viernes, 14 de septiembre de 2018

SOBRE LA POLÉMICA DETENCIÓN DEL ACTOR GUILLERMO TOLEDO







Escribir en 2017 me cago en el dios de los cristianos para llamar la atención es propio de un patético matasiete. Y no es integrista el que pide respeto para sus creencias religiosas; yo no las tengo, pero quiero a mucha gente que las tiene y reclamo respeto para lo que para ellos es tan importante. La religión en España hoy no nos persigue, pero si uno quiere ser un mártir de la razón contra la sinrazón religiosa tiene lugares donde ir a inmolarse.
La iglesia católica está de retirada, ni sus pastores ni su rebaño se renuevan; necesitaría una peste negra y milagros salvadores que nos redimieran de la muerte, pero eso ya no cuela. Su poder difuso en la sociedad se evapora con las pederastias añejas con las que ahora se flagelan.
Creo que mientras se reconozca el derecho a tener una religión, -la libertad religiosa-, habrá de protegerse el sentimiento de las personas que decidan tenerla. Por decirlo más claro y práctico: es infinitamente mejor que el millón de musulmanes que viven en España sean protegidos por la ley que solo multa, a que ellos decidan tomarse “su“ justicia por su mano.

Yo trabajo en la justicia y, de verdad,  hay personas que querrían hacernos la pedorreta, cuando vamos a decirles que se tienen que presentar ante los tibunales, por eso practicamos varios avisos, si no nos hacen caso les apercibimos de que pueden ser “conducidos por la fuerza pública”. Así le ha pasado a este actor. La justicia, sin una fuerza detrás que te pone la mano encima, es una pura entelequia y este hombre ha querido desafiarla.

Los valientes no se hacen los temerarios, simplemente tienen valor. Por ejemplo: los homosexuales que se reivindicaban con extravagancia hace treinta años tenían valor, y tienen hoy toda mi admiración. Los que hoy lo hacen tienen mi respeto, faltaría más, pero la estridencia me desagrada y ya no la valoro más que al que insulta al enemigo que da la espalda para marcharse. Galileo tenía mérito y tiene estatuas. 

(y surgirán suscripciones populares que querrán pagar la multa que le corresponda a Guillermo Toledo ) Allá cuentas.

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