lunes, 28 de septiembre de 2015

INAGOTABLE PARÍS AGOTADORA(7)

PARÍS: LA PRECIOSA CIUDAD
Admirando la mangnificencia de los edificios, la pulcritud de los trazados urbanos (estoy casi seguro de que “cartabón”, viene del francés), el derroche de arte y lujo de La Ciudad del Sena…, uno se imagina el legítimo orgullo y el cuidadoso amor de los franceses por su capital.
Ayuntamiento de París
Voy a llevar el agua al molino de la capitulación ante los alemanes. Viendo París, sabiendo que ha sido tantas veces destruida por revoluciones y reconstruida por contrarrevoluciones, entiendo que los franceses renunciaran, al principio de la segunda guerra mundial, -después de la debacle de Dunkerque- a convertirla en una ciudad mártir, en una trinchera, como hicieron los madrileños con el oeste de Madrid. 

Viendo París, como la veo yo, como un niña hermosa, las autoridades militares acertaron al rendirse y así preservarla de la artillería y de los bombarderos. (Aunque se note difusamente que les da un poco de vergüenza que los alemanes se enseñorearan de ella cuatro años). Es una parte clamorosamente silenciada, dentro de la pompa con la que adornan su historia. Tan sólo hay unos leves testimonios como esta placa.


Creo que “casi” merece la pena que le maten a uno si va a permanecer en una placa como esta en la “Cité” entre Notre Dame, la Saint Chapelle y el Ayuntamiento. Un nombre heroico en una ciudad que agradecemos que no lo fuera.

Más aún le tenemos que agradecer al general alemán Von Choltitz, que desoyó las instrucciones de dinamitarla al marcharse; así no tuvo que responder afirmativamente a la pregunta ¿Arde París? Este general escribió después, que al recibir esta orden de Hitler fue cuando se enteró de que estaba loco. Efectivamente. París es la apología de la construcción, de la cooperación de los hombres que la proyectaron e hicieron, lo que debemos hacer los demás es honrar esta obra de arte con nuestra admiración. Ese Von Choltiz fue un conquistador conquistado, como yo un turista masivo más. En las otras grandes ciudades que he visitado: Roma, Lisboa, Santiago, Madrid, Sevilla, Barcelona... uno se convierte en enamorado, uno quiere ser de allí y piensa que daría parte de su vida y hacienda por preservarlas de los peligros.









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