martes, 3 de noviembre de 2026

No puedo ofrecer más que la verdad

 Parece ramplón, escaso, mínimo, gilipollas: es como me siento frente a las posibilidades de entretenimiento que proporciona ya la IA manipulando caras conocidas que vimos ayer.

Pienso en lo que pueden hacer con las bellísimas Conchita Velasco, o con Laura Antonelli, y lo que van a poder hacer si quieren meterlas en pornografía blanda o dura. Lo mismo pueden hacer con Paul Newman o Alain Delon. Hay miles de actores guapísimos o interesantísimos. No me voy a poner a enumerar Charles Laugton, Jack Lemmon, Walter Mathau, López Vázquez.

Todo se va a ampliar a lo bestia a no ser que lo limiten legalmente.

Y yo aquí compartiendo y compitiendo en la pantalla, con mis fotitos de la simple realidad, hechas sin drones y sin manipulación, y mis pensamientos.

Hoy me siento torpe porque estoy anonadado. No puedo, porque carezco de las habilidades, ofreceros más que la verdad, (lo que selecciono de la verdad porque no es la verdad entera de mis viajes) pero me da envidia de ese poder de seducción, de esa maravilla.

Un escritor de viajes de otros tiempos no tenía más que la palabra y yo tengo muchas fotografías, -todas las que quiera hacer- pero no incluyo casi videos, ni tampoco drones ni la magia de la inteligencia artificial.

Y hay artículos que son solo fotos, lo cual me ahorra mucho trabajo, y bastante tiempo a vosotros. Hay que conformarse.

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