jueves, 3 de septiembre de 2026

Emperrarse.

 En mi pueblo esa palabra, que es -o era, probablemente se ha perdido- un superlativo de empeñarse, era una obsesión por conseguir algo que sobrepasaba lo racional, para convertirse en injustificable, en animal, (y los perros de entonces no tenían la consideración de ahora que son mascotas, o miembros de la familia).

Uno se emperraba en que tenía que conseguir algo contra todo pronóstico. Lo más fácil era la obcecación del amor, uno quería a esa y no a ninguna otra y estaba dispuesto a no ver que ella no le quería, y también no consideraba que él pudiera ceder a hacer el más mínimo caso a otras chicas que hasta podían estar emperradas con él.

Recuerdo que un chico muy bueno estaba emperrado en una chica muy mala, y a su vez despreciaba a una chica muy buena; aborrecía a esta a pesar de que todos veíamos la imposibilidad de que consiguiera a la mala con la que estaba emperrado y que claramente le convenía aceptar a la buena, sencilla y cariñosa (además de guapa, que lo era).



Acabo de leer esto mismo en las cincuenta y cinco primeras páginas de Ese dulce mal, de mi admirada P. Highsmith, y me da miedo, porque el tipo se obsesiona, no quiero ver lo que va a sufrir y hacernos sufrir a los que le compadecemos. Es como Don Quijote, no quiere ver, no quiere saber lo evidente, solo le vale lo que él soñó, su fantasía: una actitud propia de los jóvenes. Cuando uno es mayor y supera todos los romanticismos toma perspectiva, y ve las cosas sabiendo aproximadamente el final: que somos más o menos intercambiables y que en ningún caso debe uno emperrarse en el amor no correspondido, obcecarse es el sinónimo más perfecto de lo que estoy escribiendo.

Voy a continuar la lectura, un poco acobardado, porque sé que Patricia me hará daño -lo estoy viendo- pero nadie lo hace como ella.

Creo que hubiera debido leer también este libro en mi adolescencia. No me hubiera emperrado en alguna quimera. 


PD. he buscado y sí que existe en la Real Academia esta palabra. No es un localismo como yo había supuesto.

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