Sin duda este año el PSOE (que todavía se llama Obrero) cosechará el peor resultado en la provincia de Valladolid y no será solo porque sea una provincia castellana bastante agraviada por las concesiones y genuflexiones hechas por este gobierno a los independentistas y al reino de Marruecos, ni por los escándalos de corrupción, -que esos lamentablemente los conocemos de todos los colores-. La peor cosecha de su historia la tendrá por su cabeza de cartel: un hombre de dialéctica pendenciera, que dispara por Tuiter a “todo lo que se menea”, pero a la hora de la verdad bien corrupto colocando a sus amiguetes en puestos altamente remunerados de su ministerio cuando no tenían conocimientos ni capacidad para ello, como ha demostrado la catástrofe que es la RENFE, sobre la cual tiene el “buen humor” de bromear en la televisión. Este hombre de dialéctica pendenciera, se muestra por el contrario irresponsable y ruin en sus catástrofes, buscando como salir indemne de ellas y no dudando en filtrar a los medios afines unos fragmentos de conversación (uno de ellos con un maquinista muerto) para echar la culpa a un obrero, con el que se ha cebado adicionalmente revelando que solo llevaba dos horas trabajando contra una avería en un sistema automático de 34 años de antigüedad que no se debería de haber producido, porque debería de haberse sustituido hace varios años.
El colofón de sus explicaciones exculpatorias es compararse nada menos que con Jesucristo que sufrió injustamente un “calvario” os recuerdo: primero torturas, después arrastrar la cruz y por último ser crucificado y lanceado. Óscar Puente no le desea a nadie el día 30 de octubre lo que él está pasando y lo que le espera, mientras todavía hoy, uno de noviembre, hay fragmentos de personas descuartizadas que estaban vivas hasta las 8,50 del día 28 de octubre, metidas en bolsas hasta que se pueda averiguar a qué familia se le entregan esos “restos”. Hay personas esperando desde entonces en el pueblo de Urda, pero él es el que sufre calvario.
¡Qué desfachatez! !qué ruindad! La de este sujeto que se apiada de sí mismo y que respecto a la anterior catástrofe ferroviaria concluyó diciendo que “yo soldé el raíl que se partió”.
Pero es la misma persona que hace menos de un año se ufanaba y mandó a alguien grabar cómo personalmente repartía un pin conmemorativo, -que él había mandado hacer-, a sus compañeros de consejo de ministros, para que tuvieran un recuerdo de que con este gobierno los trenes alcanzarían los 350 kilómetros por hora. Por supuesto que de ese “pin” no podían darse por aludidos ni el soldador ni el controlador de tráfico ferroviario, que nunca salen en las placas, ni se les dedican calles, ni estatuas.
https://www.youtube.com/shorts/lxTyOfG1NW8
Creo que hoy, día de todos los muertos, muy poca gente quiere que le reconozcan como “de Valladolid” mientras se tenga presente que este político tan nefasto es de allí y además se presenta en cabeza de las siglas del PSOE para que le vuelvan a votar.
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