lunes, 7 de septiembre de 2026

Castillo de la Mota, ladrillo intenso

 Este monumento histórico está en extraordinario estado de conservación para ser un castillo. Creo que fue un lugar favorito de la Sección Femenina de la Falange, y desde aquí, real o simbólicamente, se dirigía su obra social, cultural y propagandística. Recuerdo en mi niñez una caravana aparcada en el Ayuntamiento de mi pueblo donde vendrían unas falangistas a dar clases de cocina, o de corte y confección, a recoger o enseñar cantes y bailes populares y demás cosas de que se ocuparan. Lo dirigía la hermana del "ausente", de nombre Pilar Primo de Rivera, según nos contaron un domingo neblinoso que entramos en este castillo.

Recuerdo que había radiadores de calefacción y estaba feote y funcional todo por dentro en enero del año 93. Supongo que en estos 33 años lo habrán "resignificado" convirtiéndolo en un museo histórico-artístico que es lo que corresponde. Otro precioso castillo de ladrillo es el de Coca, que era en el año 92 la sede de la capacitación agraria de los montes españoles y también había radiadores dentro para calentar las oficinas. 

Pero aquel atardecer el Castillo de la Mota (existe otro que ya conocemos en Alcalá la Real en la provincia de Jaén) estaba precioso como para presumir de ser castellano. La vez que lo vimos en enero del 93 estaba ensombrecido por la niebla y nosotros ateridos de frío.




Ahí está mi sombra proyectada

La torre del homenaje conserva las pedradas de los cañonazos de algún asedio que padeciera.



Tiene un foso que lo rodea que mal puede llenar el río Zapardiel. Yo creo que estos fosos son para evitar o dificultar que minaran el castillo, haciendo túneles para explotar pólvora, como se hizo por ejemplo en Constantinopla hacia 1453

Al terminar de rodearlo apareció de nuevo el sol.



Si no fuera tan grande parecería de juguete.


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