miércoles, 19 de septiembre de 2018

Hay algo más allá del amor.

Y es tocar una guitarra a cuatro manos. Estoy entusiasmado y deseando compartir por doquier este vídeo que acabo de ver  hoy 19 a las 12 horas, que solo habían visto 5 personas y aún no tenía un "me gusta".
Disfrutadlo y envidiad, como yo https://www.youtube.com/watch?v=PiTyqvjgO-k

viernes, 14 de septiembre de 2018

SOBRE LA POLÉMICA DETENCIÓN DEL ACTOR GUILLERMO TOLEDO







Escribir en 2017 me cago en el dios de los cristianos para llamar la atención es propio de un patético matasiete. Y no es integrista el que pide respeto para sus creencias religiosas; yo no las tengo, pero quiero a mucha gente que las tiene y reclamo respeto para lo que para ellos es tan importante. La religión en España hoy no nos persigue, pero si uno quiere ser un mártir de la razón contra la sinrazón religiosa tiene lugares donde ir a inmolarse.
La iglesia católica está de retirada, ni sus pastores ni su rebaño se renuevan; necesitaría una peste negra y milagros salvadores que nos redimieran de la muerte, pero eso ya no cuela. Su poder difuso en la sociedad se evapora con las pederastias añejas con las que ahora se flagelan.
Creo que mientras se reconozca el derecho a tener una religión, -la libertad religiosa-, habrá de protegerse el sentimiento de las personas que decidan tenerla. Por decirlo más claro y práctico: es infinitamente mejor que el millón de musulmanes que viven en España sean protegidos por la ley que solo multa, a que ellos decidan tomarse “su“ justicia por su mano.

Yo trabajo en la justicia y, de verdad,  hay personas que querrían hacernos la pedorreta, cuando vamos a decirles que se tienen que presentar ante los tibunales, por eso practicamos varios avisos, si no nos hacen caso les apercibimos de que pueden ser “conducidos por la fuerza pública”. Así le ha pasado a este actor. La justicia, sin una fuerza detrás que te pone la mano encima, es una pura entelequia y este hombre ha querido desafiarla.

Los valientes no se hacen los temerarios, simplemente tienen valor. Por ejemplo: los homosexuales que se reivindicaban con extravagancia hace treinta años tenían valor, y tienen hoy toda mi admiración. Los que hoy lo hacen tienen mi respeto, faltaría más, pero la estridencia me desagrada y ya no la valoro más que al que insulta al enemigo que da la espalda para marcharse. Galileo tenía mérito y tiene estatuas. 

(y surgirán suscripciones populares que querrán pagar la multa que le corresponda a Guillermo Toledo ) Allá cuentas.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Lo que se quedó sin

Tenemos una vida incumplida, todos nos quedamos sin decir o hacer algo que nos hubiera gustado. La vida real negocia a la baja con la ideal, y lo hace en nombre de la prudencia, de la paciencia, de la razón.
Todos detestaríamos enloquecer, ser groseros, dejarnos llevar por los instintos, sin embargo parece que podamos la salsa de la vida por no hacerlo.
Somos una parte de la vida mojada por la cobardía y somos más pobres en vida, pero gracias a ello nos evitamos reproches, bofetones, cárceles, guerras...

Yo como tantos, hace años me refugio en la fantasía, de lo que pude hacer, o de lo que puedo hacer, es el mejor paliativo. Un calvo real no debe liarse la manta a la cabeza.

Cuando se asiente la edad de la impotencia de todo, supongo que  lamentaré no haber vivido, quizá menospreciando definitivamente el hecho que por haber sido prudente podré "lamentar" la prudencia, la templanza, la fidelidad...
Si no, lamentaría mucho más la imprudencia, la infidelidad, las lesiones físicas de un accidente.

Está claro que me miro al espejo y no atisbo escrita en mi frente la palabra aventura.

Será que la vejez va reptando en mi interior.
Antes de llegar, quizá...

 He puesto muchos puntos suspensivos. Serán la vida que fantaseo y no vivo.
Pero ¿qué es lo mejor?

martes, 4 de septiembre de 2018

Verdugos.

Leo Las Trece Rosas, un libro con mucha fantasía onírica de Jesús Ferrero y me gusta: tiene poderosas imágenes, aunque yo preferiría datos. A veces se inventa cosas que no fueron, pero admitámoslo por licencia poética. También inventa más sexo y más perversiones de las que yo calculo que habría. Es un poco fraude tanta literatura sobre hechos reales. Pero no miraré toda la buena literatura como fraude a la verdad, que siempre lo es.

Pero yo he sabido de verdugos en el Valle del Tiétar y en el Barranco de las Cinco Villas. No tienen cara, yo no he visto la de ninguno. Del que en San Esteban del Valle mataba de parte del Bando Nacional solo es unánime que le denominaban el Balilla (supongo que es con "B"): pero unos dicen que era un gigante y otros que era muy bajito. Hay quien dice que era un antiguo "rojo" que hacía de matarife para ocultar su pasado o para que le perdonaran. Otra versión dice que unos episodios más adelante en la guerra le fusilaron porque se pasaba de violento. No sé su nombre; unos decían que era de la zona de Arévalo y otros que era de Valladolid.
Del verdugo de Villarejo del Valle se dice que era maricón. Dicen que al otro lado de Gredos llevó a matar a unas mujeres, y cuentan que a alguna de ellas la violaron justo antes de, pero él no participó, ¿puede que esa fuera la razón de que le llamaran "maricón"? sé su nombre pero no merece la pena ponerlo.

El verdugo más famoso de la zona es " el 501" y sé su nombre apellido y mote, pero tampoco voy a escribirlos. Creo que todavía vivía en Arenas de San Pedro cuando yo viví allí 10 meses. ¡Qué lástima! entonces yo no sabía que siete años después empezaría mi empeño por reconstruir esa historia. Me hubiera gustado entrevistarle, pero me conformaría con haberle visto conscientemente, aunque fuera de lejos. Siempre me hablaban de él, aunque nunca actuó en el Barranco de las Cinco Villas. Tampoco sé si era grande o pequeño. Natural de Poyales del Hoyo, una de las cosas que me dijeron fue que los rojos habían fusilado en agosto del 36 a su cuñado, y que era su hermana, la viuda inconsolable y vengativa, la que le tiraba de la chaqueta para que siguiera matando.
No mató a quinientas una personas, ni siquiera a cien, pero sí seguro que circulan cien anécdotas sobre él. Que tuvo una enfermedad y se le caía la piel a cachos, que le echaron de un autobús de línea porque le reconocieron, que llevaba escolta... Incluso entrevisté a una mujer que en medio de la tortura se levantó y le empujó con tanta fuerza que le tiró patas arriba.

No hay nada racional en la guerra, y muchos recuerdos que yo escuché setenta años después no me parecen fiables. De la historia de 501 lo que más "razonable" me parece es el componente psicológico de la venganza mezclado con la especialidad de matar gente. No todo el mundo quería,  por eso los verdugos son singulares y la gente intentaba recordarlos. ¿Eran psicópatas o gente desalmada que se aprovechaba de que no le importaba matar para evitarse otras tareas más laboriosas?

Esto está escrito en un libro sobre la represión en la zona.
 nadie sabe que les podía molestar de esta mujer, embarazada de seis meses, estos “defensores de la civilización", le abrieron el vientre, le arrancaron el feto y llenaron de piedras 
¿Cómo se hace eso? en el campo camino de una cuneta, se mata primero a la mujer o se la hace el aborto en vida? Se le llena el vientre de piedras, para lo que se lleva un cuchillo de carnicero y después de convertir a una persona en carne ensangrentada, con el cuerpo aún caliente se raja se extrae el feto y alguien sujeta los trozos de piel y carne para que otros realicen esa fantasía y después los testigos la cuentan y alguien la sigue contando 70 años después para que otra persona la escriba y nosotros la leamos. Pero, si pensamos un poco, no tiene sentido: soy incapaz de encontrárselo.


Yo  conocí (y grabé) a dos personas que reconocieron haber fusilado para el bando nacional en otros escenarios, para ninguno fue un plato de gusto. Uno de ellos me dijo que disparó al aire; quisiera creérmelo, pero no. Para el otro también fue un trago amargo y no quiso que le siguiera preguntando más.
Tengo la entrevista a un hombre de 97 años que vio (o no vio, porque se tapaba los ojos en la grabación  cuando rememoraba aquel crimen) Setenta años después para él seguía siendo horrible. Y  a su vera, dos soldados fueron obligados por la fuerza por los matarifes aficionados o curtidos, a participar en el fusilamiento. Las armas cargadas pesan mucho, la gente gime y grita, el golpe, el ruido de la pólvora, la sangre, las heridas la gente tendida que se revuelve. Hay que ser un especialista para que esto de disparar a gente indefensa no te destruya, para que no se te aparezcan las imágenes, los ojos, los llantos, los ruidos, las toses, los espasmos, la sangre brotando. Yo a los 18 años maté a un cerdo de ciento veinticinco kilos, sé lo que es la muerte de un animal. Aunque presuma de ello no me marcó: toda la vida había visto matar marranos. Los ojos y la jeta de un cerdo no son los de una persona, tampoco te mira de frente ni articula sonidos que puedas interpretar como mensajes racionales. Creo que yo valdría muy poco para vivir después de ser verdugo. No me cabe duda de que es un acto/oficio desagradable que todo el que haya practicado lo que quiere es que dure lo menos posible.

jueves, 30 de agosto de 2018

"Madrid de corte a checa", una lectura abortada.

En el fragor no se puede crear nada bueno. El odio y el miedo constriñen la libertad necesaria para escribir.

Yo estaba disfrutando de esta novela de Agustín de Foxá: un escritor muy culto, con la mente muy abierta y fino  paladar para las vanguardias estéticas (maravilloso resumen el que nos hace de Un perro andaluz, de Buñuel) y políticas: habla de Lorca y de Alberti, y de decenas de personajes secundarios del Madrid de la II República, donde este aristócrata, -era conde- se movía sin hacer ascos a ningún ambiente. En su escritura me recuerda a Francisco Umbral y a Joaquín Sabina. Hasta me ha emocionado la narración de la génesis del himno Cara al sol, en la que participa el autor con su nombre como un personaje de la novela cuyo protagonista es otra persona.

Estaba recomendando el libro por ahí hasta que llegó la guerra: el capítulo llamado La hoz y el martillo. De repente la obra degenera en un panfleto en el que ya no es posible, al menos yo no he sido capaz de encontrar el humor, el brillo literario de antes, tan solo material arrojadizo desde una trinchera, para excitar el ardor guerrero contra el enemigo. En nombre de la buena literatura de los capítulos anteriores absuelvo al libro de terminar su lectura, para quedarme con el buen sabor de boca que deja la parte sana de esta fruta podrida por la guerra.
Porque la obra se terminó de escribir en septiembre de 1937, -quedaba más de año y medio de contienda-en un café de la Plaza Mayor de Salamanca, donde Franco recibía con desfiles a los jerarcas nazis, donde, además, se mascaba el control absoluto, con muertos falangistas incluidos de todas las organizaciones parafascistas del "movimiento" que desembocaban en el franquismo ramplón cuartelero y agarrado a su sillón del Generalísimo.

Claro, las dos primeras partes de este libro fueron vividas pero lo siguiente no es más que la impresión de regurgitar la propaganda del bando nacional que, como todas las propagandas, traficaba con falacias.

Escribir y leer al dictado del odio es tóxico así que después de morderlo lo escupo porque se me va a envenenar la obra, cuyos dos primeros capítulos, no obstante, recomiendo por su gran calidad.

lunes, 27 de agosto de 2018

Las vacaciones perdidas.

Ayer fue mi último día de vacaciones. Por la noche es cuando descubrí que tenía que hacer varias cosas para las que ahora deberé buscar un hueco. En esos pasados días, que parecían tan amplios, aparentemente no lo encontré. Siempre pasa. El pesar del tiempo perdido se acumula con la vida. Solo parece que flotamos sobre ello cuando escribimos sobre esos recuerdos o cuando vemos fotos.

Se dice que el tiempo es oro, pero ahora la mayor parte del tiempo es plomo, que tiene menos densidad, pero también mucho menos brillo.
Dos mil dieciocho empieza a irse con los calores tórridos, que se van acortando, como los días. Ahora, en septiembre, vendrán fiestas. En mi casa me martiriza la música de las verbenas, así que maldita la gracia que me hacen. Lo que más deseo es que llueva para poder dormir sin ese ruido; soy un viejo egoísta que no comprende a los jóvenes de ahora.

Este verano no hicimos el proyectado viaje a Francia y tengo muy pocas fotos para recordar que estas vacaciones existieron. Me encuentro más feo, más gordo, más torpe y cada vez tengo que poner más autoengaño artificial y consciente para que la vida me resulte dulce. Las ilusiones cada vez son más débiles así que alimento la esperanza, mientras me entreno para que no me decepcione demasiado. Vivo en esa contradicción  que es razonable. Y yo sigo siendo razonable.

Las fotos ayudan a sujetar la vida, pero cuando veo las  de mis 20 años, me escuece más más el plomo del tiempo.
Fui el que está a la derecha. Me cuesta trabajo reconocerme.

sábado, 25 de agosto de 2018

Soraya a la vuelta del calcetín.

La vida te da sorpresas, dijo la prostituta que mató a Pedro Navaja. Yo, que nunca he tenido un trabajo fijo, he aprendido, a base de disgustos, que siempre llega el día en que te echan de lo bueno. Constantemente me lo malicio, aunque procuro animarme: a partir de tal fecha me darán tantos meses de prestación por desempleo, con la suma de mis cotizaciones tendré ya ... tantos años. Mi dinero crece en el banco, me compré un huerto, mi hija ya es mayor de edad, ya se va a estudiar fuera, me recordará cobrando por trabajar...

Pero Soraya carecía de mi sabiduría. Ella aprobó la oposición a Abogado del Estado, una alta y bien remunerada funcionaria, garantizada hasta el final de su vida laboral. Seguro que toda la familia celebró aquel triunfo; es justo. Pero se metió en política: brillante polemista dirán algunos; yo, sin seguirla, la he visto de banderillera en el Congreso; dominaba el cuerpo a cuerpo y sus pullas eran apoteósicamente jaleadas por "la bancada Popular".
 Eras su campeona.
Vicepresidenta bien curtida, te cuidaste de rechazar dineros espúreos, muy lista. Qué bien colocada estabas para suceder a Rajoy, quien, por perezoso, no se fue y parece que tampoco se olió que podían echarle con un pacto de odiadores centro-periferia. Probablemente pensó que untando al PNV podía seguir sesteando.
Pero se le volvieron en el peor momento. Rajoy lo merece: consintió la corrupción y hasta salía en los papeles de Bárcenas. Estaba tocado, y en el juego de los barquitos le hundieron entre todos los pequeños.

Pero... pobre Soraya, tú no merecías esto, no habías pringado; solo si el perro pachón que estaba por encima de ti hubiera aprovechado las ocasiones que tuvo para irse por una puerta discreta..., ¡ah! pero la pereza le venció: las cosas, especialmente las catalanas, no siempre se arreglan con tiempo. Sin tutor-protector te tocó enfrentarse en campo abierto contra un guapín bajito, que pueden fotografiar de cuerpo entero porque se puede poner pantalones vaqueros. Tu imagen física es deplorable aunque, lo peor de todo, es que eres una chica.
Le ha pasado a la Clinton, le ha pasado a Susana Díaz: al final de los finales, ante la duda, siempre se prefiere a un hombre.
Y ahí estás postergada, en el pelotón del Grupo Popular: ya no te siguen los micrófonos, ni te deslumbrarán más los flases. Algún día no lejano volverás a tu puesto ganado porque te darás cuenta de que a ninguna mujer se le permite intentar darse el segundo batacazo (¿tendrá que ver eso con el mito de la virginidad perdida?). Mirarás toda la vida la política sabiendo como es, y también que fuiste la primera que  pudiste haber llegado a lo más alto.

Es injusto, pero el mundo todavía es así: lo primero que le mira a un niño al nacer es su sexo.
Y aunque nunca metí en la urna la papeleta del PP, ni creo que nunca te hubiera votado, quiero expresar mi solidaridad de perdedor contigo. 
Cuando otra persona ocupe el puesto que ahora disfruto me consolaré el disgusto acordándome de que tú lo merecías mucho menos que yo.

miércoles, 22 de agosto de 2018

La exhumación y el procedimiento.

Anda el gobierno planeando un decreto ley que, según la constitución española, es una figura legislativa excepcional para casos de "extraordinaria y urgente necesidad" con la intención de sacar los restos mortales de Franco de la basílica del Valle de los Caídos. Estoy de acuerdo en que esos restos no deben estar reinando en ese sitio sobre un montón de víctimas de la guerra de la que él fue uno de los principales causantes y en la que él no murió. Si está ahí es únicamente por motivo de exaltación, y eso no es admisible.
Por ese motivo nunca he entrado en ese lugar, a pesar de haber pasado incontables veces en coche por la puerta; supongo que por urticaria, por no ser confundido con los franquistas que allí dominan, todo a pesar de mi manifiesta curiosidad por todo lo relativo a la Guerra Civil. Ya definitivamente esperaré a que desfranquicen el monumento.

Según El País se utiliza esta fórmula impropia para evitar que la familia pueda recurrirlo. Yo diría que eso raya la prevaricación. (Prevaricación es dictar una resolución a sabiendas de que es injusta). En la constitución se contempla como uno de los derechos fundamentales el de la tutela judicial efectiva. Hacer una norma impropia, ¿dónde está la extraordinaria y urgente necesidad? hacerla con intención de vulnerar un derecho de defensa, y hacerla a la medida de un asunto singular, violenta este principio fundamental.
Me parece a mí que si se hace algo ha de hacerse bien, de frente, con todos sus procedimientos y respetando todos los derechos a recurrir que haya. Se trata de Franco, un símbolo, pues hágase: pónganse por delante todas las razones y todas las garantías que sean necesarias. Dure lo que dure, y cueste lo que cueste,  pero no se busquen atajos, ni trampas para que gane la razón y la justicia.

De no hacerlo, la democracia española incurrirá en los casos de arbitrariedad que se critican en las facultades de derecho; el ejemplo que nos ponían a nosotros en Derecho Penal fue el del incendio del Reichstag alemán cuando se dictó un decreto excepcional y retroactivo para asesinar legalmente al supuesto(1) autor, que era además un comunista holandés. Tomo este fragmento de la wikipedia.
El decreto llevaba seis artículos solamente. (...) los artículos 4 y 5 fijaban penas severas para los actos contrarios a la seguridad pública, desde multas por 15,000 Reichsmark hasta penas de cárcel mayores a las fijadas hasta entonces por el Código Penal (el cual quedó ampliamente modificado para aumentar drásticamente diversas penas), incluyendo lpena de muerte para quienes causaren daños a bienes públicos o quienes "opusieran resistencia a autoridades del Reich"; el artículo 6 fijaba finalmente que el decreto entraba en vigencia en todo el país con efecto retroactivo, lo que permitió aplicar la pena de muerte al supuesto causante del incendio del ReichstagMarinus van der Lubbe(guillotinado el 10 de enero de 1934).


(1)Hace unos años se revisó el procedimiento por los tribunales alemanes y se absolvió a esta persona.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Necesidad y necesidades.

Hace unos pocos días muchos subsaharianos volvieron a saltar la valla del primer mundo en Ceuta. Otras veces es en Melilla.  Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas enclavadas en el Norte de África que frecuentemente sufren el asedio medieval de los del tercer mundo que piensan que si llegan allí escaparán del hambre, la violencia, las enfermedades incurables por falta de medios... Para los negros varones que allí se acumulan hasta organizarse para dar el salto,  solo son unos metros cuadrados de alambrada final, no les da miedo cortarse las manos, ni caer. Solo temen no conseguirlo, que les devuelvan:  permanecer en África, pudiendo entrar en Europa.

¿Qué buscan en Europa?: lo que les den, que será mejor.
Pero lo que conocen de Europa es el fútbol. La mayoría quieren ser futbolistas, y muchos piensan que si están en Europa algún ojeador del Barcelona les verá y les fichará. Seguro que han visto el Mundial y en él han observado cómo vestimos, cómo consumimos, cómo nos gusta el fútbol a los europeos.
Si, por ejemplo, por la televisión,  ven noticias de las catástrofes que sufrimos en el primer mundo, han visto helicópteros, ambulancias medicalizadas, médicos, policías, mantas, ayudas alimentarias, pabellones abiertos.... Cuando ellos las sufren en su mundo no hay nada; tan solo les cae la miseria encima, no hay medios de paliarla.

Por otro lado los europeos que ven por sus lugares de nacimiento les dan dinero, llevan mucho dinero, instrumentos médicos y medicinas, conducen coches...


Sí; ellos tienen necesidad de sobrevivir, o de mejorar, pero aquí resulta que no les necesitamos, entre otras cosas, tenemos futbolistas de sobra. Los obreros fabriles europeos están atrapados entre la deslocalización y la robotización, por  lo tanto, ninguno de los 600 negros que entraron ayer pisará una fábrica. Quizá solo edificios fabriles abandonados donde ilegalmente se meterán a dormir bajo techo. Con suerte recogerán aceitunas, naranjas o nectarinas, por temporada, o trabajarán haciendo faenas en invernaderos, y más de la mitad de los que trabajen, lo harán en negro. ¿ como evitar que apareciera el chiste?
Nunca tendrán dinero para pagarse una entrada de fútbol.
La realidad que encontrarán también es muy mala, vender falsificaciones de ropa o de marroquinería, venderán relojes o gafas de sol. Ya se perdió el mercado para los cedés de música y de las películas pirateadas. La mayoría nunca tendrán licencia, ni pagarán impuestos, la policía municipal les hostigará a veces les incautará la mercancía. Siempre estarán jugando al ratón y al gato. Siempre serán ilegales.

Pero no hay solución, si ellos creen que mejorarán seguirán intentándolo.
Y pienso yo que fue un error descolonizar tan pronto África. Son países, sociedades, que necesitan tutela, tutela para invertir en comunicaciones o en industrias, tutela para educación y planificación familiar.
Nadie va a colonizarles, pero sería necesario que un organismo internacional ayudara  a que tuvieran futuro donde nacen, y también a que nacieran menos.
Porque aunque ellos tengan necesidad, nosotros no les necesitamos.
No debemos invertir dinero en policías y vallas, sino buscar como desarrollar el Sur del Mediterráneo para que esta gente se quede en África.

lunes, 6 de agosto de 2018

Lluvia fina

La lluvia fina es ideal para regar, toda ella penetra en la tierra. También se llama "calabobos" pero  a todos nos moja cuando nos exponemos a ella; es un placer cuando la deseas, pero cuando coges un constipado a consecuencia de no haberla tenido en cuenta, bien que lo lamentas.

Por mi afición a la guitarra visito en youtube páginas para guitarristas que ofrecen ver la partitura. Lo hacemos muchas personas del mundo, la mayor parte son gentes que entienden el inglés y que les interesa la guitarra. Desde hace un tiempo he advertido un mensaje que se repite en los comentarios, de ésta y de otras páginas de guitarra clásica. Siempre acaba igual:

"Molt booooo, joan, Catalonia free,💕💕❤️"

Algunas personas pensarán: "vale, tienen razón: que dejen en libertad a Cataluña" otros: "pero que tipo más pesado" otros, la mayoría, creerán incluso que no han visto el mensaje, porque no les importa lo más mínimo. Pero cala, eso lo sabe sobre todo quien  aprovecha para ponerlo por todas partes.
Escuchad esta bella música de guitarra y mirad los comentarios. Es breve.
https://www.youtube.com/watch?v=YavKG5tank4


Ayer en la provincia de catalana de Tarragona. Un automovilista, que después dio positivo en las pruebas sobre drogas, atropelló, matando, a dos ciclistas. Fue detenido por los "mossos de escuadra"  (la policía autonómica catalana). Era natural de Reus, era catalán, por lo tanto, pero la noticia añadió; "era de nacionalidad española".

Eso no era noticia, todos los implicados eran de nacionalidad española, pero los redactores reservaron el adjetivo español para el "malo"; de los dos ciclistas atropellados, no dijeron nada, se supone que eran catalanes, pero los policías "buenos" que detuvieron al homicida también eran catalanes.


Imaginad la noticia contada así: "En Tarragona un conductor catalán bajo los efectos de las drogas atropella y mata a dos ciclistas de nacionalidad española, siendo detenido a continuación por la policía atonómica."
Nos parece tendencioso lo de subrayar lo catalán ¿verdad?
Pues eso es que la lluvia fina cala. Lleva calando mucho tiempo. Seguramente en otras posiciones políticas se hace a la inversa.
Y yo mismo, también parece que la practique de otra manera, perdonadme, porque tampoco soy neutral.

domingo, 5 de agosto de 2018

Te lo explico en tres minutos

Proliferan en Internet las explicaciones en tres minutos ayudadas de un mapa. Un colega te explica llanamente, mientras se juega con los mapas. Yo solo las he leído en español y la primera que leí fue esta de la de la guerra de Siria, que me gustó y recomendé por su claridad y rotundidad, aunque no he verificado que fuera verdadera y no se inventara los datos partidariamente, me parece la madre de este género:
https://www.youtube.com/watch?v=ZKKcxqwaeqU

Ahora bien, he dicho que proliferan, para asuntos históricos complejos Si siguen, como sospecho, este modelo, pueden ser un importante instrumento de manipulación general.
Espero que, ya que se hacen, haya competencia, porque el problema es que uno sale muy clarificado después de ver un relato así y tiende a quedarse satisfecho. Estoy convencido de que los partidarios de todo lo que interesa que la gente tome partido han creado o crearán explicaciones en tres minutos tan atractivas como ésta.
Pues ahí está el peligro, que en tres minutos se puede manipular mucho y con mucha contundencia así que: tengamos cuidado.

jueves, 2 de agosto de 2018

UN LIBRO IMPRESCINDIBLE PARA MI GENERACIÓN (Y PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA)



Pienso que soy un republicano a quien no molestan los reyes, porque, además, considero que salen más baratos, y que quizá puedan ser hasta más útiles. Creo, pues,  que no quiero ser monárquico, pero este libro, muy bien escrito por el solvente y concienzudo historiador británico Paul Preston, me ha hecho un poco más defensor de la historia de la Transición y de la figura del Rey Juan Carlos; parte la viví como espectador adolescente, y me resuena mucho en esta biografía que he degustado.
El libro, que se publicó en 2002, se centra en el periodo “heroico”que va desde que a Juan Carlos le montan en un tren a los ocho años, dejando a sus padres y hermanos atrás, porque Franco había exigido a su padre que, si su hijo quería tener opciones a sucederle, tenía que ser educado en España, hasta el intenso 23 de febrero de 1981 que fue su gran día.
Un niño de ocho años se viene en la posguerra a un país tétrico, aislado por haber perdido la guerra mundial el bando fascista, para ser formado por preceptores escogidos por el dictador, lejos de su familia. El Rey, durante su niñez y adolescencia, fue moneda de negociación, de tensión, porque fueron tensas las relaciones entre Franco que no quería que tras su muerte volviera a haber república, sino monarquía, y su padre, Don Juan, que quería, que si no era él rey que, al menos, lo fuera su hijo, para que el Dictador no metiera como sucesores a otros de la familia o de una familia nueva.
Ser una pelota de tenis es una situación inhumana; el libro reconoce que este hombre tuvo que sacrificar su niñez y juventud, y yo me lo creo, y declaro que me parece digno de compasión, y además de que le agradezco este sacrificio, que considero necesario.

Paul Preston se especializó en estudiar a Franco, así que ya tenía hecho casi medio libro, porque a la sombra de Franco fueron cultivándose desde el 47 al 75, las opciones de este niño que crecía, se casó , tuvo hijos, fue humillado muchas veces, le tocó nadar contracorriente esquivando troncos y mientras tanto, sonreír al tendido, queriendo ser, desde el principio como postulaba su padre, un rey constitucional, no dictatorial como se le impuso jurar para ser, al final designado. Nadar y guardar la ropa mientras se nada es difícil sin mojarse, así que Juan Carlos se mojó lo menos posible como para ser presentable. En 1969 le presentaron, pero todavía tuvo que sortear, en los setenta, más maniobras de calado que quisieron apearle del cargo en vida de Franco.

Descubrir que el Rey, de quien me he burlado porque siempre leía papeles, a quien no he apreciado porque era un pijo de la misma edad de mi padre que es un  cantero que ha pasado todo el frío y el solazo del mundo tabajando con sus manos siempre encallecidas, mientras  su quinto se untaba la mano con vaselina para que resbalara de los saludos de la gente, ha tenido una verdadera mala vida de tensiones y de trabajo duro para sacar adelante a su familia Real, es lo que sorprende de este estudio.  Me resisto a ser juancarlista, pero mientras he leído este libro me ha resultado admirable, no solo su biografía sino  su inteligencia, que era propia, (además de estar todo lo bien asesorado que se quiera).
Es un libro que se lee con pasión y satisfacción, además tiene fotos, que ayudan a recordar nuestro paso pasivo por su vida.

Siendo un hombre providencial que penosamente escaló hasta la cima del 23 de febrero del 81, después en el llano ya perdió misterio, quedó en un funcionario superprivilegiado; se adocenó y no ha tenido ni la suerte ni el trabajo ni la prudencia con la que jugó sus cartas para ser rey y llegar a la democracia. Su decadencia la hemos vivido en este siglo, donde lo mejor que ha hecho es abdicar.
Creo que si sus coetáneos leemos este libro le hacemos un homenaje silencioso y  nos ponemos al día de la historia de España de esos años. Os lo recomiendo.

miércoles, 25 de julio de 2018

Los actores, las actrices.

Ya sabéis que soy un gran consumidor de teatro. Conozco a media distancia a un puñado de actores y actrices jóvenes que se buscan la vida entre sus ya, añosos sueños. Están sobradamente preparados: cantan, bailan, tocan instrumentos, dominan idiomas y no se les ocurrirá poner ni medio reparo a cualquier sacrificio, riesgo o exhibición que les pida el guión, el texto, el libreto. Todos tienen algo especial: una gracia en la cara, en la mirada, en la voz; eso que ha hecho que alguien les haya seleccionado  para que hayan podido subirse a los escenarios y que, en uno de ellos, yo les haya visto.

Cuando los veo los quiero, a veces no sé si me enamoro o les adopto, porque muchos podrían ser mis hijos. Como existe esto de la Internet puedo rastrearles y seguirlos. Cuando hago esto veo sus aledaños, compañeros de escuela de arte dramático o de funciones, y todos son guapos, listos, muy artistas. Seguramente hijos de padres cultos que, como mi mujer y yo a nuestra hija, los llevaron de pequeños a todos los teatrillos donde quisieron ir, los compraron todos los libros y colecciones de libros que mostraban interés en leer, y celebraron cada golpe de talento o de personalidad que mostraran en público o en privado.
Probablemente esa sea la diferencia por la que hoy hay veinte veces más artistas por ciento de jóvenes, que en mis tiempos. Muchos padres somos cultos, tenemos casas algo más grandes, no hemos emprendido más que uno o dos hijos, y albergamos un nebuloso sentimiento de que nosotros también podríamos haber sido artistas si nos hubieran encauzado, porque sueños también tuvimos.

Ahí están, sin prisas, o ya comenzando a pensar que se pasa el arroz, formándose, inventando proyectos, asistiendo a castings, como nosotros asistimos a oposiciones, para salir de casa, para independizarse y dejar de pedir dinero,  para hacer sentir orgullosos a sus abuelos, tíos o vecinos, para retribuir toda la ilusión, esperanzas y euros invertidos por los padres en su formación artística.

Pero las carreras artísticas de la mayor parte de los actores son cortas, escuálidas, injustas, frustrantes, o nulas. Sí: a los padres de ahora no les importa que sus hijos traten de seguir sus sueños; siempre tendrán a la vuelta su habitación en la casa y toda la seguridad económica que podamos aportarles mientras se recolocan en la anodina vida productiva, si es que lo consiguen.
Porque el arte es muy difícil. Hay demasiados para poco, están todos muy dotados, y, además, aquí, tienen la competencia de actores argentinos, colombianos, venezolanos, cubanos, chilenos..., hasta franceses. Todos los actores y actrices, por la cuenta que les tiene, están o estarán, dispuestos a vivir del teatro o del cine de sus sueños en cualquier lugar del mundo bajo cualquier condición y a cambio de cualquier dinero que se lo permita o que, incluso, no llegue a permitírselo. Ese viene a ser el triunfo de su vida. Creo que muchos se conformarían con no salir nunca de este mundo, aunque fuera cortando entradas, limpiando escenarios y patios de butacas o conduciendo furgonetas, montando o desmontando cualquier aledaño de su sueño.
El pasado domingo en Olmedo, en la obra Crimen y Telón de Ron Lalá, que es, entre otras cosas,  un homenaje al teatro, de pronto los focos apuntaron para el técnico de luces y también para el técnico de sonido, después para la regidora, que pudieron actuar unos segundos. También eran buenos actores. Por ese lapso cumplieron su sueño eterno de lucirse ante mucho público en una obra profesional y rentable, seguramente eso intentaron a tope hace unos años y quizá mientras tanto o poco después tuvieron la vista de enrolarse en un oficio, del que quizá vivan regularmente mucho tiempo, cerca del teatro.

Les pasa a los toreros, a los futbolistas, a los músicos, a los pintores, a los escritores: la mayoría terminamos de juguetes rotos, intentando después enganchar mal y tarde, en cualquier trabajo para comer y pagar facturas, pidiendo a penúltima hora tener descendencia en la que poner los sueños de que ella sí pueda.
Cermonia de la boda de Claudio con Gertrudis. Nosotros estamos en el centro, me agacho para que ella me corone, pero estamos tapados por otros. (fotografía bajada de la página de los Hamlet entre todos.)



Escribo todo esto, porque el domingo 22 por la mañana, sobre las diez y cuarto serían, me estuvo mirando fijamente a los ojos una mujer; fueron varios minutos y fue a treinta centímetros: la distancia más peligrosa. Temí caer en el abismo de un beso de verdad. Estábamos representando para nosotros mismos la boda entre Claudio y Gertrudis, dentro del teatro de entrevero sobre Hamlet. Yo no sabía, pensé que  era una del público más. Eso era en teoría, como yo, que había venido a este espectáculo a sentirlo desde dentro, pero me enamoraron sus ojos y la intensidad de su mirada, sería una aficionada al teatro como tantas otras que había entre el público. Nos casamos teatralmente, y para mí la ceremonia en la que nos aceptamos como esposos, tuvo su turbada emoción, nos besamos y me abrazó con mucha  más entrega que la que este recio y corto abulense haya recibido nunca de una mujer, salvo dentro de una cama. Se me quedaron sus ojos prendidos y, al día siguiente, investigué entre los "megustas" de la obra, quién podía ser: pinché varias mujeres hasta que encontré su rostro en el Facebook. ¡Qué buenas fotos tenía! Sí: eran sus ojos. Luego curioseé sobre sus amistades, eran casi todos teatreros. Seguí curioseando y ya no me cupo duda. Después vi su página promocional en una suerte de libro de actores o actrices disponibles que muestran sus trabajos. Aquellos ojos tan intensos no los había descubierto yo, eran de una actriz, una de tantas jóvenes actrices que se quisieran encontrar la vida dentro de su sueño de toda la vida  y estaba allí, en Olmedo, viendo a sus compañeros de Los Números Imaginarios, y el azar le hizo, participando en la obra, tropezar su mirada con este padre de familia que venía a ver teatro esa mañana sin saber que se encontraría con esta función privadísima, de ojos brujos y abrazo estremecedor.
Ahora sé su nombre, espero que no considere un acoso el que me haya centrado hoy en ella, pero en agradecimiento por la calidad de esa mirada le deseo que tenga más suerte y viva más tiempo de su sueño que todos los demás soñadores, que con el mismo derecho y  amor, y parecido talento y edad, se buscan la vida. Gracias Marta Matute por tu mirada de cine. .http://www.castingactores.es/actor/4103

martes, 24 de julio de 2018

Ron lalá. I Got Rhythm

De I Got Rhythm dicen las enciclopedias que es un estándar de Jazz. De Ron Lalá digo yo que es un estándar de teatro.
Las músicas cuajadas de la historia del jazz se convierten en asideros firmes que siempre resultan; eso son los estándares, (si se escribe así). Además, estas músicas al entrar en el acervo popular pierden casi su autoría; yo pensaba que I Got Rhythm era de Duke Ellington, y resulta que es de Gershwin.  Así pasa con Ron lalá, ya no importa el autor en que se apoyen, son ellos los que se quedan con él.

El domingo en Olmedo  proponían una historia de cine negro o de novela negra Crimen y telón. Puede uno pensar que hay cincuenta mil parodias de tipos duros, detectives y policías, y que ya lo tiene visto y que nunca se gastaría 16 euros en la entrada para una cosa así, tan revista y regurgitada.
Pero nos lo iban a ronlalear: cualquier texto teatral ronlaleado se convierte en garbo y ritmo; nunca decae, siempre es redondo, contundente, estimulante.
Ayer querían darnos qué pensar, con gracia, como un cómic musical sobre el teatro en cine negro, el teatro dentro del teatro, el teatro dentro del teatro dentro del teatro, pero con mucho más mensaje reivindicativo, sin embargo, este ritmo ronlalero nunca suena panfletario y siempre da sus raciones y morcillas sin empachar, sino todo lo contrario.
Creo que ya escribí sobre ellos en otro momento, que tienen la fórmula. Pero no se repiten, esta vez no tiraron del Siglo de Oro que, como dije hace poco, es un valor eterno. En Crimen y Telón hicieron alquimia, y transformaron el plomo en oro.
Y como siempre, aunque ya estábamos bien toreados ese día (ver artículo anterior  http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com/2018/07/teatro-de-entrevero.html) entramos al trapo (o aceptamos el engaño) las dos horas se fueron volando y aplaudimos a rabiar.

Y como siempre, nos dijimos que también haremos los posibles por ver la siguiente que se monten.

lunes, 23 de julio de 2018

Teatro de entrevero.



Hoy quiero descubrir el nombre de un hecho teatral, que seguramente -que inventen ellos- ya tendrá alguna palabra terminada en oning. Esto pasaría aunque lo hubiéramos inventando en España, ya que la gilipollez lingüística es bandera de una parte de los hablantes o escribientes que se avergüenzan de nuestro idioma, por antiguo y pueblerino, y a todo lo moderno lo bautizan en inglés (o en inglés inventao, que diría José Mota).

Pero sucede que, hace mucho tiempo y con práctica mayoritaria, continuada y vigente, esto lo hemos inventado nosotros. Sí, nosotros los españoles que, bien rebuscado, también tenemos ingenio inventor, aunque tantas veces nos dejemos perder la patente.

El hecho consiste en tomar una historia clásica, o al menos una historia en la que el público pueda entreverarse con los actores y sentir desde dentro la obra teatral. Para ello es necesario un público avisado o conocedor de todas o algunas de las claves, de la historia. Podría llamarse teatro con público cómplice o teatro con público implicado, pero no le demos ventaja al inglés haciendo perífrasis: es teatro de entrevero.

En la RAE dicen que entrevero es un argentinismo: yo lo descubrí en el tango "Melodía de arrabal" donde se describe un barrio plateado por la luna y se usa el verso entre broncas y entreveros... Pero no voy a dispersarme más: entrevero es   "acción y efecto de entreverarse, confusión, desorden" y entreverar sería "mezclar, introducir una cosa entre otras".
Pues eso -se pongan como se pongan- lo hemos inventado  y lo practicamos mayoritaria y popularmente los españoles más que nadie, aunque en entreveracidad sangrienta nos hayan superado los filipinos. El hecho se llama llama "procesión de Semana Santa".
Dentro de la representación de una historia conocida, el público se entrevera, no solo cantando el perdona a tu pueblo, Señor también arrastra imágenes, se disfraza de romano o se flagela en público, yendo descalzo o castigándose físicamente, o se lanza con espontaneidad a interrumpir la procesión cantando una saeta.
Para hacer todo esto hacen falta un sacerdocio o una cofradía que organicen el cotarro, unas reglas, sean más o menos jazzísticas.
Se trata de un pretexto para sentirlo dentro, podríamos decir que involucrarse, pero sigo insistiendo con el verbo entreverarse, con el TEATRO DE ENTREVERO.

Y esto es lo que en España proponen ahora, y yo es la segunda vez que me entrevero esto escribí la primera http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com/2015/07/un-montaje-alternativo.html, la compañía los números imaginarios. https://www.hamletentretodos.com/

Ayer en el Festival de Teatro Clásico de Olmedo fuimos a participar en su entrevero. Se trataba, primero de separar a un grupo  y darle un cometido. El público entreverable ha de ser avisado, culto y abierto, cosa que se consigue restringiendo el número y poniéndolo difícil; la verdad es que hay que ser muy teatrero para entreverarse en una obra el domingo por la mañana del que te informan que va a durar cuatro horas: de diez menos cuarto, a dos y pico.
Es curioso porque ahora me doy cuenta que fue a la hora de misa, que participamos en esa eucaristía aunque por la duración más bien serían los Oficios de Semana Santa.
En la organización de esta ceremonia primero hubo de haber un ejercicio espiritual en el que un sacerdote nos instruyó y trató de catalizar nuestro entrevero dividiéndonos en grupos que asumiríamos las características de los cuatro principales personajes secundarios que, con el solista Hamlet, configuran los pilares de esta obra universal. Por separado y, en diferentes lugares, nos fueron perfilando y aclimatando, poniendo en antecedentes, hasta confluir en la representación,  que fue un recital con solista de Hamlet polifacético que interpretó el atractivo Alejandro Pau, que se echó encima toda la obra como si fuera un Miles Davies o Astor Piazzolla en sus grupos, pero también como si fuera un intérprete de Jesucristo en la Pasión. Esta vez fue Hamlet en "jam session" (ya me salió el sempiterno complejo de que las cosas guay solo se pueden decir en inglés).

Este teatro de entrevero de ayer  fue una ceremonia, como la semana santa, que dejó a aquel sumo sacerdote agotado, y a nosotros. los procesionantes, también exhaustos y bien satisfechos; pagados, sería otra manera de decirlo.
A mí me impresionó tanto que, agarrando las claves armónicas del-entrevero-ceremonia-jamsession- procesión, me arranqué con una saeta bien desgarrada.
Ha sido mi debut teatral absoluto, y fue en un teatro de entrevero.

Es un espectáculo para vivirlo.

viernes, 20 de julio de 2018

El Espacio vital

El espacio vital más famoso lo inventó Hitler, y llegaba hasta el petróleo del Mar Caspio. Quería hacer una nación alemana poderosa y autosuficiente. Pero había gente viviendo en el espacio vital que él reclamaba para su gran nación étnica  y se lo impidieron, a costa de mucha sangre.
Pocos años después, consecuencia de la limpieza racial que pretendió Hitler, se les dio a los judíos un estado para asentarse, allí había, en los años cuarenta, muchos más árabes que judíos. La mala conciencia del mundo con respecto al holocausto de los judíos demandaba y les les ofrecía un sitio para vivir en paz. No es una mala idea, todos tenemos derecho a vivir en alguna parte.
Poco a poco los judíos van haciéndose con un poder absoluto, dictatorial, racista, excluyente, con el pretexto de la obsesión por su seguridad.
Creo que el mundo, que no debió consentir las leyes discriminatorias de Hitler contra los judíos, no debía consentir que ahora ellos aplasten a esos otros seres humanos, que tienen tanto o más derecho a vivir allí en paz. La ONU que creó un monstruo religioso que trata de imponer su integrismo en la región de los integrismos, debe frenarlo. Si la llamada comunidad internacional consiente esto carecerá de autoridad moral para defender a las minorías religiosas en cualquier lugar del mundo, los cristianos coptos en Egipto, son los primeros que se me vienen a la cabeza, pero seguro que hay muchos más.
Aunque yo no sepa mucho de la historia de Israel, todos tenemos derecho a vivir respetados en nuestro país: es un derecho humano clarísimo. El "espacio vital" no es más que un pretexto para el abuso y la rapiña.

miércoles, 18 de julio de 2018

La movilización

Leo esta noticia en El País de hoy
 https://elpais.com/politica/2018/07/17/actualidad/1531828590_475154.html?rel=lom

y es sorprendente. Supongo que en estos momentos del año iremos 30- 1 ó 30-2 en el anual partido hombres, mujeres. Claro que ésta es más noticia y por eso se recogen las declaraciones de la (presunta) asesina que parecen apuntar a que fue por celos. No sería lo mismo solicitar o recoger las declaraciones de los varones que matan a una mujer;  imaginemos la gran probabilidad de que unos cuantos de esos casos son porque el asesino se entera de que la mujer le puso cuernos. No los lo dicen porque parecería entonces que esta información era una justificación, siendo un crimen injustificable, como todos los demás. Las feministas dirían caso de que se publicaran las declaraciones del asesino machista, que "además de matarla la injurian, con lo que la matan doblemente".  Estas declaraciones seguramente se recogerían por los medios y además, se promovería un boicot a los anunciantes del periódico machista que osó reproducir las declaraciones del asesino.

No sé qué dirán en la radio; en la emisora que yo escucho siempre recuerdan que existe el 016 teléfono gratuito contra el maltrato, puede que lo hagan hoy también, aunque suene forzado, diferente.

Lo que no creo es que salga la gente a la calle a guardar un minuto de silencio en los mismos lugares donde salen cuando las asesinadas son mujeres. Ni que se produzcan declaraciones de los partidos políticos pidiendo más seguridad o más contundencia en el castigo.

A mí me pasa que soy varón, español, no inmigrante, no homosexual, de raza blanca. Un opresor nato: con mi sexo dominante , mi lengua dominante, mi nacimiento cómodo, mi mayoritaria orientación sexual y mi raza dominante, (solo me falta ser del Real Madrid)  no tengo derecho a quejarme si me matan o agreden, si me excluyen o discriminan.
Y esto no es justo, ni tampoco lo es el refrán quien no llora, no mama, solo constata una realidad.

martes, 17 de julio de 2018

No es no.

Y sí es sí. Esto es de Perogrullo, pero en el sexo no vale. Yo he comprado una casa, una huerta. varios coches..., y recuerdo que todo se dijo expresamente; además se escribió, y en los inmuebles, se hizo la correspondiente escritura pública ante notario. Hace tiempo los hoteles españoles exigían el libro de familia para dar habitación a una pareja. Todo cambia.

En mi limitada vida sexual todos los contratos fueron gestuales, lo recuerdo perfectamente. Es más, hubo propuestas anteriores que me hicieron que yo no supe, ni me atreví a interpretar: porque me daba vergüenza solicitar afirmaciones verbales, me perdí esas fiestas.

Como resaca de la sentencia de la Manada se propone por el gobierno socialista un dislate: el derecho pretende entrar el las reglas no escritas del amor y del deseo; aunque  pienso yo que de todas maneras siempre será necesaria una prueba, y me pregunto si ahora los chicos deberán grabar con la cámara del teléfono móvil la aceptación expresa que diga: "sí, me dejo follar" o más compartido "de acuerdo: hagamos el amor".


Pero seguramente mi abuelo, que cuando quería comer conejo lo cazaba, lo sollaba y lo mandaba guisar a mi abuela, no podía sospechar que yo solo lo coma criado en una granja con pienso compuesto, acompañado de veterinarios, sellos de caducidad muerte digna y envuelto en plástico. Y ya lo consideramos tan natural. No sé que pensaría mi abuelo de la actual forma de comer conejo
¿y por qué dije conejo?

*Creo que España en fenicio quiere decir "tierra de conejos"

lunes, 16 de julio de 2018

El oro es un valor seguro.

Yo no lo he sabido bien hasta hace pocos años y todo esto es gracias a mi sorprendente hija.
Era más normal que tuviera que agradecerle -como le agradezco- también haber entrado en el disfrute de los mundos del cine de animación, donde supongo que seguirán estando los mejores artistas contemporáneos, aunque al hacérseme grande (va a cumplir 18) ya no seguimos esos títulos, lo cual es una lástima.

Lo más sorprendente es que una chica de 17 años, que va a hacer la carrera de matemáticas, considere uno de los genios más importantes de la humanidad a Calderón de la Barca y que esté dispuesta a dejarse llevar y a llevarnos cientos de kilómetros  para ver cualquier montaje profesional de una obra de este clérigo del siglo de oro.
Calderón, aunque repita sus temas, nunca decepciona, ni por la música de su poesía, ni por la hondura de su contenido. Además, todos los actores hispanos lo saben: podrán ganar muchos goyas, interpretar a Sakespeare, a Tenessie Williams a Strindberg, o a Ibsen, pero declamar en verso a estos grandes vates de nuestra literatura, da la medida mejor, aunque sea un personaje moral o un ser mitológico, y sean totalmente anacrónicos, que es parecido a maravillosamente atemporales. Son obras doradas y el oro siempre tiene su valor y su brillo inmarcesible.

El sábado vimos la representación de Eco y Narciso: una tragedia edificante y aleccionadora, con rasgos de comedia, interpretada magistralmente por la compañía Miseria y Hambre producciones, con un montaje precioso, ingenioso y eficaz, y unos actores que demostraron merecer ser llamados para poner en pie esta obra maestra.
 No sé si vivirán de este oficio, un poco indice de ello puede ser el título de la compañía productora, yo creo que interpretar clásicos se hace por amor al arte, porque, aunque el público nunca falla, son muchas bocas las que vemos sobre el escenario y las otras técnicas y directores, que sabemos que necesitan ser complemento, así que si viven será un buen milagro.

Gocé, y me harté a aplaudir, como siempre. Doy gracias por tener esta hija tan rara, y porque, los que se meten en la aventura de poner de pie estas obras cumbres de nuestro Siglo de Oro, sigan haciéndolo con tanto amor a tanto arte, porque no hay cosa más digna, ni mas justa, ni que más me haga sentir orgulloso de la cultura española que el teatro de esa época.
Y el que no me crea que haga la prueba.

martes, 10 de julio de 2018

El arte de la conformidad

Ya sé que así no progresa mucho el mundo, pero yo lo considero una virtud. Se trata, más o menos, de intentar ser feliz con lo que se tiene y organizarse la vida, mirándolo con buenos ojos.
Seguramente  con esta feliz circunspección no se hubiera descubierto América, pero tampoco liado ninguna de las incontables guerras que han asolado a la humanidad que, si bien han dado mucho que ganar a los que las ganaron, también dieron mucho que perder a los mismos. Por otro lado, a los que las perdieron les hicieron perder todo; pero  nunca sabremos la magnitud de lo que nos hurtaron a la humanidad, pues millones de muertos y sus descendientes nos habrían podido proporcionar mucho arte y mucha ciencia. El músico Enrique Granados murió al ser torpedeado su barco, Antonio José y Lorca fueron fusilados en la flor de la vida, (por solo citar ejemplos que se me han venido inmediatamente a la cabeza)

Sí, con la guerra se inventó el radar, y los motores a reacción, y yo que sé cuántas cosas más, pero puede que sin guerras se hubieran inventado éstas y otras muchas que nunca pudieron crear ni inventar los muertos, ni mucho menos sus hipotéticos descendientes que no llegaron a ser.

Me he ido un poco lejos. En España tenemos problemas con una parte de los catalanes, quienes creen que si fueran independientes serían más ricos (alguien se lo hizo creer; aunque de pronto se han empobrecido algo) y lo más cierto es que nunca hasta ahora habían sido tan ricos, ni tuvieron más posibilidades de ser felices. Ahora lo son menos, estoy seguro.

También le ha pasado lo mismo a los ingleses, que hoy mismo tienen montado un nuevo kilombo interno a cuenta del Brexit. Creían que iban a ser más dichosos, cuando parece que no lo están siendo. De los ingleses podríamos pensar en su aislacionismo y en su independencia psicológica de los continentales, pero no es así; nos necesitan para "dar la nota", no se pueden estar quietecitos: en los pasados días armaron enorme tumulto en Benidorm, para celebrar la clasificación de su selección de fútbol. Ese infantilismo de querer llamar la atención ante los demás es para mirárselo.

Y aquí está la conclusión de mi artículo de hoy: Europa con los Brexit, o la pretendida independencia de Cataluña, (algo pasa en Polonia también) merma, se reduce, pierde... Seguramente nos creemos que porque las cuatro selecciones que disputarán el mundial son europeas, seguimos siendo el centro del mundo, y que seguiremos como los hooligans ingleses, comiéndonos el mundo. No es así.
El siglo XXI es ya de Asia. Ellos van a ser los que inventen, abran mercados y corten el bacalao. El mundo tendrá que bailar al son que ellos toquen y a los demás solo nos corresponderá pedir que pongan de vez en cuando nuestra música -eso si estamos unidos y nos conformamos pacífica y cooperativamente-.
Supongo que la actualísima crisis del Brexit tiene que ver con esto: alguien lo ve, y otros no lo quieren ver. Con la también reciente guerra comercial entre Estado Unidos y China se va a marcar un cambio de tendencia: antes se abrían mercados y se tumbaban aranceles, ahora vamos -si nadie lo remedia- a lo contrario. A los que hemos dejado de ser el centro del mundo nos valdrá luchar por que permanezcan sólidas las pequeñas integraciones de algo tan conveniente como el comercio.
 Creo que Gran Bretaña le va a pillar la historia con el paso cambiado. El aeropuerto más importante de Europa no va a seguir siendo el de un país fuera de Europa, la famosa City londinense  se va a quedar un poco grande para el mercado local. Bancos, seguros, fábricas...
Y todo parte del inconformismo, alguien que promete algo parecido al paraíso nacionalista, y se llega a algo peor, si se les hace caso.
Mientras tanto yo me hago viejo y me concentro en esta huerta que me proporciona por varios meses la mitad de lo que comemos en mi familia; además, me sobran bastantes productos para regalar o vender. ¿no es para conformarse?

lunes, 9 de julio de 2018

Asumir la f(r)actura

Hoy se reúnen Pedro Sánchez y Quim Torra. Presidente del gobierno y de la "Generalitat" de Cataluña respectivamente. Ninguno de los dos estaría allí de no ser por el llamado "procés", así que deben estar contentos por concitar mi atención (que es poca, ya que huyo de que esos temas ocupen mi cabeza) y la de otros, que estarán mucho más concernidos.

El problema es que en este tema nadie va a convencer a nadie, o muy pocos a muy pocos, de un lado y de otro. Con cual nada va a cambiar. Habrá en España una mayoría aplastante que no admitimos que nos pidan sacarnos el pasaporte para entrar en Cataluña. Y en Cataluña la misma mitad de la población que considera lo español como algo que no va con ellos, a pesar de tener la otra mitad de los vecinos que sí se sienten españoles y no quieren que esto cambie. Y que se han despertado, haciéndose notar, para desconcierto de los otros, que creían que la calle era suya.

La cosa se llama convivir con el problema. Hay muchas estrategias: la principal es evitar cabrearse cuando un vecino celebra un gol de la selección española, habla español en el ascensor o tararea una canción de Alejandro Sanz. Lo mismo tiene que pasar pasar al revés.
Vivirlo con la mayor comodidad posible, como todo en la vida. Es el secreto de la vida, saberlo llevar y dentro de lo que cabe, encontrar la mejor cara.

Se llama conformismo, y es algo que revienta a los revolucionarios, a los integristas, a los nacionalistas de cualquier nación. Pero debemos vivir en un mundo de mansos que se entiendan o el menos, se toleren; ir procurando cambiar las normas o educar a la gente para que cambie.
Todo cuesta, la división cuesta, y el cambio también cuesta. Y todo tardará generaciones en cambiar, o en seguir igual.
Y habrá que pagar facturas, porque ninguna cosa que pasa es gratis.

viernes, 6 de julio de 2018

Otra lección que me sigue dando la vida

Viví en un pueblo hasta los 13 años y siempre me recuerdo con perros. Me acuerdo de Cristi, una perra mezcla con galgo cuyas carreras por el campo me hacían gozar a mis 12 años. Estaba siempre suelta, vivía en nuestro pajar y se alimentaba de sobras de comida y de lo que pillara por ahí.

Creo que Cristi era feliz, no como los pobres perros ciudadanos de hoy, que esperan a sus dueños aguantando el pis y la caca, para que les lleven a un parque veinte minutos y volver a la cárcel (dorada, pero cárcel).
Por eso pensé que nunca tendría una mascota. Hasta ahora era fiel al recuerdo de Cristi de la sencillez y de la libertad.
Pero un buen día se me ocurrió adoptar un gatito: ahora sus gaterías me conmueven, sus gestos de cariño rozante a mis pies, su ronroneo cuando le acaricio, y esas miradas melancólicas que gasta a veces. También me estremecen sus maullidos infantiles cuando me siente al otro lado de la puerta.

Seguiré criticando a quienes los besan en la boca, los consideran familia, los visten o les dan caros caprichos humanos que los animales no aprecian.

Pero no voy a cometer la soberbia de sentirme superior a los que aman. Creo que, aunque el gatito me quiere mucho más que yo a él, algo le correspondo, he de  reconocerlo. https://www.youtube.com/watch?v=xOXa0vj4OQw

lunes, 2 de julio de 2018

EL MUNDIAL

Con la razón soy insumiso al fútbol y así me gusta manifestarme, aunque a veces me vence el corazón y el deseo de empatía. Estos días si engancho con un partido y no tengo nada urgente que hacer, me quedo y tomo partido: luego me duele perder.
En el presente mundial de Rusia no he visto un encuentro completo, aunque sí fragmentos y las mejores jugadas. Ayer me perdí absolutamente el de España. Quería escuchar y ver el himno ruso cantado por el público; pero no sé por qué pensé que comenzaba a las cinco de la tarde, y a las cinco menos cuarto  me lo iba a encontrar empezado, y mi hija estaba viendo la televisión, no quise interrumpirla porque me había enterado por la radio que iban empate a uno y, además, criticaban mucho nuestro juego.
Así que me fui al huerto.

Había muchísima agua para regar: gran parte de ella viene de los "sobrantes" de los depósitos municipales, es decir que cuanta menos se esté consumiendo más sobra y esa la aprovechamos los hortelanos, o se va al río otra vez. Ayer a las cinco pude regar a placer, todo se desbordaba, seguro que casi  nadie estaba consumiendo agua, la mayoría de las lavadoras estaban apagadas para que se oyera el fútbol y muy pocos estaban duchándose o fregando.
Desde mi huerto se oye la ciudad pero no escuché ningún gol, así que me preocupé y cambié la radio para ver que pasaba. Había prórroga, además seguían diciendo que estaban jugando muy mal. Volví a sintonizar música y seguí trabajando. Pasaba el tiempo y no oí que sonara el gol, ni tampoco los claxons de los coches, que es lo que pasa cuando gana la selección. Volví a sintonizar deporte y entonces escuché que estaban en los penaltis. El corazón no aguanta bien esos momentos supremos frente a la tele, aunque reconozco que es un espectáculo con tremendo atractivo. Los escuché y, al perder, me alegré de no haberlo sufrido tanto. Mi huerto estaba regado, además descubrí que ya me han nacido tomates. Creo que antes del 15 de julio estaré comiéndolos. Será un placer verdadero. Me sentí ganador.
El fútbol es una estafa sentimental. Reconozco que los actores profesionales tienen su amor propio, y puede que estén afectados por terribles egos nacionales o locales, pero todo esto también es una sibilina máquina de hacer mucho dinero para ellos y sus representantes, gracias a los sentimientos de empatía y pertenencia al grupo/nación.

Lamento la eliminación de España, pero no tengo tanto disgusto como si me hubieran robado dos horas; además, como me perdí el cántico del himno ruso, si estoy atento podré escucharlo en el próximo partido que juegue esa selección. Si la hubiera eliminado España, no tendría esa oportunidad, así que, por ese lado, agradecido.
Soy un desengañado y un gafe y un "mal" español.
Por cierto, ahora creo que quiero que gane Uruguay.

miércoles, 27 de junio de 2018

CADA MOMENTO ES ÚNICO



Todo parece fácil a toro pasado, como decimos en España. Hubo un momento (largo) en que se combatió el terrorismo realizando atentados en Francia. En el país vecino no nos consideraban una democracia porque estaba muy reciente la antipática figura del Franco, que solo había salido de España para ir a ver a Mussolini y a Hitler. Los franceses eran insensibles a que casi toda la sangre que se reventaba en su país vecino del Sur de los Pirineos a finales de los setenta y primeros de los ochenta, se planeaba, se entrenaba y se financiaba a través del santuario francés. Tardaron en darse cuenta mientras aquí corría mucha sangre, y se albergaba mucha impotencia y deseos de venganza. Esto de la guerra sucia en suelo francés ya se había realizado durante el franquismo, y durante la transición. Aunque fuera ilegal, era en legítima defensa, siempre es legítimo defenderse cuando a uno lo vienen a asesinar impunemente, parecía que no había manera de llegar a detener, combatir, paralizar, porque legalmente la soberanía francesa lo impedía. Después, quien sabe si a consecuencia de ello, las cosas cambiaron. Ahora no nos cabe duda de que faltó perspectiva y quien planeó y ejecutó eso no se daba cuenta de que las cosas iban a cambiar.
En los años noventa, que Francia colaboraba, se vio que había sido un brutal error que, por cierto, bien manejado hizo que cayera el gobierno socialista que coincidió con las siglas de los GAL.
Después todo pareció sencillo, cuesta abajo. Fue curioso: el último muerto de ETA es un gendarme francés. Ahí la terminaron de cagar los etarras: ya no les dejaron moverse más. (Una lástima que no hubiera sucedido veinticinco años antes)
Casi todos lo hemos olvidado, yo tenía quince años a comienzos de los 1980. Si hago memoria lo recuerdo, además un tío policía estuvo allí. ¿Cuánta gente debió sufrir miedo? aparte de los miles de heridos y muertos, para los que solo lo veíamos desde fuera, era una pesadilla. Aunque fue una auténtica realidad, que queda para siempre en amputaciones, o en muertes de seres queridos, para muchos nunca será un toro pasado, porque se les llevó por delante.
En estos días parece que se va a concretar el precio que los socialistas pagan por gobernar: Mejoras en la política penitenciara. Hay que ser buenos con los malos: lo dice hasta la constitución, las penas propiciarán la reinserción.... El PP se mantenía firme, el PSOE va a ser más flexible. Yo no sé qué es más conveniente, o más justo, pero, en principio, no me gusta mucho.
Cierto es que la vida tiene que seguir y es conveniente perdonar, pasar la página, olvidar recuerdos que hacen daño. Toda nuestra historia (de la humanidad) está llena de violencia, expolio y destrucción. Hoy los alemanes son buenos vecinos de los franceses, de los holandeses, de los daneses, de los polacos, y también de los italianos y los rusos. No tendría sentido seguir cultivando el odio y la venganza de lo que sucedía hace setenta y pocos años. Es de mal gusto y poco operativo pensar, insistir, o pedir cuentas.

Yo a principios de los ochenta buscaba convalidar mi virilidad, es decir, o echarme novia o estrenarme. Era un romántico ignorante de la naturaleza de la mujer; gravitaba en mí -gravemente- la lectura del Werther de Goethe.  Perdí el tiempo a lo tonto pensando y tratando de ejecutar quimeras. A los veinte años había concluido que no había ninguna mujer para mí, que ya era viejo y todas habían pasado.
Entonces apareció mi novia y el problema que me acuciaba se convirtió en algo remoto y cómico. Con el tiempo y la ayuda del punto de vista de mi mujer, llegué a columbrar, que durante el tiempo en que yo estaba angustiado por estrenarme hubo chicas que me intentaron seducir y no supe interpretar sus gestos y propuestas. Mi  tribulación hubiera cesado varios años antes y hubiera conseguido un montón de aventuras gracias a esa pericia y confianza.
La vida está llena de ocasiones perdidas, y de aciertos salvadores. Pero es así; si lo supiéramos todo desde el principio, perdería su gracia. Imaginemos una historia sin invasiones bárbaras, sin guerras de religión, sin revoluciones sangrientas.
Aunque quizá no la hubiéramos aprendido y la tuviéramos pendiente.

lunes, 18 de junio de 2018

La espantá.

Joaquín Sabina es un taurino, y las espantás más famosas son las de Curro Romero, un torero sevillano de algunas buenas tardes y otras muchas peores. Un torero tiene que torear al toro que le echen y terminar la faena matándolo, por eso se habla de tener "vergüenza torera"  como equivalente de  "hacer de tripas, corazón"; y sucede cuando alguien tiene que acabar una cosa con fatiga o descompuesto, pero lo completa. Dicen que Curro Romero a veces veía un toro difícil de torear y no hacía faena y lo mataba enseguida o directamente se quitaba de enmedio, marchándose,y le dejaba a un compañero el morlaco.

Yo quiero a Sabina; son demasiadas complicidades íntimas las qué el emitió con su arte y yo las recibí como propias. Es un monólogo, que por el arte de su arte, pareciera diálogo: uno se siente íntimo. Cuando veo las masas de gente que le van a ver y gastan generosamente su dinero, me digo: pensarán que en sus canciones les habla a ellos, pero me habla a mí. Todos pensamos eso de nuestro falso amigo, pero, por esa amistad, le perdonamos todo. (Creo)
Yo no me gasté mi dinero en el concierto inconcluso de Madrid del pasado sábado. No sé si me sentiría estafado: y es que la gente no va, fundamentalmente, a gozar; se goza más escuchándole en un equipo de música; va a presenciar un acontecimiento, a comulgar con otros; quizá va a verle fallecer en el escenario, como a un torero. La gente va para contarlo, y lo va a contar más el madrileño con el interruptus, que el salmantino, donde pasó nada más que lo que tenía que pasar.
Así que, a lo mejor, habrían de estar más satisfechos, porque van a sacar más rendimiento contándolo.

Supongo que hay un montón de comparaciones que Sabina podría utilizar para una canción, casi todas con el acto sexual, el gatillazo, el coitus interruptus, el venirse abajo. En cualquier caso, es lamentable, y quien más lo lamentará será él, es una resaca del "tierra trágame". Como les pasa a los porteros de fútbol, hasta el siguiente partido en que puedan lucirse.

Sabina debe dejar estas fiestas. Muchos viven de que este coleando, ya lo dije en mi artículo anterior, pero es mejor que continúe solo vivito, componiendo, escribiendo, retirado del mundanal ruido, de los compromisos y de las fatigas. Espero que se dé cuenta definitivamente, porque vivir en la espantá, no creo que le guste: él es de José Tomás, y no de Curro Romero.

Cuando no se puede, no se debe, porque se queda a deber.

lunes, 11 de junio de 2018

LA DESMESURA IDÓLATRA (Aledaños de un concierto de Joaquín Sabina)



Sabina es tremendo poeta; hay cientos de versos que lo atestiguan. Pero se manifiesta  a través de canciones que,  por su gracia, han conseguido llegar a tantos ,y de todos los niveles culturales, que es un ídolo de masas. (El día 7 de junio, en Salamanca  había hasta no pocos portugueses -que yo los oí-, a ver su actuación;  y, aunque la provincia de Salamanca limita con Portugal, no son menos de 150 km de carretera).

Joaquín Sabina, a pesar de que es roquero y se acompaña de un potente equipo musical, artísticamente tiene una  dimensión comunicativa que debería ser la de un teatro con aforo de cuatrocientas personas. Pero existe la ley de la oferta y la demanda y los promotores de conciertos  no yerran en el cálculo de que atrae a mucha gente que está dispuesta a pagar, por ejemplo, cien euros por verle a una cantidad de metros, otros ochenta y tantos un poco más atrás, y mi familia por 77 euros, en un lugar intermedio. Lo más barato eran gradas por cuarenta y nueve euros, que ven solo su figurín y lo que les pongan en la pantalla.





El argumento económico es claro: un pabellón deportivo de 5.000 localidades, pongamos que, de media, a 80 euros nos da 400.000 euros; no es tan fácil encontrar en una ciudad 400 personas que puedan pagar 1.000 euros para verle como dios manda. Aquí como casi en todos los sitios, al final hubo lleno. Pero parece que 400.000 euros de taquilla no es bastante, porque también había mercaderes en el templo:  venta de productos de la gira: bombines, camisetas,  discos, en un tenderete que trabajaban a la entrada más de cuatro personas y dentro del concierto había otros vendedores ambulantes de bebida, puestos de trabajo para un día de los que hay que apartar sueldo y seguro social, y el promotor, e indirectamente el cantante, han de sacar otro pellizco.


Pero, por otro lado, también la idolatría comporta gastos. Había dos autobuses y varios coches de organización: músicos, montaje de escenario, técnicos de sonido, luces... y más cosas que yo no sepa. También entradas y seguridad, un equipo de hombres fornidos que tuvieron que echar  exhibiendo musculatura a energúmenos que molestaban, (ya he dicho que gusta también a gente maleducada) precisamente cerca de donde se sentaron mis chicas.
La familia Mayo García, cuya hija se sabe todas las canciones, decidimos comprar dos entradas, que 241 euros es bastante más que 158, un tercio justo, y yo me quedé fuera, porque era un barrio, porque llovía, porque a mi mujer le gusta tanto como a mí,  y porque soy un caballero (ahorrador).

Pero como no soy tonto ni me da vergüenza andar por la noche alrededor de un pabellón deportivo, aunque tenga que sacar el paraguas de vez en cuando, me acerqué a verlo y gorronear el sonido.
Por ahí andaban los de seguridad bromeando de fútbol y cosas así. Algunos eran y, no lo saben, personajes de bares sabinianos. Hablé algo con ellos, pero no soltaban prenda del maestro, alguno tarareaba las canciones, pero no con especial dedicación. Me vacilaron con que no quisiera gastarme 77 euros más en lugar de estar allí con ellos; uno dijo que el señor tenía 77 años así que bien los valía, yo le dije que no era tan viejo y les hice el chiste del número 69, que son los que tiene el de Úbeda.  No sabían ni la edad, ni el chiste, que también cuenta Sabina. Son profesionales de este gremio y les da lo mismo un Sabina que un Bisbal.

Había un jefe de seguridad, un señor mayor con su acreditación sobre la barriga que así lo definía, con un purito apagado en los labios, que deambulaba. Por cierto, estos fornidos que hablaron conmigo, no han ido con la gira ni a París, ni a Londres, ni tampoco a América, (se bromeaban de ello).
 Yo estaba en la puerta que barruntaba que tenía que ser de salida. había una chica allí esperando desde antes que yo llegara, como yo, para ver muy de cerca al ídolo sin gastarse cien euros. Por ahí andaban los fornidos. Se acercaba el final del concierto, entonces vinieron tres mujeres apresuradas con una foto de Sabina joven, preguntando si iba a salir el ídolo por allí. Habían despreciado los bises a que tenían derecho,  porque el público dentro quería más y todavía gritaba:
 “¡Sabina...!, ¡así no se termina!”
Los matones decían que el cantante no iba a venir por aquí, que había otra salida, para vacilar y para que no empezara a arremolinarse más gente allí, que les complicara el trabajo. Menudeaban las llamadas por walki-talki: ya venía, yo sentía esa emoción. Los fornidos se apretaban,  de pronto un segurata con uniforme gritó: “a ver, apártenseme de aquí”, como barriéndonos con los brazos. Lo consiguió: eramos cuatro gatos y gatas dóciles.
Y le vi llegar escoltado en penumbra, frágil, con su sombrero blanco, rodeado en una gruesa bufanda, y solo se me ocurrió decirle “vas tan embutido que pareces Maikel Jackson”, y se descubrió y nos hizo un gesto de aprobación con el pulgar. Nada más. No sé lo que gritaban las mujeres, pero a ellas no les hizo ningún caso. Fueron cuatro o cinco segundos y tampoco me salió el flash de la cámara para estas fotos históricas. No sé por qué me lo recuerdo todo parecido a las imágenes del asesinato de Lee Harvey Oswald: le montaron  en una furgoneta Mercedes con los cristales tintados y se acabó lo que se daba gratis para insolventes.
Los seguratas cruzaron otros mensajes de walqui-talki. La operación salida había concluido. Yo había conseguido, conteniendo la respiración,  ver de cerca al mito. Mientras tanto comenzaba a brotar la gente por otra puertas grandes  no sospechando que la furgoneta con el Sabina se iba o se había ido ya; sospecho que esta vez no a un hotel, dulce hotel, sino a su dulce, que ya no triste, hogar de Tirso de Molina, que está a dos horas de Salamanca.








Me lo habían dicho gente que le vio en Bilbao y en Miami: está muy malito. Si hubiera pegado un soplido o simplemente respirado un poco fuerte, lo habría caído al suelo.

Dios nos conserve su genio creador lejos de estos trotes, porque le queda bien poca cuerda para  fiestas.


martes, 5 de junio de 2018

Ofrezco mi voto al PP

Prometo por mi honor que nunca hasta hoy he votado ni he pensado votar al PP. Si revisan los vídeos que nos tomaban en 2003 desde las sedes del PP  en Cáceres o de Ávila en las manifestaciones de "No a la guerra" me verán como uno de los que más y mejor gritaba.
No me gusta su estilo, y no me gusta la mayoría de la gente que conozco que los vota.

Pero, por justicia, haría una excepción. Que "devolvieran" a todos los españoles los dineros de más que ellos mismos asignaron en los Presupuestos Generales del Estado a las provincias vascas, a cambio del apoyo que al final, después de ser aprobados en el congreso, les ha retirado el PNV. (Partido Nacionalista Vasco)

Yo no he votado al Senado en las últimas convocatorias, y he defendido en esta página que desaparezca y lo sigo defendiendo, pero ahora tiene la institución la oportunidad de servir para algo: con la mayoría absoluta que tiene allí el PP allí puede rectificar ese "regalo" y aplicar esos 560 millones de euros a otra cosa, o a la reducción del déficit, que es lo que yo preferiría.

Si deshacen algo que no debieron hacer, no solo serán más equitativos y anularan el primitivo chantaje, ganarán un voto que nunca hubieran tenido; lo juro.

viernes, 1 de junio de 2018

Hoy triunfó la primera moción de censura para un gobierno de España

Veremos lo que trae de bueno o de malo este triunfo (que más bien es una derrota). No tiene pinta de ser algo estable ni que pueda construir nada positivo. Puede que deroguen la "ley mordaza" que era una ley mala, abusiva. No sé si derogarán la reforma laboral, es más difícil eso, aunque también sea abusiva; pero, con todos los desaguisados económicos que sospecho se van a producir, si, además aumenta el paro, será difícilmente digerible para el nuevo presidente.

Me gusta que se carguen al irresponsable Ministro de Justicia, a quien, siguiendo la ola populista, se le ocurrió criticar a un juez (él que debía velar más que nadie por la independencia del poder judicial).

También me gusta que la corrupción tenga castigo, y no solo en cabezas de turco. Hubo corrupción  y fue generalizada: una lección para los futuros políticos es que esto no se puede descuidar y que un presidente del gobierno puede ser echado por tener responsabilidades. Al final Rajoy queda mal porque la salida marca y esta salida es por la sentencia en la que son condenados a cárcel muchos miembros de su partido y él figura personalmente también, como beneficiario.

Rajoy podía haber salido bien parado de su vida política si hubiera dimitido hace un par de meses. Al final ganó tres elecciones y en la tercera se estaba recuperando. También paró de alguna forma el desafío independentista en Cataluña, pero aún quería seguir. El entrenador del Real Madrid, Zidane ha sido mucho más inteligente ayer, salir por la puerta grande, cuando a los entrenadores los suelen echar a patadas.

Ahora se abrirá la sucesión en el partido de Rajoy y los nuevos dirigentes, que habrán de estar limpios de aquélla corrupción,  marcarán una distancia con la "Gurtel"  y con Rajoy también. Otro expresidente cabreado que hará declaraciones estúpidas.

Es improbable que el PSOE, Podemos, y los nacionalistas pacten unos presupuestos coherentes, así que la próxima ley de presupuestos será el fin de este gobierno que, por cierto, se ha comprometido, para obtener el apoyo del Partido Nacionalista Vasco, a respetar el regalo que les había hecho Rajoy para comprarles. Este nuevo gobierno tiene poco margen, pero su presidente Pedro Sánchez ya ha pasado a la historia.
Es el presidente más atractivo físicamente de los que hemos tenido. Ojalá tenga más virtudes y nos aprovechen; pero en principio los problemas principales de España que son la economía y el desafío catalán tienen peor cara que tenían. Ojalá me equivoque en esto.


martes, 29 de mayo de 2018

Libros de viajes

Me acabo de dar cuenta que es desde niño que colecciono libros de viajes, aunque los primeros no tenían formato de libro sino de historias dibujadas con texto. Me refiero al Capitán Trueno y el Jabato, que viajaban por el mundo buscando aventuras en las que restablecer la justicia. Yo viajaba con ellos.




Recuerdo también  que en la adolescencia quise leer el famoso libro de las Marvillas del Mundo, pero nunca lo conseguí.

Años más tarde descubrí en la tele a mi admirado Luis Pancorbo, seguramente el mayor viajero de todos los españoles, en cuyo blog colaboro todos los meses, que es autor de un buen puñado de libros.

He viajado por casi toda España peninsular y parte de Portugal y Francia. Monté cuatro veces en avión pero dos de ellas, la primera y la última, me puse muy malo cuando el aparato comenzaba a descender. Creo que voy a viajar poco lejos, pero lo compenso comprándome todos los libros de viaje que caigan en mis manos a un euro.

Dentro de los clásicos viajeros por España está el americano Ticknor que visitó nuestro país durante el reinado de Fernando VII, concretamente en 1818.

Tenía buen ojo para el ambiente de los toros

Dejando de un lado la crueldad de todo esto, cerrando los ojos ante los horrores de la lucha y recordando y viendo al numerosísimo público tan elegantemente vestido alrededor del anfiteatro, y continuamente desbordado de sentimientos tan variados y apasionados, pienso que no sé adónde más puedo ir para ver un espectáculo tan excitante, tan espléndido y tan magnífico.

              También para los gallegos (parece que detectó que había una especie de mafia gallega entonces) 

Galicia proporciona aguadores a todo Madrid y cuenta con una tremenda policía, que asegura la honestidad de los individuos e incluso alguna veces inflige secretamente la pena de muerte. Pero el gobierno lo tolera sin reconocerlo, porque los gallegos no son injustos y, a pesar de sus muchas oportunidades y tentaciones de ser deshonestos, nunca oirás tal caso debido en gran parte a su policía. Son los más duros y emprendedores de todos los españoles y, por ejemplo, se ven por toda Castilla, Extremadura, e incluso en Portugal en la época de la cosecha, recogiéndola en lugar de los holgazanes lugareños. Algunos permanecen después como sirvientes, y otros trabajan en pequeñas tiendas y tabernas por toda España. Pero cuando han acumulado una renta suficiente, es casi seguro que volverán por fin a casa a morir en paz.
Todos los gallegos que he conocido solo piensan en volver a Galicia.