miércoles, 17 de abril de 2024

Almeida de Sayago

 A primera hora de la mañana la primavera estaba bien hermosa entre prados y encinares, pero no parecía que ninguno de esos paisajes fuera tan significativo como para empezar a detenerse a hacer fotos con todo el plan de visitas que teníamos pergeñado en la cabeza. Llegados a Almeida de Sayago con este ayuntamiento y esta iglesia coronada de nidos de cigüeña ya no hubo más remedio que poner pie a tierra y agarrar la cámara.



Encontramos a un paisano bastante culto y, desde luego, muy hospitalario, porque nos quería regalar y efectivamente nos regaló un pan que acababa de darle el panadero ambulante. Es un hombre a quien correspondí con un par de libros repetidos del montón que tengo pensado vender en algún momento y que llevaba en el maletero del coche. Escogió en primera opción: venga este de "Ramón", que es como llaman los entendidos a Ramón Gómez de la Serna, el autor de El caballero del hongo gris. Nos dio un montón de información sobre la zona que agradecimos. Le pedí permiso para hacerle una foto y le robé otra, que me gusta más. Le pregunté su nombre y me dijo su mote: Aquí me llaman "Mogoto".



Una de las buenas sensaciones de los viajes es encontrar gente interesante con quien pegar la hebra. No serían mucho más allá de las nueve y media de la mañana y ya parecía que habíamos rentabilizado en humanidad los casi cien kilómetros que llevábamos de rodaje.





Rodeamos la rústica iglesia que en su parte norte tiene una virgen románica en una hornacina, aunque por el aspecto de la piedra me pareció una reproducción reciente. Curiosa la casa adosada; si es la casa del cura estará güera como tantas casas de curas de la España vaciada, aunque parece poca casa para un cura.

Ojalá haya juventud suficiente para jugar en este frontón que es la cara este de la iglesia.


A la salida del pueblo hay un balneario de aguas sulfurosas, pero en el mismo desvío encontramos un dolmen, palabra mágica para nosotros desde que vimos aquella maravilla imponente camino de la bretaña francesa.https://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com/2019/10/el-dolmen-de-la-roche-aux-fees.html

Resultó ser un sencillo dolmen castellano como otros que hemos conocido y no nos impresionaron. Recordamos que en algún momento deberemos visitar el dolmen de Antequera.




El dolmen según el panel explicativo tendría que ver con el afloramiento de aguas sulfurosas. A treinta o cuarenta metros había una piedra ritual definida como altar, en la que parecía estar dibujado el relieve de una serpiente que sería la deidad que se adorara. No lo terminamos de ver claro en directo, pero a lo mejor mirando bien la foto...

Lo que sí había por la zona era un orfeón de ranas, y muchos renacuajos en este estanque de ovas. Recordé que de niño tuve renacuajos y les salieron patas y perdieron la cola para hacerse ranas. Quise coger de una charca de Cuevas del Valle en 2007 unos cuantos para que mi niña de siete años entonces hubiera podido ver la famosa metamorfosis, como hice yo en su día en mi pueblo, pero no tenía una bolsa de plástico a mano. El sábado que sí la tendría,  me falta la niña.


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