nos dijo que no se podía encender ya el horno.

Nos sentimos como tontos, queríamos comer caliente, pero un pollo frío... seguimos comprando vituallas. Estuvimos a punto de pagarlo, (ya hacíamos cola) y comérnoslo a disgusto, con el disgusto de haber querido hacerlo bien. Hice lo que nunca he hecho: me di la vuelta y lo dejé en algún lugar algo refrigerado. Pagamos el resto de la compra y comimos frío las otras cosas que habíamos comprado. Luego busqué en el diccionario la palabra "chaud", pronunciada  "chod" y es, efectivamente, caliente. Pero si la chica no me entendió podría haber preguntado a algún compañero, pues mucha gente en Francia habla español. No me sentí bien, pero creo que me hubiera sentido mucho peor comiendo un pollo asado "froid" con cara de tonto.

Volvimos a la ciudad, a disfrutarla con paraguas pues el pronóstico es que llovería el viernes tarde o el sábado como efectivamente haría. 

Poco a poco, consumiendo belleza, se olvidan los malos tragos. El puente de Blois, que cruzamos varias veces, pues aparcamos el coche en la ribera sur, y todo el meollo artístico estaba en la norte, es precioso. Supongo que lo bombardearían en la segunda guerra mundial, pero no aprecié las costuras ni la parte nueva.





El primer objetivo era claramente la catedral que se ve en el centro.


Viendo todos esos coches que aprietan por entrar en las ciudades entenderéis que no busquemos el albur de aparcar cerca ignorando dónde hacerlo gratis.

                      Porque estas macizas ciudades también están muy peatonalizadas.

La lluvia es hermosa pero también resbalosa. Teníamos que encontrar alojamiento aunque disponíamos de toda la tarde para ello, ignorábamos que Blois es un lugar preferido para alojarse porque está equidistante de Chambord, Chenonceau, Amboise. A la mañana siguiente encontramos a unos españoles de Palencia que nos explicaron esto de que era la base para visitar los celebérrimos castillos del Loira.


jueves, 5 de marzo de 2026

El primer encuentro con la muerte de mi generación

 Entonces solo había una televisión y muchos niños en España, y todos veíamos "Los payasos de la tele" que no sé por qué motivo nos trataban, así, de personas mayores: 

    ¿Cómo están ustedes?

El favorito de todos los niños era Fofó, el más bajito y travieso. Recuerdo que algún primo mío me enseñó su foto sin nariz de payaso en una revista y me resultó horrible, feísimo, su cara desnuda me daba pudor. Además me pareció muy viejo.

Fofó

Supongo que se me ha remitido a la cabeza por la proliferación de imágenes de Punch y su peluche. La conmoción infantil en España es solo comparable a este gran fenómeno mundial que comentaba hace unos días.

Ya se había muerto Franco y nos dieron una semana de vacaciones por lo que muchos niños dijeron celebrándolo: " pues a ver cuándo se muere el rey". 

¡Qué exageración lo de aquellas vacaciones! pienso ahora.

Los niños no sentimos la muerte de Franco pero sí y mucho la de Fofó, que fue poco después. Además el programa de los payasos siguió sin él, aunque yo no recuerdo cómo fuera, pero sí que Fofó siguió en nuestras conversaciones. 

No sé si los niños de ahora, o los niños de cualquier otro momento de la historia, han podido sentir la muerte más próxima que nosotros: los españoles nacidos en los sesenta, y estoy seguro que eso le pasó a Induráin, a José Mota, a Jordi Villacampa, a Santiago Segura y a todos, todos los demás.

Aunque los que no vivierais en España en ese tiempo no lo podréis comprender bien.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Chaumont sur Loire (2)

 Otra pequeña localidad con gran castillo. Cruzamos el puente del Loira porque la carretera va por el Norte y estos castillos y sus pueblos circundantes están el Sur. Veníamos de Amboise esa mañana y no era cuestión de merendarse otro castillo a la hora de comer, pero sí de rodearlo y fotografiarlo.

Vista general antes de cruzar el río.
Una aproximación. (No se podía subir desde aquí directamente hasta el nivel del castillo)
Podemos pensar que no dejaron que se arruinara, y también que lo restauraron con mucho dinero embelleciéndolo más que nunca estuvo en el siglo XVI, pero yo creo que serán ambas cosas.

Dentro del poblado, muy lejos de la ribera actual, las marcas de las crecidas históricas del Loira: son metros, que Francia es la patria del sistema métrico decimal. Este año ha habido grandes crecidas pero no creo que hayan llegado hasta tan arriba en la calle.
En España hay muchas crecidas que nunca volverán a suceder porque hemos hecho muchos pantanos para regadío y producción de energía eléctrica, pero esto en Francia, país muy llano, no es posible más que en los Alpes o los Pirineos donde me consta que hay grandes presas, (no sé si en el Macizo Central).
La única manera de paliar estas tremendas crecidas es hacer canales que desvíen parte del agua a la vez que sirvan para el transporte de mercancías, como sirvieron en siglos pretéritos, o ahora para el turismo, pero no creo que sea suficiente. 
Nos acercábamos al castillo que está en un alto bien lejos de las crecidas históricas.

Una casona  abrigada por la hiedra.

La cuesta hacia el castillo se cerraba en un bosque misterioso. Al fondo hay un peatón.
Y precioso.




Pero también domesticado con elegancia. Esto es parte de la visita que no hicimos.


Parte del complejo palaciego que pudimos fotografiar.

En el centro de la foto hay un francés trabajando con la desbrozadora. El pretexto de hacer la toma era un retrato a mi mujer, por si se hubiera molestado

Me despido con barcos fluviales.






Y con el detalle de las botellas azules descendientes. Francia es estética y azul (blue).


martes, 3 de marzo de 2026

Mis disculpas, que comprenderéis

 Ayer estaba preparando la entrega de fotos y comentarios de Chaumont sur Loire y me llamó por teléfono mi madre de 85 años diciéndome que se había caído y que una vecina la llevaba al servicio de Urgencias hospitalarias de Ávila. 

Ávila se encuentra a una hora y media  en mi coche de Béjar, donde vivo, así que dejé el artículo, y partí hacia lo desconocido. La pobre vecina, una señora encantadora, estuvo acompañando la espera hasta que llegué yo.

El golpe para el viejo esqueleto de mi madre ha sido duro, pero parece que no hay huesos rotos en la primera radiografía, probablemente algunas lesiones y distensiones de tendones y músculos. Puede mover los dedos de la mano lesionada pero tiene dolores de hombro y antebrazo.

Quizá no era necesario explicar tanto. Muchos ancianos se "caen" y al poco de caerse mueren, un grupo significativo es por rotura de cadera y la subsiguiente operación que no aguantan. En general las caídas de grande son traumáticas, en comparación con las decenas de caídas que tuvimos de chicos.

Mañana pongo las fotos y los comentarios debidos. 

lunes, 2 de marzo de 2026

Amboise, que fue bombardeada como Irán.

 Nadie ha conseguido bombardear nunca Estados Unidos, pero ellos han bombardeado medio mundo. También Francia cuando estaba en manos de los alemanes. No hay bombas buenas, y quirúrgico es el intento de extirpar algo que daña la salud, no matar, ni destruir edificios. Pero viendo cómo han salido las cosas en Venezuela que parece que solo murieron una treintena de cubanos, nos podríamos conformar, aunque acabo de leer que puede que vayan ya más de 600 muertos por lo bajo.

Esperemos que Europa no vuelva a sufrir más guerras, y todo sea paz y turismo. Creo que el turismo es muy bueno para el entendimiento de la humanidad.





Tomar un café, desayunar con gente forastera o del lugar.


Admirar el trabajo, el esmero, el mantenimiento, y hacerlo con una amplia representación de la humanidad curiosa y admirativa.


Admiro a los turistas ciclistas: profundizan más en los paisajes.




No me gusta ir en manadas conducidas, aunque quizá cuando sea más viejo no tengamos más remedio.





Amboise debe ser como Albacete en España, lugar donde se fabrican navajas, aquí apoyadas publicitariamente en Leonardo.
Unos monstruos fluviales y el jeque argelino confinado.







Un montaje de Calder. Escultura cinética o dinámica.


 

domingo, 1 de marzo de 2026

La emoción de un siglo en mis manos



Encontré este junto con otros en un contenedor de obra. Por libros yo me zambullo y no me importa que me vean hacer eso de hurgar en los deshechos si salvo libros para mí.

La novela no me entusiasma, pero se deja leer, me alegro de hacerlo. En su enrojecido papel, en su vetusta tipografía y acartonada encuadernación, hay ciento dos años en mis manos, y no dejo de pensar que cuando se imprimió vivía Lorca, tenía 26 años y aún no había triunfado con su Romancero Gitano. Miguel Hernández andaba por Orihuela leyendo libros por los montes mientras apacentaba cabras a sus catorce años, quizá Unamuno estaba a punto de ser desterrado a Fuerteventura, Manuel de Falla andaba en plena efervescencia compositiva y Andrés Segovia montaba en aviones con su guitarra prodigándose en las salas de concierto internacionales.



Después vino la República, el acceso de Hitler al poder en Alemania. La sublevación de Asturias, la Guerra Civil.

He olvidado escribiros que este libro pertenecía a una biblioteca pública del Casino de los "ricos" de Béjar,. Aún sobrevive aunque languidece, el Casino Obrero, como una tradición que mantiene un puñado de viejos cada vez mas exiguo. 

¿Quién tomaría prestado este libro del casino de los ricos cuando comenzó la guerra y la represión? Aquí se quemaron varias iglesias en febrero de 1936 cuando ganó el Frente Popular. En mi primera actuación con la Coral de Béjar, que era la primera vez que mi hija y yo cantamos en público lo hicimos en el altar de una iglesia sin retablo a nuestras espaldas porque lo quemaron por entonces y no se ha repuesto a pesar de ser la iglesia de la plaza mayor de esta localidad. Béjar cayó a partir del 18 de julio del lado nacional y represaliaron a mucha gente, algunos permanecen todavía desaparecidos y dudo que los aparezcan noventa años después.

Al quedar la industria textil bejarana en el bando nacional aumentó su producción gracias a la guerra, ya que no se podía comprar textil catalán ni valenciano, y la ciudad creció y dio mucho trabajo a la comarca hasta los años 70, que comenzó un declive, emigración, cierres y crisis. El casino propietario de este libro quizá haya llegado hasta 2003 porque yo recuerdo haber ido a escuchar un cuarteto de cuerda en su salón, pero fue su canto del cisne. 



El libro está en mis manos y acabaré la novela premiada hace 102 años y olvidada, muy olvidada actualmente. Me informé güiquipedicamente de que su autor murió en Salamanca en 1983, curiosamente cuando yo estudiaba primero de derecho allí. Nunca se me ocurrió mirar las esquelas de ninguna parte hasta hace unos pocos años, los muertos no concernían a mi juventud. Ahora suelo cambiarme de acera para consultarlas. No soy tan viejo como el libro, ni tan caduco, pero siento una solidaridad secular con tanto que ha permanecido hasta que yo he vuelto a leerlo, dándole vida.

No sé qué sucederá con este blog dentro de 102 años. Me haría ilusión que alguien lo leyera por entonces. No imagino cómo será el mundo, como creo que era inimaginable hace no tantos años la cantidad de "adelantos" que existen hoy. Espero que la gente que haya entonces tenga curiosidad por leer e imaginar lo que escribimos los desconocidos ahora.


PD os copiaré lo que me ha motivado a escribir 

 mientras el galán venía a hacer un sacrificio cruel en holocausto de la ilusión lejana, la niña devoraba en silencio su lucha.

La palabra holocausto está escrita, fijada, ahí en mi ejemplar desde 1924 sin sospecharse que en la segunda guerra mundial acabaría teniendo un sentido inimaginable, con el que puede que se quede por los siglos de los siglos y ha permanecido impresa para que ahora mismo me hiciera interrumpir su lectura para escribiros estas sensaciones.