miércoles, 2 de octubre de 2019

Angers

En la tierra de Anjou, que me suena a pretendiente de algún trono. Otra hermosa ciudad con puente florido, catedral altísima, plaza mayor con dos teatros, museo de arte contemporáneo y jazz callejero. Y muchas viñas en los alrededores.
Francia parece que ofrece lo mismo, pero siempre da más.





La portada de la catedral estaba en restauración, por eso aparece tapada con madera. Las ocho estatuas de su frontal llaman la atención porque parecen modernas. Como apóstoles no parecían ni debían ser, acabo de investigar en Internet parece que son San Mauricio y siete caballeros que le acompañaron; lo cual es poco serio, me parece  ilógico que en un lugar de tanta visibilidad estén esos y no Jesucristo o la Vírgen o los evangelistas, o los apóstoles. Pero también recuerdo que en la catedral de Ávila hay dos gigantes escamados que tienen porras. Si el objetivo de la iglesia es la salvación de las almas se me hace raro convocar a estos actores raros o secundarios para un lugar así de principal.

alrededores del museo de arte contemporáneo

Concierto de jazz callejero al pie de la escalinata de la catedral. Lamentamos no podernos sumar al público suficiente tiempo, pero una vez que ponemos los pies en una ciudad monumental se impone ver piedras y contornos sin mucho lugar para el descanso.

la catedral de noche
Del castillo dicen que contiene valiosísimos tapices, pero tampoco pudimos emplear tiempo en verlos. 

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