martes, 27 de diciembre de 2011

Benito Cañadas, padre. (el hombre que se fue a la guerra con un pico y una pala)

Yo soy amigo de Benito Cañadas hijo, el otrora famoso alcalde comunista de Santa Cruz del Valle(1), y gracias a él tuve en mis manos este carnet.



Benito Cañadas padre, sabiendo que la Guardia Civil de Arenas de San Pedro se había sublevado contra la República y estaba tomando los pueblos para destituir los ayuntamientos y colocar en su lugar gestoras de afines al Movimiento, quiso oponerse. Junto a otros republicanos con su pico y pala hizo un hoyo en la carretera de Santa Cruz del Valle para impedir que pasara la camioneta que venía con los guardiasciviles y falangistas. Pero pasaron, y a consecuencia de aquella resistencia y tres tiros de escopeta de caza que no hirieron a nadie, se llevaron a diez o doce pajareros (2) detenidos a la prisión de Arenas de San Pedro.

Arenas y todo el Valle del Tiétar (incluido nuestro Barranco)  serían reconquistadas por los “rojos” una semana después: el 30 de julio de 1936.

Durante el mes de agosto los izquierdistas, que ya tenían armas traídas de Madrid, subieron a defender el Puerto del Pico. Benito Cañadas, que ya sabía que su mujer estaba encinta, no se inhibió de ir a la lucha. Pero cuando vino el Regimiento Farnesio desde Valladolid, los campesinos milicianos ya no resistieron más.

Todos los que habían tomado las armas sabían (y los que lo ignoraron fueron fusilados) que si se quedaban en sus pueblos acabarían tiroteados en el paredón del cementerio o en alguna cuneta. Y Benito huyó, por necesidad o por convicción, a seguir luchando.

De derrota en derrota calcularía que en febrero del 37 habría nacido su hijo o su hija (entonces no había manera de saberlo con anticipación). Sin noticias, seguro que no querría torturarse con la idea de si a su mujer la habrían violado los moros o los cristianos, si la habrían fusilado (mataron varias mujeres en el Valle), o si sólo la habían vejado o pelado, u obligado a ingerir aceite de ricino. (En el propio Santa Cruz del Valle una mujer abortó a consecuencia de esta tortura).

Mientras tanto, de batalla en batalla, de derrota en derrota, Benito Cañadas García miraría a los niños y a las niñas y a sus madres; escucharía dolorido relatos espeluznantes de refugiados de otras tierras, y la propaganda y excitaciones al valor para defender a nuestras mujeres de los moros o de esos “hombres de verdad” que hablaba Queipo de Llano en sus arengas radiadas.

Mientras tanto luchaba por conservar la vida, sin saber nada de su familia en casi tres años.

Terminada de perder la guerra en tierras valencianas, imagino a este hombre desarmado volver andando (era su obligación, por el camino más recto, parando en todos los cuarteles de la guardia civil a que controlaran su paso) a su pueblo para presentarse ante las autoridades. Debía hacerlo antes incluso de ver a su familia. Aquí, en Santa Cruz,  le tomaron declaración, invitándole a que colaborara delatando a alguien. Y tuvo cárcel. Y sobrevivió al cautiverio, que muchos no superaron, porque ya había visto a su hijo, tan parecido a él. Más tarde fue excarcelado y tuvo que pasar controles como este.





Después de la cárcel Benito Grande pudo plantearse respirar un poco de vida y traer otra criatura al mundo: Charo, dos lustros más joven que Benito Chico, diez años que  nunca pudieron jugar como niños, los que la guerra y la posguerra habían robado a tantas familias, afortunadas sólo por haber sobrevivido.





(1)   Fue alcalde con mayoría absoluta por la Candidatura Obrera Unitaria, Partido Comunista e Izquierda Unida, cinco legislaturas. En la sexta, de 1999 empató a votos con el PP y la inocente mano de la Jueza de Arenas de San Pedro desempató a favor del Partido Popular.

(2)   Uno de los gentilicios de los de Santa Cruz del Valle es “pajareros”

1 comentario:

  1. Te voy a informar de lo ocurrido, referente a las elecciones municipales de 1999 en Santa Cruz: Por aquel entonces, mi pobre suegra (ya fallecida) pasaba los crudos inviernos aquí en nuestra casa de Parla Madrid.
    No recuerdo exactamente el motivo de no llevarla al pueblo para votar.Aunque seguramente fuera que estuviera convaleciente de alguno se sus "achaques" de salud.
    Por tal motivo, quiso votar por correo la candidatura de Benito y puso en manos de su hija (mi mujer) el papeleo necesario para tal menester.
    El caso es que dicho voto resultó ser NULO, por algún error con la documentación aportada para tal fin y por este motivo hubo empate electoral.
    El resto de la historia, ya la sabes...

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