Manuel Azaña murió en noviembre 1940. Francia estaba ya rendida a los alemanes. Montauban quedó en la Francia teóricamente no ocupada: la colaboracionista con capital en Vichy. Dicen que la Gestapo no dio con el expresidente de la República, pero más bien creo que no quiso dar: Azaña estaba moribundo, tan harto hace años de la república en guerra y sus disensiones, que cuando se ocupó Cataluña salió a Francia y dimitió de presidente (Los gobiernos de Francia y Gran Bretaña ya habían reconocido a la España de Franco). Si hubiera estado en vigor político como Companys ya se hubieran cuidado de capturárselo a Franco para que hubiera hecho lo que hizo con este último. (fusilado en el Castillo de Montjuic).
Dicen que en el Hotel du Midi, entre el obispo y su mujer consiguieron que volviera al redil católico confesándose y recibiendo la extrema unción. El alojamiento, en el hoy hotel Mercure, se lo pagó el embajador de México, país que envolvió con su bandera el féretro, ya que las autoridades francesas no consintieron que se le enterrara envuelto con la bandera tricolor republicana.
No encontramos en cementerio, si no hubiéramos buscado su lápida: fue un gran escritor. Le agradecemos que muriera aquí, porque de esta manera hicimos un esfuerzo por ver esta ciudad y así disfrutamos de estos ladrillos incandescentes de atardecer
Museo dedicado al pintor Ingres.
Sí, es él. No recuerdo la razón pero alguna había escrita.








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