Al acercarnos a esa capital, que está en la misma raya con el país vecino, (según escribo esto me doy cuenta que Francia no suele ser el país vecino, porque son más diferentes, y porque nos separan los soberbios Pirineos, mientras que en Portugal entras sin darte mucha cuenta ahora que no hay aduanas. Lo que más nos separa es el gravamen del precio de la gasolina, por lo que antes de salir todo el mundo rellena sus depósitos; nosotros también lo hicimos.
Pero todavía antes de llegar a Badajoz paramos fisiológicamente. Lo fuimos a hacer en un lugar donde cultivan naranjos, porque hay regadío. Una palabra que suele acompañar al nombre de esta provincia es "el plan": El Plan Badajoz es un conjunto de embalses y de infraestructuras de regadío, que se hicieron en el franquismo para aprovechar agrícolamente esta provincia que debe ser de las más llanas de España, amén de calurosa; con el añadido de las infraestructuras hidráulicas tienen una agricultura muy potente.
Me despido con este largo puente sobre el río Guadiana que tiene unos inteligentes agujeros que serían muy útiles en las grandes avenidas, esas que después de tanto pantano de regadío probablemente no se produzcan ya nunca, pero ahí queda el detalle estético y el ahorro de peso y de materiales de construcción.
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