lunes, 18 de junio de 2018

La espantá.

Joaquín Sabina es un taurino, y las espantás más famosas son las de Curro Romero, un torero sevillano de algunas buenas tardes y otras muchas peores. Un torero tiene que torear al toro que le echen y terminar la faena matándolo, por eso se habla de tener "vergüenza torera"  como equivalente de  "hacer de tripas, corazón"; y sucede cuando alguien tiene que acabar una cosa con fatiga o descompuesto, pero lo completa. Dicen que Curro Romero a veces veía un toro difícil de torear y no hacía faena y lo mataba enseguida o directamente se quitaba de enmedio, marchándose,y le dejaba a un compañero el morlaco.

Yo quiero a Sabina; son demasiadas complicidades íntimas las qué el emitió con su arte y yo las recibí como propias. Es un monólogo, que por el arte de su arte, pareciera diálogo: uno se siente íntimo. Cuando veo las masas de gente que le van a ver y gastan generosamente su dinero, me digo: pensarán que en sus canciones les habla a ellos, pero me habla a mí. Todos pensamos eso de nuestro falso amigo, pero, por esa amistad, le perdonamos todo. (Creo)
Yo no me gasté mi dinero en el concierto inconcluso de Madrid del pasado sábado. No sé si me sentiría estafado: y es que la gente no va, fundamentalmente, a gozar; se goza más escuchándole en un equipo de música; va a presenciar un acontecimiento, a comulgar con otros; quizá va a verle fallecer en el escenario, como a un torero. La gente va para contarlo, y lo va a contar más el madrileño con el interruptus, que el salmantino, donde pasó nada más que lo que tenía que pasar.
Así que, a lo mejor, habrían de estar más satisfechos, porque van a sacar más rendimiento contándolo.

Supongo que hay un montón de comparaciones que Sabina podría utilizar para una canción, casi todas con el acto sexual, el gatillazo, el coitus interruptus, el venirse abajo. En cualquier caso, es lamentable, y quien más lo lamentará será él, es una resaca del "tierra trágame". Como les pasa a los porteros de fútbol, hasta el siguiente partido en que puedan lucirse.

Sabina debe dejar estas fiestas. Muchos viven de que este coleando, ya lo dije en mi artículo anterior, pero es mejor que continúe solo vivito, componiendo, escribiendo, retirado del mundanal ruido, de los compromisos y de las fatigas. Espero que se dé cuenta definitivamente, porque vivir en la espantá, no creo que le guste: él es de José Tomás, y no de Curro Romero.

Cuando no se puede, no se debe, porque se queda a deber.

lunes, 11 de junio de 2018

LA DESMESURA IDÓLATRA (Aledaños de un concierto de Joaquín Sabina)



Sabina es tremendo poeta; hay cientos de versos que lo atestiguan. Pero se manifiesta  a través de canciones que,  por su gracia, han conseguido llegar a tantos ,y de todos los niveles culturales, que es un ídolo de masas. (El día 7 de junio, en Salamanca  había hasta no pocos portugueses -que yo los oí-, a ver su actuación;  y, aunque la provincia de Salamanca limita con Portugal, no son menos de 150 km de carretera).

Joaquín Sabina, a pesar de que es roquero y se acompaña de un potente equipo musical, artísticamente tiene una  dimensión comunicativa que debería ser la de un teatro con aforo de cuatrocientas personas. Pero existe la ley de la oferta y la demanda y los promotores de conciertos  no yerran en el cálculo de que atrae a mucha gente que está dispuesta a pagar, por ejemplo, cien euros por verle a una cantidad de metros, otros ochenta y tantos un poco más atrás, y mi familia por 77 euros, en un lugar intermedio. Lo más barato eran gradas por cuarenta y nueve euros, que ven solo su figurín y lo que les pongan en la pantalla.





El argumento económico es claro: un pabellón deportivo de 5.000 localidades, pongamos que, de media, a 80 euros nos da 400.000 euros; no es tan fácil encontrar en una ciudad 400 personas que puedan pagar 1.000 euros para verle como dios manda. Aquí como casi en todos los sitios, al final hubo lleno. Pero parece que 400.000 euros de taquilla no es bastante, porque también había mercaderes en el templo:  venta de productos de la gira: bombines, camisetas,  discos, en un tenderete que trabajaban a la entrada más de cuatro personas y dentro del concierto había otros vendedores ambulantes de bebida, puestos de trabajo para un día de los que hay que apartar sueldo y seguro social, y el promotor, e indirectamente el cantante, han de sacar otro pellizco.


Pero, por otro lado, también la idolatría comporta gastos. Había dos autobuses y varios coches de organización: músicos, montaje de escenario, técnicos de sonido, luces... y más cosas que yo no sepa. También entradas y seguridad, un equipo de hombres fornidos que tuvieron que echar  exhibiendo musculatura a energúmenos que molestaban, (ya he dicho que gusta también a gente maleducada) precisamente cerca de donde se sentaron mis chicas.
La familia Mayo García, cuya hija se sabe todas las canciones, decidimos comprar dos entradas, que 241 euros es bastante más que 158, un tercio justo, y yo me quedé fuera, porque era un barrio, porque llovía, porque a mi mujer le gusta tanto como a mí,  y porque soy un caballero (ahorrador).

Pero como no soy tonto ni me da vergüenza andar por la noche alrededor de un pabellón deportivo, aunque tenga que sacar el paraguas de vez en cuando, me acerqué a verlo y gorronear el sonido.
Por ahí andaban los de seguridad bromeando de fútbol y cosas así. Algunos eran y, no lo saben, personajes de bares sabinianos. Hablé algo con ellos, pero no soltaban prenda del maestro, alguno tarareaba las canciones, pero no con especial dedicación. Me vacilaron con que no quisiera gastarme 77 euros más en lugar de estar allí con ellos; uno dijo que el señor tenía 77 años así que bien los valía, yo le dije que no era tan viejo y les hice el chiste del número 69, que son los que tiene el de Úbeda.  No sabían ni la edad, ni el chiste, que también cuenta Sabina. Son profesionales de este gremio y les da lo mismo un Sabina que un Bisbal.

Había un jefe de seguridad, un señor mayor con su acreditación sobre la barriga que así lo definía, con un purito apagado en los labios, que deambulaba. Por cierto, estos fornidos que hablaron conmigo, no han ido con la gira ni a París, ni a Londres, ni tampoco a América, (se bromeaban de ello).
 Yo estaba en la puerta que barruntaba que tenía que ser de salida. había una chica allí esperando desde antes que yo llegara, como yo, para ver muy de cerca al ídolo sin gastarse cien euros. Por ahí andaban los fornidos. Se acercaba el final del concierto, entonces vinieron tres mujeres apresuradas con una foto de Sabina joven, preguntando si iba a salir el ídolo por allí. Habían despreciado los bises a que tenían derecho,  porque el público dentro quería más y todavía gritaba:
 “¡Sabina...!, ¡así no se termina!”
Los matones decían que el cantante no iba a venir por aquí, que había otra salida, para vacilar y para que no empezara a arremolinarse más gente allí, que les complicara el trabajo. Menudeaban las llamadas por walki-talki: ya venía, yo sentía esa emoción. Los fornidos se apretaban,  de pronto un segurata con uniforme gritó: “a ver, apártenseme de aquí”, como barriéndonos con los brazos. Lo consiguió: eramos cuatro gatos y gatas dóciles.
Y le vi llegar escoltado en penumbra, frágil, con su sombrero blanco, rodeado en una gruesa bufanda, y solo se me ocurrió decirle “vas tan embutido que pareces Maikel Jackson”, y se descubrió y nos hizo un gesto de aprobación con el pulgar. Nada más. No sé lo que gritaban las mujeres, pero a ellas no les hizo ningún caso. Fueron cuatro o cinco segundos y tampoco me salió el flash de la cámara para estas fotos históricas. No sé por qué me lo recuerdo todo parecido a las imágenes del asesinato de Lee Harvey Oswald: le montaron  en una furgoneta Mercedes con los cristales tintados y se acabó lo que se daba gratis para insolventes.
Los seguratas cruzaron otros mensajes de walqui-talki. La operación salida había concluido. Yo había conseguido, conteniendo la respiración,  ver de cerca al mito. Mientras tanto comenzaba a brotar la gente por otra puertas grandes  no sospechando que la furgoneta con el Sabina se iba o se había ido ya; sospecho que esta vez no a un hotel, dulce hotel, sino a su dulce, que ya no triste, hogar de Tirso de Molina, que está a dos horas de Salamanca.








Me lo habían dicho gente que le vio en Bilbao y en Miami: está muy malito. Si hubiera pegado un soplido o simplemente respirado un poco fuerte, lo habría caído al suelo.

Dios nos conserve su genio creador lejos de estos trotes, porque le queda bien poca cuerda para  fiestas.


martes, 5 de junio de 2018

Ofrezco mi voto al PP

Prometo por mi honor que nunca hasta hoy he votado ni he pensado votar al PP. Si revisan los vídeos que nos tomaban en 2003 desde las sedes del PP  en Cáceres o de Ávila en las manifestaciones de "No a la guerra" me verán como uno de los que más y mejor gritaba.
No me gusta su estilo, y no me gusta la mayoría de la gente que conozco que los vota.

Pero, por justicia, haría una excepción. Que "devolvieran" a todos los españoles los dineros de más que ellos mismos asignaron en los Presupuestos Generales del Estado a las provincias vascas, a cambio del apoyo que al final, después de ser aprobados en el congreso, les ha retirado el PNV. (Partido Nacionalista Vasco)

Yo no he votado al Senado en las últimas convocatorias, y he defendido en esta página que desaparezca y lo sigo defendiendo, pero ahora tiene la institución la oportunidad de servir para algo: con la mayoría absoluta que tiene allí el PP allí puede rectificar ese "regalo" y aplicar esos 560 millones de euros a otra cosa, o a la reducción del déficit, que es lo que yo preferiría.

Si deshacen algo que no debieron hacer, no solo serán más equitativos y anularan el primitivo chantaje, ganarán un voto que nunca hubieran tenido; lo juro.

viernes, 1 de junio de 2018

Hoy triunfó la primera moción de censura para un gobierno de España

Veremos lo que trae de bueno o de malo este triunfo (que más bien es una derrota). No tiene pinta de ser algo estable ni que pueda construir nada positivo. Puede que deroguen la "ley mordaza" que era una ley mala, abusiva. No sé si derogarán la reforma laboral, es más difícil eso, aunque también sea abusiva; pero, con todos los desaguisados económicos que sospecho se van a producir, si, además aumenta el paro, será difícilmente digerible para el nuevo presidente.

Me gusta que se carguen al irresponsable Ministro de Justicia, a quien, siguiendo la ola populista, se le ocurrió criticar a un juez (él que debía velar más que nadie por la independencia del poder judicial).

También me gusta que la corrupción tenga castigo, y no solo en cabezas de turco. Hubo corrupción  y fue generalizada: una lección para los futuros políticos es que esto no se puede descuidar y que un presidente del gobierno puede ser echado por tener responsabilidades. Al final Rajoy queda mal porque la salida marca y esta salida es por la sentencia en la que son condenados a cárcel muchos miembros de su partido y él figura personalmente también, como beneficiario.

Rajoy podía haber salido bien parado de su vida política si hubiera dimitido hace un par de meses. Al final ganó tres elecciones y en la tercera se estaba recuperando. También paró de alguna forma el desafío independentista en Cataluña, pero aún quería seguir. El entrenador del Real Madrid, Zidane ha sido mucho más inteligente ayer, salir por la puerta grande, cuando a los entrenadores los suelen echar a patadas.

Ahora se abrirá la sucesión en el partido de Rajoy y los nuevos dirigentes, que habrán de estar limpios de aquélla corrupción,  marcarán una distancia con la "Gurtel"  y con Rajoy también. Otro expresidente cabreado que hará declaraciones estúpidas.

Es improbable que el PSOE, Podemos, y los nacionalistas pacten unos presupuestos coherentes, así que la próxima ley de presupuestos será el fin de este gobierno que, por cierto, se ha comprometido, para obtener el apoyo del Partido Nacionalista Vasco, a respetar el regalo que les había hecho Rajoy para comprarles. Este nuevo gobierno tiene poco margen, pero su presidente Pedro Sánchez ya ha pasado a la historia.
Es el presidente más atractivo físicamente de los que hemos tenido. Ojalá tenga más virtudes y nos aprovechen; pero en principio los problemas principales de España que son la economía y el desafío catalán tienen peor cara que tenían. Ojalá me equivoque en esto.


martes, 29 de mayo de 2018

Libros de viajes

Me acabo de dar cuenta que es desde niño que colecciono libros de viajes, aunque los primeros no tenían formato de libro sino de historias dibujadas con texto. Me refiero al Capitán Trueno y el Jabato, que viajaban por el mundo buscando aventuras en las que restablecer la justicia. Yo viajaba con ellos.




Recuerdo también  que en la adolescencia quise leer el famoso libro de las Marvillas del Mundo, pero nunca lo conseguí.

Años más tarde descubrí en la tele a mi admirado Luis Pancorbo, seguramente el mayor viajero de todos los españoles, en cuyo blog colaboro todos los meses, que es autor de un buen puñado de libros.

He viajado por casi toda España peninsular y parte de Portugal y Francia. Monté cuatro veces en avión pero dos de ellas, la primera y la última, me puse muy malo cuando el aparato comenzaba a descender. Creo que voy a viajar poco lejos, pero lo compenso comprándome todos los libros de viaje que caigan en mis manos a un euro.

Dentro de los clásicos viajeros por España está el americano Ticknor que visitó nuestro país durante el reinado de Fernando VII, concretamente en 1818.

Tenía buen ojo para el ambiente de los toros

Dejando de un lado la crueldad de todo esto, cerrando los ojos ante los horrores de la lucha y recordando y viendo al numerosísimo público tan elegantemente vestido alrededor del anfiteatro, y continuamente desbordado de sentimientos tan variados y apasionados, pienso que no sé adónde más puedo ir para ver un espectáculo tan excitante, tan espléndido y tan magnífico.

              También para los gallegos (parece que detectó que había una especie de mafia gallega entonces) 

Galicia proporciona aguadores a todo Madrid y cuenta con una tremenda policía, que asegura la honestidad de los individuos e incluso alguna veces inflige secretamente la pena de muerte. Pero el gobierno lo tolera sin reconocerlo, porque los gallegos no son injustos y, a pesar de sus muchas oportunidades y tentaciones de ser deshonestos, nunca oirás tal caso debido en gran parte a su policía. Son los más duros y emprendedores de todos los españoles y, por ejemplo, se ven por toda Castilla, Extremadura, e incluso en Portugal en la época de la cosecha, recogiéndola en lugar de los holgazanes lugareños. Algunos permanecen después como sirvientes, y otros trabajan en pequeñas tiendas y tabernas por toda España. Pero cuando han acumulado una renta suficiente, es casi seguro que volverán por fin a casa a morir en paz.
Todos los gallegos que he conocido solo piensan en volver a Galicia.

jueves, 17 de mayo de 2018

El suicida que siempre va conmigo.



Nadie se asuste: desde los 19 años nunca más he pensado en suicidarme. Antes sí, y con bastante seriedad; aunque no llegué a aproximarme al fatídico momento, tenía elegidos el modo y el lugar. Un adolescente es egoísta, como un niño grandote, todo gira en torno a sí, su competitividad, sus intentos sexuales, y actúa porque quiere seducir a chicas, a profesores,  a amigos, y también  a extraños sujetos, que son los preferidos de la adolescencia, y se da una desmesurada importancia a todos ellos, en relación a los padres a quienes cree haber dejado atrás definitivamente.

Mi suicidio hubiera venido al fracasar en la universidad. Si hubiera repetido segundo curso mi ego no soportaría el deshonor y teóricamente hubiera cumplido mi plan. Pero ya en el verano en que peligraba por haber suspendido tres asignaturas, se cruzó una chica amorosa por la que merecía la pena sobrevivir. Un mes más tarde aprobé una asignatura en septiembre y pasé de curso. Luego me llegó el amor definitivo y terminé de madurar, asumirme, saber encajar los fracasos. Mucho más tarde recuperé el amor y la consideración hacia mis padres y, finalmente, toda la responsabilidad capital de ser padre yo mismo. Estoy absolutamente inmune: hace un par de años me gasté un pastón de dinero, de tiempo y de sufrimientos, en implantarme muelas y bromeé aquí que han de durarme hasta que cumpla los 80 años; una vez llegado a esa fecha, dependiendo como me trate la salud, escucharé ofertas de la muerte.

El suicida que siempre va conmigo fue un amigo íntimo de un amigo íntimo mío. Como un amigo por afinidad. No sé si hablé mucho con él, pero recuerdo carismáticamente unas pocas conversaciones. Un chico que siempre fue mayor y más maduro que yo, y siempre lo seguirá siendo, aunque se suicidara a los 24 años. Era como  una referencia, militante del PCE, parecía tenerlo tenía todo clarisimo, sabía beber mucho y aparentar sobriedad, jugaba bien al ajedrez, tenía muy buena voz y a pesar de que solo dominaba ocho acordes en la guitarra, le gustaba cantar canciones de Silvio, que suelen tener acompañamientos complicados con acordes que no son precisamente sencillos, y no le quedaban mal. Sabía estudiar lo justo para aprobar holgadamente. Era como muy listo.
Un día se suicidó, recuerdo el momento, el lugar, la persona, las palabras que nos dieron la noticia. También recuerdo cómo se lo dije yo a otra amiga que le conocía, en la Rúa Mayor de Salamanca, que también se derrumbó, fue tremendo, siempre me pregunto si lo dije con suficiente tacto.
Después su amigo íntimo nos contó detalles del cómo, ¡Qué horrible es la muerte de verdad!: los podría reconstruir hoy.
Desde entonces, cada vez que un invento surge o algo cambia, me suelo plantear qué comentaría este amigo. En los años 80 seguro que si a ambos nos hubieran preguntado qué queríamos para el futuro, hubiéramos respondido "que se acabe la ETA y que España gane el mundial de fútbol". Cuando sucedieron ambas cosas, como con tantas otras, pensé en él.

Ayer, el cartero que nos trae las cartas al trabajo, dijo que pronto ya ni los bancos, ni las telefónicas: que todo, incluso en los pueblos y para gente mayor, empieza a ser por internet. Dice que el banco les manda a los viejos la última diciéndoles que si quieren información por carta, habrán de solicitarla, pero que llevará comisión. Ahora resulta que Correos sobrevive gracias a los paquetes que se encargan por internet.
Cosas veredes, Nanín, y tú te lo perdiste todo.

martes, 15 de mayo de 2018

Triste historia de macarras.

Son macarras los protagonistas activos de esta historia.
La primera acepción actual del diccionario de la Real Academia dice que "dicho de una persona: agresiva, achulada". No cabe duda de que falta educación y sobra agresividad en España, que es el país del mundo sobre el que estoy más informado.
La tristísima historia que tuvo lugar ayer en los mares del Sur de España habla de la agresividad y la chulería de quienes ahora poseen fácilmente unas lanchas a motor potentísimas, que son utilizadas en demasiados casos no solo para navegar prepotentemente (que alguna habrá), sino para cargar droga desde África a España y burlar a la Guardia Civil, de ahí que haya tantas y, en un lugar teóricamente deprimido en lo económico, como es el Campo de Gibraltar, abunden sin ningún misterio.  https://mundocriminal.wordpress.com/2012/05/11/planeadoras-y-otras-bestias-marinas-2a-parte/

No parece que la de ayer estuviera en la faena del contrabando de drogas, -se hubiera sabido ya-, aunque sus ocupantes parece que tenían antecedentes en este campo de la delincuencia, pero muy probablemente poseían ese tipo de embarcación como instrumento no solo de diversión.
Según recuerdo haber oído ayer una lancha potentísima  pasó muy cerca de una pequeña barquita de recreo donde estaban un padre y su hijo de ocho años. No sé qué tipo de macarrada perpetraton los conductores de la lancha, pero una hélice de la máquina destrozó al niño de ocho años. La primera versión de la noticia que oí decía que su padre también resultó herido y fue llevado al hospital.
Es terrible. Me voy a imaginar a la madre del niño, un día de estos, diciendo a su marido, no te lleves al niño, que me dan miedo esos macarras que andan por ahí como si el mar fuera suyo, sin respetar a nadie; un día va a ocurrir una desgracia.
-No, mujer, el niño y yo disfrutamos mucho y yo tengo mis papeles en regla; además, soy consciente que no está bien que esos tipos campen por ahí, pero todos tenemos derecho y si se lo cedemos, se harán con todo. Además, sabes que yo tengo cuidado, no te preocupes.
-Lo importante es que lo tengan ellos, porque frente a esos monstruos que conducen, tu barquito tiene todas las de perder.
-Tranquila, mujer, no seas tan agorera. No pasará nada.

Esta conversación hubiera sucedido entre tantas mujeres y tantos hombres que me permito adjudicarla imaginariamente a este suceso. Los hombres solemos ser menos cautos con los peligros que las mujeres. (no sé si esto se puede escribir ya, a mí me parece un hecho estadístico incontrovertido: es lo que pienso).

No quiero ni ponerme dos segundos en la piel de un hombre al que  destrozan a su hijo unos macarras con una lancha planeadora de esas que se usan por el narcotráfico para burlar a la Guardia Civil. Por eso, desde que oí que el pobre hombre trató de suicidarse de rabia con un destornillador que tenía en su lancha y que es por esas heridas por las que se encuentra en el hospital, no quiero saber más. Lo juro.

martes, 8 de mayo de 2018

¿Hacia la misma guerra civil de siempre?

No sé si nos pasa solo a los españoles; me temo que no, pero nuestra guerra civil es la más famosa,
tanto que nuestro gentilicio podría ser españoles o guerracivileños. No voy a hablar ahora del tópico del centro que agarra y la periferia que se quiere soltar: es falso. Todos los subrayados que nos han hecho desde fuera son muy exagerados: la inquisición no fue de las peores, la conquista de América es mucho más humana que la que hicieron los igleses, la Guardia Civil es un cuerpo policial muy competente, cultivado y democrático...
Pero algo hay de guerracivileño en nosotros.
En este magnífico libro que leo ahora están escritas estas frases La responsabilidad de la guerra nos es común a todos, inclusive a les generaciones venideras si no se eliminan algunas de las circunstancias que hacen posible la estéril violencia. (...) Nadie debe ocultar la mano cuando se apedrean sus semejantes. 

Con motivo de la sentencia de "la manada", que no tiene noventa y tres folios por una cara, (como escribí yo en una entrada anterior), sino que son 186 páginas, a las que hemos de sumar otras 200 del voto particular del magistrado discrepante que pedía la absolución, las mujeres han salido a la calle contra los hombres, y no son ni seis ni sesenta las que directamente vocean una guerra civil de género.
Curioso y terrible: tomar una bandera, sin conocer a la persona, le dicen "yo te creo". ¿Por qué, si no se sabe nada de ella? ¿por qué si el juicio no ha sido público?
Sencillamente porque es una causa y es para muchas un casus beli.
Algún día puede que las estadísticas revelen que en los pasados 15 días se han vendido menos preservativos, y sin embargo, se han producido menos embarazos. Seguramente ha habido poco trato heterosexual. Y no será porque nosotros no hayamos querido, como siempre; sino que ellas están de uñas.
El domingo aprovechando el día de la madre seguí escuchando andanadas.

Ese día, sin embargo, se supo que en un pueblo de Zamora, un muchacho de 16 años quiso violar a una mujer de 32 y terminó matándola a pedradas. Ha habido manifestación en el pueblo de la asesinada, pero en ningún sitio más; no se esperan.
Objetivamente es peor, eso piensa cualquiera, pero, sobre todo, los padres de la zamorana, que tienen a su hija enterrada; frente a los padres de la víctima de la manada, que ni siquiera mereció un parte de lesiones porque no las tuvo.
Pero las guerras civiles siempre son subjetivas, se hacen porque quieren hacerse, es falso eso de que sean inevitables. La guerra civil española contra el género masculino tiene como punto de inflexión esa humillación sufrida subjetivamente por muchas que se han dado aludidas por esas prácticas de sexo en grupo.
Lo bueno del siglo XXI es que no llega la sangre al río y que la actualidad nacional y mundial se renueva cada día. Así que pronto nos libraremos de esa presión.




viernes, 4 de mayo de 2018

Hoy me independicé de la f

He anticipado el final del grupo Por las Nubes: no me gustan las agonías. Todos queremos una muerte rápida y sin dolores ni falsas esperanzas que se precipitan en más dolores y en la muerte final.
He dejado archivados mis cuatro grupos. Ahí se quedan disecados; no se pudrirán, porque nadie será capaz de introducir nada perturbador en ellos, y, además, no he tenido que expulsar a nadie. Suena mal esa palabra especialmente hacia la buena gente que ha participado con cariño en esa propuesta.
Me molesta que todavía conservo utilidades de Facebook, de las que no sé como prescindir; y me molestará más que, cuando entre a ejercerlas, tropiece con cantos de sirena que me hagan arrojar de nuevo minutos al vertedero. Pero siempre será menos que antes de ser consciente de lo nocivo de estas curiosidades.

Vale: entraré algún día por la f y tropezaré, si no puedo evitarlo, pero, como sé que estoy en terreno enemigo, procuraré salir cuanto antes y no al contrario, como sucedía en estos años, que inocentemente seguía buscando, respondiendo, implicándome.
Estoy desimplicado. Ahora todas las páginas serán blancas y no tendrán trampas.

Me siento muy ligero, como después de cagar. Espero que nadie me malinterprete. Lamento dejar a gente por el camino, porque eran personas con las que he mantenido una buena relación; amistosa, podría decir, pero dentro de una adicción que me secuestraba.

Soy libre, (o bastante más libre de lo que era), y eso es mucha más vida a mi favor.

domingo, 29 de abril de 2018

Voy a intentar abandonar Facebook

Esta red social es muy adictiva y me hace perder mucho tiempo. Un comentario, un "me gusta" dado por alguien, hace que se excite mi curiosidad y pierda un tiempo en satisfacerla. Pero esa es una de tantas, la peor, para mí, es la servidumbre de la buena educación: el querer animar, recompensar a la gente con un comentario, el apreciar, el buscar cosas nuevas, revisar mis archivos de fotos para ser original, para aportar.

Lidero un grupo llamado "Por las nubes": es como un mundo ideal de gente que no compite de manera insana, sino que trata de ofrecer lo mejor para los que lo ven; no ha habido casi roces en él a diferencia de cualquier otro. Yo soy alguien maduro, tengo un poco de experiencia y le dedico tiempo y amor, altruistamente, o (egoístamente, porque me gusta que me quieran). Así ha funcionado cuatro años. He descubierto gente con mucha sensibilidad y no poco arte, que me cae muy bien y que nunca conoceré personalmente. Me siento ligado a muchos, responsable del grupo, de que funcione, de que interactúe; y me doy a ello.
https://www.facebook.com/groups/323199044540737/

Pero quiero concederme una oportunidad como escritor y necesito ese tiempo. Con cincuenta y tres años y todo lo que he vivido, pensado, leído... tengo que probarme otra vez, intentar hacer una obra como las de los escritores que admiro. No me valdrá decirme: he estado animado, pendiente, alimentando un grupo muy majo que me quiere y produce grandes fotografías, cada vez mejores y más trabajadas, porque todos aprendemos de todos... y se me ha pasado el arroz de escritor.

Ya he desactivado y me he borrado de todo lo demás de Facebook para que no me dé problemas, solo me queda este querido grupo. Me gustaría dejarlo en buenas manos, para que las personas que lo disfrutan y se motivan a hacer mejores fotos con él, lo sigan haciendo, si quieren. Es mi criatura y no me gustaría matarla.

Porque, en el fondo, quiero a la gente. De eso se aprovechan los directivos y los accionistas de Facebook; de que queremos afecto, reconocimiento, juego, vida, y nos proporcionan un solar en el ciberespacio para que juguemos en él. A cambio trafican con nuestros datos y los hacemos ricos y poderosos. Ésta ya sería una buena razón para dejarlo.

Muchos fumadores o bebedores decían "lo puedo dejar cuando quiera" "lo que pasa es que no quiero". No lo podemos dejar tan fácilmente, es una adicción, y no es de las peores, tiene sus lados buenos: pero supongo que hasta la heroína tiene sus lados buenos.

Quiero independizarme, ser libre. Aunque no me borraré del todo porque me puede seguir interesando puntualmente. Con algunas personas solo me he comunicado por Facebook, por ejemplo un viejo amigo y compañero de piso de estudiante. Además en mi trabajo del juzgado me es útil teclear un nombre y saber a quien me voy a "enfrentar"; es útil.
Puede que sea un pretexto para no dejarlo del todo. A lo mejor me estoy engañando y así no escaparé nunca de esta adicción que he reconocido. Por ejemplo, a mí, ni a casi nadie,  nos fue posible restringir el fumar a un par de cigarrillos- Tuvimos que ser radicales; y ya llevo veintiocho años sin fumar, nunca, nada... puedo presumir que sé como vencer esa adicción.

Es una apuesta. Voy a tratar de ser inteligente y mirar por mí. Eso es todo.

viernes, 27 de abril de 2018

Sentenciada la Manada...

He releído mi pasado artículo después de la alharaca que, por los indocumentados, se ha montado ayer. http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2017/11/justicia-para-la-manada.html

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni persona más inculta y desconsiderada de la razón, que la que no quiere leer. La sentencia son 94 folios que precisan de dos o tres horas de lectura, quizá alguna más de consulta de la ley o de la jurisprudencia (referencias a otras sentencias) que contenga.

Pues sin dar tiempo a la lectura ya había gente llamando a ocupar las calles; y las ocuparon. También "las redes". Ellos sabían ya: desprecian el trabajo de quien estuvo escuchando los testimonios y viendo las pruebas, de quien se ha reunido y no ha sido capaz de acordar una sentencia unánime, de quien ha redactado 94 folios. Parece que además uno de los magistrados votó por la absolución, y los otros dos por una condena que, la gente vocinglera, considera leve.
Nueve años.

Voy a dejar aquí escrito mi vaticinio de que, al final, les absolverán. Lo hará el tribunal supremo o si no el de Estrasburgo. El derecho penal es garantista y ante la duda debe fallar a favor del reo. Por las referencias en prensa me parece que dudas hay y no pocas, así que creo que los tribunales superiores enmendarán esta sentencia, pero no para aumentar la pena como pide la calle, sino para eliminarla: es mi pronóstico sin haber leído la sentencia.

Porque a mí egoístamente me importa un bledo la vida de estos abusones, y como solo tengo una hija, cuanto más perseguidas o peor vistas estén las prácticas anormales de sexo, menos peligro habrá de que ella salga malparada por una de ellas. Yo, con 53 años, puedo escribir que "de ese agua no beberé" así que no tengo peligro de ir a la cárcel.



Tampoco iré ni entiendo que se vaya a los sanfermines a lo que parece que tanta gente va. Me es indiferente si la chica estaba medio borracha y solo deseando tener relaciones con uno (y conste que no he visto el vídeo, ni lo quiero ver). Para mí es muy despreciable la actitud de todos esos muchachos, aunque se sintieran sinceramente invitados, o si les quedaba una duda sobre si había invitación para todos, el caso es que se apuntaron a algo que a mí me daría asco, aunque de joven, cuando no conocía cómo era el sexo, haya tenido fantasías similares.
Me parecen ciudadanos despreciables aún cuando no sean, al final, delincuentes. Parece que, según los hechos probados no les dijo "no" en ningún momento: yo no sé cómo se puede saber en los sanfermines si una chica está en shock y realmente no consiente lo que se está dejando hacer.

Por mi parte desearía como español contribuyente, que los recursos a los tribunales superiores se ventilaran rápidamente para no tengamos que indemnizarlos con mucho más dineral. Pero pedir una justicia rápida es pedir peras al olmo, (cada vez es más difícil esto de las peras, porque los olmos están afectados por una enfermedad moderna llamada grafiosis)
Es una historia muy triste para todos. Y yo no debiera de mojarme escribiendo contracorriente, pero creo que me ha excitado tanta vestidura rasgada. (Perdón por tanto chiste malo, pero es que veo a la gente muy solemne)


Ya se verá.
(y si me equivoco y los siguen condenando, los españoles nos ahorraremos mucho dinero)




jueves, 26 de abril de 2018

La raíz

Yo he sido poco llorón, pero cada vez lo soy más. No recuerdo haber llorado de rabia, ni de tristeza. Lo que me motiva, y es como un placer prohibido, son los gestos de raíz, el folclore viejo, por ejemplo el bolero de Algodre, canciones de la tierra castellana con cuanta más tierra mejor. Recuerdo otra vez que lloré leyendo una historia del gran corredor checo Emil Zatopek, que después de haber sido un héroe deportivo, se le ocurrió apoyar la primavera de Praga y tras la invasión soviética fue encarcelado y después obligado a barrer las calles. Lo que me hizo llorar es que las mujeres salían a barrer su trozo de calle para mostrarle su solidaridad y homenaje y librarle de la pretendida humillación.
Ayer me pasaron una canción que me hace llorar y va de la solidaridad también. Son 2,45 minutos, a ver si sois capaces de aguantarlos sin emocionaros https://vimeo.com/86909814

miércoles, 25 de abril de 2018

COMUNISMO SIGLO XX


-¿no me jodas que tienes la solución?(...)
Cerrar esta tienda y abrir otra, dos calles más abajo. Pero empezar el negocio sin engañar a nadie, sin joder a otro porque piense distinto de ti, sin que se busquen pretextos para callarte la boca, y sin decirte, además, que cuando te cogen por el culo lo hacen por tu bien y por el bien de la humanidad, y que ni siquiera tienes derecho a protestar o a decir que te duele, pues no se le deben dar argumentos al enemigo (...)
Leonardo Padura "El hombre que amaba a los perros"
Pasado el centenario de la revolución rusa no hay comunismo nuevo a la vista. En Venezuela con una inflación del 1.800.000 %, no sé si hay o ha querido haber comunismo, pero no creo que funcione otra cosa que el trueque, siendo entonces el problema que producen muy pocas cosas que trocar. China y Vietnam no pueden decir que desdeñen eso de la explotación del hombre por el hombre, plusvalías, lucha de clases... Cuba es un anacronismo en liquidación, sin capital humano porque le huyó toda la gente más emprendedora, y Corea del Norte, un régimen absolutista de familia que apostaba por las armas nucleares para extorsionar a los vecinos, y al mundo en general.

El libro de Leonardo Padura es un resumen de un suceso de esa pesadilla, una recreación al instante de un asesinato que conocíamos, contada como una novela negra con bastante suspense. En un momento crucial, el protagonista que no es tonto, sigue la inercia de permanecer ciego a la seducción que la humanidad de Trotski empieza a operar en él, y aplica (lo sabíamos) el porquesí, la cabezonería inculcada, el deseo de ser un agente en la historia, el honor y la gloria de aquella entelequia, no poco miedo a las represalias de la maquinaria estalinista y el deseo de demostrar a un antiguo amor que era capaz de algo grande. Todo aboca a que  Ramón Mercader cometa un asesinato mafioso tan incomprensible a lo largo de los años, en nombre de un comunismo tan difícil de creer.

Parece que esta ideología fuera lo más razonable: la hermandad, la solidaridad, el bien común...; poco de esto fue, o es, porque los humanos si algo somos es muy propios, aún con nuestros hermanos de madre. Así que hasta la palabra es tan malsonante en el siglo XXI que poca gente dice de sí mismo que es comunista, y Padura nos cuenta extensas razones de esto.
Es un libro-río, de cerca de 800 páginas, con muchos afluentes caudalosos que, reconociendo su alta calidad, se me ha hecho un poco largo. Creo que es un libro político, no tiene pocas disquisiciones como la reproducida, que me parecen de muy voluntaria inclusión por parte del autor. Lo recomiendo, además me ha motivado para que el 23 de abril me comprara este otro, porque quiero saber todavía más.

jueves, 19 de abril de 2018

El vivo al bollo.

Morimos todos los días un poco, y lo sabemos, aunque no lo queramos saber. Incluso cuando tenemos la bendición de dormir bien, morimos; estamos más vivos en el maldito insomnio de las vueltas y revueltas en la cama o levantándonos desesperadamente a intentar invocar el sueño.
Contamos los días hasta el viernes, contamos los días hasta los festivos, hasta las vacaciones, hasta cumplir otro año, contamos los minutos cuando nuestro equipo está ganando y le pueden empatar, queremos matar ese tiempo.
Contar tiempo para desear que pase es suicida. Hace pocos años descubrí el "placer" de estarme meando, de ganas de mear, y demorarlo un poco más para que el placer liberador fuera mucho mayor. Ahora también digo que mientras tengo ganas de mear estoy más vivo que cuando no me apremia esa necesidad.

Cuando se muere una persona querida, se da uno cuenta de los valiosos que fueron los momentos a su lado, compraríamos caros unos minutos más para hablar un poco más con él. Porque su muerte es nuestra muerte: alguien que sabía de nosotros ya nunca extenderá ese conocimiento; se acabó todo lo que no recordamos de él y todo lo que él recordaba de nosotros.
Sin embargo, dejamos correr la vida con indolencia, y no intentamos parar cada instante con toda la gente que queremos. Mientras mueren lentamente, como nosotros.
Lo peor es la muerte de después de la muerte: la remuerte. La muerte reciente aún es casi vida porque los recuerdos afloran, llaman a la puerta de la memoria, despiertan. Cuando se pasa ese pequeño duelo, se archiva, se cierra definitivamente, el vivo al bollo, pero el muerto al hoyo; y tierra encima.
Recientemente murió un intelectual de mi pueblo, la primera persona con la que hablé que había publicado libros, artículos, antes que era muy minoritario eso de publicar. Una persona singular y valiosa, presente en momentos importantes de mi vida.
Como me da por eso, escribí una memoria en la página de Facebook "Fotos Antiguas de Cardeñosa". Después de publicada, me di cuenta que no había escrito todo, que podía añadir más. Ciertamente todavía no he pasado al archivo definitivo, pero en unos días o en un mes sí; ya no tendrá sentido contar unos recuerdos en frío. Y como alguien me lo había alabado, escribí una segunda parte, apremiado. Quizá fue una forma de rematarlo, porque así ya me vacié, cumplí, disequé el recuerdo vivo que tenía de él.  https://www.facebook.com/groups/502708073172010/permalink/1529091480533659/
A ver si lo sé entender y paladeo el bollo.

Como la muerte anda en secreto... Silvio Rodríquez

lunes, 16 de abril de 2018

No sin golpe.

Parece que toda la historia podría cambiarse torciendo o eliminando un suceso, pero no suele ser así, hay un mar de fondo que es muy difícil rectificar. Hitler o Stalin, habrían sido producidos por esas sociedades, aunque no hubiera sido con esos nombres y aquellos bigotes.

Pero la guerra civil española nunca hubiera ocurrido sin el golpe promovido por Mola, al que se sumaron Franco y otros militares descontentos, que temían que sus ascensos, logrados irregularmente en la guerra colonial de África, les fueran revisados. El padre del golpe militar, que es, fundamentalmente, Emilio Mola Vidal, era quien tenía más que perder con la reciente victoria del Frente Popular. Franco no tanto, no es que le entusiasmara la república, pues en algún momento hasta se presentó como diputado, pero sabía nadar y guardar la ropa, mientras que este otro militar, era mucho más rígido; había sido encarcelado y también, por ejemplo, había publicado un panfleto titulado "El pasado, Azaña y el porvenir" contra el ahora presidente de la República. En la conspiración de la que hablamos  se llamaba "El Director" y de Franco, que parecía no querer sumarse, dijo "con Franquito o sin Franquito" haremos lo que tenemos que hacer.

Lo que quiero decir es que en España en 1936 no había capacidad de armar una guerra más que por los militares. Los sindicatos y los partidos políticos no tenían armas y, aunque estuviera el país muy dividido, que lo estaba como hoy Cataluña,  no hubiera pasado nada grave sin golpe, subsiguiente división del ejército y vacío de poder. En la extremización que produce un pronunciamiento como ha sucedido ahora en Cataluña donde los partidarios de uno y otro pensamiento se agrupan en la misma trinchera, ninguneándose la gente centrista y conciliadora.
Afortunadamente, aquí, ahora, las armas están a buen recaudo, no hay hambre ni miedo de ser desposeído de las tierras o dinero: hay poca gente dispuesta a tirarse al monte. Por no haber, no hay terrorismo, ni aún ha habido muertos por esta causa.

Fue necesario un golpe que lo pusiera todo patas arriba para que la gente comenzara a asesinar a sus oponentes, luego todo vino rodado y es que eran malos tiempos, con el fascismo y el comunismo, en pleno vigor, alimentando la hoguera.

miércoles, 4 de abril de 2018

ES MUY DIFÍCIL GOBERNAR ESPAÑA

No es por lo díscolos que seamos los españoles, que en todas partes cuecen habas. Es la cuestión de la desigualdad y los privilegios lo que encabrona la situación. Existen lo que se llama las haciendas forales, que están en las provincias vascas y en Navarra. Las haciendas forales de esos lugares recaudan los mismos impuestos que el resto de los españoles; eso, grosso modo, no se puede variar mucho. Lo que sí varía es que esas haciendas recaudan su dinero y se lo quedan (todas las provincias tienen alto nivel de vida, además) y pactan periódicamente con el estado central cuánto “ponen” para gastos generales. Ahí está el germen racional del nacionalismo actual, otra comunidad autónoma con alto nivel de vida quisiera o quiso hacer lo mismo. Es muy difícil sostener esa contradicción, máxime cuando sucede que los ricos forales se hacen más ricos, pagan más sueldos a sus funcionarios y reparten más beneficios sociales y al resto no nos va tan bien, especialmente a Cataluña que sospecha que, con una hacienda foral, le iría mucho mejor.
La única solución es que la integración europea un día acabe con esta injusticia imponiendo una hacienda pública europea. Es lo justo y lo necesario, -más aún debe serlo con la globalización, deslocalizaciones, etc-, que no haya países con ventajas fiscales sobre los otros, porque se están llevando las matrices de  empresas tecnológicas; la mayoría tributan en Holanda, Luxemburgo o Irlanda.

Las envidias son muy malas. Estoy leyendo un libro sobre el "General Mola, el ególatra que provocó la guerr civil" donde late y -a mí me convence- la tesis de que la principal causa de que parte del ejército se alzara, son los recelos de y hacia los militares “africanistas”, que se habían beneficiado de ascensos meteóricos en el escalafón gracias a los méritos de la guerra colonial del Rif, sistema que había propiciado la monarquía, y que quería enmendar la república con la ley de Azaña. No quería perderlos esa hermandad de militares, favorecidos por la guerra de África, tan egoísta en preservar todos los escalafones y ascensos a su favor. 
De no haber existido, no nos hubieran lanzado a la guerra, pues las armas las tenían ellos y nadie más.

Una injusticia, porque sea histórica, no deja de ser injusticia.

A ver si ahora, que se van los del Brexit, la unión europea avanza en la justicia y nos echa una mano en superar este anacronismo español.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Cubanos

Uno pensaba, hace tiempo, (y así seguía lo que pregona el régimen apellidado Castro que va a cumplir 60 años mandando en Cuba), que los cubanos eran los que vivían en Cuba, como suelen ser los españoles los que viven en España, o los franceses en Francia, etc. El régimen dice de sí mismo "Cuba piensa" o "Cuba defiende" o "Cuba sufre", pero Cuba es muchísimo más que ese régimen que tampoco se atreve a dar voz libre a los que viven allí para decidir quién les manda, o qué leyes se ponen, se quitan o se cambian; seguramente sospecha que perdería o se vería gravísimamente cuestionado también por los que se han quedado.
Por otro lado, no creo que ese régimen ni nadie, tenga ninguna duda de que el 95% de los que se han ido, querrían otra política -más libre- que la impuesta por la fuerza de las armas en 1959.

Antes de dispersarme más, quiero decir que escribo este artículo porque he oído cómo coreaba el público las canciones de Joaquín Sabina en Miami, y no se diferencia en nada de ninguna otra capital hispanoamericana. Miami ya no es el lugar donde acaba la película  Some Like it not (Con faldas y a lo Loco, en España), ni Las chicas de Oro, ni Corrupción en Miami. Es un sitio donde se oye hablar en español constantemente, y se siente.

Las estadísticas dicen que viven un millón y pico de cubanos. Pero son muchos más, porque la mayoría, los que puedan, en cuanto puedan, tomarán el pasaporte estadounidense (renunciando a la nacionalidad cubana, porque es obligatorio hacerlo para obtener la otra nacionalidad)  porque es lo más práctico, y también por agradecimiento. Pero muchos de los que tienen ese pasaporte siguen siendo cubanos, en alma,  idioma, cantos, bailes y otras querencias. Así que hay más, muchos más: desde 1959 muchos vinieron y tuvieron hijos ya norteamericanos, (todo el que nace allí lo es) pero que han mamado de tetas cubanas, música, juegos, nostalgias de Cuba, y "hasta" nostalgias de España.

Ejercen de cubanos, y esto del ejercicio del alma es importante.
Yo me siento orgulloso de ellos y siento que, de lo que ellos quieren a Sabina, también me quieren a mí y yo les correspondo en ese amor. Y los quiero, lo he descubierto ahora, hasta más que a los cubanos que viven en Cuba, porque los de Miami nos quieren libremente y por puro amor, nunca por conveniencia.

lunes, 26 de marzo de 2018

Voluntarios

En cualquier país, por culto que sea, no suele faltar gente que se apunte a un linchamiento. Y parece que el ejemplo bíblico de manipulación de las masas "crucificalé, crucificalé", sigue cundiendo.
Recalentada una cuestión hacia alguien, saldrán decenas de voluntarios para tirar la primera piedra, cientos, para tirar la segunda, y miles para las sucesivas.
A mi madre le han mandado varios guasap contra la negra-madrastra- presunta-asesina del niño Gabriel el Pescaíto. ¿Es eso importante: pasar la bola?, ¿para qué, si ya está detenida, rodeada, escrutado todo su pasado...?
La gente no se apiada de los débiles, se apunta a machacar. Celebra. Se sienten "pueblo" o "nación" participando en un tumulto; pasó en la guerra civil, en los dos bandos. ¡Qué cómodo es tener un enemigo identificado al que despellejar! Qué cómodo ha sido, toda la vida, para todos los nacionalismos, tener judíos a mano. Los Reyes Católicos, en 1492, para afirmar la unidad de España expulsaron a los judíos.
Ahora estoy leyendo una biografía del General Mola, un antisemita de tomo y lomo; no conocía judíos, muy pocos podía haber entonces en España en loa años 20 o 30 del siglo pasado, si es que había. Pero él escribía contra ellos, "porque, sin duda, están detrás de los masones".

La cuestión está en que buscar enemigos, a ser posible inofensivos, es la torpe manera de que algunas personas se relacionen en sociedad; como apuntarse en cualquier pequeña reunión a los cotilleos, más exitosos, cuanto más dolorosos sean: el que una casada sea promiscua en lo sexual cotiza diez veces más que el qué lo sea una soltera y los detalles de sus amantes son tanto más valiosos.

Es el mundo así: si la gente fuera feliz y le gustara el buen arte, la buena literatura... todas estas mandangas no le harían perder voluntariamente ni un segundo.

domingo, 18 de marzo de 2018

Iluminado por las Luces de Bohemia.

Otro jalón de lectura obligatoria del instituto que incumplí y que ahora me han puesto en pie, definitivamente.
Gracias a la compañía de teatro clásico de Sevilla he disfrutado, comprendido, y hasta me he rendido al magisterio de esta obra tan citada. La vida me va pagando deudas y lo hace regalándome ayer un placer virgen, porque, a pesar de que la medioleí, y que la debo de haber visto por la televisión, necesité que me la enseñaran por teatro.
Magnífico montaje, y vestuario, y actores, y actualización, y retoques y también los trastoques en la versión, (esto lo sé por mi hija que la tiene leída recientemente). Yo la recibí como obra maestra que hubiera sido creada ayer para mí; ésta ya es la que quiero para siempre y no la que esté escrita en el libro de la colección de Espasa Calpe, con el que no pude, seguramente por abordarlo en mal momento, o  sin la necesaria convicción.
Estoy en paz y satisfecho gracias a unos valientes artistas sevillanos, porque creo que es un soberbio reto abordar este clásico de frente, sin adulterarlo, ni facilitarlo, ni rezarlo, ni despacharlo; porque lo han hecho con actual visión, garbo, música, baile, y cajones (no me he confundido de letra)... arte teatral del mayor al que, ni quisiera, ni puedo poner medio pero (aunque no me gusta respirar el humo en el escenario, -que últimamente me han castigado con bastante y ayer no fue una excepción-).
Los actores desconocidos, creo que no los he visto en series, ni en películas, muy bien puestos cada uno en sus diversos papeles, aunque Max Estrella se parecía a Javier Krahe, otro hubiera jurado que se apellidaba Caffarell, por el parecido, pero salió Motilla; y otros que no recuerdo pero sonaban a tan buenos actores... Cada actor o actriz estuvieron soberbios en sus personajes, muy bien repartidos además. De quien más me enamoré es de la prostituta joven que me encantó enamorándose ingenuamente del protagonista. ¡qué hermosa lucecita de esperanza! Pero, todos todos, todos, sobrecumplieron su esperpéntico papel. Sin duda, cuando un  equipo funciona tan bien, el protagonista debe ser el director y así lo reconozco escribiendo su nombre, Alfonso Zurro, y así cumplo con todos. Si se hubiera podido robar fotografías de altísimo contenido estético, habrían sido cientos; solo tenía mis ojos, como cuando uno no tiene una cámara a mano, abrí, fijé, succioné, las imágenes. Tuve que disfrutarlas ansiosamente de manera personal e intransferible; como la mejor vida.
Aprendida la lección de Max Estrella -extralúcido como el Quijote de la segunda parte- rodeado de real pillería, brutalidad y banalidad; oponiendo humanidad y pulso ingenioso, que, al final, nos brinda una apoteosis de culminación de amarguras que resultó muy nutritiva y oportuna para un tipo con más de medio siglo, como yo, que se la debía. Agradecido por la misión cumplida.

viernes, 16 de marzo de 2018

No me gusta escribir de las obras culturales que no me gustan.

Pero hoy haré una excepción.
Estoy poniendo nuevas estanterías en casa, reorganizando mi biblioteca, porque hay demasiados libros aparcados en segunda fila y resulta que encontré un título mágico para mí, es mi último amor de verano: Burdeos. http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2017/08/jaime-la-france-1.html 
Inmediatamente lo puse en mi mesilla de espera, y apuré la conclusión de Archipiélago Gulag.
El libro al principio me gustaba: sí, discurre una parte en Burdeos, por lo menos yo me he trasladado mentalmente a algunas de sus calles, pero tiene demasiados personajes. Hice un esfuerzo por acompañar a todos, por memorizarlos, porque pensaba que reaparecerían en algún momento y me abrocharían el relato.
Pues nada de eso: la autora Soledad Puértolas, que escribe bien -además, es de la Real Academia- pasa desde ahora a formar parte de mi lista negra de escritores que no van a robarme tiempo para leer a otros. La novela no tiene ni pies ni cabeza, son tres partes con una mínima conexión, esbozos de personajes que te hacen comenzar un camino; y al final del corto libro has comenzado quince o veinte vidas que no fueron a ninguna parte. Y te ha robado toda tu atención para nada, cuando estás llegando al final dices: esto es una estafa literaria.
Debía ser un valor seguro, la de una autora con fama, (y ese prestigio añadido de la Academia) y, sobre todo, que es una novela reeditada para una colección popular. No lo entiendo; a lo mejor me ha pillado en un mal momento, pero por si acaso me quedo con la enseñanza. Si vivo 83 años y medio, no pienso perder ni un solo minuto más con esta señora habiendo tanto que ver, escuchar, tocar, escribir o leer.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Archipiélago Gulag La mili más larga del siglo XX.


Yo no hice la mili, pero, antes de no hacerla,  escuché con interés muchas milis que me contaron. Las brutalidades e irracionalidades de los soldados y de los mandos, los abusos de todo tipo y el gran tiempo perdido resultaban temibles y anacrónicas. Algo parecido en mínima escala al Gulag, que venía a ser un pretexto para “domar” gente y para explotarlos vilmente, y digo vilmente porque a pesar de todo el esfuerzo en sangre, salud, tiempo, abstinencias y vidas heladas,  la mayor parte de las obras o servicios que se hicieron en aquellos trabajos forzados fueron fallidas o de escasísimo rendimiento; derroche, inutilidad, ruedas cuadradas: una vengativa locura, un desprecio casi absoluto por el género humano.
Y las causas para haber entrado como sujeto pasivo en todo aquello eran muchas veces por haber caído presos de a los alemanes, por sugerir que los nazis comían mejor o tenían artillería de más alcance. O simplemente, por quejarse. Solschemitjin estuvo una década en el Gulag por escribir una carta privada en la que criticaba la mala dirección de la guerra.
Un mundo aplastante, de esclavitud, abusos, soplonería, cavilaciones y temores, del que dudo mucho que se hayan librado las mentes de los rusos hoy, en 2018. Anteayer envenenaron a un ruso y a su hija en Londres.
La omnipotencia del estado en un territorio que era casi medio mundo, de los representantes de aquel pueblo que había sufrido la terrible ocupación y finalmente había derrotado a la bestia nazi, imponían su fuerza y cobraban por aquel sacrificio. Como cuentan algunas violadas, “hicieron lo que quisieron conmigo”
Así se “pasó por la piedra” al pueblo ruso, y con los que cayeron bajo su dominio. Lo hicieron los bolcheviques, que eran minoritarios pero más audaces en la revolución , y de los que sabemos bien no eran mucho peores los estalinistas que los lenininistas o que los troskistas, solo que Stalin duró mucho en el tiempo y se notó más.  Todo aquello fue una lucha paranoica por domeñar al pueblo, por aplastar toda disidencia con el mayor peso que fueron capaces de poner sobre los que identificaron como sus enemigos.  El sueño de la razón engendra monstruos.
Como en todas las narraciones de la mili, habrá exageraciones, fantasías infladas, pues casi todo es tradición oral recogida por alguien que vivió una pequeña parte, pero sustancialmente es verdad, y la  lectura del Archipiélago Gulag es muy enriquecedora  pues ahonda en lo más íntimo del ser humano: lo más admirable y lo más despreciable, lo más valiente y lo más cobarde, lo más edificante y lo más rechazable. Todo aparece en este obra-aluvión que está incompleta, porque es imposible meterlo en un solo libro por largo que sea. 

Viví más próxima la lectura de Ardor Guerrero de Muñoz Molina, es normal, los rusos emplean una violencia ilimitada y esa exageración siempre parece increíble, por real que, no lo dudo, fue. 

jueves, 8 de marzo de 2018

Hoy he escrito por primera vez tu nombre, Harvey Wenstein

La radio de música clásica que escucho todos los días me está castigando hoy ocho de marzo con "música de ascensor" ¿Por qué no me ponen la Pasión según San Mateo o las 32 sonatas para piano de Beethoven?
No entiendo, Harvey, por qué tengo que tragar hilo musical, ¿para, en la maldición, vislumbrar tu gruesa carota corriéndote en la cara de alguna actriz de las que cobra un millón de dólares por película? Acabo de escribir tu apellido en Google y aún no sé si estás acusado, o si has comparecido ante algún juez, lo que se me escapa es que si las cosas son como las cuentan¿por qué no estás en prisión preventiva?

A mí me pareces feo y gordo, pero hay cientos de mujeres de las más hermosas e interesantes del mundo, que han aparecido abrazadas a tí durante años. Y sonreían; claro que eran buenas actrices, es su oficio. Supongo que eras/eres, te creíste/ te creyeron, muy culto e interesante, no tienes por qué haber dejado de serlo, (bueno, a lo mejor sí). Puede que exista la erótica del poder, o eras solamente un aprovechado sobón que se arrima y mete mano en el momento más inesperado a sabiendas de que la actriz de turno no gritará, ni se revolverá dándote un bofetón.
¿Eres un caradura que no se arredra? ¿Es posible que nadie te haya dado un escarmiento? ¿Por qué nadie te acusó nunca de violación o de abusos deshonestos?
Yo siempre he respetado a las mujeres. Con los conocimientos que después he tenido, a veces repaso mi adolescencia y me doy cuenta de que tuve bastantes oportunidades de alguna relación que hubiera calmado mis pulsiones y habría afianzado mi autoestima. Pero siempre me dio miedo abalanzarme, o proponer, o sugerir. Me lo tuvieron que poner muy claro. Sin embargo, otros, que se lanzaban sobre seguro y sobre probable, me contaban sus hazañas y yo no podía replicar, porque fui un pánfilo, por eso tengo poca historia.


El problema de las relaciones sexuales es que no se conciertan ante notario, alguien ataca, hace un gesto, lo dice, se deja, se pone ofrecida, que diría José Mota. Cuando se tiene experiencia se reconoce la situación, antes no.

Supongo que tú, Harvey, ligaste mucho en tu adolescencia, atacaste y conquistaste, supongo también que seguiste haciéndolo en tu madurez, cuando ya objetivamente eras feo y gordo, pero pensarías en que poseías la erótica del poder, la conversación, la sabiduría, la experiencia y que las mujeres aceptaban.Parece que no

Pero cayeron, por la fuerza, por la semifuerza, por la convicción, aunque se hiciera increíble que esas bellezas copularan contigo. Supongo que muchas te lloraron después, se sintieron sucias o violentadas, pero ninguna fue a denunciarte: te tuvieron miedo "procesal" o en el fondo no sabían si querían tanto el resultado o estaban dispuestas a pagar y este era el precio de lo que podías conseguirles. Como a los cazadores que matan elefantes que les escogen, luego se fotografían con la pieza, el síndrome de verse todopoderoso.

Creo que las actrices que consintieron o soportaron sin denunciar no son las principales víctimas de esta historia. ¿Por qué pueden denunciar hoy (y las han escuchado los principales medios de comunicación) las que se llevaron el papel, el Oscar, los millones, los siguientes papeles, la carrera, el glamour de la alfombra roja?
¿Por qué no denuncian las decentes, las que no alquilaron su cuerpo a la gloria, las que solo querían negociar con su arte? Esas que, por decencia, renunciaron a seguir su carrera.

Yo no he tratado ni de lejos con actrices de cine; creo que no he visto en persona a ninguna, ni de lejos, ni nadie me ha contado nada directo de ninguna. Pero aquí en Béjar hay mucha afición al ciclismo, y me contaron de alguien que al llegar a cierto nivel, le sugirieron que para pasar de ahí había que hacer trampas: eso se llama dopaje, peligroso para la salud, además de inmoral . Hay gente que acepta y sigue, puede que haya gente que no acepta y sigue (puede ser), pero también hay gente que dice: hasta aquí llegué y no estoy dispuesto a pagar el precio oscuro. Esos son deportistas.
Me gustaría escuchar a actrices que rechazaron pasar por esas camas y que pudieron obtener los papeles, a lo mejor están en pequeños teatros o son cajeras de supermercado, o limpiadoras en algún hospital.


Si es justo, que te lleven a la cárcel, para eso está la justicia, y si no deberíamos cambiarla. Si no vas a la cárcel ni cambiamos la justicia, todo esto de hoy es un paripé, (y menos mal que tenía un CD y he prescindido todo este rato del hilo musical "Harvey Wenstein").

La última ¿Por qué moviliza más  este presunto abusón que el que otros se meta en un instituto o en un concierto  con un fusil ametrallador a matar gente indiscriminadamente?

miércoles, 7 de marzo de 2018

Aguedas internacional.

Mañana muchas mujeres de lugares civilizados donde se les escucha van a hacer un paripé en honor al ego del productor más citado en toda la historia de las entregas de los Oscar. Un aprovechado que, como trataba con actrices de altísimo copete, las metía mano o las convencía para que se metieran en la cama con él (no he perdido el tiempo en leer la historia, pero me la imagino).
 "Eso" ha sido desde siempre el papel que se reservaba al productor, que como subproducto de su trabajo obtenía ese rendimiento sexual de tantas que nunca fueron actrices, y de algunas que consiguieron serlo.

La indignación ha recorrido el mundo desde las grandes alturas de Hollywood. Nunca importaron tanto las afganas, ni las saudíes, ni las niñas de Boko Haram, n todas las suramericanas, rumanas, o rusas que vienen a servir y terminan bajo unos barrotes, soportando solteros y casados. O las estúpidas nigerianas que creen en el Vudú y se prostituyen para que no les hagan daño esos maleficios (¿inventados por un hombre ancestral? Aprovechados por los hombres actuales)
Ni en Nigeria, ni en Afganistan, ni las blancas de los prostíbulos, ni las saudíes, ni las de Boko Haram harán huelga mañana. Tan solo algunas funcionarias, (las cajeras de los supermercados, seguro que tampoco) todas contra el monstruo que osó meter mano a Angelina Jolie. Es repugnante ese tipo. Puede que tan repugnante como sería un treinta por ciento de hombres que tuvieran su poder.
¿Es justo que nos juzguen a todos los hombres por un treinta por ciento? ¿Es justo que nos juzguen a todos los hombres por uno?
Pues eso, que estos brindis al sol dan para muchas chanzas, y algún chiste bueno, pero logran muy poco de los brutos y abusones. Al contrario, estas jornadas desprestigian a todo el género que las convoca, (aunque solo las siga un pequeño porcentaje de privilegiadas) porque terminamos riéndonos de todas.

jueves, 1 de marzo de 2018

EL LENGUAJE OFICIAL ES PARA COMUNICAR


 No debe servir para crucificar a la mitad de la población, ni tampoco para “dar visibilidad” o publicitar espureamente  el lamento por una situación injusta (por ejemplo, que cada año en España mueran más de cincuenta mujeres a manos de sus parejas o exparejas).

Si lo que se escribe se escribe para leerse y la lectura sirve para recibir ideas  que se transmiten mediante la escritura, lamento como secretario tener que haber escrito en el margen del libro de matrimonios:
“por sentencia del juzgado de violencia sobre la mujer nº 1 de Torrejón de Ardoz se decreta el divorcio de …”


 Mi registro civil es pequeño y creo que es la primera vez que tengo que anotar la referencia de una sentencia de divorcio dictada por un juzgado con este violento nombre.
Cualquier persona ajena, no a la cultura, ni al derecho, sino a la burocracia judicial actual de España -porque espero que este injusto nombre se cambie-, interpretará que “alguna violencia habrá ejercido el  marido de este matrimonio” cuando le ha juzgado un juzgado de violencia sobre la mujer.

Yo creo que llamar a un órgano judicial con este énfasis y luego atribuirle también estos asuntos, meramente civiles, raya en la injuria hacia el hombre, - además el de la sentencia que anoté hoy se había divorciado por mutuo acuerdo-.
Si en algún momento algún descendiente estudia su árbol genealógico, cosa que suele hacerse consultando registros civiles, se llevará la triste idea que he dicho de su antepasado. También si hoy lo traduce un extranjero se llevará idéntica idea.

Alguien debería explicar en qué contexto estamos, imprimirse un manual para desmontar la desfachatez.
¿Y no es mejor no montarla? llamarlos juzgados de asuntos familiares, de conflictos familiares, o juzgados de familia, como se han llamado siempre.






 P.D.  No sé donde llegaremos por este extremo pero estoy completamente seguro de que con estos nombres ruidosos no vamos a salvar a ninguna mujer de ninguna violencia.

domingo, 25 de febrero de 2018

¿Engañamos? ¿Nos engañan? ¿Nos engañamos?

Acabo de ver y escuchar una entrevista de Joaquín Sabina en 2011 en la que estaba entusiasmado con "lo de Túnez" y lo describía como lo más bonito y esperanzador: un dictador menos, tumbado por  la gente , apoyada en las redes sociales,  pero no es así, desde luego que los tunecinos están mucho peor en 2018, ya que eso tan laico, no es tan laico y además ha habido un coladero de terrorismo integrista que les ha privado de casi todo el turismo. Los cruceros ya no van por allí, y los hoteles de lujo ya no son ocupados por occidentales= hambre, pobreza, caldos de cultivo de más inestabilidad.

Después de lo ilusionante de Túnez cayó Mubarak en Egipto y después, con guerra civil incluida, cayó Gadafi brutalmente, y con exhibición de su cabeza como trofeo cinegético. Ya puestos, nos pusimos (porque algo hicimos los occidentales) a tumbar  a el Assad. Y entonces se lio la que todavía esta liada:, muertos, desplazados, xenofobia en Europa, Isis o Daesh, y réplicas asesinas en Francia España, Inglaterra, Suecia, Estados Unidos...

Ahora nos enteramos que se puede manipular por las redes sociales. Rusia ha aprendido y dicen que manipuló el Brexit, las elecciones norteamericanas, Cataluña...

Me cuesta creer que nosotros los occidentales no hiciéramos lo mismo en los países árabes, porque creyéramos que ya estaban maduros para escapar del control de los autoritarios (nuestros hijos de puta) que occidentalizaban a paso lento conteniendo al integrismo. (No sé si lo hacían o lo estaban cultivando, pero a los hechos me remito).

Quiero decir que, ingenua o dolosamente, nos hemos engañado abriendo cajas de Pandora; porque las hemos abierto, las revoluciones de otras épocas no se orquestaban tan fácilmente, y los huecos que dejaban no se ocupaban tan rápido por los reaccionarios, y toda ésta tan terrible que se ha liado.

<<Que por cierto beneficia al turismo en España. Pero no creo que seamos nosotros los españoles los maquiavélicos que hayamos tramado o nos hayan dejado tramar nuestros hermanos mayores occidentales este kilombo>>.

Más nos veo engañándonos ingenuamente, porque somos positivos y queremos creer en el pueblo como hacía Sabina en aquella entrevista.
Lo cierto es que. y parecía que no- seguimos a la sombra del 11-S. El cáncer de Mohamed Atta ha hecho tantas metástasis, que no sabemos cuándo parará. La primera fue derrocar a Sadam Hussein, por las armas, los de después por las redes sociales es más sibilino, pero no deja de ser.

Será porque soy viejo, pero creo en las evoluciones lentas, en la digestión, incluso en los pasos atrás, aunque no sea para coger impulso, sino para deshacer lo imprudentemente iniciado. Lo que no creo más es en las revoluciones.
 Soy conservador, de la vida, pero mucho, de verdad.

jueves, 22 de febrero de 2018

ALGUIEN DE ITALIA ENTRA EN MI BLOG

Debería estar feliz por ello porque a veces realiza casi un centenar de visitas diarias y eso es provechoso para mi "autoestima estadística". Pero no lo es, por mucho que quiera creerme yo que pudieran ser alumnos de Erasmus Españoles en Italia, o una academia de español que utilice mis textos para enseñar o comentar, creo mucho más que es un timo, alguien que se aprovecha de mí para latrocinios o manipulaciones informáticas, no entiendo bien cómo.
Tampoco sé que puedo hacer si fuera así.
Es solo una sospecha. Si alguien leyera esto y quisiera explicármelo, por favor, póngame un comentario.

martes, 20 de febrero de 2018

Palabras despalabrizadas.

Cuando yo era pequeño, los maestros nos ponían un CONTROL en lugar de un exámen. Alguien una vez me comentó, ¡qué palabra más fea! parece lógico que los nazis en Auchvitz pusieran controles, o la Guardia Civil nos ponga a todos controles de velocidad, pero un examen con preguntitas para niños, me resulta demasiado severo.

Una prenda de abrigo como la que llevo yo ahora mismo, cómoda, barata y que envejece tan bien como abriga y es de material acrílico, se llama SUDADERA. Vale que el tejido no sea muy elegante pero relacionarlo con la secreción, ya sea con el rancio sudor del sobaco, o con ese líquido más circulante que se pega a la ropa fina.... tampoco parece bien. Es un poco asqueroso ¿No?

Lo que más me molesta últimamente es la palabra HERRAMIENTA,  que ahora se usa para todo lo visible y lo invisible, una herramienta es algo de hierro muy concreto, pero su uso está tan extendido que se usa en la programación informática, (cosa inconcreta esa de ceros y unos o mejor dicho, de diferentes cortes de electricidad) y también se usa herramienta para hablar de estrategia social y de cualquier engendro inmaterial que tenga utilidad.

Pero yo he escrito esto para hablar de RED social, la red es algo agresivo que sirve para capturar piezas de caza o de pesca, algunas tienen hasta anzuelos colgando. También la usaban los gladiadores complementándola con el tridente.
Sí, ciertamente una red social es algo que te termina capturando, a veces contra tu voluntad, aunque la gente no lo ve así: si a alguien expulsas de tu grupo de Facebook no lo ve como una liberación, más bien como un insulto.

 NO voy a llamar red social a mi grupo de observación de nubes, que se llama https://www.facebook.com/groups/323199044540737/  aunque las amistades estéticas que van surgiendo y se consolidan van creando vínculos de simpatía que sería maleducado abandonar, desdeñar de alguna manera nos enredan.
 Quiero hablar de este grupo de gente veterana, (Facebook es para gente senior, mi hija y los de su edad son de Instagram) que abarca personas de España y de momento solo de América (Florida, Mexico, Argentina) que hemos confluido en un gusto por los colores del cielo, algo de disfrute tan sencillo y tan público como son las nubes. Quiero creer que todos ahora estamos más atentos a la estética celeste y hemos aprendido en este tiempo a valorarla más y a sacar mejor rendimiento a nuestras cámaras. Y estamos unidos voluntariamente para compartirlo, para recibir ánimos y elogios, educados y limpios de toda la suciedad del interés económico o sexual, o de poder.
Me siento orgulloso de la criatura, porque yo puse la primera semilla y también voy podando y abonando a este grupo de personas que probablemente nunca se conocerán pero que se apoyan en sus modestas, y a veces muy elaboradas, conquistas estéticas celestes. Me gusta más la palabra tertulia, es más bonita, mas diversa y también más pacífica.

miércoles, 14 de febrero de 2018

El culo al aire.


No oigo noticias del pifostio catalán. Huyo de ello, cambio de canal, ya huía desde antes del referéndum, porque lo venían calentando. Pensaba y sigo pensando que las cosas no van a cambiar nada así que ¿para qué sufrir o molestarme, si ya conozco el final?

En mi trabajo de practicar notificaciones y requerimientos este comienzo de año, noto (será una casualidad de acumulación) a alguna gente más faltona hacia mi autoridad, más refractaria a mi trabajo, como que me hubieran minado en este corto tiempo.
 No debo obsesionarme; puede hasta que sea una falsa impresión, algo que no responda a la verdad y que yo quiera tener para lanzar ahora esta tesis.
Pienso que el choque que se produjo el 1 de octubre entre la ley y la insumisión, alentada desde la institución llamada “Generalitat de Catalunya”, tiene más consecuencia que en la alta política. Todo se agrava con el burladero que supone que Puigdemot haya elegido Bélgica que no reconoce los delitos de sedición, y por este fraude de ley, no merece la pena que se siga burlando de la impotencia del estado.
Supongo que hoy en Cataluña será más duro imponer la autoridad a la gente de mi gremio, menos gente te abrirá la puerta, otros más lisa y llanamente que antes te dirán que no les “da la gana de firmar”. Los malos ejemplos cunden entre la gente con asombrosa facilidad.
Estas actitudes rebeldes van contra algo ten importante como la convivencia, porque siempre va a ser necesario un respeto a la autoridad de la ley.
En algún momento sacaron por la tele (no sé si interesadamente, pudiera ser hasta un montaje) actos de solidaridad y abrazos de guardias civiles  con “Mossos d'esquadra”. Pero tiene su lógica.
Fuera de politizaciones: los policías de a pie de todo el mundo tienen los mismos enemigos: son los “malos” y tienen que usar la misma autoridad de las leyes, y de su oficio. Los políticos pasan, pero uno siempre (aunque hubiera independencia) va a necesitar que respeten su autoridad; su merma para quien tiene este oficio, le deja con el culo al aire y eso no lo quiere nadie.

Recuperarla cuesta mucho, incluso parece que me hasta va a costar a mí, por lejos que parezca que estoy del pifostio. 

viernes, 9 de febrero de 2018

La especulación

Me va bien, hace 12 años que me va muy bien y, aunque no quiero tentar a la suerte, me voy metiendo en una edad más cómoda.
Estoy en condiciones de ayudar a los demás y lo hago, podría intentar mucho más para distribuir mi suerte en buenas causas o en buena gente; pero aún soy reservón y no descarto un revés hondo, una falta de trabajo por mucho tiempo. No quiero tampoco enumerar aquí los sucesos que sea capaz de imaginar y que nublarían mi futuro.
He invertido algo, razonablemente, en cosas tangibles como mi huerto y sus reformas, y en ampliar mi casa; ahora es un buen momento. No he ganado mucho, ni tampoco perdido con estas inversiones, pero es una forma de tener los ahorros, y no un número en el banco.
Mi coche va a cumplir 10 años, y también estoy muy contento, además de ser fiable y bueno, un Dacia Sandero resulta un signo de modestia, no me da miedo de que me lo roben, ni tampoco que, calculando lo que hay en su interior, rompan un cristal para buscar lo que haya en su maletero, tampoco me da miedo que un envidioso lo raye, y si lo rayase ahí se quedará su fechoría, pues el coche no es lucido. Ha sido una compra inteligente.

Ahora pasa esto del Bitcoin. No creo en ello, no creo en la especulación, ni en las corazonadas, el dinero cuesta ganarlo para vivir y no debe jugarse, no me parece ético hacerlo, porque algunas personas pierden y pueden perder con estos juegos. Parece también la avaricia y el deseo de parecer listo y restregárselo en la cara a los demás, quizá para que piquen. Hay gente que dice que es el futuro, como el guasap, pero el guasap hace algo por la comunicación de la gente, algo real, es un progreso.
Especular no es progreso, es una apuesta, una tozudez y una malicia.
Para alguien tan conservador como yo está vedado gastar en lotería de listos (o de tontos). Como dice el refrán "la mejor lotería es el trabajo y la economía".

martes, 6 de febrero de 2018

Reproducción económica.

Vivo en un lugar en crisis, podría decir que es Béjar, podría decir que es Castilla, o que es España, o también que es Europa. La primera y principal crisis es de natalidad, mi generación y las siguientes no tienen casi hijos, muchos no se casan ni se unen, otros que se casan se divorcian antes de tenerlos o después de tener el primero.
Los hijos son la economía: rompen calzado, necesitan comida medicinas, viajar, juguetes y ropa todas las temporadas, y llenan de optimismo y generosidad a los abuelos: nos retroalimentan (creo que nunca se ha empleado mejor esa palabra) a todos.

Mientras los comercios tradicionales cierran y la gente se vuelca en perder tiempo en hacer cálculos para comprar por correo, las economías locales se resabian, se jibarizan, pierden el pulso nuestras calles comerciales y la tristeza va retroalimentando a la depresión.

De vez en cuando salen políticos o comunicadores voluntaristas que nos cuentan por aquí que tenemos un potencial tremendo, que nuestro medio ambiente es espectacular, que nuestros monumentos maravillosos, que nuestras tradiciones, gastronomías, vinos, son extraordinarios, que solo hace falta promocionarlos un poquito.
Yo no les creo y ellos tampoco se lo creen, (otra cosa es que tengan que decirlo porque no haya otra cosa). Porque ni en Béjar, ni en Castilla, ni en España, creo que tampoco en Europa se fabrican esmarfones, que es lo que todo el mundo compra, exhibe e idolatra, alrededor de donde gira el 80% de la vida de nuestros hijos, su fama, su prestigio, su música, su sexo, su amor... quizá en un alto porcentaje el de nosotros también, pero es que yo soy un tipo retrógrado que aún no tiene, aunque sé que caeré.

El problema de nuestro mundo es de fe retroalimentadora, hay que creer en el futuro y para ello lo que hay que hacer es apostar por el futuro. Y la única forma de futuro es procrear. Cuando yo era joven estaba prohibido el aborto y después muy limitado;  había gente que se gastaba o recolectaba entre los amigos un pastón para irse a abortar a Londres o a Portugal o a una clínica ilegal. Toda mi generación temió más de una vez dejar embarazada a su novia antes de tiempo, y a la postre una parte de la misma generación se ha sometido a tratamientos de fertilidad, se ha terminado yendo a China o a Rusia a por niños de orfanato gastándose pastones mayores, y ahora las grandes fortunas se gastan parte de ella en contratar vientres de alquiler en el extranjero. ¡Cielos!, el mundo al revés, a última hora de la vida, media casa por la ventana.

No sé si mi generación será capaz de  convencer a sus hijos de que enmienden nuestros errores y se reproduzcan antes, más y mejor, para conservar nuestra cultura, para sostener nuestras pensiones, y nuestra economía. La práctica de la fe en el futuro es el único futuro.

miércoles, 31 de enero de 2018

Escribir como terapia

Hace tiempo que utilizo mi condición de escritorzuelo como respuesta  frente a múltiples estímulos.

Muchas veces, y los que me leéis lo sabéis, estoy muy agradecido  a los artistas y deseo comunicarlo, también decírselo, porque procuro engancharlo a alguna página que vean, y deseo recomendároslo, (sí: tengo buenos deseos hacia vosotros, mis lectores).
Otras veces tengo un disgusto y escribiéndolo tomo perspectiva, lo racionalizo, casi nunca o nunca lo publico, pero me es útil aprovechar un sentimiento auténtico de indignación o derrota para hacer algo positivo como literatura, o algo así, pero el simple hecho de que me motive a la escritura es algo que me anima, que comienza a levantarme.

Hoy 31 de enero estoy escribiendo por hambre, por decirme a mí mismo públicamente que solo adelgazaré pasando un poco de hambre; aguantando. Tengo galletas en el cajón de la mesa donde trabajo y estoy resuelto a no acudir a ellas por mucho clamor de estómago que me quiera intimidar, por mucho que se me abra la boca, o me corra saliva por la lengua. He de vencer.

Quiero establecer con vosotros un compromiso; recientemente he visto hasta el 95 en la báscula, número que creí haber dejado atrás para siempre y tengo que volver a estar en los noventa, o un poco por debajo.
Soy consciente de que hoy me gasté este cartucho con vosotros porque esto no lo puedo hacer en muchos artículos, os aburriría y eso no puede ser.
Parece que estoy mejor, que puedo escapar a la tentación por esta mañana; Espero comenzar hoy un buen camino, una conquista.
Gracias

martes, 30 de enero de 2018

Melancolía obsoleta.

Los nacidos en 1a década de los sesenta que nos acercamos a las canciones clásicas de la guitarra izquierdista, aquéllas con las que aprendíamos los primeros y más sencillos acordes, recordamos mucho con afecto a Joan Báez; su estilo, su aroma...

Hace poco me pusieron por la radio la canción "El preso número nueve", con esa voz y la evocación de Latinoamérica, de la pena de muerte, en la que tan señaladamente toma partido por el preso, te dan ganas de volverla a cantar, de enamorar y enamorarte, pero escuchas la letra, que tenías completamente olvidada, que nunca interpretaste críticamente y que dice:
porque mató a su mujer
y a un amigo desleal
¡Coño! Obviamente esto es violencia doméstica, carece de todo romanticismo (hoy) reivindicar al preso número nueve. Es un asesino, que se pudra en la cárcel, que salgan a manifestarse todos a la puerta del ayuntamiento de su ciudad, que en radio nacional recuerden el 016, teléfono gratuito contra el maltrato, que no deja rastro en la factura...


porque al encontrar a su amor
en brazos de su rival
(...) y no sé pudo aguantar.

Uno, que solo tiene una hija para permanecer en el mundo, que está a favor de todo lo que las defienda y proteja, piensa cuántas mujeres de mi edad se enamorarían de uno que tomara una guitarra en un grupo de un salón parroquial, en una hoguera, compartiendo un litro de calimocho y entornando los ojitos de cordero degollao de todos los cantautores, y a consecuencia de ella se enamoraron, salieron y se casaron con aquel torpe imitador... quizá hoy las pegue o las haya matado. Todo por buen antecedente en una canción que nos gustaba, pero que no sabíamos interpretar, ni siquiera leer.

Me pasa parecido con la canción "de tu querida presencia comandante Che Guevara". Yo la he cantado mucho, porque es fácil, y porque me gusta la música, y porque la gente se te agrega, en la histórica altura donde el sol de tu bravura, le puso cerco a la muerte" aunque siempre salía un poco chungo eseo de "y con Fidel te decimos; Hasta siempre comandante". Ahora que tengo buenos amigos en Miami, que leo a Yoani Sánchez, y que comprendo que el Ché era un aventurero, un guerrillero vocacional al que solo le interesaba hacer "cinco o diez vietnam"  la lucha por la lucha, la muerte por la muerte, no por el bien de la gente, no para arreglar cosas, que se vio incapaz de ministro, sino solo para romperlas y tomar nueva fuerza hasta la "lucha final".

¡Cielos¡, cuántas bobadas estéticas poblaron nuestra adolescencia

domingo, 28 de enero de 2018

La siempre desastrosa Rusia

Estoy seguro de que nunca llegaré a presidente del gobierno, ni siquiera a ministro, así que creo puedo escribir sinceramente lo que pienso de la historia de ese trágico país, especialista en poner el record de muertos en todas las guerras, siempre por su brutal desorganización y tozudo desprecio por la vida (mucho menor respeto por la de sus propios que por la de sus enemigos).


Estoy leyendo la Revolución rusa contada para escépticos, de Juan Eslava Galán, un libro lleno de tremendismo ordenado con humor. Uno ya sabía más o menos qué pasa con la historia de Rusia, país tan desastroso como para ordenar liberar hace pocos años a los niños secuestrados en una guardería a sangre y fuego, (no sé si sobrevivió alguno) lo mismo, o muy parecido, sucedió en un teatro de Moscú: lo más letal que le puede pasar a uno en Rusia no es que le secuestren los chechenos o los yihadistas, es que le quieran liberar los policías rusos. Lo último que me estremeció fue que se le ocurrió dejar un misil tierra aire a sus milicias prorrusas de Ucrania y los muy rusos lo emplearon derribar un avión de pasajeros holandés. (después de eso, a veces miro aviones de pasajeros, colgados en el aire a mucha distancia, que pasan por Béjar y no parecen, no son, ninguna amenaza: aquello solo pudo ser deliberado)

Vodka, ruleta rusa, violencia autodestructiva, y personajes derrochadores de todo lo derrochable, han construido una historia que, a los españoles, que hemos tenido varias guerras civiles en los dos últimos siglos, represiones de retaguardia, carlos cuartos, fernandos séptimos, carlistas, africanistas, y unos gloriosos estúpidos que dieron batalla a los americanos en Cavite o Santiago de Cuba... hundiendo con toda nuestra flota ahogando o mutilando a gran parte de los marineros. Una historia que aborrece la razón, como la española, al lado de la de los rusos, parece doméstica, tirando a aburrida; no me queda más que valorar no haber nacido en Rusia en el siglo XX porque habría sido tomar parte en una espantosa ruleta rusa. Actualizado por la lectura de este libro, la verdad es que empiezo a pensar que me da más miedo que "los rusos" tengan un botón nuclear que lo tenga Trump.



He continuado leyendo en el frío. Como dice el dicho, la realidad siempre supera la ficción y uno lamenta en toda la buena gente de esa ideología  que se cargaron los más malos, porque al comunismo lo guiaron los peores, los más taimados atados a su sillón, terriblemente sanguinarios; quizá el hecho de ser el comunismo una idea tan poderosa hizo que sus regímenes sobrevivieran tanto tiempo en manos de esos sátrapas. Perdió su oportunidad en la historia por haber empezado así en Rusia.