martes, 2 de marzo de 2021

Una estafa

Utilizo este llamativo título para hablar de algo relativo mi admirada Patricia Highsmtih, cuyo virus adictivo me inoculó con persistencia un gran amigo Pablo, con lo que, por supuesto, a un euro me compraré todos los libros que encuentre de ella y los voy leyendo sin dificultad porque contienen un raro condimento para digerir la varia condición humana.

Suelen ser maneras de pensar desde la maldad. A mí que soy bueno, temeroso de la ley (y por la educación cristiana de la conciencia, de los castigos de Dios, llámalo X...) me produce una extraña sensación "ir" con el malo y sufro a su lado mientras leo. Supongo también que esto es una alianza psicológica con los complejos de culpabilidad que uno va acumulando o que se le van adhiriendo a lo largo de la existencia como las rémoras de los tiburones. Es como si una coalición de estos peces penetrara en mi cerebro del tiburón viajero para hacerle un hueco a las complicidades con los personajes Highsmith.



Acabo de interrumpir la lectura de estos libros porque a Ripley parece que le han vuelto a pillar y, aunque supongo que saldrá, me va a hacer sufrir hasta que lo consiga así que me relajaré escribiendo que es una excelente terapia. 

Lo del llamativo título "una estafa" es porque hace unos días me compré el libro de la izquierda con gran ilusión pues me faltaba el título que inaugura este personaje, pero resulta que ya lo tenía  ya que es el mismo que el de la derecha, que estaba almacenado en mis estanterías desde hace años sin leer. Ahora tengo los dos títulos con todas sus mismas letras dentro.

PD. creo que mi complejo de culpabilidad más hondo es el de haber comprado y seguir comprando tantos libros que no soy capaz de leer.

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