sábado, 27 de abril de 2024

Ron la la de nuevo, con lo viejo renovándose.

 



Nos sucedió en Astorga. En su teatro Manuel Gullón actuaban ellos, esta vez con un espectáculo basado en la añeja música popular de Madrid. Digamos zarzuela, cuplés, coplas..., etcéteras.

En el tiempo de espera hasta el comienzo de la función nos ambientaban con viejas grabaciones del género chico y grande. Para seguir poniendo en situación y predisponer a los que llegan a la hora justa al teatro, nos advirtieron a los que pudiéramos padecer de madrileñitis, que el espectáculo iba de aquello.

Ron la la nos han dado ya, y yo no he podido dejar de dar cuenta de ello en esta pantalla, muchos homenajes a nuestra cultura de siempre: el teatro clásico, Cervantes, la tópica novela negra,.. pero ahora han logrado un salto más con esta música y estos requiebros tan propios de la, por otros tan denostada, capital de las españas, (he dudado en escribir de España porque a alguien le sonará mal eso de “una”, y lo he terminado de escribir con minúscula porque el corrector me lo subrayó en rojo.

Los Ron la la para evitar ser acusados por un público antimadrileño lo envolvieron en el extrarradio, mejor en el extramundo, que se fueron a Marte, para desde allí poder reivindicar el mensaje, que es de amor a la cultura, y jugar con vestuarios, equívocos y extravagancias espaciales.

Como siempre, lo he disfrutado como nunca, sorprendido una vez más de su versatilidad sobresaliente en arte y música, como el consejo que recibí y que transmito sobre las iglesias de Roma: que hay que entrar en todas las que se pueda porque ninguna defrauda. Tampoco hay que perderse nunca ningún espectáculo de estos genios escénicos, poliartistas, y polideportistas, porque no se puede jugar en el equipo Ron la la sin estar muy en forma física.


Lo vimos y escuchamos a causa de un pequeño percance mecánico que nos impidió hacer nuestro viaje proyectado; pero ya os contaré con fotos mañana.

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