miércoles, 18 de julio de 2018

La movilización

Leo esta noticia en El País de hoy
 https://elpais.com/politica/2018/07/17/actualidad/1531828590_475154.html?rel=lom

y es sorprendente. Supongo que en estos momentos del año iremos 30- 1 ó 30-2 en el anual partido hombres, mujeres. Claro que ésta es más noticia y por eso se recogen las declaraciones de la (presunta) asesina que parecen apuntar a que fue por celos. No sería lo mismo solicitar o recoger las declaraciones de los varones que matan a una mujer;  imaginemos la gran probabilidad de que unos cuantos de esos casos son porque el asesino se entera de que la mujer le puso cuernos. No los lo dicen porque parecería entonces que esta información parecería una justificación, siendo un crimen injustificable, como todos los demás. Las feministas dirían caso de que se publicaran las declaraciones del asesino machista, que "además de matarla la injurian, con lo que la matan doblemente".  Estas declaraciones seguramente se recogerían por los medios y además, se promovería un boicot a los anunciantes del periódico machista que osó reproducir las declaraciones del asesino.

No sé qué dirán en la radio; en la emisora que yo escucho siempre recuerdan que existe el 016 teléfono gratuito contra el maltrato, puede que lo hagan hoy también, aunque suene forzado, diferente.

Lo que no creo es que salga la gente a la calle a guardar un minuto de silencio en los mismos lugares donde salen cuando las asesinadas son mujeres. Ni que se produzcan declaraciones de los partidos políticos pidiendo más seguridad o más contundencia en el castigo.

A mí me pasa que soy varón, español, no inmigrante, no homosexual, de raza blanca. Un opresor nato: con mi sexo dominante , mi lengua dominante, mi nacimiento cómodo, mi mayoritaria orientación sexual y mi raza dominante, (solo me falta ser del Real Madrid)  no tengo derecho a quejarme si me matan o agreden, si me excluyen o discriminan.
Y esto no es justo, ni tampoco lo es el refrán quien no llora, no mama, solo constata una realidad.

martes, 17 de julio de 2018

No es no.

Y sí es sí. Esto es de Perogrullo, pero en el sexo no vale. Yo he comprado una casa, una huerta. varios coches..., y recuerdo que todo se dijo expresamente; además se escribió, y en los inmuebles, se hizo la correspondiente escritura pública ante notario. Hace tiempo los hoteles españoles exigían el libro de familia para dar habitación a una pareja. Todo cambia.

En mi limitada vida sexual todos los contratos fueron gestuales, lo recuerdo perfectamente. Es más, hubo propuestas anteriores que me hicieron que yo no supe, ni me atreví a interpretar: porque me daba vergüenza solicitar afirmaciones verbales, me perdí esas fiestas.

Como resaca de la sentencia de la Manada se propone por el gobierno socialista un dislate: el derecho pretende entrar el las reglas no escritas del amor y del deseo; aunque  pienso yo que de todas maneras siempre será necesaria una prueba, y me pregunto si ahora los chicos deberán grabar con la cámara del teléfono móvil la aceptación expresa que diga: "sí, me dejo follar" o más compartido "de acuerdo: hagamos el amor".


Pero seguramente mi abuelo, que cuando quería comer conejo lo cazaba, lo sollaba y lo mandaba guisar a mi abuela, no podía sospechar que yo solo lo coma criado en una granja con pienso compuesto, acompañado de veterinarios, sellos de caducidad muerte digna y envuelto en plástico. Y ya lo consideramos tan natural. No sé que pensaría mi abuelo de la actual forma de comer conejo
¿y por qué dije conejo?

*Creo que España en fenicio quiere decir "tierra de conejos"

lunes, 16 de julio de 2018

El oro es un valor seguro.

Yo no lo he sabido bien hasta hace pocos años y todo esto es gracias a mi sorprendente hija.
Era más normal que tuviera que agradecerle -como le agradezco- también haber entrado en el disfrute de los mundos del cine de animación, donde supongo que seguirán estando los mejores artistas contemporáneos, aunque al hacérseme grande (va a cumplir 18) ya no seguimos esos títulos, lo cual es una lástima.

Lo más sorprendente es que una chica de 17 años, que va a hacer la carrera de matemáticas, considere uno de los genios más importantes de la humanidad a Calderón de la Barca y que esté dispuesta a dejarse llevar y a llevarnos cientos de kilómetros  para ver cualquier montaje profesional de una obra de este clérigo del siglo de oro.
Calderón, aunque repita sus temas, nunca decepciona, ni por la música de su poesía, ni por la hondura de su contenido. Además, todos los actores hispanos lo saben: podrán ganar muchos goyas, interpretar a Sakespeare, a Tenessie Williams a Strindberg, o a Ibsen, pero declamar en verso a estos grandes vates de nuestra literatura, da la medida mejor, aunque sea un personaje moral o un ser mitológico, y sean totalmente anacrónicos, que es parecido que maravillosamente atemporales. Son obras doradas y el oro siempre tiene su valor y su brillo inmarcesible.

El sábado vimos la representación de Eco y Narciso: una tragedia edificante y aleccionadora, con rasgos de comedia, interpretada magistralmente por la compañía Miseria y Hambre producciones, con un montaje precioso, ingenioso y eficaz, y unas actores que demostraron merecer ser llamados para poner en pie esta obra maestra.
 No sé si vivirán de este oficio, un poco indice de ello puede ser el título de la compañía productora, yo creo que interpretar clásicos se hace por amor al arte, porque, aunque el público nunca falla, son muchas bocas las que vemos sobre el escenario y las otras técnicas y directores, que sabemos que necesitan ser complemento, así que si viven será un buen milagro.

Gocé, y me harté a aplaudir, como siempre. Doy gracias por tener esta hija tan rara, y porque los que se meten en la aventura de poner de pie estas obras cumbres de nuestro Siglo de Oro, sigan haciéndolo con tanto amor al arte, porque no hay cosa más digna, ni mas justa, ni que más me haga sentir orgulloso de la cultura española que el teatro de esa época.
Y el que no me crea que haga la prueba.

martes, 10 de julio de 2018

El arte de la conformidad

Ya sé que así no progresa mucho el mundo, pero yo lo considero una virtud. Se trata, más o menos, de intentar ser feliz con lo que se tiene y organizarse la vida, mirándolo con buenos ojos.
Seguramente  con esta feliz circunspección no se hubiera descubierto América, pero tampoco liado ninguna de las incontables guerras que han asolado a la humanidad que, si bien han dado mucho que ganar a los que las ganaron, también dieron mucho que perder a los mismos. Por otro lado, a los que las perdieron les hicieron perder todo; pero  nunca sabremos la magnitud de lo que nos hurtaron a la humanidad, pues millones de muertos y sus descendientes nos habrían podido proporcionar mucho arte y mucha ciencia. El músico Enrique Granados murió al ser torpedeado su barco, Antonio José y Lorca fueron fusilados en la flor de la vida, (por solo citar ejemplos que se me han venido inmediatamente a la cabeza)

Sí, con la guerra se inventó el radar, y los motores a reacción, y yo que sé cuántas cosas más, pero puede que sin guerras se hubieran inventado éstas y otras muchas que nunca pudieron crear ni inventar los muertos, ni mucho menos sus hipotéticos descendientes que no llegaron a ser.

Me he ido un poco lejos. En España tenemos problemas con una parte de los catalanes, quienes creen que si fueran independientes serían más ricos (alguien se lo hizo creer; aunque de pronto se han empobrecido algo) y lo más cierto es que nunca hasta ahora habían sido tan ricos, ni tuvieron más posibilidades de ser felices. Ahora lo son menos, estoy seguro.

También le ha pasado lo mismo a los ingleses, que hoy mismo tienen montado un nuevo kilombo interno a cuenta del Brexit. Creían que iban a ser más dichosos, cuando parece que no lo están siendo. De los ingleses podríamos pensar en su aislacionismo y en su independencia psicológica de los continentales, pero no es así; nos necesitan para "dar la nota", no se pueden estar quietecitos: en los pasados días armaron enorme tumulto en Benidorm, para celebrar la clasificación de su selección de fútbol. Ese infantilismo de querer llamar la atención ante los demás es para mirárselo.

Y aquí está la conclusión de mi artículo de hoy: Europa con los Brexit, o la pretendida independencia de Cataluña, (algo pasa en Polonia también) merma, se reduce, pierde... Seguramente nos creemos que porque las cuatro selecciones que disputarán el mundial son europeas, seguimos siendo el centro del mundo, y que seguiremos como los hooligans ingleses, comiéndonos el mundo. No es así.
El siglo XXI es ya, de Asia. Ellos van a ser los que inventen, abran mercados y corten el bacalao. El mundo tendrá que bailar al son que ellos toquen y a los demás solo nos corresponderá pedir que pongan de vez en cuando nuestra música -eso si estamos unidos y nos conformamos pacífica y cooperativamente-.
Supongo que la actualísima crisis del Brexit tiene que ver con esto: alguien lo ve, y otros no lo quieren ver. Con la también reciente guerra comercial entre Estado Unidos y China se va a marcar un cambio de tendencia: antes se abrían mercados y se tumbaban aranceles, ahora vamos -si nadie lo remedia- a lo contrario. A los que hemos dejado de ser el centro del mundo nos valdrá luchar por que permanezcan sólidas las pequeñas integraciones de algo tan conveniente como el comercio.
 Creo que Gran Bretaña le va a pillar la historia con el paso cambiado. El aeropuerto más importante de Europa no va a seguir siendo el de un país fuera de Europa, la famosa City londinense  se va a quedar un poco grande para el mercado local. Bancos, seguros, fábricas...
Y todo parte del inconformismo, alguien que promete algo parecido al paraíso nacionalista, y se llega a algo peor, si se les hace caso.
Mientras tanto yo me hago viejo y me concentro en esta huerta que me proporciona por varios meses la mitad de lo que comemos en mi familia; además, me sobran bastantes productos para regalar o vender. ¿no es para conformarse?

lunes, 9 de julio de 2018

Asumir la f(r)actura

Hoy se reúnen Pedro Sánchez y Quim Torra. Presidente del gobierno y de la "Generalitat" de Cataluña respectivamente. Ninguno de los dos estaría allí de no ser por el llamado "procés", así que deben estar contentos por concitar mi atención (que es poca, ya que huyo de que esos temas ocupen mi cabeza) y la de otros, que estarán mucho más concernidos.

El problema es que en este tema nadie va a convencer a nadie, o muy pocos a muy pocos, de un lado y de otro. Con cual nada va a cambiar. Habrá en España una mayoría aplastante que no admitimos que nos pidan sacarnos el pasaporte para entrar en Cataluña. Y en Cataluña la misma mitad de la población que considera lo español como algo que no va con ellos, a pesar de tener la otra mitad de los vecinos que sí se sienten españoles y no quieren que esto cambie. Y que se han despertado, haciéndose notar, para desconcierto de los otros, que creían que la calle era suya.

La cosa se llama convivir con el problema. Hay muchas estrategias: la principal es evitar cabrearse cuando un vecino celebra un gol de la selección española, habla español en el ascensor o tararea una canción de Alejandro Sanz. Lo mismo tiene que pasar pasar al revés.
Vivirlo con la mayor comodidad posible, como todo en la vida. Es el secreto de la vida, saberlo llevar y dentro de lo que cabe, encontrar la mejor cara.

Se llama conformismo, y es algo que revienta a los revolucionarios, a los integristas, a los nacionalistas de cualquier nación. Pero debemos vivir en un mundo de mansos que se entiendan o el menos, se toleren; ir procurando cambiar las normas o educar a la gente para que cambie.
Todo cuesta, la división cuesta, y el cambio también cuesta. Y todo tardará generaciones en cambiar, o en seguir igual.
Y habrá que pagar facturas, porque ninguna cosa que pasa es gratis.

viernes, 6 de julio de 2018

Otra lección que me sigue dando la vida

Viví en un pueblo hasta los 13 años y siempre me recuerdo con perros. Me acuerdo de Cristi, una perra mezcla con galgo cuyas carreras por el campo me hacían gozar a mis 12 años. Estaba siempre suelta, vivía en nuestro pajar y se alimentaba de sobras de comida y de lo que pillara por ahí.

Creo que Cristi era feliz, no como los pobres perros ciudadanos de hoy, que esperan a sus dueños aguantando el pis y la caca, para que les lleven a un parque veinte minutos y volver a la cárcel (dorada, pero cárcel).
Por eso pensé que nunca tendría una mascota. Hasta ahora era fiel al recuerdo de Cristi de la sencillez y de la libertad.
Pero un buen día se me ocurrió adoptar un gatito: ahora sus gaterías me conmueven, sus gestos de cariño rozante a mis pies, su ronroneo cuando le acaricio, y esas miradas melancólicas que gasta a veces. También me estremecen sus maullidos infantiles cuando me siente al otro lado de la puerta.

Seguiré criticando a quienes los besan en la boca, los consideran familia, los visten o les dan caros caprichos humanos que los animales no aprecian.

Pero no voy a cometer la soberbia de sentirme superior a los que aman. Creo que, aunque el gatito me quiere mucho más que yo a él, algo le correspondo, he de  reconocerlo. https://www.youtube.com/watch?v=xOXa0vj4OQw

lunes, 2 de julio de 2018

EL MUNDIAL

Con la razón soy insumiso al fútbol y así me gusta manifestarme, aunque a veces me vence el corazón y el deseo de empatía. Estos días si engancho con un partido y no tengo nada urgente que hacer, me quedo y tomo partido: luego me duele perder.
En el presente mundial de Rusia no he visto un encuentro completo, aunque sí fragmentos y las mejores jugadas. Ayer me perdí absolutamente el de España. Quería escuchar y ver el himno ruso cantado por el público; pero no sé por qué pensé que comenzaba a las cinco de la tarde, y a las cinco menos cuarto  me lo iba a encontrar empezado, y mi hija estaba viendo la televisión, no quise interrumpirla porque me había enterado por la radio que iban empate a uno y, además, criticaban mucho nuestro juego.
Así que me fui al huerto.

Había muchísima agua para regar: gran parte de ella viene de los "sobrantes" de los depósitos municipales, es decir que cuanta menos se esté consumiendo más sobra y esa la aprovechamos los hortelanos, o se va al río otra vez. Ayer a las cinco pude regar a placer, todo se desbordaba, seguro que casi  nadie estaba consumiendo agua, la mayoría de las lavadoras estaban apagadas para que se oyera el fútbol y muy pocos estaban duchándose o fregando.
Desde mi huerto se oye la ciudad pero no escuché ningún gol, así que me preocupé y cambié la radio para ver que pasaba. Había prórroga, además seguían diciendo que estaban jugando muy mal. Volví a sintonizar música y seguí trabajando. Pasaba el tiempo y no oí que sonara el gol, ni tampoco los claxons de los coches, que es lo que pasa cuando gana la selección. Volví a sintonizar deporte y entonces escuché que estaban en los penaltis. El corazón no aguanta bien esos momentos supremos frente a la tele, aunque reconozco que es un espectáculo con tremendo atractivo. Los escuché y, al perder, me alegré de no haberlo sufrido tanto. Mi huerto estaba regado, además descubrí que ya me han nacido tomates. Creo que antes del 15 de julio estaré comiéndolos. Será un placer verdadero. Me sentí ganador.
El fútbol es una estafa sentimental. Reconozco que los actores profesionales tienen su amor propio, y puede que estén afectados por terribles egos nacionales o locales, pero todo esto también es una sibilina máquina de hacer mucho dinero para ellos y sus representantes, gracias a los sentimientos de empatía y pertenencia al grupo/nación.

Lamento la eliminación de España, pero no tengo tanto disgusto como si me hubieran robado dos horas; además, como me perdí el cántico del himno ruso, si estoy atento podré escucharlo en el próximo partido que juegue esa selección. Si la hubiera eliminado España, no tendría esa oportunidad, así que, por ese lado, agradecido.
Soy un desengañado y un gafe y un "mal" español.
Por cierto, ahora creo que quiero que gane Uruguay.

miércoles, 27 de junio de 2018

CADA MOMENTO ES ÚNICO



Todo parece fácil a toro pasado, como decimos en España. Hubo un momento (largo) en que se combatió el terrorismo realizando atentados en Francia. En el país vecino no nos consideraban una democracia porque estaba muy reciente la antipática figura del Franco, que solo había salido de España para ir a ver a Mussolini y a Hitler. Los franceses eran insensibles a que casi toda la sangre que se reventaba en su país vecino del Sur de los Pirineos a finales de los setenta y primeros de los ochenta, se planeaba, se entrenaba y se financiaba a través del santuario francés. Tardaron en darse cuenta mientras aquí corría mucha sangre, y se albergaba mucha impotencia y deseos de venganza. Esto de la guerra sucia en suelo francés ya se había realizado durante el franquismo, y durante la transición. Aunque fuera ilegal, era en legítima defensa, siempre es legítimo defenderse cuando a uno lo vienen a asesinar impunemente, parecía que no había manera de llegar a detener, combatir, paralizar, porque legalmente la soberanía francesa lo impedía. Después, quien sabe si a consecuencia de ello, las cosas cambiaron. Ahora no nos cabe duda de que faltó perspectiva y quien planeó y ejecutó eso no se daba cuenta de que las cosas iban a cambiar.
En los años noventa, que Francia colaboraba, se vio que había sido un brutal error que, por cierto, bien manejado hizo que cayera el gobierno socialista que coincidió con las siglas de los GAL.
Después todo pareció sencillo, cuesta abajo. Fue curioso: el último muerto de ETA es un gendarme francés. Ahí la terminaron de cagar los etarras: ya no les dejaron moverse más. (Una lástima que no hubiera sucedido veinticinco años antes)
Casi todos lo hemos olvidado, yo tenía quince años a comienzos de los 1980. Si hago memoria lo recuerdo, además un tío policía estuvo allí. ¿Cuánta gente debió sufrir miedo? aparte de los miles de heridos y muertos, para los que solo lo veíamos desde fuera, era una pesadilla. Aunque fue una auténtica realidad, que queda para siempre en amputaciones, o en muertes de seres queridos, para muchos nunca será un toro pasado, porque se les llevó por delante.
En estos días parece que se va a concretar el precio que los socialistas pagan por gobernar: Mejoras en la política penitenciara. Hay que ser buenos con los malos: lo dice hasta la constitución, las penas propiciarán la reinserción.... El PP se mantenía firme, el PSOE va a ser más flexible. Yo no sé qué es más conveniente, o más justo, pero, en principio, no me gusta mucho.
Cierto es que la vida tiene que seguir y es conveniente perdonar, pasar la página, olvidar recuerdos que hacen daño. Toda nuestra historia (de la humanidad) está llena de violencia, expolio y destrucción. Hoy los alemanes son buenos vecinos de los franceses, de los holandeses, de los daneses, de los polacos, y también de los italianos y los rusos. No tendría sentido seguir cultivando el odio y la venganza de lo que sucedía hace setenta y pocos años. Es de mal gusto y poco operativo pensar, insistir, o pedir cuentas.

Yo a principios de los ochenta buscaba convalidar mi virilidad, es decir, o echarme novia o estrenarme. Era un romántico ignorante de la naturaleza de la mujer; gravitaba en mí -gravemente- la lectura del Werther de Goethe.  Perdí el tiempo a lo tonto pensando y tratando de ejecutar quimeras. A los veinte años había concluido que no había ninguna mujer para mí, que ya era viejo y todas habían pasado.
Entonces apareció mi novia y el problema que me acuciaba se convirtió en algo remoto y cómico. Con el tiempo y la ayuda del punto de vista de mi mujer, llegué a columbrar, que durante el tiempo en que yo estaba angustiado por estrenarme hubo chicas que me intentaron seducir y no supe interpretar sus gestos y propuestas. Mi  tribulación hubiera cesado varios años antes y hubiera conseguido un montón de aventuras gracias a esa pericia y confianza.
La vida está llena de ocasiones perdidas, y de aciertos salvadores. Pero es así; si lo supiéramos todo desde el principio, perdería su gracia. Imaginemos una historia sin invasiones bárbaras, sin guerras de religión, sin revoluciones sangrientas.
Aunque quizá no la hubiéramos aprendido y la tuviéramos pendiente.

lunes, 18 de junio de 2018

La espantá.

Joaquín Sabina es un taurino, y las espantás más famosas son las de Curro Romero, un torero sevillano de algunas buenas tardes y otras muchas peores. Un torero tiene que torear al toro que le echen y terminar la faena matándolo, por eso se habla de tener "vergüenza torera"  como equivalente de  "hacer de tripas, corazón"; y sucede cuando alguien tiene que acabar una cosa con fatiga o descompuesto, pero lo completa. Dicen que Curro Romero a veces veía un toro difícil de torear y no hacía faena y lo mataba enseguida o directamente se quitaba de enmedio, marchándose,y le dejaba a un compañero el morlaco.

Yo quiero a Sabina; son demasiadas complicidades íntimas las qué el emitió con su arte y yo las recibí como propias. Es un monólogo, que por el arte de su arte, pareciera diálogo: uno se siente íntimo. Cuando veo las masas de gente que le van a ver y gastan generosamente su dinero, me digo: pensarán que en sus canciones les habla a ellos, pero me habla a mí. Todos pensamos eso de nuestro falso amigo, pero, por esa amistad, le perdonamos todo. (Creo)
Yo no me gasté mi dinero en el concierto inconcluso de Madrid del pasado sábado. No sé si me sentiría estafado: y es que la gente no va, fundamentalmente, a gozar; se goza más escuchándole en un equipo de música; va a presenciar un acontecimiento, a comulgar con otros; quizá va a verle fallecer en el escenario, como a un torero. La gente va para contarlo, y lo va a contar más el madrileño con el interruptus, que el salmantino, donde pasó nada más que lo que tenía que pasar.
Así que, a lo mejor, habrían de estar más satisfechos, porque van a sacar más rendimiento contándolo.

Supongo que hay un montón de comparaciones que Sabina podría utilizar para una canción, casi todas con el acto sexual, el gatillazo, el coitus interruptus, el venirse abajo. En cualquier caso, es lamentable, y quien más lo lamentará será él, es una resaca del "tierra trágame". Como les pasa a los porteros de fútbol, hasta el siguiente partido en que puedan lucirse.

Sabina debe dejar estas fiestas. Muchos viven de que este coleando, ya lo dije en mi artículo anterior, pero es mejor que continúe solo vivito, componiendo, escribiendo, retirado del mundanal ruido, de los compromisos y de las fatigas. Espero que se dé cuenta definitivamente, porque vivir en la espantá, no creo que le guste: él es de José Tomás, y no de Curro Romero.

Cuando no se puede, no se debe, porque se queda a deber.

lunes, 11 de junio de 2018

LA DESMESURA IDÓLATRA (Aledaños de un concierto de Joaquín Sabina)



Sabina es tremendo poeta; hay cientos de versos que lo atestiguan. Pero se manifiesta  a través de canciones que,  por su gracia, han conseguido llegar a tantos ,y de todos los niveles culturales, que es un ídolo de masas. (El día 7 de junio, en Salamanca  había hasta no pocos portugueses -que yo los oí-, a ver su actuación;  y, aunque la provincia de Salamanca limita con Portugal, no son menos de 150 km de carretera).

Joaquín Sabina, a pesar de que es roquero y se acompaña de un potente equipo musical, artísticamente tiene una  dimensión comunicativa que debería ser la de un teatro con aforo de cuatrocientas personas. Pero existe la ley de la oferta y la demanda y los promotores de conciertos  no yerran en el cálculo de que atrae a mucha gente que está dispuesta a pagar, por ejemplo, cien euros por verle a una cantidad de metros, otros ochenta y tantos un poco más atrás, y mi familia por 77 euros, en un lugar intermedio. Lo más barato eran gradas por cuarenta y nueve euros, que ven solo su figurín y lo que les pongan en la pantalla.





El argumento económico es claro: un pabellón deportivo de 5.000 localidades, pongamos que, de media, a 80 euros nos da 400.000 euros; no es tan fácil encontrar en una ciudad 400 personas que puedan pagar 1.000 euros para verle como dios manda. Aquí como casi en todos los sitios, al final hubo lleno. Pero parece que 400.000 euros de taquilla no es bastante, porque también había mercaderes en el templo:  venta de productos de la gira: bombines, camisetas,  discos, en un tenderete que trabajaban a la entrada más de cuatro personas y dentro del concierto había otros vendedores ambulantes de bebida, puestos de trabajo para un día de los que hay que apartar sueldo y seguro social, y el promotor, e indirectamente el cantante, han de sacar otro pellizco.


Pero, por otro lado, también la idolatría comporta gastos. Había dos autobuses y varios coches de organización: músicos, montaje de escenario, técnicos de sonido, luces... y más cosas que yo no sepa. También entradas y seguridad, un equipo de hombres fornidos que tuvieron que echar  exhibiendo musculatura a energúmenos que molestaban, (ya he dicho que gusta también a gente maleducada) precisamente cerca de donde se sentaron mis chicas.
La familia Mayo García, cuya hija se sabe todas las canciones, decidimos comprar dos entradas, que 241 euros es bastante más que 158, un tercio justo, y yo me quedé fuera, porque era un barrio, porque llovía, porque a mi mujer le gusta tanto como a mí,  y porque soy un caballero (ahorrador).

Pero como no soy tonto ni me da vergüenza andar por la noche alrededor de un pabellón deportivo, aunque tenga que sacar el paraguas de vez en cuando, me acerqué a verlo y gorronear el sonido.
Por ahí andaban los de seguridad bromeando de fútbol y cosas así. Algunos eran y, no lo saben, personajes de bares sabinianos. Hablé algo con ellos, pero no soltaban prenda del maestro, alguno tarareaba las canciones, pero no con especial dedicación. Me vacilaron con que no quisiera gastarme 77 euros más en lugar de estar allí con ellos; uno dijo que el señor tenía 77 años así que bien los valía, yo le dije que no era tan viejo y les hice el chiste del número 69, que son los que tiene el de Úbeda.  No sabían ni la edad, ni el chiste, que también cuenta Sabina. Son profesionales de este gremio y les da lo mismo un Sabina que un Bisbal.

Había un jefe de seguridad, un señor mayor con su acreditación sobre la barriga que así lo definía, con un purito apagado en los labios, que deambulaba. Por cierto, estos fornidos que hablaron conmigo, no han ido con la gira ni a París, ni a Londres, ni tampoco a América, (se bromeaban de ello).
 Yo estaba en la puerta que barruntaba que tenía que ser de salida. había una chica allí esperando desde antes que yo llegara, como yo, para ver muy de cerca al ídolo sin gastarse cien euros. Por ahí andaban los fornidos. Se acercaba el final del concierto, entonces vinieron tres mujeres apresuradas con una foto de Sabina joven, preguntando si iba a salir el ídolo por allí. Habían despreciado los bises a que tenían derecho,  porque el público dentro quería más y todavía gritaba:
 “¡Sabina...!, ¡así no se termina!”
Los matones decían que el cantante no iba a venir por aquí, que había otra salida, para vacilar y para que no empezara a arremolinarse más gente allí, que les complicara el trabajo. Menudeaban las llamadas por walki-talki: ya venía, yo sentía esa emoción. Los fornidos se apretaban,  de pronto un segurata con uniforme gritó: “a ver, apártenseme de aquí”, como barriéndonos con los brazos. Lo consiguió: eramos cuatro gatos y gatas dóciles.
Y le vi llegar escoltado en penumbra, frágil, con su sombrero blanco, rodeado en una gruesa bufanda, y solo se me ocurrió decirle “vas tan embutido que pareces Maikel Jackson”, y se descubrió y nos hizo un gesto de aprobación con el pulgar. Nada más. No sé lo que gritaban las mujeres, pero a ellas no les hizo ningún caso. Fueron cuatro o cinco segundos y tampoco me salió el flash de la cámara para estas fotos históricas. No sé por qué me lo recuerdo todo parecido a las imágenes del asesinato de Lee Harvey Oswald: le montaron  en una furgoneta Mercedes con los cristales tintados y se acabó lo que se daba gratis para insolventes.
Los seguratas cruzaron otros mensajes de walqui-talki. La operación salida había concluido. Yo había conseguido, conteniendo la respiración,  ver de cerca al mito. Mientras tanto comenzaba a brotar la gente por otra puertas grandes  no sospechando que la furgoneta con el Sabina se iba o se había ido ya; sospecho que esta vez no a un hotel, dulce hotel, sino a su dulce, que ya no triste, hogar de Tirso de Molina, que está a dos horas de Salamanca.








Me lo habían dicho gente que le vio en Bilbao y en Miami: está muy malito. Si hubiera pegado un soplido o simplemente respirado un poco fuerte, lo habría caído al suelo.

Dios nos conserve su genio creador lejos de estos trotes, porque le queda bien poca cuerda para  fiestas.


martes, 5 de junio de 2018

Ofrezco mi voto al PP

Prometo por mi honor que nunca hasta hoy he votado ni he pensado votar al PP. Si revisan los vídeos que nos tomaban en 2003 desde las sedes del PP  en Cáceres o de Ávila en las manifestaciones de "No a la guerra" me verán como uno de los que más y mejor gritaba.
No me gusta su estilo, y no me gusta la mayoría de la gente que conozco que los vota.

Pero, por justicia, haría una excepción. Que "devolvieran" a todos los españoles los dineros de más que ellos mismos asignaron en los Presupuestos Generales del Estado a las provincias vascas, a cambio del apoyo que al final, después de ser aprobados en el congreso, les ha retirado el PNV. (Partido Nacionalista Vasco)

Yo no he votado al Senado en las últimas convocatorias, y he defendido en esta página que desaparezca y lo sigo defendiendo, pero ahora tiene la institución la oportunidad de servir para algo: con la mayoría absoluta que tiene allí el PP allí puede rectificar ese "regalo" y aplicar esos 560 millones de euros a otra cosa, o a la reducción del déficit, que es lo que yo preferiría.

Si deshacen algo que no debieron hacer, no solo serán más equitativos y anularan el primitivo chantaje, ganarán un voto que nunca hubieran tenido; lo juro.

viernes, 1 de junio de 2018

Hoy triunfó la primera moción de censura para un gobierno de España

Veremos lo que trae de bueno o de malo este triunfo (que más bien es una derrota). No tiene pinta de ser algo estable ni que pueda construir nada positivo. Puede que deroguen la "ley mordaza" que era una ley mala, abusiva. No sé si derogarán la reforma laboral, es más difícil eso, aunque también sea abusiva; pero, con todos los desaguisados económicos que sospecho se van a producir, si, además aumenta el paro, será difícilmente digerible para el nuevo presidente.

Me gusta que se carguen al irresponsable Ministro de Justicia, a quien, siguiendo la ola populista, se le ocurrió criticar a un juez (él que debía velar más que nadie por la independencia del poder judicial).

También me gusta que la corrupción tenga castigo, y no solo en cabezas de turco. Hubo corrupción  y fue generalizada: una lección para los futuros políticos es que esto no se puede descuidar y que un presidente del gobierno puede ser echado por tener responsabilidades. Al final Rajoy queda mal porque la salida marca y esta salida es por la sentencia en la que son condenados a cárcel muchos miembros de su partido y él figura personalmente también, como beneficiario.

Rajoy podía haber salido bien parado de su vida política si hubiera dimitido hace un par de meses. Al final ganó tres elecciones y en la tercera se estaba recuperando. También paró de alguna forma el desafío independentista en Cataluña, pero aún quería seguir. El entrenador del Real Madrid, Zidane ha sido mucho más inteligente ayer, salir por la puerta grande, cuando a los entrenadores los suelen echar a patadas.

Ahora se abrirá la sucesión en el partido de Rajoy y los nuevos dirigentes, que habrán de estar limpios de aquélla corrupción,  marcarán una distancia con la "Gurtel"  y con Rajoy también. Otro expresidente cabreado que hará declaraciones estúpidas.

Es improbable que el PSOE, Podemos, y los nacionalistas pacten unos presupuestos coherentes, así que la próxima ley de presupuestos será el fin de este gobierno que, por cierto, se ha comprometido, para obtener el apoyo del Partido Nacionalista Vasco, a respetar el regalo que les había hecho Rajoy para comprarles. Este nuevo gobierno tiene poco margen, pero su presidente Pedro Sánchez ya ha pasado a la historia.
Es el presidente más atractivo físicamente de los que hemos tenido. Ojalá tenga más virtudes y nos aprovechen; pero en principio los problemas principales de España que son la economía y el desafío catalán tienen peor cara que tenían. Ojalá me equivoque en esto.


martes, 29 de mayo de 2018

Libros de viajes

Me acabo de dar cuenta que es desde niño que colecciono libros de viajes, aunque los primeros no tenían formato de libro sino de historias dibujadas con texto. Me refiero al Capitán Trueno y el Jabato, que viajaban por el mundo buscando aventuras en las que restablecer la justicia. Yo viajaba con ellos.




Recuerdo también  que en la adolescencia quise leer el famoso libro de las Marvillas del Mundo, pero nunca lo conseguí.

Años más tarde descubrí en la tele a mi admirado Luis Pancorbo, seguramente el mayor viajero de todos los españoles, en cuyo blog colaboro todos los meses, que es autor de un buen puñado de libros.

He viajado por casi toda España peninsular y parte de Portugal y Francia. Monté cuatro veces en avión pero dos de ellas, la primera y la última, me puse muy malo cuando el aparato comenzaba a descender. Creo que voy a viajar poco lejos, pero lo compenso comprándome todos los libros de viaje que caigan en mis manos a un euro.

Dentro de los clásicos viajeros por España está el americano Ticknor que visitó nuestro país durante el reinado de Fernando VII, concretamente en 1818.

Tenía buen ojo para el ambiente de los toros

Dejando de un lado la crueldad de todo esto, cerrando los ojos ante los horrores de la lucha y recordando y viendo al numerosísimo público tan elegantemente vestido alrededor del anfiteatro, y continuamente desbordado de sentimientos tan variados y apasionados, pienso que no sé adónde más puedo ir para ver un espectáculo tan excitante, tan espléndido y tan magnífico.

              También para los gallegos (parece que detectó que había una especie de mafia gallega entonces) 

Galicia proporciona aguadores a todo Madrid y cuenta con una tremenda policía, que asegura la honestidad de los individuos e incluso alguna veces inflige secretamente la pena de muerte. Pero el gobierno lo tolera sin reconocerlo, porque los gallegos no son injustos y, a pesar de sus muchas oportunidades y tentaciones de ser deshonestos, nunca oirás tal caso debido en gran parte a su policía. Son los más duros y emprendedores de todos los españoles y, por ejemplo, se ven por toda Castilla, Extremadura, e incluso en Portugal en la época de la cosecha, recogiéndola en lugar de los holgazanes lugareños. Algunos permanecen después como sirvientes, y otros trabajan en pequeñas tiendas y tabernas por toda España. Pero cuando han acumulado una renta suficiente, es casi seguro que volverán por fin a casa a morir en paz.
Todos los gallegos que he conocido solo piensan en volver a Galicia.

jueves, 17 de mayo de 2018

El suicida que siempre va conmigo.



Nadie se asuste: desde los 19 años nunca más he pensado en suicidarme. Antes sí, y con bastante seriedad; aunque no llegué a aproximarme al fatídico momento, tenía elegidos el modo y el lugar. Un adolescente es egoísta, como un niño grandote, todo gira en torno a sí, su competitividad, sus intentos sexuales, y actúa porque quiere seducir a chicas, a profesores,  a amigos, y también  a extraños sujetos, que son los preferidos de la adolescencia, y se da una desmesurada importancia a todos ellos, en relación a los padres a quienes cree haber dejado atrás definitivamente.

Mi suicidio hubiera venido al fracasar en la universidad. Si hubiera repetido segundo curso mi ego no soportaría el deshonor y teóricamente hubiera cumplido mi plan. Pero ya en el verano en que peligraba por haber suspendido tres asignaturas, se cruzó una chica amorosa por la que merecía la pena sobrevivir. Un mes más tarde aprobé una asignatura en septiembre y pasé de curso. Luego me llegó el amor definitivo y terminé de madurar, asumirme, saber encajar los fracasos. Mucho más tarde recuperé el amor y la consideración hacia mis padres y, finalmente, toda la responsabilidad capital de ser padre yo mismo. Estoy absolutamente inmune: hace un par de años me gasté un pastón de dinero, de tiempo y de sufrimientos, en implantarme muelas y bromeé aquí que han de durarme hasta que cumpla los 80 años; una vez llegado a esa fecha, dependiendo como me trate la salud, escucharé ofertas de la muerte.

El suicida que siempre va conmigo fue un amigo íntimo de un amigo íntimo mío. Como un amigo por afinidad. No sé si hablé mucho con él, pero recuerdo carismáticamente unas pocas conversaciones. Un chico que siempre fue mayor y más maduro que yo, y siempre lo seguirá siendo, aunque se suicidara a los 24 años. Era como  una referencia, militante del PCE, parecía tenerlo tenía todo clarisimo, sabía beber mucho y aparentar sobriedad, jugaba bien al ajedrez, tenía muy buena voz y a pesar de que solo dominaba ocho acordes en la guitarra, le gustaba cantar canciones de Silvio, que suelen tener acompañamientos complicados con acordes que no son precisamente sencillos, y no le quedaban mal. Sabía estudiar lo justo para aprobar holgadamente. Era como muy listo.
Un día se suicidó, recuerdo el momento, el lugar, la persona, las palabras que nos dieron la noticia. También recuerdo cómo se lo dije yo a otra amiga que le conocía, en la Rúa Mayor de Salamanca, que también se derrumbó, fue tremendo, siempre me pregunto si lo dije con suficiente tacto.
Después su amigo íntimo nos contó detalles del cómo, ¡Qué horrible es la muerte de verdad!: los podría reconstruir hoy.
Desde entonces, cada vez que un invento surge o algo cambia, me suelo plantear qué comentaría este amigo. En los años 80 seguro que si a ambos nos hubieran preguntado qué queríamos para el futuro, hubiéramos respondido "que se acabe la ETA y que España gane el mundial de fútbol". Cuando sucedieron ambas cosas, como con tantas otras, pensé en él.

Ayer, el cartero que nos trae las cartas al trabajo, dijo que pronto ya ni los bancos, ni las telefónicas: que todo, incluso en los pueblos y para gente mayor, empieza a ser por internet. Dice que el banco les manda a los viejos la última diciéndoles que si quieren información por carta, habrán de solicitarla, pero que llevará comisión. Ahora resulta que Correos sobrevive gracias a los paquetes que se encargan por internet.
Cosas veredes, Nanín, y tú te lo perdiste todo.

martes, 15 de mayo de 2018

Triste historia de macarras.

Son macarras los protagonistas activos de esta historia.
La primera acepción actual del diccionario de la Real Academia dice que "dicho de una persona: agresiva, achulada". No cabe duda de que falta educación y sobra agresividad en España, que es el país del mundo sobre el que estoy más informado.
La tristísima historia que tuvo lugar ayer en los mares del Sur de España habla de la agresividad y la chulería de quienes ahora poseen fácilmente unas lanchas a motor potentísimas, que son utilizadas en demasiados casos no solo para navegar prepotentemente (que alguna habrá), sino para cargar droga desde África a España y burlar a la Guardia Civil, de ahí que haya tantas y, en un lugar teóricamente deprimido en lo económico, como es el Campo de Gibraltar, abunden sin ningún misterio.  https://mundocriminal.wordpress.com/2012/05/11/planeadoras-y-otras-bestias-marinas-2a-parte/

No parece que la de ayer estuviera en la faena del contrabando de drogas, -se hubiera sabido ya-, aunque sus ocupantes parece que tenían antecedentes en este campo de la delincuencia, pero muy probablemente poseían ese tipo de embarcación como instrumento no solo de diversión.
Según recuerdo haber oído ayer una lancha potentísima  pasó muy cerca de una pequeña barquita de recreo donde estaban un padre y su hijo de ocho años. No sé qué tipo de macarrada perpetraton los conductores de la lancha, pero una hélice de la máquina destrozó al niño de ocho años. La primera versión de la noticia que oí decía que su padre también resultó herido y fue llevado al hospital.
Es terrible. Me voy a imaginar a la madre del niño, un día de estos, diciendo a su marido, no te lleves al niño, que me dan miedo esos macarras que andan por ahí como si el mar fuera suyo, sin respetar a nadie; un día va a ocurrir una desgracia.
-No, mujer, el niño y yo disfrutamos mucho y yo tengo mis papeles en regla; además, soy consciente que no está bien que esos tipos campen por ahí, pero todos tenemos derecho y si se lo cedemos, se harán con todo. Además, sabes que yo tengo cuidado, no te preocupes.
-Lo importante es que lo tengan ellos, porque frente a esos monstruos que conducen, tu barquito tiene todas las de perder.
-Tranquila, mujer, no seas tan agorera. No pasará nada.

Esta conversación hubiera sucedido entre tantas mujeres y tantos hombres que me permito adjudicarla imaginariamente a este suceso. Los hombres solemos ser menos cautos con los peligros que las mujeres. (no sé si esto se puede escribir ya, a mí me parece un hecho estadístico incontrovertido: es lo que pienso).

No quiero ni ponerme dos segundos en la piel de un hombre al que  destrozan a su hijo unos macarras con una lancha planeadora de esas que se usan por el narcotráfico para burlar a la Guardia Civil. Por eso, desde que oí que el pobre hombre trató de suicidarse de rabia con un destornillador que tenía en su lancha y que es por esas heridas por las que se encuentra en el hospital, no quiero saber más. Lo juro.

martes, 8 de mayo de 2018

¿Hacia la misma guerra civil de siempre?

No sé si nos pasa solo a los españoles; me temo que no, pero nuestra guerra civil es la más famosa,
tanto que nuestro gentilicio podría ser españoles o guerracivileños. No voy a hablar ahora del tópico del centro que agarra y la periferia que se quiere soltar: es falso. Todos los subrayados que nos han hecho desde fuera son muy exagerados: la inquisición no fue de las peores, la conquista de América es mucho más humana que la que hicieron los igleses, la Guardia Civil es un cuerpo policial muy competente, cultivado y democrático...
Pero algo hay de guerracivileño en nosotros.
En este magnífico libro que leo ahora están escritas estas frases La responsabilidad de la guerra nos es común a todos, inclusive a les generaciones venideras si no se eliminan algunas de las circunstancias que hacen posible la estéril violencia. (...) Nadie debe ocultar la mano cuando se apedrean sus semejantes. 

Con motivo de la sentencia de "la manada", que no tiene noventa y tres folios por una cara, (como escribí yo en una entrada anterior), sino que son 186 páginas, a las que hemos de sumar otras 200 del voto particular del magistrado discrepante que pedía la absolución, las mujeres han salido a la calle contra los hombres, y no son ni seis ni sesenta las que directamente vocean una guerra civil de género.
Curioso y terrible: tomar una bandera, sin conocer a la persona, le dicen "yo te creo". ¿Por qué, si no se sabe nada de ella? ¿por qué si el juicio no ha sido público?
Sencillamente porque es una causa y es para muchas un casus beli.
Algún día puede que las estadísticas revelen que en los pasados 15 días se han vendido menos preservativos, y sin embargo, se han producido menos embarazos. Seguramente ha habido poco trato heterosexual. Y no será porque nosotros no hayamos querido, como siempre; sino que ellas están de uñas.
El domingo aprovechando el día de la madre seguí escuchando andanadas.

Ese día, sin embargo, se supo que en un pueblo de Zamora, un muchacho de 16 años quiso violar a una mujer de 32 y terminó matándola a pedradas. Ha habido manifestación en el pueblo de la asesinada, pero en ningún sitio más; no se esperan.
Objetivamente es peor, eso piensa cualquiera, pero, sobre todo, los padres de la zamorana, que tienen a su hija enterrada; frente a los padres de la víctima de la manada, que ni siquiera mereció un parte de lesiones porque no las tuvo.
Pero las guerras civiles siempre son subjetivas, se hacen porque quieren hacerse, es falso eso de que sean inevitables. La guerra civil española contra el género masculino tiene como punto de inflexión esa humillación sufrida subjetivamente por muchas que se han dado aludidas por esas prácticas de sexo en grupo.
Lo bueno del siglo XXI es que no llega la sangre al río y que la actualidad nacional y mundial se renueva cada día. Así que pronto nos libraremos de esa presión.




viernes, 4 de mayo de 2018

Hoy me independicé de la f

He anticipado el final del grupo Por las Nubes: no me gustan las agonías. Todos queremos una muerte rápida y sin dolores ni falsas esperanzas que se precipitan en más dolores y en la muerte final.
He dejado archivados mis cuatro grupos. Ahí se quedan disecados; no se pudrirán, porque nadie será capaz de introducir nada perturbador en ellos, y, además, no he tenido que expulsar a nadie. Suena mal esa palabra especialmente hacia la buena gente que ha participado con cariño en esa propuesta.
Me molesta que todavía conservo utilidades de Facebook, de las que no sé como prescindir; y me molestará más que, cuando entre a ejercerlas, tropiece con cantos de sirena que me hagan arrojar de nuevo minutos al vertedero. Pero siempre será menos que antes de ser consciente de lo nocivo de estas curiosidades.

Vale: entraré algún día por la f y tropezaré, si no puedo evitarlo, pero, como sé que estoy en terreno enemigo, procuraré salir cuanto antes y no al contrario, como sucedía en estos años, que inocentemente seguía buscando, respondiendo, implicándome.
Estoy desimplicado. Ahora todas las páginas serán blancas y no tendrán trampas.

Me siento muy ligero, como después de cagar. Espero que nadie me malinterprete. Lamento dejar a gente por el camino, porque eran personas con las que he mantenido una buena relación; amistosa, podría decir, pero dentro de una adicción que me secuestraba.

Soy libre, (o bastante más libre de lo que era), y eso es mucha más vida a mi favor.

domingo, 29 de abril de 2018

Voy a intentar abandonar Facebook

Esta red social es muy adictiva y me hace perder mucho tiempo. Un comentario, un "me gusta" dado por alguien, hace que se excite mi curiosidad y pierda un tiempo en satisfacerla. Pero esa es una de tantas, la peor, para mí, es la servidumbre de la buena educación: el querer animar, recompensar a la gente con un comentario, el apreciar, el buscar cosas nuevas, revisar mis archivos de fotos para ser original, para aportar.

Lidero un grupo llamado "Por las nubes": es como un mundo ideal de gente que no compite de manera insana, sino que trata de ofrecer lo mejor para los que lo ven; no ha habido casi roces en él a diferencia de cualquier otro. Yo soy alguien maduro, tengo un poco de experiencia y le dedico tiempo y amor, altruistamente, o (egoístamente, porque me gusta que me quieran). Así ha funcionado cuatro años. He descubierto gente con mucha sensibilidad y no poco arte, que me cae muy bien y que nunca conoceré personalmente. Me siento ligado a muchos, responsable del grupo, de que funcione, de que interactúe; y me doy a ello.
https://www.facebook.com/groups/323199044540737/

Pero quiero concederme una oportunidad como escritor y necesito ese tiempo. Con cincuenta y tres años y todo lo que he vivido, pensado, leído... tengo que probarme otra vez, intentar hacer una obra como las de los escritores que admiro. No me valdrá decirme: he estado animado, pendiente, alimentando un grupo muy majo que me quiere y produce grandes fotografías, cada vez mejores y más trabajadas, porque todos aprendemos de todos... y se me ha pasado el arroz de escritor.

Ya he desactivado y me he borrado de todo lo demás de Facebook para que no me dé problemas, solo me queda este querido grupo. Me gustaría dejarlo en buenas manos, para que las personas que lo disfrutan y se motivan a hacer mejores fotos con él, lo sigan haciendo, si quieren. Es mi criatura y no me gustaría matarla.

Porque, en el fondo, quiero a la gente. De eso se aprovechan los directivos y los accionistas de Facebook; de que queremos afecto, reconocimiento, juego, vida, y nos proporcionan un solar en el ciberespacio para que juguemos en él. A cambio trafican con nuestros datos y los hacemos ricos y poderosos. Ésta ya sería una buena razón para dejarlo.

Muchos fumadores o bebedores decían "lo puedo dejar cuando quiera" "lo que pasa es que no quiero". No lo podemos dejar tan fácilmente, es una adicción, y no es de las peores, tiene sus lados buenos: pero supongo que hasta la heroína tiene sus lados buenos.

Quiero independizarme, ser libre. Aunque no me borraré del todo porque me puede seguir interesando puntualmente. Con algunas personas solo me he comunicado por Facebook, por ejemplo un viejo amigo y compañero de piso de estudiante. Además en mi trabajo del juzgado me es útil teclear un nombre y saber a quien me voy a "enfrentar"; es útil.
Puede que sea un pretexto para no dejarlo del todo. A lo mejor me estoy engañando y así no escaparé nunca de esta adicción que he reconocido. Por ejemplo, a mí, ni a casi nadie,  nos fue posible restringir el fumar a un par de cigarrillos- Tuvimos que ser radicales; y ya llevo veintiocho años sin fumar, nunca, nada... puedo presumir que sé como vencer esa adicción.

Es una apuesta. Voy a tratar de ser inteligente y mirar por mí. Eso es todo.

viernes, 27 de abril de 2018

Sentenciada la Manada...

He releído mi pasado artículo después de la alharaca que, por los indocumentados, se ha montado ayer. http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2017/11/justicia-para-la-manada.html

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni persona más inculta y desconsiderada de la razón, que la que no quiere leer. La sentencia son 94 folios que precisan de dos o tres horas de lectura, quizá alguna más de consulta de la ley o de la jurisprudencia (referencias a otras sentencias) que contenga.

Pues sin dar tiempo a la lectura ya había gente llamando a ocupar las calles; y las ocuparon. También "las redes". Ellos sabían ya: desprecian el trabajo de quien estuvo escuchando los testimonios y viendo las pruebas, de quien se ha reunido y no ha sido capaz de acordar una sentencia unánime, de quien ha redactado 94 folios. Parece que además uno de los magistrados votó por la absolución, y los otros dos por una condena que, la gente vocinglera, considera leve.
Nueve años.

Voy a dejar aquí escrito mi vaticinio de que, al final, les absolverán. Lo hará el tribunal supremo o si no el de Estrasburgo. El derecho penal es garantista y ante la duda debe fallar a favor del reo. Por las referencias en prensa me parece que dudas hay y no pocas, así que creo que los tribunales superiores enmendarán esta sentencia, pero no para aumentar la pena como pide la calle, sino para eliminarla: es mi pronóstico sin haber leído la sentencia.

Porque a mí egoístamente me importa un bledo la vida de estos abusones, y como solo tengo una hija, cuanto más perseguidas o peor vistas estén las prácticas anormales de sexo, menos peligro habrá de que ella salga malparada por una de ellas. Yo, con 53 años, puedo escribir que "de ese agua no beberé" así que no tengo peligro de ir a la cárcel.



Tampoco iré ni entiendo que se vaya a los sanfermines a lo que parece que tanta gente va. Me es indiferente si la chica estaba medio borracha y solo deseando tener relaciones con uno (y conste que no he visto el vídeo, ni lo quiero ver). Para mí es muy despreciable la actitud de todos esos muchachos, aunque se sintieran sinceramente invitados, o si les quedaba una duda sobre si había invitación para todos, el caso es que se apuntaron a algo que a mí me daría asco, aunque de joven, cuando no conocía cómo era el sexo, haya tenido fantasías similares.
Me parecen ciudadanos despreciables aún cuando no sean, al final, delincuentes. Parece que, según los hechos probados no les dijo "no" en ningún momento: yo no sé cómo se puede saber en los sanfermines si una chica está en shock y realmente no consiente lo que se está dejando hacer.

Por mi parte desearía como español contribuyente, que los recursos a los tribunales superiores se ventilaran rápidamente para no tengamos que indemnizarlos con mucho más dineral. Pero pedir una justicia rápida es pedir peras al olmo, (cada vez es más difícil esto de las peras, porque los olmos están afectados por una enfermedad moderna llamada grafiosis)
Es una historia muy triste para todos. Y yo no debiera de mojarme escribiendo contracorriente, pero creo que me ha excitado tanta vestidura rasgada. (Perdón por tanto chiste malo, pero es que veo a la gente muy solemne)


Ya se verá.
(y si me equivoco y los siguen condenando, los españoles nos ahorraremos mucho dinero)




jueves, 26 de abril de 2018

La raíz

Yo he sido poco llorón, pero cada vez lo soy más. No recuerdo haber llorado de rabia, ni de tristeza. Lo que me motiva, y es como un placer prohibido, son los gestos de raíz, el folclore viejo, por ejemplo el bolero de Algodre, canciones de la tierra castellana con cuanta más tierra mejor. Recuerdo otra vez que lloré leyendo una historia del gran corredor checo Emil Zatopek, que después de haber sido un héroe deportivo, se le ocurrió apoyar la primavera de Praga y tras la invasión soviética fue encarcelado y después obligado a barrer las calles. Lo que me hizo llorar es que las mujeres salían a barrer su trozo de calle para mostrarle su solidaridad y homenaje y librarle de la pretendida humillación.
Ayer me pasaron una canción que me hace llorar y va de la solidaridad también. Son 2,45 minutos, a ver si sois capaces de aguantarlos sin emocionaros https://vimeo.com/86909814

miércoles, 25 de abril de 2018

COMUNISMO SIGLO XX


-¿no me jodas que tienes la solución?(...)
Cerrar esta tienda y abrir otra, dos calles más abajo. Pero empezar el negocio sin engañar a nadie, sin joder a otro porque piense distinto de ti, sin que se busquen pretextos para callarte la boca, y sin decirte, además, que cuando te cogen por el culo lo hacen por tu bien y por el bien de la humanidad, y que ni siquiera tienes derecho a protestar o a decir que te duele, pues no se le deben dar argumentos al enemigo (...)
Leonardo Padura "El hombre que amaba a los perros"
Pasado el centenario de la revolución rusa no hay comunismo nuevo a la vista. En Venezuela con una inflación del 1.800.000 %, no sé si hay o ha querido haber comunismo, pero no creo que funcione otra cosa que el trueque, siendo entonces el problema que producen muy pocas cosas que trocar. China y Vietnam no pueden decir que desdeñen eso de la explotación del hombre por el hombre, plusvalías, lucha de clases... Cuba es un anacronismo en liquidación, sin capital humano porque le huyó toda la gente más emprendedora, y Corea del Norte, un régimen absolutista de familia que apostaba por las armas nucleares para extorsionar a los vecinos, y al mundo en general.

El libro de Leonardo Padura es un resumen de un suceso de esa pesadilla, una recreación al instante de un asesinato que conocíamos, contada como una novela negra con bastante suspense. En un momento crucial, el protagonista que no es tonto, sigue la inercia de permanecer ciego a la seducción que la humanidad de Trotski empieza a operar en él, y aplica (lo sabíamos) el porquesí, la cabezonería inculcada, el deseo de ser un agente en la historia, el honor y la gloria de aquella entelequia, no poco miedo a las represalias de la maquinaria estalinista y el deseo de demostrar a un antiguo amor que era capaz de algo grande. Todo aboca a que  Ramón Mercader cometa un asesinato mafioso tan incomprensible a lo largo de los años, en nombre de un comunismo tan difícil de creer.

Parece que esta ideología fuera lo más razonable: la hermandad, la solidaridad, el bien común...; poco de esto fue, o es, porque los humanos si algo somos es muy propios, aún con nuestros hermanos de madre. Así que hasta la palabra es tan malsonante en el siglo XXI que poca gente dice de sí mismo que es comunista, y Padura nos cuenta extensas razones de esto.
Es un libro-río, de cerca de 800 páginas, con muchos afluentes caudalosos que, reconociendo su alta calidad, se me ha hecho un poco largo. Creo que es un libro político, no tiene pocas disquisiciones como la reproducida, que me parecen de muy voluntaria inclusión por parte del autor. Lo recomiendo, además me ha motivado para que el 23 de abril me comprara este otro, porque quiero saber todavía más.

jueves, 19 de abril de 2018

El vivo al bollo.

Morimos todos los días un poco, y lo sabemos, aunque no lo queramos saber. Incluso cuando tenemos la bendición de dormir bien, morimos; estamos más vivos en el maldito insomnio de las vueltas y revueltas en la cama o levantándonos desesperadamente a intentar invocar el sueño.
Contamos los días hasta el viernes, contamos los días hasta los festivos, hasta las vacaciones, hasta cumplir otro año, contamos los minutos cuando nuestro equipo está ganando y le pueden empatar, queremos matar ese tiempo.
Contar tiempo para desear que pase es suicida. Hace pocos años descubrí el "placer" de estarme meando, de ganas de mear, y demorarlo un poco más para que el placer liberador fuera mucho mayor. Ahora también digo que mientras tengo ganas de mear estoy más vivo que cuando no me apremia esa necesidad.

Cuando se muere una persona querida, se da uno cuenta de los valiosos que fueron los momentos a su lado, compraríamos caros unos minutos más para hablar un poco más con él. Porque su muerte es nuestra muerte: alguien que sabía de nosotros ya nunca extenderá ese conocimiento; se acabó todo lo que no recordamos de él y todo lo que él recordaba de nosotros.
Sin embargo, dejamos correr la vida con indolencia, y no intentamos parar cada instante con toda la gente que queremos. Mientras mueren lentamente, como nosotros.
Lo peor es la muerte de después de la muerte: la remuerte. La muerte reciente aún es casi vida porque los recuerdos afloran, llaman a la puerta de la memoria, despiertan. Cuando se pasa ese pequeño duelo, se archiva, se cierra definitivamente, el vivo al bollo, pero el muerto al hoyo; y tierra encima.
Recientemente murió un intelectual de mi pueblo, la primera persona con la que hablé que había publicado libros, artículos, antes que era muy minoritario eso de publicar. Una persona singular y valiosa, presente en momentos importantes de mi vida.
Como me da por eso, escribí una memoria en la página de Facebook "Fotos Antiguas de Cardeñosa". Después de publicada, me di cuenta que no había escrito todo, que podía añadir más. Ciertamente todavía no he pasado al archivo definitivo, pero en unos días o en un mes sí; ya no tendrá sentido contar unos recuerdos en frío. Y como alguien me lo había alabado, escribí una segunda parte, apremiado. Quizá fue una forma de rematarlo, porque así ya me vacié, cumplí, disequé el recuerdo vivo que tenía de él.  https://www.facebook.com/groups/502708073172010/permalink/1529091480533659/
A ver si lo sé entender y paladeo el bollo.

Como la muerte anda en secreto... Silvio Rodríquez

lunes, 16 de abril de 2018

No sin golpe.

Parece que toda la historia podría cambiarse torciendo o eliminando un suceso, pero no suele ser así, hay un mar de fondo que es muy difícil rectificar. Hitler o Stalin, habrían sido producidos por esas sociedades, aunque no hubiera sido con esos nombres y aquellos bigotes.

Pero la guerra civil española nunca hubiera ocurrido sin el golpe promovido por Mola, al que se sumaron Franco y otros militares descontentos, que temían que sus ascensos, logrados irregularmente en la guerra colonial de África, les fueran revisados. El padre del golpe militar, que es, fundamentalmente, Emilio Mola Vidal, era quien tenía más que perder con la reciente victoria del Frente Popular. Franco no tanto, no es que le entusiasmara la república, pues en algún momento hasta se presentó como diputado, pero sabía nadar y guardar la ropa, mientras que este otro militar, era mucho más rígido; había sido encarcelado y también, por ejemplo, había publicado un panfleto titulado "El pasado, Azaña y el porvenir" contra el ahora presidente de la República. En la conspiración de la que hablamos  se llamaba "El Director" y de Franco, que parecía no querer sumarse, dijo "con Franquito o sin Franquito" haremos lo que tenemos que hacer.

Lo que quiero decir es que en España en 1936 no había capacidad de armar una guerra más que por los militares. Los sindicatos y los partidos políticos no tenían armas y, aunque estuviera el país muy dividido, que lo estaba como hoy Cataluña,  no hubiera pasado nada grave sin golpe, subsiguiente división del ejército y vacío de poder. En la extremización que produce un pronunciamiento como ha sucedido ahora en Cataluña donde los partidarios de uno y otro pensamiento se agrupan en la misma trinchera, ninguneándose la gente centrista y conciliadora.
Afortunadamente, aquí, ahora, las armas están a buen recaudo, no hay hambre ni miedo de ser desposeído de las tierras o dinero: hay poca gente dispuesta a tirarse al monte. Por no haber, no hay terrorismo, ni aún ha habido muertos por esta causa.

Fue necesario un golpe que lo pusiera todo patas arriba para que la gente comenzara a asesinar a sus oponentes, luego todo vino rodado y es que eran malos tiempos, con el fascismo y el comunismo, en pleno vigor, alimentando la hoguera.

miércoles, 4 de abril de 2018

ES MUY DIFÍCIL GOBERNAR ESPAÑA

No es por lo díscolos que seamos los españoles, que en todas partes cuecen habas. Es la cuestión de la desigualdad y los privilegios lo que encabrona la situación. Existen lo que se llama las haciendas forales, que están en las provincias vascas y en Navarra. Las haciendas forales de esos lugares recaudan los mismos impuestos que el resto de los españoles; eso, grosso modo, no se puede variar mucho. Lo que sí varía es que esas haciendas recaudan su dinero y se lo quedan (todas las provincias tienen alto nivel de vida, además) y pactan periódicamente con el estado central cuánto “ponen” para gastos generales. Ahí está el germen racional del nacionalismo actual, otra comunidad autónoma con alto nivel de vida quisiera o quiso hacer lo mismo. Es muy difícil sostener esa contradicción, máxime cuando sucede que los ricos forales se hacen más ricos, pagan más sueldos a sus funcionarios y reparten más beneficios sociales y al resto no nos va tan bien, especialmente a Cataluña que sospecha que, con una hacienda foral, le iría mucho mejor.
La única solución es que la integración europea un día acabe con esta injusticia imponiendo una hacienda pública europea. Es lo justo y lo necesario, -más aún debe serlo con la globalización, deslocalizaciones, etc-, que no haya países con ventajas fiscales sobre los otros, porque se están llevando las matrices de  empresas tecnológicas; la mayoría tributan en Holanda, Luxemburgo o Irlanda.

Las envidias son muy malas. Estoy leyendo un libro sobre el "General Mola, el ególatra que provocó la guerr civil" donde late y -a mí me convence- la tesis de que la principal causa de que parte del ejército se alzara, son los recelos de y hacia los militares “africanistas”, que se habían beneficiado de ascensos meteóricos en el escalafón gracias a los méritos de la guerra colonial del Rif, sistema que había propiciado la monarquía, y que quería enmendar la república con la ley de Azaña. No quería perderlos esa hermandad de militares, favorecidos por la guerra de África, tan egoísta en preservar todos los escalafones y ascensos a su favor. 
De no haber existido, no nos hubieran lanzado a la guerra, pues las armas las tenían ellos y nadie más.

Una injusticia, porque sea histórica, no deja de ser injusticia.

A ver si ahora, que se van los del Brexit, la unión europea avanza en la justicia y nos echa una mano en superar este anacronismo español.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Cubanos

Uno pensaba, hace tiempo, (y así seguía lo que pregona el régimen apellidado Castro que va a cumplir 60 años mandando en Cuba), que los cubanos eran los que vivían en Cuba, como suelen ser los españoles los que viven en España, o los franceses en Francia, etc. El régimen dice de sí mismo "Cuba piensa" o "Cuba defiende" o "Cuba sufre", pero Cuba es muchísimo más que ese régimen que tampoco se atreve a dar voz libre a los que viven allí para decidir quién les manda, o qué leyes se ponen, se quitan o se cambian; seguramente sospecha que perdería o se vería gravísimamente cuestionado también por los que se han quedado.
Por otro lado, no creo que ese régimen ni nadie, tenga ninguna duda de que el 95% de los que se han ido, querrían otra política -más libre- que la impuesta por la fuerza de las armas en 1959.

Antes de dispersarme más, quiero decir que escribo este artículo porque he oído cómo coreaba el público las canciones de Joaquín Sabina en Miami, y no se diferencia en nada de ninguna otra capital hispanoamericana. Miami ya no es el lugar donde acaba la película  Some Like it not (Con faldas y a lo Loco, en España), ni Las chicas de Oro, ni Corrupción en Miami. Es un sitio donde se oye hablar en español constantemente, y se siente.

Las estadísticas dicen que viven un millón y pico de cubanos. Pero son muchos más, porque la mayoría, los que puedan, en cuanto puedan, tomarán el pasaporte estadounidense (renunciando a la nacionalidad cubana, porque es obligatorio hacerlo para obtener la otra nacionalidad)  porque es lo más práctico, y también por agradecimiento. Pero muchos de los que tienen ese pasaporte siguen siendo cubanos, en alma,  idioma, cantos, bailes y otras querencias. Así que hay más, muchos más: desde 1959 muchos vinieron y tuvieron hijos ya norteamericanos, (todo el que nace allí lo es) pero que han mamado de tetas cubanas, música, juegos, nostalgias de Cuba, y "hasta" nostalgias de España.

Ejercen de cubanos, y esto del ejercicio del alma es importante.
Yo me siento orgulloso de ellos y siento que, de lo que ellos quieren a Sabina, también me quieren a mí y yo les correspondo en ese amor. Y los quiero, lo he descubierto ahora, hasta más que a los cubanos que viven en Cuba, porque los de Miami nos quieren libremente y por puro amor, nunca por conveniencia.

lunes, 26 de marzo de 2018

Voluntarios

En cualquier país, por culto que sea, no suele faltar gente que se apunte a un linchamiento. Y parece que el ejemplo bíblico de manipulación de las masas "crucificalé, crucificalé", sigue cundiendo.
Recalentada una cuestión hacia alguien, saldrán decenas de voluntarios para tirar la primera piedra, cientos, para tirar la segunda, y miles para las sucesivas.
A mi madre le han mandado varios guasap contra la negra-madrastra- presunta-asesina del niño Gabriel el Pescaíto. ¿Es eso importante: pasar la bola?, ¿para qué, si ya está detenida, rodeada, escrutado todo su pasado...?
La gente no se apiada de los débiles, se apunta a machacar. Celebra. Se sienten "pueblo" o "nación" participando en un tumulto; pasó en la guerra civil, en los dos bandos. ¡Qué cómodo es tener un enemigo identificado al que despellejar! Qué cómodo ha sido, toda la vida, para todos los nacionalismos, tener judíos a mano. Los Reyes Católicos, en 1492, para afirmar la unidad de España expulsaron a los judíos.
Ahora estoy leyendo una biografía del General Mola, un antisemita de tomo y lomo; no conocía judíos, muy pocos podía haber entonces en España en loa años 20 o 30 del siglo pasado, si es que había. Pero él escribía contra ellos, "porque, sin duda, están detrás de los masones".

La cuestión está en que buscar enemigos, a ser posible inofensivos, es la torpe manera de que algunas personas se relacionen en sociedad; como apuntarse en cualquier pequeña reunión a los cotilleos, más exitosos, cuanto más dolorosos sean: el que una casada sea promiscua en lo sexual cotiza diez veces más que el qué lo sea una soltera y los detalles de sus amantes son tanto más valiosos.

Es el mundo así: si la gente fuera feliz y le gustara el buen arte, la buena literatura... todas estas mandangas no le harían perder voluntariamente ni un segundo.

domingo, 18 de marzo de 2018

Iluminado por las Luces de Bohemia.

Otro jalón de lectura obligatoria del instituto que incumplí y que ahora me han puesto en pie, definitivamente.
Gracias a la compañía de teatro clásico de Sevilla he disfrutado, comprendido, y hasta me he rendido al magisterio de esta obra tan citada. La vida me va pagando deudas y lo hace regalándome ayer un placer virgen, porque, a pesar de que la medioleí, y que la debo de haber visto por la televisión, necesité que me la enseñaran por teatro.
Magnífico montaje, y vestuario, y actores, y actualización, y retoques y también los trastoques en la versión, (esto lo sé por mi hija que la tiene leída recientemente). Yo la recibí como obra maestra que hubiera sido creada ayer para mí; ésta ya es la que quiero para siempre y no la que esté escrita en el libro de la colección de Espasa Calpe, con el que no pude, seguramente por abordarlo en mal momento, o  sin la necesaria convicción.
Estoy en paz y satisfecho gracias a unos valientes artistas sevillanos, porque creo que es un soberbio reto abordar este clásico de frente, sin adulterarlo, ni facilitarlo, ni rezarlo, ni despacharlo; porque lo han hecho con actual visión, garbo, música, baile, y cajones (no me he confundido de letra)... arte teatral del mayor al que, ni quisiera, ni puedo poner medio pero (aunque no me gusta respirar el humo en el escenario, -que últimamente me han castigado con bastante y ayer no fue una excepción-).
Los actores desconocidos, creo que no los he visto en series, ni en películas, muy bien puestos cada uno en sus diversos papeles, aunque Max Estrella se parecía a Javier Krahe, otro hubiera jurado que se apellidaba Caffarell, por el parecido, pero salió Motilla; y otros que no recuerdo pero sonaban a tan buenos actores... Cada actor o actriz estuvieron soberbios en sus personajes, muy bien repartidos además. De quien más me enamoré es de la prostituta joven que me encantó enamorándose ingenuamente del protagonista. ¡qué hermosa lucecita de esperanza! Pero, todos todos, todos, sobrecumplieron su esperpéntico papel. Sin duda, cuando un  equipo funciona tan bien, el protagonista debe ser el director y así lo reconozco escribiendo su nombre, Alfonso Zurro, y así cumplo con todos. Si se hubiera podido robar fotografías de altísimo contenido estético, habrían sido cientos; solo tenía mis ojos, como cuando uno no tiene una cámara a mano, abrí, fijé, succioné, las imágenes. Tuve que disfrutarlas ansiosamente de manera personal e intransferible; como la mejor vida.
Aprendida la lección de Max Estrella -extralúcido como el Quijote de la segunda parte- rodeado de real pillería, brutalidad y banalidad; oponiendo humanidad y pulso ingenioso, que, al final, nos brinda una apoteosis de culminación de amarguras que resultó muy nutritiva y oportuna para un tipo con más de medio siglo, como yo, que se la debía. Agradecido por la misión cumplida.

viernes, 16 de marzo de 2018

No me gusta escribir de las obras culturales que no me gustan.

Pero hoy haré una excepción.
Estoy poniendo nuevas estanterías en casa, reorganizando mi biblioteca, porque hay demasiados libros aparcados en segunda fila y resulta que encontré un título mágico para mí, es mi último amor de verano: Burdeos. http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2017/08/jaime-la-france-1.html 
Inmediatamente lo puse en mi mesilla de espera, y apuré la conclusión de Archipiélago Gulag.
El libro al principio me gustaba: sí, discurre una parte en Burdeos, por lo menos yo me he trasladado mentalmente a algunas de sus calles, pero tiene demasiados personajes. Hice un esfuerzo por acompañar a todos, por memorizarlos, porque pensaba que reaparecerían en algún momento y me abrocharían el relato.
Pues nada de eso: la autora Soledad Puértolas, que escribe bien -además, es de la Real Academia- pasa desde ahora a formar parte de mi lista negra de escritores que no van a robarme tiempo para leer a otros. La novela no tiene ni pies ni cabeza, son tres partes con una mínima conexión, esbozos de personajes que te hacen comenzar un camino; y al final del corto libro has comenzado quince o veinte vidas que no fueron a ninguna parte. Y te ha robado toda tu atención para nada, cuando estás llegando al final dices: esto es una estafa literaria.
Debía ser un valor seguro, la de una autora con fama, (y ese prestigio añadido de la Academia) y, sobre todo, que es una novela reeditada para una colección popular. No lo entiendo; a lo mejor me ha pillado en un mal momento, pero por si acaso me quedo con la enseñanza. Si vivo 83 años y medio, no pienso perder ni un solo minuto más con esta señora habiendo tanto que ver, escuchar, tocar, escribir o leer.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Archipiélago Gulag La mili más larga del siglo XX.


Yo no hice la mili, pero, antes de no hacerla,  escuché con interés muchas milis que me contaron. Las brutalidades e irracionalidades de los soldados y de los mandos, los abusos de todo tipo y el gran tiempo perdido resultaban temibles y anacrónicas. Algo parecido en mínima escala al Gulag, que venía a ser un pretexto para “domar” gente y para explotarlos vilmente, y digo vilmente porque a pesar de todo el esfuerzo en sangre, salud, tiempo, abstinencias y vidas heladas,  la mayor parte de las obras o servicios que se hicieron en aquellos trabajos forzados fueron fallidas o de escasísimo rendimiento; derroche, inutilidad, ruedas cuadradas: una vengativa locura, un desprecio casi absoluto por el género humano.
Y las causas para haber entrado como sujeto pasivo en todo aquello eran muchas veces por haber caído presos de a los alemanes, por sugerir que los nazis comían mejor o tenían artillería de más alcance. O simplemente, por quejarse. Solschemitjin estuvo una década en el Gulag por escribir una carta privada en la que criticaba la mala dirección de la guerra.
Un mundo aplastante, de esclavitud, abusos, soplonería, cavilaciones y temores, del que dudo mucho que se hayan librado las mentes de los rusos hoy, en 2018. Anteayer envenenaron a un ruso y a su hija en Londres.
La omnipotencia del estado en un territorio que era casi medio mundo, de los representantes de aquel pueblo que había sufrido la terrible ocupación y finalmente había derrotado a la bestia nazi, imponían su fuerza y cobraban por aquel sacrificio. Como cuentan algunas violadas, “hicieron lo que quisieron conmigo”
Así se “pasó por la piedra” al pueblo ruso, y con los que cayeron bajo su dominio. Lo hicieron los bolcheviques, que eran minoritarios pero más audaces en la revolución , y de los que sabemos bien no eran mucho peores los estalinistas que los lenininistas o que los troskistas, solo que Stalin duró mucho en el tiempo y se notó más.  Todo aquello fue una lucha paranoica por domeñar al pueblo, por aplastar toda disidencia con el mayor peso que fueron capaces de poner sobre los que identificaron como sus enemigos.  El sueño de la razón engendra monstruos.
Como en todas las narraciones de la mili, habrá exageraciones, fantasías infladas, pues casi todo es tradición oral recogida por alguien que vivió una pequeña parte, pero sustancialmente es verdad, y la  lectura del Archipiélago Gulag es muy enriquecedora  pues ahonda en lo más íntimo del ser humano: lo más admirable y lo más despreciable, lo más valiente y lo más cobarde, lo más edificante y lo más rechazable. Todo aparece en este obra-aluvión que está incompleta, porque es imposible meterlo en un solo libro por largo que sea. 

Viví más próxima la lectura de Ardor Guerrero de Muñoz Molina, es normal, los rusos emplean una violencia ilimitada y esa exageración siempre parece increíble, por real que, no lo dudo, fue. 

jueves, 8 de marzo de 2018

Hoy he escrito por primera vez tu nombre, Harvey Wenstein

La radio de música clásica que escucho todos los días me está castigando hoy ocho de marzo con "música de ascensor" ¿Por qué no me ponen la Pasión según San Mateo o las 32 sonatas para piano de Beethoven?
No entiendo, Harvey, por qué tengo que tragar hilo musical, ¿para, en la maldición, vislumbrar tu gruesa carota corriéndote en la cara de alguna actriz de las que cobra un millón de dólares por película? Acabo de escribir tu apellido en Google y aún no sé si estás acusado, o si has comparecido ante algún juez, lo que se me escapa es que si las cosas son como las cuentan¿por qué no estás en prisión preventiva?

A mí me pareces feo y gordo, pero hay cientos de mujeres de las más hermosas e interesantes del mundo, que han aparecido abrazadas a tí durante años. Y sonreían; claro que eran buenas actrices, es su oficio. Supongo que eras/eres, te creíste/ te creyeron, muy culto e interesante, no tienes por qué haber dejado de serlo, (bueno, a lo mejor sí). Puede que exista la erótica del poder, o eras solamente un aprovechado sobón que se arrima y mete mano en el momento más inesperado a sabiendas de que la actriz de turno no gritará, ni se revolverá dándote un bofetón.
¿Eres un caradura que no se arredra? ¿Es posible que nadie te haya dado un escarmiento? ¿Por qué nadie te acusó nunca de violación o de abusos deshonestos?
Yo siempre he respetado a las mujeres. Con los conocimientos que después he tenido, a veces repaso mi adolescencia y me doy cuenta de que tuve bastantes oportunidades de alguna relación que hubiera calmado mis pulsiones y habría afianzado mi autoestima. Pero siempre me dio miedo abalanzarme, o proponer, o sugerir. Me lo tuvieron que poner muy claro. Sin embargo, otros, que se lanzaban sobre seguro y sobre probable, me contaban sus hazañas y yo no podía replicar, porque fui un pánfilo, por eso tengo poca historia.


El problema de las relaciones sexuales es que no se conciertan ante notario, alguien ataca, hace un gesto, lo dice, se deja, se pone ofrecida, que diría José Mota. Cuando se tiene experiencia se reconoce la situación, antes no.

Supongo que tú, Harvey, ligaste mucho en tu adolescencia, atacaste y conquistaste, supongo también que seguiste haciéndolo en tu madurez, cuando ya objetivamente eras feo y gordo, pero pensarías en que poseías la erótica del poder, la conversación, la sabiduría, la experiencia y que las mujeres aceptaban.Parece que no

Pero cayeron, por la fuerza, por la semifuerza, por la convicción, aunque se hiciera increíble que esas bellezas copularan contigo. Supongo que muchas te lloraron después, se sintieron sucias o violentadas, pero ninguna fue a denunciarte: te tuvieron miedo "procesal" o en el fondo no sabían si querían tanto el resultado o estaban dispuestas a pagar y este era el precio de lo que podías conseguirles. Como a los cazadores que matan elefantes que les escogen, luego se fotografían con la pieza, el síndrome de verse todopoderoso.

Creo que las actrices que consintieron o soportaron sin denunciar no son las principales víctimas de esta historia. ¿Por qué pueden denunciar hoy (y las han escuchado los principales medios de comunicación) las que se llevaron el papel, el Oscar, los millones, los siguientes papeles, la carrera, el glamour de la alfombra roja?
¿Por qué no denuncian las decentes, las que no alquilaron su cuerpo a la gloria, las que solo querían negociar con su arte? Esas que, por decencia, renunciaron a seguir su carrera.

Yo no he tratado ni de lejos con actrices de cine; creo que no he visto en persona a ninguna, ni de lejos, ni nadie me ha contado nada directo de ninguna. Pero aquí en Béjar hay mucha afición al ciclismo, y me contaron de alguien que al llegar a cierto nivel, le sugirieron que para pasar de ahí había que hacer trampas: eso se llama dopaje, peligroso para la salud, además de inmoral . Hay gente que acepta y sigue, puede que haya gente que no acepta y sigue (puede ser), pero también hay gente que dice: hasta aquí llegué y no estoy dispuesto a pagar el precio oscuro. Esos son deportistas.
Me gustaría escuchar a actrices que rechazaron pasar por esas camas y que pudieron obtener los papeles, a lo mejor están en pequeños teatros o son cajeras de supermercado, o limpiadoras en algún hospital.


Si es justo, que te lleven a la cárcel, para eso está la justicia, y si no deberíamos cambiarla. Si no vas a la cárcel ni cambiamos la justicia, todo esto de hoy es un paripé, (y menos mal que tenía un CD y he prescindido todo este rato del hilo musical "Harvey Wenstein").

La última ¿Por qué moviliza más  este presunto abusón que el que otros se meta en un instituto o en un concierto  con un fusil ametrallador a matar gente indiscriminadamente?

miércoles, 7 de marzo de 2018

Aguedas internacional.

Mañana muchas mujeres de lugares civilizados donde se les escucha van a hacer un paripé en honor al ego del productor más citado en toda la historia de las entregas de los Oscar. Un aprovechado que, como trataba con actrices de altísimo copete, las metía mano o las convencía para que se metieran en la cama con él (no he perdido el tiempo en leer la historia, pero me la imagino).
 "Eso" ha sido desde siempre el papel que se reservaba al productor, que como subproducto de su trabajo obtenía ese rendimiento sexual de tantas que nunca fueron actrices, y de algunas que consiguieron serlo.

La indignación ha recorrido el mundo desde las grandes alturas de Hollywood. Nunca importaron tanto las afganas, ni las saudíes, ni las niñas de Boko Haram, n todas las suramericanas, rumanas, o rusas que vienen a servir y terminan bajo unos barrotes, soportando solteros y casados. O las estúpidas nigerianas que creen en el Vudú y se prostituyen para que no les hagan daño esos maleficios (¿inventados por un hombre ancestral? Aprovechados por los hombres actuales)
Ni en Nigeria, ni en Afganistan, ni las blancas de los prostíbulos, ni las saudíes, ni las de Boko Haram harán huelga mañana. Tan solo algunas funcionarias, (las cajeras de los supermercados, seguro que tampoco) todas contra el monstruo que osó meter mano a Angelina Jolie. Es repugnante ese tipo. Puede que tan repugnante como sería un treinta por ciento de hombres que tuvieran su poder.
¿Es justo que nos juzguen a todos los hombres por un treinta por ciento? ¿Es justo que nos juzguen a todos los hombres por uno?
Pues eso, que estos brindis al sol dan para muchas chanzas, y algún chiste bueno, pero logran muy poco de los brutos y abusones. Al contrario, estas jornadas desprestigian a todo el género que las convoca, (aunque solo las siga un pequeño porcentaje de privilegiadas) porque terminamos riéndonos de todas.

jueves, 1 de marzo de 2018

EL LENGUAJE OFICIAL ES PARA COMUNICAR


 No debe servir para crucificar a la mitad de la población, ni tampoco para “dar visibilidad” o publicitar espureamente  el lamento por una situación injusta (por ejemplo, que cada año en España mueran más de cincuenta mujeres a manos de sus parejas o exparejas).

Si lo que se escribe se escribe para leerse y la lectura sirve para recibir ideas  que se transmiten mediante la escritura, lamento como secretario tener que haber escrito en el margen del libro de matrimonios:
“por sentencia del juzgado de violencia sobre la mujer nº 1 de Torrejón de Ardoz se decreta el divorcio de …”


 Mi registro civil es pequeño y creo que es la primera vez que tengo que anotar la referencia de una sentencia de divorcio dictada por un juzgado con este violento nombre.
Cualquier persona ajena, no a la cultura, ni al derecho, sino a la burocracia judicial actual de España -porque espero que este injusto nombre se cambie-, interpretará que “alguna violencia habrá ejercido el  marido de este matrimonio” cuando le ha juzgado un juzgado de violencia sobre la mujer.

Yo creo que llamar a un órgano judicial con este énfasis y luego atribuirle también estos asuntos, meramente civiles, raya en la injuria hacia el hombre, - además el de la sentencia que anoté hoy se había divorciado por mutuo acuerdo-.
Si en algún momento algún descendiente estudia su árbol genealógico, cosa que suele hacerse consultando registros civiles, se llevará la triste idea que he dicho de su antepasado. También si hoy lo traduce un extranjero se llevará idéntica idea.

Alguien debería explicar en qué contexto estamos, imprimirse un manual para desmontar la desfachatez.
¿Y no es mejor no montarla? llamarlos juzgados de asuntos familiares, de conflictos familiares, o juzgados de familia, como se han llamado siempre.






 P.D.  No sé donde llegaremos por este extremo pero estoy completamente seguro de que con estos nombres ruidosos no vamos a salvar a ninguna mujer de ninguna violencia.